blue note V Hombre muerto: El Blues de los zombis

me ha pasado muchas veces, demasiadas…

sentir en los gestos, en las miradas, en los silencios

de aquellos que están enrocados en sí mismos, esos que provocan un cortocircuito a su alrededor, antaño me preocupaba, sufría por ellos, perdía mi tiempo y mi energía, alguno alguna vez casi me fagocita, casi me demuele… pero yo sólo quería saber hasta dónde podían llegar, y hoy lo sé: hasta que odies como ellos y maldigas cada paso que da quien se mueve… todo se hunde bajo sus pies y necesitan pisar cadáveres que no enraizan, así es su fango, su podredumbre, no tienen arrestos para ahogarse en su mierda y pudrirse y romperse y, quizá, crecer hacia la luz desde lo oscuro…

hoy sé que no quieren salir de ese enrocamiento mental, allí donde hilan en infinitas espirales el hilo de su derrota, no quieren conocer otras maneras de ver, sentir otras percepciones, viven retroalimentando el odio que genera su frustración… han extirpado de sí la empatía, rotos los espejos de sus neuronas, apagada la llama…

son la semilla del fascismo, me da igual de qué color… y si tienen dioses, que los tienen aunque sólo sea para matarlos, rezan para que otras luces se apaguen y sean otros los que carguen con sus frustraciones, el dolor que no se merecen del que no quieren salir… egos, egos, egos burbujitas de putrefacción, así caminan y ruedan por las exclusivas autopistas de su desolación...

alguna vez buscaron campo abierto, y si lo hollaron sólo fue para regresar al redil pisando el rastro de las cagarrutas de su miedo… y odiar, odiar al que sueña y busca camino…

y a las sombras de sus alambradas, se erigen como los guardianes de los extremos… sobre el alambre componen con las púas de los sueños que abortan… y cantan a una libertad que para sí no quisieron, la que intentan erradicar en quien busca desde dentro un camino afuera, los que no se conforman… porque ellos, es lo que les pudre, hace tiempo que mataron en sí lo que les hacía únicos, originales…

unos se disfrazan de normalidad bajo la luz de los neones

otros se reconstruyen con cadenas oxidadas

en la noche, cuando aúllan las conciencias

hay que aprender a reconocerles y alejarse de ellos

pueblan las barras de los bares

esperan el descuido en la oscuridad

muchos triunfan socialmente

expertos en vender humo en el incendio

un juego de linternas sin llama

sin chispa, sin origen

ni originalidad

se creen dioses para los borregos

que sólo copian la estética

y corren, mucho, por seguir siendo la vanguardia de ese disfraz que cambian continuamente quienes manejan sus hilos

pero se saben vacíos, no conciben que alguien se salga de los esquemas, persiguen a muerte a la espontaneidad, a quienes no logran clasificar en alguno de sus axiomas preestablecidos, a los que intentan construir y vivir desde dentro…

sufren y mucho por mantener ciego su punto de vista… por ello van en manada a desacreditar y exterminar a quien se mueve, pues ellos no quieren en su vida la emoción, moverse,

sólo comerse punto tras punto, pastilla tras pastilla, del dibujo punteado de su vida diseñada por otros… hasta que les alcanzan los fantasmas…

sus ojos oscuros donde sólo brilla la inquina como capa de silicona que fija en ellos el odio

No pierdas el tiempo con ellos, son legión, están de moda y buscan generar el conflicto allí donde encuentran a alguien que bulle y vive y cada vez son más… son sus tiempos… son los adalides de una época que ha muerto con ellos… aunque todavía no hayan leído su esquela en la prensa de esta morgue…

para vosotros, mis queridos zombis, sabéis quiénes sois cuando estáis en grupo, escribí esto:

el blues de los zombis

caminan como perdidos, eso es obvio…

nacieron cobayas, crecieron como rebaño… y necesitan a ese satélite-pastor que les abandonó en el burdel de la última curva.

No saben de su vacío, pues siempre les han cebado con adormideras… prados amplios para que se jartasen a consumir.

Pese a todo, siguen creyéndose únicos, así les adoctrinaron… y sin embargo, prefieren deambular en grupo.

Racionalmente saben que les falta algo pero no son capaces de reconocerlo, tendrían que intuirlo… por ello prefieren exterminar la vida… y, si alguna vez algo o alguien les recuerda que sufren porque no tienen arrestos para vivir… se persignan ante su dios-Razón y sacan la artillería de las frases que nada dicen… en todo caso que hacen tantas aguas como sus cerebros ratoneras.

No hace falta que parezcan cadáveres aunque lo sean, pues nada en ellos nace ya… ni son originales ni tienen una idea propia… buscan fagocitar las tuyas, su único deseo es que seas como ellos, convertirte en un zombi… que seas su poema mojama, para que no puedan envidiar más ese algo de creatividad que aflora en ti. Lo que te sale del corazón… eso que también les falta. Tenlo en cuenta.

