Jugadores de paso y máquinas de sombra

Avanzando hacia atrás y reflejando hacia adelante. A la manera de Perseo.

La realidad es fundamentalmente metafórica, imaginativa y daimónica. Teatralizamos para mejor ver,  desestabilizando las mitologías que han provocado el desencanto del mundo y el advenimiento de una esquizofrenia universal. Frente a la carta de las apariencias, que las malversaciones religiosas y tecno científicas monoteístas postulan, Otra Mirada es posible.

Como el dragón en la espesura a veces hay que ocultarse, otras dejarse ver, mantenerse alerta, volver a ocultarse, elevar vuelo y hasta vencer los límites de lo correcto. Abismo de una Memoria que se mofa de la realidad y se sacrifica a lo Indecible.

Inmediatas a las ciencias ocultas se hallan la política y la sociología: la gestión mundializada tiene aires de dictadura sin dictador. El progreso es un espejismo interminable y la perfección de la Humanidad se ha revelado un ensueño de cretinos. Se trata de conjurar la disensión interna provocando una creciente confusión que enmascare el progresivo establecimiento de un nuevo despotismo. La autoconciencia actual se ha convertido en una enfermedad, como consecuencia la Modernidad ha culminado en una apoteosis del servilismo. No está señalado en los mapas pero las nuevas tecnologías de la comunicación alteran la conducta mediante la propagación de estados de ánimo. La alucinación consensuada en que ha devenido la vida cotidiana en las grandes urbes (y no sólo),  contribuye a considerar la conciencia contemporánea como un subproducto de los medios de comunicación.

La vida de una cultura o nación sólo es buena en la medida que lo sea su vida imaginativa. Quienes han desprestigiado a la Luna poniendo sus sucias patas metálicas en ella, por muy prodigiosos y costosos que hayan sido los recursos utilizados, no merecen más que rechazo y desprecio. El mismo que asignamos a aquellos que, por motivos doctrinarios, han consagrado a la “verdulera tipo” como la imagen más adecuada para el arquetipo femenino.  Estos últimos: nuestros congéneres “ibéricos” y aquellos “otros” los no menos semicomatosos y porcinos “usacos”.

Acá encontrareis: inquietudes, intuiciones e imprecisiones más que certidumbres. Lo cual sin duda permitirá a muchos calificar el libro de “inconsistente” y “poco sistemático”. Quieren rebeldes conformistas y manejables adiestrados en la docilidad mediática. Lo misterioso y lo indescriptible no lo permiten. Y la política, la historia, incluso la contemporánea, así como la rancia, apolillada y manipulada “actualidad” también contienen estas dimensiones. Mas allá del conformismo democrático pleno de horterismo, ignorancia, fanatismo y estolidez sumisa hay otras miradas, lúdicas y  exactas, de las que apropiarse.

Los Habitantes del Espejo han penetrado en nuestro plano como tiempo otrora, con los devastadores resultados de que somos diariamente testigos. Vivimos a la manera de una vida eterna concedida a unos cadáveres congelados… Aun queda, no obstante, la llegada fulminante  del Emperador Amarillo: el Gran Retorno.

Veo ya sombras fantasmagóricas entre las estrellas…

Son tiempos veloces

En una Tierra lenta

De rosas muy oscuras.

La psicología y la filosofía se lían (y la lían)

22-septiembre-2010 · Imprimir este artículo

Por

Primero fue Marx. Luego Nietzsche. A continuación Freud. La “escuela de la sospecha”, como la llamó Paul Ricoeur, nos puso en permanente estado de alerta ante cualquier manifestación social, cultural o mental. Con ellos se acabó para siempre la edad de la inocencia. Y comenzó la edad del cinismo y la paranoia. Además del imperio de las comillas (“”). Olvídese de la realidad o de la verdad. Olvídese de usted mismo, estimado lector, que se cree un sujeto con nombre y apellidos. A partir de este momento los espíritus autodenominados “sofisticados” (yo también sé poner comillas) colocarán cualquier objeto o proceso bajo la etiqueta de lo “obvio” o lo “evidente” o lo “trivial”. Junto a la “realidad”, la “verdad” o el “sujeto”. Otra palabra favorita para ser encarcelada entre las comillas será “normal”.