Son duchos en las artes del envoltorio de la sin hueso… pero existe una sutil diferencia entre balar una palabra y que una palabra sea bala… y esto, nunca lo entenderán.

Pese a todo, son dignos discípulos del seropositivismocientífico que nos asola… así que intentarán encasillarte en alguno de sus agujeros cerebrales… pues las neuronas amputadas duelen y les duele y mucho lo extirpado de su cerebro… allí donde tú les dueles.

Me lo paso bien con ellos… afortunadamente les conozco desde crío… pues crecí en las barras donde se esparcía el serrín para barrer los esputos… y con ellos, a la avanzadilla de los zombis.

Aprendí a darles carnaza para que construyesen una teología del serrín sobre mí. Siguen desorientados intentando definir, es su obsesión… Y todavía me cercan… quizá buscando otro esputo mío para lamerlo y soñar con una cosmogonía de orden… Ya se ven los próximos ganadores de los juegos florales con el lema obligatorio: los pelos del ojete del cacique de turno… los cuales harán las veces de plica, una vez bien baboseados…

pues lo que para mí es un esputo, para ellos es maná para rimar.

Aquí os queda, mis queridos zombis, intentad etiquetarme…

y aprovechad que estoy acatarrado:

TAG: Bufhadas. A Julio César Álvarez, gracias por las tertulias.

Fragmento de El tiempo del hombre muerto. Editorial Origami, 2012.

Foto de la portada: Julia D Velázquez

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Blues notes Hombre Muerto IV/ Eduardo Galeano

foto: Jordi Roviralta

 

 

Vivimos para trabajar, ¿qué error hemos cometido?

La economía está al servicio de la industria militar que es el nombre artístico de la industria criminal.

 

¿El prójimo es el enemigo?

Sí, somos una civilización de soledades que se encuentran y desencuentran continuamente sin reconocerse. Ese es nuestro drama, un mundo organizado para el desvínculo, donde el otro es siempre una amenaza y nunca una promesa.

 

El miedo nos domina.

Es el pretexto para que esta industria pueda prosperar, porque necesita guerras y enemigos, y si no existen hay que inventarlos. Fíjese en el caso de Nelson Mandela.

 

El mundo celebra el día que nació.

Pues ha figurado en la lista de enemigos peligrosos para la seguridad de EE.UU. hasta el 2008. Durante 60 años el africano más prestigioso fue un terrorista para el país dominante. ¿Cómo vamos a creer en todo lo que nos cuentan sobre las amenazas terroristas?

 

¿Somos un gran rebaño de borregos?

Por todos lados aparecen símbolos asombrosos de resistencia y de vida. Lo mejor que tiene la vida es la capacidad de sorpresa.

 

Sin embargo, vamos tras la seguridad.

Vivimos en un mundo inseguro, no sólo porque podemos ser robados, asaltados… Los coches matan más que las drogas, y el aire que respiramos y los pesticidas nos exterminan. Sólo si nos articulamos para defendernos de un sistema que es enemigo de la naturaleza y de la gente podremos hallar espacios de seguridad.

 

¿Qué nos hace libres?

Los desafíos que uno enfrenta cada día son los que te abren una rendija para elegir entre la dignidad y la obediencia. Libre es el que es capaz todavía de elegir la defensa de su dignidad en un mundo donde, quieras o no, en algún momento tendrás que tomar partido entre los indignos y los indignados.

 

Desde niños nos adoctrinan hasta el punto de que nos parece normal lo anormal.

Que el presidente Obama recibiera el premio Nobel de la Paz con un discurso de homenaje a la guerra “justa y necesaria contra el mal” ilustra lo que usted dice.

 

¿Qué semilla se puede plantar para que la gente sospeche?

Hay que ver al revés las historias que los diarios nos cuentan para poder entenderlas al derecho: Iraq invade EE.UU. porque sus arsenales de armas de destrucción masiva son un peligro para la humanidad. Lo que es verdad, pero este fue el pretexto de los americanos para invadir Iraq y matar a una cantidad ingente de civiles.

 

¿Cómo averiguar si uno está vivo o es un muerto viviente?

Habrá que preguntarse hasta qué punto soy capaz de amar y de elegir entre la dignidad y la indignidad, de decir no, de desobedecer. Capaz de caminar con tus propias piernas, pensar con tu propia cabeza y sentir con el propio corazón en lugar de resignarte a pensar lo que te dicen.

 

La mayoría trabaja a contracorazón y termina viviendo una vida que no es la suya por las necesidades materiales, y eso es lo que hace que algunos no se den cuenta de que murieron hace muchos años, la última vez que fueron capaces de decir no.

 

¿Es una utopía un mundo en el que la gente haga lo que le gusta?

Como dice el patriarca del cine argentino, Fernando Birri, la utopía sirve para caminar. A mí me gusta mucho ver el universo por el ojo de la cerradura.

 

¿Desde lo pequeño?

Sí, para no confundir la grandeza con lo grandote, una de las confusiones del mundo actual. La grandeza no está en los hechos espectaculares, está en la vida cotidiana.

 

Hay que endulzarla.

En el manicomio general, los franceses dictaron una ley que era un acto de cordura: ya que tenemos máquinas capaces, tengamos 35 horas de trabajo semanal, pero duró 10 años. ¿Por qué el progreso tecnológico tiene que producir angustia y desempleo?

 

El 99% de las especies del planeta no viven para trabajar, y no les va tan mal.

Nosotros nos hemos especializado en ser instrumentos de nuestros instrumentos, y somos los únicos capaces de destinar nuestros mejores recursos al exterminio loco. Cada minuto el mundo destina tres millones de dólares a gastos militares y mueren 15 niños de enfermedades curables. ¿Qué clase de especie es esta que dice ser la racional?

 

¿Qué faceta humana nos destruye?

El conformismo, la aceptación de la realidad como un destino y no como un desafío que nos invita al cambio, a resistir, a rebelarnos, a imaginar en lugar de vivir el futuro como una penitencia inevitable.

 

Y eso hay que hacerlo en compañía.

Sí, en solidaridad, que es un sentimiento horizontal. La caridad es vertical y no me gusta. Hay un viejo proverbio africano que dice que el que da está siempre por encima de la mano que recibe. De hecho, nuestros antepasados sobrevivieron porque supieron repartir la comida y defenderse juntos.

 

Pese a ello, somos tan destructivos…

Me imagino un juicio universal a la condición humana de las plantas y los animales, apuntándonos con sus patitas y con sus ramitas y preguntándonos: ¿qué han hecho del mundo?, ¿por qué nos mataron? Qué terrible confusión creernos dueños de la naturaleza.

 

entrevista de Ima Sanchís publicada en La Vanguardia el 25/05/2012

 

… necesitamos este punto de vista…

Blue note Hombre muerto III/ La portada de Julia D Velázquez

 

- ¿Sabes hacia donde vamos, no?

-  Perfectamente


(conversación mantenida con David González… hace ya un tiempo, cuando las luces artificiales brillaban embaucando a una riada de seres que todavía eran humanos).

 

 

casi trescientas páginas… un tocho de Niebla y Blues para perderse en los cruces de caminos… una guía que busca supervivencia, remover el polvo al dar un paso y avanzar.

 

Puede que la única luz que vea, como tan bien interpreta Julia D Velázquez en la portada, sea un rayo de luz que pasa al lado nuestro en este instante y nos ilumina… de nosotros depende aprehenderlo o seguir con los ojos vueltos hacia la podredumbre de nuestro ombligo.

 

¿Cómo atrapar ese rayo que se pierde?

 

Supongo que una manera es construyendo el futuro a cada paso, intentar liberarnos de los lastres del pasado una vez que somos conscientes de los engaños, los miedos impuestos que cercenan el camino, removernos para que todo se mueva, y vivir ese instante en el que nos construimos libres, sin anclajes, tan sólo mirando hacia el pasado para aprender de él, integrarlo y seguir avanzando… supongo.

 

Las luces del desierto, las que hoy ya sabemos que mienten, ese oasis de cartón-piedra como Las Vegas, esas que una vez nos vendieron y que llegaron a ilusionarnos, nos engañaron con sus reflejos… esas:

 

 

Y puede que ahora estemos desilusionados… pero creo que la desilusión es buena porque remueve, aun cuando sea la desilusión por nosotros mismos, bienvenido al vacío, al tuyo, eso eres: nada, ya es algo, empieza a cantar, a rasgar las paredes en donde te encierras, la desilusión es buena, sí… porque la ilusión que te han vendido, allí donde creías sentirte seguro, cómodo en el reflejo sin ser tú mismo, entretenido con los juegos de manos, esos en los que el dinero que creías tuyo cambiaba de manos en un simple pestañeo, ahora lo ves, ahora no lo ves, pero nunca lo tocaste, la ilusión en donde pierdes una vida sin participar del espectáculo, sólo pagando y pagando hasta la esclavitud que te imponen para que sigan brillando sus luces de neón y así encandilar a otra generación que tú ya eres prescindible, aúlla, muerde, la niebla es un mordisco si te queda conciencia, todos sufrimos lo que se llama la disociación cognitiva, ese momento en el que todo se rasga, se rompe, se cae, el momento en que los integristas, los que roban dinero y almas sacan a su perros a repartir hostias para que nadie quiera ver lo evidente abrumado a hostias miedos, sombras que te imponen que matan te amojaman te salan te esclavizan en pepitoria con tus despojos los pocos jugos que te queden:

 

Cuando una persona se enfrenta con hechos que contradicen los actuales sistemas de creencia, tienen una de dos opciones. La primera opción es entrar en modo negación rechazando los hechos como falsos con el fin de sostener el sistema de creencia elegido y continuar viviendo como antes. La segunda opción es aceptar la nueva evidencia e intentar reconstruir un nuevo paradigma interno o mapa de realidad que acomode la nueva información, lo cual podría significar el cuestionamiento de todas las demás creencias asociadas al modelo anterior.