Para la psicología contemporánea ya nadie es “normal”. Por un lado, las empresas farmacéuticas han “comprado” (pongo las comillas por si acaso…) a generaciones de médicos psiquiatras -que son regalados tanto con viajes a Congresos en los lugares más exóticos y lujosos como con ordenadores portátiles- a cambio de una medicalización de la vida mental, para lo que los psiquiatras han aumentado el tipo de síndromes y la reducción de los requisitos para padecerlos. Tendencia que se intensificará en 2013 con la publicación de la “Biblia” (interprete las comillas como mejor le parezca) de los psiquiatras, el nuevo DSM, versión 5.

Pero a esta medicalización de la vida mental no sólo contribuye la torticera relación entre médicos psiquiatras e industria farmacéutica. Otra vertiente tiene que ver con la especialización reduccionista de la profesión médica. Lo malo no es la especialización, claro, sino el reduccionismo: la idea simplificadora y simplona de que el método científico de corte fisicista es el único legítimo, eficaz y eficiente a la hora de tratar con la vida mental humana.

El desprecio hacia la visión humanista a fuer de artística del ser humano viene dado por un doble frente: el cientificismo mencionado que cosifica al ser humano como un mero objeto físico y, por otro lado, el nihilismo de la filosofía continental, sobre todo de raíz francesa, que se embarco en una cruzada antihumanista uno de cuyos principales cruzados fue Michel Foucault que en una entrevista con Alain Badiou muestra los rasgos negativos que derivarían en pocos años al descrédito en los ámbitos filosóficos de lo que había sido hasta hace poco la importante e influyente división francesa del pensamiento. Con esa mezcla de jerga oscurantista, abstracción vacía, desprecio hacia los datos y los hechos (en treinta minutos de entrevista no se escucha jamás un “por ejemplo…”), Foucault realiza el asesinato del “sujeto”, una entidad que considera -con inconsciencia, irresponsabilidad, y superficialidad- la versión ilustrada del Dios medieval. Y, sobre todo, esa hipocresía interesada. Porque el “sujeto” Foucault firma como si fuese un auténtico y real Michel Foucault (sin comillas). O el Anti-Sujeto que cobra como si fuese un Sujeto una conferencia…

El inconsciente freudiano era como un nuevo juguete que reclama toda la atención del niño grande, caprichoso, desvaído filósofo o psicólogo. Un parvenu como un nuevo rico del subconsciente. Foucault y Baidou se lanzan con aparatosidad y “ostentoreidad” a presumir de pulsiones y pasiones, del lado oscuro del consciente, del reverso tenebroso de la psique. De esta manera la mente te revela como fundalmente inconsciente, como un objeto lingüístico cerrado, autosuficiente y absoluto, en el que el subconsciente impone el advenimiento de un orden que rompe con el estado de cosas, la afirmación de un ámbito que obedece sus propias leyes y su propia lógica… De esta manera llegaron a la conclusión de que sólo hay una verdad: que la verdad no existe o que es inaccesible para siempre jamás.

Por el contrario, un programa ilustrado y humanista, es decir revolucionario, pasa por varios frentes: romper con el reduccionismo cientificista, alegar la comprensión psicológica de los mitos marxistas y psicoanalíticos -ese magma ideológico que los hizo retrotraerse al nivel de brujas y curanderos-, protegerse de los cantos de las sirenas industriales, y por el lado positivo, recuperar la dimensión cultural y simbólica, artística, de la comprensión de los fenómenos mentales: en definitiva, que no haya ningún psiquiatra o psicólogo que no conozca en profundidad la obra de Dickens, Tolstoi, Shakespeare o Galdós, Borges o Faulkner.

Luchar por una institucionalización holística de la enfermedad mental que conciba la recuperación como un proceso general del cuerpo y la mente en relación a las condiciones sociales. Por ejemplo -¡por ejemplo!- que las unidades psiquiátricas cuenten con jardines por los que pasear y charlar, bibliotecas en las que leer y cultivarse, gimnasios en los que ejercitarse. Mens sana in corpore sano para implementar las dos máximas sobre las que se basa la concepción mental occidental: el Conócete a ti mismo socrático-que subraya la dimensión cognoscitiva- y el pindárico Llega a ser el que eres -que apunta a la construcción de la identidad personal-.

Otra psicología y otra filosofía son posibles.

El valor de ser aquel hombre

Mi tío, cuando va a hacerme un regalo, tiene la costumbre de acercarse al Corte Inglés y comprar el libro más gordo que haya en la mesa rotulada con el palabro “best-seller”. Esta navidad, cayó ‘La mano de Fátima’ y ya lo teníamos amontonado en casa. Así que hoy he ido a la tienda y, tras buscar un rato entre los estantes, me he regalado la ‘Poesía Completa’ de Borges.