La segunda opción es difícil y requiere de una gran fortaleza para poder dejar ir las ideas preconcebidas que tiene uno y aceptar la evidencia nueva y real. La primera opción es fácil porque no requiere esfuerzo, dolor, tristeza o el reordenamiento de la vida o de los valores. También es más confortable, y debido a que los humanos habitualmente prefieren la comodidad por sobre el dolor, la primera opción es generalmente la opción por defecto. Leer en este agujerito en la Niebla: La necesidad de la desilusión, de Timothy C.Trepanier

 

El brillo del resplandor

Todo lo que reluce

No es todo lo que reluce

No es todo lo que reluce


(Patty Smith)

 

Ellos saben que la mayoría de la gente escogerá no hacer nada, los sicólogos del sistema han hecho bien su trabajo, la opción por defecto, la ficticia comodidad que les genera el mayor dolor, lo saben, se autoengañarán hasta que estallen lateralmente, matando y matándose entre ellos: los muertos que no quieren saber que ya están muertos desde el mismo momento en que se mira hacia otra parte.

Quiero seguir viendo el brillo de unos ojos humanos, lucho por ello, sólo busco eso, no las miradas de odio que veo a mi alrededor, gente que va dándose cuenta del engaño pero que no se mira en el espejo… estoy hasta los cojones de ver ese brillo apagarse… a todas horas, no es difícil advertirlo si quieres mirar, son señales que brillan un momento, gritos ahogados que desaparecen en la oscuridad, en la que estamos, gente que no sabe llorar ni pedir y se dejan apagar, gente que son sólo estelas en el desastre, que gastan su último fósforo por ver si viene alguien, y nadie llega, nunca llega nadie, los tienes en tu muro del facebook, gritos anónimos, en la calle si quieres mirar fuera de los escaparates por donde escapa tu mirada, quizá gente que muere sin saber ni querer luchar para derramar otra sangre pues puede que lleven luchando toda una vida, que sean como la amalgama que mantenía unida la estructura, esa gente me interesa, lucho por ella, pues esa gente está desapareciendo y al hacerlo, todo se viene abajo.

Sí… sé hacia donde vamos, en lo que ya estamos… David y yo y cada vez más gente lo sabe… ya estamos en ello…La cita con la que encabezo esta nota, debería haberla puesto en el libro, sí… hoy me he dado cuenta… pero para ello están esta notas de blues: para complementar el tocho escrito con otro tocho… aunque sé perfectamente que nadie lo va a leer… me empeño en esta sociedad de las prisas por desaparecer en reivindicar la calma y no quiero aprender ni desaprender sus dictados.

Puede que esto que lees sea uno de esos fósforos que alumbran un momento y hacen más evidente la oscuridad… en ella estamos… Puede que sea uno de mis últimos fósforos… por eso me empeño en seguir buscando una puta luzantes, un poco antes de que todo estalle.

Lo único que puedo hacer es mirar a mi alrededor e intentar hacer algo, lo estoy haciendo, llevo haciéndolo mucho tiempo…

Por ello, desde aquí declaro lo siguiente:

de momento me quedan tres meses de paro… de momento tengo para comer y emborrachar a mis fantasmas periódicamente, sacarlos pa que se oreen (intentando que no hagan daño a mi entorno aunque no lo consigo siempre).

Si algo gano con la venta de este libro, eso que llaman derechos de autor y que no sé lo que es, será dedicado a intentar ayudar en lo que pueda a un artista leonés, maestro y amigo… quizá encargándole un cuadro que luego sortearé entre quienes compren esta novela a Origami… ya lo matizaré.

Si juntamos nuestros fuegos podemos incendiar Babilonia.Lo saben.

Súbete los pantalones

no te dejes dar

 

súbete los pantalones y empieza a caminar…

 

a veces es suficiente con la mala hostia,

 

nunca la pierdas

 

no dejes que los niños cambien sus almas por souvenirs

no dejes que que les “rescaten”

no hagas del futuro un eufemismo

(sigo parafraseando a Patty)

 

si te apetece, si puedes, si todavía tienes catorce euros y tiempo para perderte en la Niebla, puedes hacerlo en este enlace:

 

editorial Origami

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Blue note, II: lo que no es el Tiempo del hombre muerto/unas palabras de Velpister

editorial Origami

“Antes de cambiar el mundo, da tres vueltas por tu casa“. proverbio chino

La primera vez que me engañes, la culpa será tuya. La segunda, la culpa será mia”
(Proverbio árabe)

lo primero, para que no haya dudas: no es un canto a la vida que busca muerte en esta sociedad… sí lo es a la vida que quiero y deseo y lucho por ella: la vida del ser humano íntegro, en comunión holística, el Hombre sin apelativos… ni el super hombre de máscaras fascistas ni el hombre disociado, sajado, capado, que somos hoy en día.

Lo segundo: no es un libro que busque hacer amigos, ni entrar en una lista literaria, no busco ni quiero, creo que lo he dejado claro a lo largo de mi vida, una carrera literaria, un puesto en los parnasos que adocenan y castran… no busco su reconocimiento, es más, no deseo ser conocido, me gusta mirar… no que me miren.

A mí sólo me interesa la gente que ha salido o que lucha para salir de los ambages sociales, que rechaza las máscaras y recorre el penoso camino de su construcción interior: esa es la gente del futuro, el hombre organicional que una vez quiso existir y que ha sido  diezmado y estigmatizo por una sociedad influenciada por los sicólogos y psiquiatras del sistema, el que busca y encuentra soluciones el que construye, no destruye o se destruye acuaciado por los miedos impuestos… gente que porta en su mirada el rescoldo del fuego originario… ese tipo de gente que no suele salir en televisiones ni revistas ni desean ser políticos ni banqueros ni escritores en busca de reconocimiento ajeno porque no son capaces de reconocerse a sí mismos, gente que no tiene ambiciones que encubran sus deficiencias, seres humanos que no necesitan pisar a nadie para sentirse alguien, que no mienten aunque estén hasta los huevos de mentiras, que luchan por la verdad, sólo hay una, pienso que primero hay que descubrirla dentro y luchar por que los demás también la descubran en sí.

El camino del Blues, de la búsqueda de lo originario, de la esencia, de lo auténtico si algo queda en esta sociedad… a veces, sí, lo dudo… es un camino solitario, así lo he sentido gran parte de mi vida… un camino de renuncias, un camino que muy pocos estamos dispuestos a recorrer y así lo hacemos, es el camino difícil, el camino del guerrero, el camino social el fácil es el camino del borrego: sí, ya me siento capacitado para decirlo…

camino que es una lucha constante primero contra ti mismo, contra los que te rodean, los que te intentan amoldarte a su estilo, adocenarte… por ello, lo primero es no adoctrinar, no busco ser un gurú aunque reconozco que si me vendiese ganaría mucho dinero embaucando a corderos despistados… así lo hacen muchos… yo no quiero ser banquero, político o miembro de la curia.

Expreso mi punto de vista y grito en mi blues que necesitamos cuantos más puntos de vista mejor para intentar llegar a alguna conclusión desde la razón y desde la intuición, para intentar resolver la aporía… si queremos que algo cambie, que evolucione en común pues todos, repito hasta la saciedad, estamos interconectados…

A veces no puedo sonreír, aquí lo hago poco, y sí puedo y debo vomitar la mala hostia, no desdeño mi parte oscura, la integro, no la disimulo con barahúndas que distraen y maquillajes sociales… no, la mierda es la mierda y, lamentablemente, estamos hasta el cuello de ella. Esto tiene su parte positiva si asumes tu mierda y piensas y crees y actúas en consecuencia con ese pensamiento e intentas romperte y crecer nutriéndote del estiércol… para ello hay que reconocer el estiercol y no asfaltarlo de pastillas sociales y circo de esclavos…

Así lo intento y quiero creer que mi canto, al igual que otros cantos a mí me ayudan en mi caminar solitario, puede ayudar a alguien a que intente crecer y salir de la mierda, la que es suya, la que conforma y hace el estercolero, porque la mierda empieza por uno mismo, siempre.

Esto no es una historia lineal, la vida no es lineal, las historias que entretienen siempre mienten, y aquí se busca algo desde dentro de cada uno… gente que cuestione, que se cuestione, que no se crea ni que todo tiene solución ni que no la tiene, que investigue su camino y no se quede en la deglución de la lefa que enducultura un sistema caduco.

Aquí no hallarás ni flores ni semillas cerradas, pues esto es un rompimiento que busca crecer.

Hay mala hostia, sí, y mucha… conformarse con lo que se tiene cuando lo estás perdiendo todo no me vale… hay que luchar no por recuperar lo perdido, hay que luchar por ganar pues esto es una guerra, ahora no hay que defenderse, no me vale el grito de a las barricadas, eso es defenderse… ahora hay que atacar o serás si no lo eres ya un esclavo, un zombi adocenado… y se puede y se debe hacer desde dentro pues nosotros somos el sistema, si cambiamos nosotros cambiamos el sistema.