De joven fui un lector casi obsesivo de Borges, pero del Borges cuentista, prosista, no del Borges poeta. De éste último había leído, mucho más tarde, un poema de ‘La cifra’ titulado ‘El desierto’ que descubrí en El sindicato del mono degollado, un blog sui géneris de poesía.

Antes de entrar en el desierto

los soldados bebieron largamente el agua de la cisterna.

Hierocles derramó en la tierra

el agua de su cántaro y dijo:

Si hemos de entrar en el desierto,

ya estoy en el desierto.

Si la sed va a abrasarme,

que ya me abrase.

Ésta es una parábola.

Antes de hundirme en el infierno

los lictores del dios me permitieron que mirara una rosa.

Esa rosa es ahora mi tormento

en el oscuro reino.

A un hombre lo dejó una mujer.

Resolvieron mentir un último encuentro.

El hombre dijo:

Si debo entrar en la soledad

ya estoy solo.

Si la sed va a abrasarme,

que ya me abrase.

Ésta es otra parábola.

Nadie en la tierra

tiene el valor de ser aquel hombre.

Creo que voy a empezar a degustar el libro por ‘El hacedor’, por lo que he leído es una especie de punto de inflexión en el cual la poesía oral y “popularista” de Borges da paso a una más angustiosa, como de un otoño que agoniza a las puertas del oscuro invierno.

De todas formas, lo más interesante que he encontrado hasta ahora es una frase del prólogo que me parece una de esas pequeñas joyas de crítica literaria que se encuentrar dispersas en el bosque de las bibliotecas.

Como todo joven poeta, yo creí alguna vez que el verso libre es más fácil que el verso regular; ahora sé que es más arduo y que requiere la íntima convicción de ciertas páginas de Carl Sandburg o de su padre, Whitman

Aquí Borges acierta de lleno. El verso libre es un riesgo y un valor como pocas cosas en este mundo. El verso libre exige, por tanto, de ti mismo en esas palabras que normalmente la apuesta es descabellada. Por eso, quizá, la poesía contemporánea, la poesía libre, libérrima, se encuentra sumida en tan honda crisis; porque para escribir poesía hay que tener la convicción de Whitman y, claro, nadie en la tierra tiene el valor de ser aquel hombre.

Guillermo del Toro: “El cine es lo más parecido a la magia”

Enrique Freire y Frank G. Rubio entrevistaron en 2004 a Guillermo del Toro, el cineasta enamorado de los monstruos. Esta fue la entrevista que hoy reeditamos dentro de la serie “joyas de la hemoreteca”.

Guillermo del Toro nació en Guadalajara, en el estado de Jalisco en Méjico, el 9 de Octubre de 1964. Sin lugar a dudas uno de los directores actuales de cine de terror y fantástico más interesante. Entre sus obras pueden destacarse: Cronos (1993), Mimic (1997), El espinazo del Diablo (2001) e, indudablemente, su último film Hellboy (2004), donde aparece en un cameo con un muchacho disfrazado de dragón (y del que se está rodando una segunda parte). Entre sus proyectos se encuentra realizar una película sobre la novela de Lovecraft, En las montañas de la locura.

Como dato anecdótico y simpático (él es muy simpático) señalar, que tras ver La matanza de Texas se convirtió al vegetarianismo, estado en el que permaneció aproximadamente cuatro años. En la actualidad, y en el marco de una vida itinerante, reside en Madrid.

¿Qué es, para ti, el cine?

Para mí el cine consiste en entender la vida mediante la fabulación. Es la posibilidad de entender más lo que somos, dónde estamos y el porqué. La gran verdad que contiene toda narrativa se manifiesta en el cine a través de la vista y el oído. Se llega emocionalmente a tener una vivencia cuando se adentra uno lo suficiente en la película. Se tiene la oportunidad de viajar a lugares donde nunca has estado y se conoce a gente que nunca conocerías. El cine es lo más cercano a la Magia.

¿Cómo y por qué empezaste en el cine?

Empecé sin una conciencia muy clara, cuando era muy pequeño. Comencé a los ocho años haciendo Súper Ochos. Era muy aficionado a ver películas pero de repente me di cuenta que también se podían hacer. Me pareció un hecho maravilloso y empecé a contar mis propias pequeñas historias… Y a entender, como espectador, el valor de un plano que sólo lo entiendes cuando has hecho, o teorizado al menos, acerca del lenguaje del cine. Cuanto más Súper Ochos hacía, más entendía las películas que veía.