Considero necesario este punto de vista, pues lo que nos queda es un fascismo y un enfrentamiento fratricida y no quiero llegar a él, preconizo el anarquismo sin colores pues todos están contenidos en el negro, pero, mientras llega, que lo hará, me quedo con el anarquismo pacifista, los colores de la niebla, la frontera entre luces y sombras el tiempo en el que vivo e intento expresarme.

“Maldigo” las canciones en inglés, maldigo que se me ocultasen largos años, que tardase demasiado tiempo en traducir a gente como Patty Smith… aunque también pienso que todo, y no sólo la muerte, llega en su momento justo… y a mí la traducción de las letras de Patty, quizá lo hicieron cuando estuve capacitado para comprenderlas… Patty, con su música, me acompañó largas noches escribiendo.

Por ello no pretendo que lo que escribo llegue a todo el mundo ahora… pero llegará en su oportuno momento, sobre esto, no albergo ninguna duda.

Estamos perdiendo pero vamos a ganar, tampoco lo dudo.

Gente como Velpister también me han acompañado en la escritura de esta novela. Sus palabras:

Me despierto cada maña. Sólo la inercia me levanta. Me despierto cada mañana un poco más agotado que la noche anterior. No se trata de mi viejo colchón ni de mi falta de forma ni de mi edad ni de mi conciencia. Se trata de que este es un país lleno de tristes siluetas que se tambalean, que pierden el equilibrio constantemente y no reciben más que empujones para que caigan, para que caigamos y, al final, ya no seamos capaces de levantarnos. Porque ya no tenemos fuerzas. Un país lleno de muertos vivientes. Por eso cada mañana estoy más agotado, me cuesta abrir los ojos. Este país lleno de buscadores entre la basura, este país cuya inmigración ya no busca trabajo sino comida en sus grandes contenedores verdes, haciendo cola desordenada, peleándose por un plátano podrido. Y los que nos gobiernan lo saben todo, y siguen con sus sueldos obscenos, ni uno solo ha dado un paso al frente, ni uno solo, ni un sólo paso. A veces escucho que no todos son iguales. Los demás sí. Por ahora insolventes, pero la sombra aterradora de la indigencia planea, planea. Sólo empujones para que caigamos. Por eso me cuesta tanto abrir los ojos cada mañana, a las 7:50, para dar el desayuno a mi hijo, prepararlo y llevarlo al colegio. Darle un beso antes de dejarlo en el autobús y volver a casa y procurar que no se me cierren los ojos hasta su vuelta. Nos tambaleamos y sólo recibimos empujones. Y la verdad es que estoy muy cansado. Muy cansado.

 

Vigo, 23 de marzo de 2010. velpister:


¿Sabes? yo estoy luchando, estas son mis armas y las estoy utilizando…

Esto es una estafa programada, esa es la tesis que defiendo… y en una estafa, en un timo, existen dos partes… busco que la parte estafada aprenda para no repetir lo mismo, para poder luchar has de darte cuenta de que has sido estafado, mirarte en el espejo y reconocerte, reconocer que tú has sido partícipe del engaño, que has estado y sigues en la claque de esta comedia absurda, mirando hacia otro lado o aplaudiendo lo que tú harías, robar, si estuvieses en esa situación… a aquellos que todavía piensan que no son partícipes del engaño, propongo dilatar un tiempo, un día, unos meses, la discusión… estamos todos en esto, a todos nos alcanza… ¿a todos? sí, esos a los que nunca alcanza nada son contra los que deberíamos ir… pero son los que dividen y nos enfrentarán a unos contra otros, está demostrado que la clase media cuando está jodida genera fascismos, necesitan tener alguien debajo para liberar tensiones y aplastarlos, pues la clase media no tiene cojones para reconocer que está siendo aplastada, dividida internamente, pues aspira a ser cúspide y en esa dicotomía, ese engaño que justifica a quienes roban y saquean el estado, acaba por generar un fascismo me da igual el color de éste… no va a ir en contra de los de siempre: ¿por qué? porque siguen viviendo en el engaño, son partícipes de él… dentro de un tiempo, aquellos que todavía no están jodidos y que con su silencio o diatribas siguen defendiendo un estado neoliberal bipartidista, dividendo como siempre en colores, poniendo etiquetas, dentro de un tiempo esos pensarán como tú, que ellos no tuvieron la culpa… nunca opinaron ni defendieron con su actos o palabras anónimas o desde el silencio lo indefendible… exáctamente igual que tú si no reconoces que fuiste partícipe de lo que ahora reclamas y protestas… es un robo manifiesto, sí… con tu connivencia.

La cuestión no es si se ha vivido por encima de las posibilidades o no… la cuestión es que ahora, ahora mismo, no en el pasado, nos están robando todos los derechos y seguimos mirando hacia otra parte… dentro de poco tiempo, cuando no se pueda vivir aunque haya trabajo, ni estudiar, cuando seáis esclavos zombis, pensaréis que, efectivamente, si esto es lo que tenéis, sí se vivió por encima de las posibilidades pues la herencia que dejamos es de nulas posibilidades o como esa frase que tanto repitieron los neoliberales en el poder: posibilidad cero, un conjunto vacío, eso es españa, eso es occidente, vacío de nosotros, eternos admiradores de nuestro ombligo, no hemos luchado, no estamos luchando… se vertirá sangre por intentar recuperar algo de lo que estamos desdeñando… involucionamos y en eso tenemos toda la culpa, la culpa es nuestra… ellos van de cara: a estafar, robar, matar, dilapidar, la culpa es nuestra, sí, es nuestra por dejarnos robar en nuestra puta cara.

 puedes, si te interesa, pillarla en la página web de Origami… durante el verano sin gastos de envío…

gracias

El tiempo del hombre muerto/Blue notes/Presentación, I.

os quiero presentar mi segunda novela: El tiempo del hombre muerto:

¿Qué es una nota de Blues?

La Wikipedia  la define así:

Si a una escala pentatónica menor se añade una nota extra a distancia de cuarta aumentada (desde la fundamental), se obtiene una «escala de blues». Esta nota extra, que define la escala de blues y la sonoridad de este estilo recibe el nombre de «nota de blues». Amén.

La Blue note es la nota característica del Blues. Por ello, como complemento a la publicación en papel de El tiempo de el hombre muerto, y para devolverlo a sus orígenes “virtuales”, que no pierda la esencia de la improvisación no lineal, he dejado las notas aclaratorias -o no- de la novela para este espacio que hoy inauguro. Me propongo así que todo chirríe aún más en el adocenado oído occidental que ya no quiere escuchar los gritos de alarma y sí los silbatos que distraen una realidad que nosotros generamos al protestar virtualmente pero sentarnos en nuestras poltronas para ver el fútbol… así les justificamos, así tragamos con todo lo que nos echen, hermanos cerdos… esa es nuestra acomodaticia realidad.

 

Blue note: Presentación del Tiempo del hombre muerto/parte primera: Ensayo Z. Una antropología de la carne perecedera, de Jorge Martínez Lucena

 

El tiempo del hombre muerto es una visión de los últimos seis años de mi vida, nacida en directo en este blog al igual que La Cámara de Niebla… es una cara b de las servilletas de papel que emborronaba con mi lefa en garitos por donde me perdía en la era preinternet. Decir que es la cara b, no es menospreciar este escrito, ni situarlo por debajo de mi primera novela: La cámara de Niebla. Tradicionalmente, en las caras ocultas de los singles, el grupo musical nos dejaba una visión particular de su música, o una sorpresa, un algo que muchos consideraban que era su verdadero yo musical, así lo reiteraban en las entrevistas.

 

Al repasar lo que he escrito durante estos años aquí, en directo, entre la niebla, me he encontrado sin querer con un puzzle cuyas piezas cuentan una historia desde diferentes puntos de vista. Algunas de esas piezas esbozaron la Cámara de Niebla… pero otras no tuvieron cabida en ella porque tenían un tono algo diferente: eran más combativas, portaban en su interior una carga explosiva de mala hostia.


Esta mala hostia es la que ha compuesto este blues que ahora os presento. Sus orígenes se sitúan a principios de este año, cuando bajo el título de País Outlet, abrí un blog en el que fui recopilando estos escritos, sin pensar nunca en publicarlos en papel, tan sólo como contrapunto a este Blues entre la niebla que canto desde hace, en julio, seis años.


Ha sido un periplo acojonante, y desde aquí quiero agradecer a todos aquellos que me habéis acompañado, este libro va dedicado a vosotros, los que habéis tenido los arrestos de sumergiros en esta niebla y dejaros ir sin guía ni rumbo entre las palabras que se cantan a la luz azul de la luna en un cruce de caminos.


Sigue siendo un canto personal que busca alguna luz. Un constante diálogo en soledad. Una batalla con las sombras internas, un pacto con el diablo… de tú a tú, de cara frente a un espejo que se fracciona.


Es un canto improvisado, que nace de un interior rasgado que protesta, que busca desesperadamente una solución a su inmovilismo, que intenta recabar en sí las fuerzas necesarias para levantarse e iniciar un sendero que le saque del cruce de caminos en el que pierde su vida en la inacción.


Es un canto en contra de la sociedad que oprime, aunque el protagonista ya sabe que la opresión nace de él, que él es quien hace la sociedad y la hace todos los días con sus silencios, su miradas hacia otra parte, sus pataleos al saberse engañado, estafado… pero qué difícil es avanzar hacia uno mismo, intentar ser consecuente, conocerse, dar el primer paso para la auténtica revolución…


No es un canto pesimista. Considero que el pesimismo nace cuando no se puede o no se quiere encontrar una alternativa y es más fácil pararse, engañarse, y creerse un voyeur de la demolición desde dentro… Es lo más fácil: morir autoengañado. Así muere alguien que se castra a sí mismo y no tiene los cojones de luchar y morir de pie. Así muere un país. Así mueren los borregos que piensan que la libertad es esa puerta que te abren y que te lleva al matadero. Así mueren los zombis.

Pero a estos escritos les hacía falta un nexo de unión. Éste llego cuando Jorge Martínez Lucena me dejó un comentario en una entrada que titulé: Ases zombis, y en él me dio a conocer un libro que acababa de publicar: Ensayo Z. Una antropología de la carne perecedera

Ensayo Z. Una antropología de la carne perecedera 

Este libro intenta algo nada fácil. Propone la admisión teórica, en el campo de la filosofía continental, de un concepto como el de zombi. La idea de fondo es que lo zombi funciona a la perfección como metáfora antropológica de ciertas idiosincrasias del sujeto actual. Aquí se intenta, a modo de ensayo, un juego filosófico apoyado en la gran versatilidad como símbolo del zombi o, si se quiere, lo zombi. Ensayo Z describe el objeto del que vamos a intentar hablar, el zombi y todas sus polisemias, su historia cultural, su constitución como género en diversas artes, especialmente desde el cine. Igualmente nos presenta paralelismos entre los merodeadores o mordedores y elementos tan actuales y cruciales como la depresión, la crisis o la conflictiva diferencia entre el hombre y el animal. Además nos presenta la validez del zombi como categoría filosófica de deconstrucción a través de textos tanto de Foucault como de Derrida. Pero, sobre todo, este texto está guiado por un ánimo apocalíptico en un sentido muy distinto al que habitualmente se quiere significar con esta palabra. Este Apocalipsis, que según el autor sería deseable que nos aconteciera, está relacionado con la superación de una auténtica pérdida de visión que sufrimos frente a la alienación o inautenticidad en la que vivimos en nuestras sociedades de consumo. Superar este sopor existencial requeriría de una toma de conciencia y de una acción deconstructora posterior sostenida en coherencia, y no de ese mero seguir sobreviviendo que nos acerca a la zombificación. Este libro pretende ayudar a este cometido de la mano de textos de distintas procedencias: del cómic a la filosofía, pasando por la sociología, la psiquiatría y las más cercanas literatura y cinematografía.

Al ir leyendo este acojonante ensayo, me di cuenta de que ambos, cada cual en su estilo, teníamos un objetivo común: la reivindicación de lo oscuro:


Se me crea o no, quizás una de las mayores intencionalidades latentes en este libro sea ésta, la de preservar lo oscuro… Nos dice el autor en la página 102.


Creo que es un ensayo imprescindible para conocer esta sociedad que construimos entre todos. 


El 22 de marzo asistí a la presentación de la editorial Origami en Madrid y allí, Antonio Huerta, sin conocernos de nada, me pidió un libro para publicar… en una semana. Espoleado por los presentes, lo cuento en la novela, acepté el reto… y así me pasé casi dos meses sin dormir. Pero el armazón de lo que ahora puedes leer, si te place, lo hice en una semana… sin dormir, gracias infinitas al mate de hoja de coca que me traje de Perú.


Me acordé de lo que tenía hecho en el blog: País outlet, sí… pero me hacía falta darle una cierta forma, tampoco mucha, es mi parecer que si algo nace en un medio no puede perder la esencia de su nacimiento… por lo que al trasladarlo al papel, tiene que conservar algo de esa “incorrección” de lo espontáneo, en este caso buscada, en mí siempre buscada, cuya pretensión es entrar desde el contenido, no desde la forma… aunque, y no voy a extenderme en este punto, la forma y el fondo aquí sí van inextricablemente unidos… y es un paso más que complementa a la Cámara de Niebla en esa búsqueda personal de la unión de los contrarios… en cuya difusa frontera de niebla entre luz y oscuridad nació este blues, estas Crónicas para decorar un vacío.


Al releerme en País outlet, mientras leía a su vez el Ensayo Z, me di cuenta de que teníamos, como ya me avanzó el autor en el comentario, muchos puntos en común y que ellos, efectivamente, me llevaban hacia una palabra que no había entrado en mis premisas mentales hasta ese momento, como nexo de unión de lo que había escrito: Zombi.


En su Ensayo Z, Jorge Martínez Lucena disecciona desde un lenguaje académico pero cercano, así lo declara el autor y lo confirmo, la realidad que vivimos utilizando la metáfora del zombi como el ser adocenado por los intereses del capitalismo. 

Las coincidencias en el fondo se sucedían y fue cuando recordé un cuento que había escrito para la revista Al Otro Lado Del Espejo, y que se titulaba como esto que os presento. Ahí tenía el nexo, la orientación la tenía delante… no creo en las casualidades.


Por ello, así lo dejo escrito

Portada de Julia D. Velázquez para Origami

Se puede comprar a través de la página de Origami (entra en este agujerito en la Niebla)