Suponemos, por la temática y el enfoque de tus películas, que eres un aficionado a la literatura fantástica y al cómic. ¿Cuáles son tus obras, autores y temas preferidos?

Ciñéndome a la literatura fantástica, pues si habláramos de literatura en general la cuestión se haría demasiado amplia, mis favoritos son: Borges, Arthur Machen, Algernon Blackwood, Lovecraft… Me encanta Stephen King, aunque parezca un lugar común. Poe no es uno de mis favoritos. William Hope Hodgson… En relación con los temas me interesa mucho el paganismo, la idea de una cosmología que no es la católica que celebra las fuerzas de la Naturaleza y los fenómenos que no están organizados en una cosmología occidental. Por eso me gustan mucho: Lord Dunsany y Clark Ashton Smith.

¿Por qué rechazaste hacer Harry Potter?

Pensé que era un universo y un tipo de magia en la que yo no creo mucho. Pienso que Alfonso Cuarón es el director perfecto, como lo demostró no sólo en Harry Potter sino en la película La Princesita. Alfonso tiene una visión de la magia y del mundo mucho más vitalista que yo. Yo lo veo todo con bastante más negrura. En el universo de Harry Potter lo que más me interesa es el lado oscuro. Ojalá, en el futuro, pudiera participar de ese universo pero tendría que ser, sinceramente, algo más negro.

¿Te fue difícil compaginar en Hellboy la visión que los seguidores de éste tienen del personaje y, al mismo tiempo, satisfacer a un público mayoritario?

La realidad es que la película fue hecha, desde sus orígenes, siguiendo fielmente la idea que del personaje tenía Mignola, es decir, Hellboy es un personaje creado por un tipo que toma todo lo que hay de cara al público del cómic: Jack Kirby, las grandes aventuras, el superhéroe, y lo ilustra de una manera muy esotérica. La película es una película muy personal, disfrazada de película de verano norteamericana. Creo que no es una película para todos. Realmente la película ha encontrado su público pero no ha sido un éxito de taquilla como Spiderman. Es una película que encontró gente que le gustó mucho, muchísimo y encontró gente que la dejó rascándose la cabeza, lo que me da igual. Yo la hice como quise. Se aceptan críticas y que haya gente que no le guste. Es una película en la que no ha habido una coacción por parte de los Estudios.

¿El cine de superhéroes es un subgénero cinematográfico de pleno derecho o una simple moda que perderá interés con el paso del tiempo?

Bueno, eso le corresponde a la posteridad que es una señora muy difícil de entender. La relación del cine con los superhéroes viene de mucho tiempo atrás; ahora es cuando han coincidido varios factores.

…la quiebra de Márvel y su necesidad de explotar el lado cinematográfico…

Márvel llevaba años intentándolo… Creo que así como en los setenta hubo una generación de gente que creció viendo cine y haciendo cine para gente que había visto cine, la generación que creció en los ochenta y los noventa, tenía un gran interés en hablar del cómic, como forma narrativa. Quizás de una manera más orgánica que las generaciones anteriores, es decir, hay un pico enorme de calidad y de complejidad de producción del cómic en los ochenta, considera gente como Alan Moore…

Es la Época Dorada…

Entonces calcula que los que teníamos doce, once, quince años, en esa época somos los que estamos haciendo cine ahora. Hay un interés genuino narrativo de los autores y un boom económico que van de la mano.

¿En qué medida la Producción puede distorsionar con sus exigencias las buenas cualidades de las obras en que se fundamentan las películas?

Todo depende de la experiencia y de la entereza del director que hace la película. Siempre va a haber esa vertiente. Siempre vas a tener que pelear a favor o en contra, del producto artístico. El cine es una de las poquísimas artes que cuestan mucho dinero.

¿Exigen las Productoras de este tipo de cine un cierto número de elementos fijos independientemente de la historia o de los personajes?

En mi experiencia, no. Sólo en Mimic había una lista de cosas que tenían que pasar. Normalmente no van las cosas por ahí pero sí lo he vivido.

¿Qué piensas de la gran influencia que en estos últimos años ha impreso la estética japonesa, tanto en el cine de acción como en el cómic, que ha derivado en términos concretos como el “amerimanga”?

En mi caso era una influencia que llevaba décadas queriendo poder ejecutar pero que técnicamente era difícil porque el ordenador y el Composer digital nos han liberado mucho de la manera de narrar la acción. En el caso de Blade 2 intenté aproximarme al animé. Creo que, en general, la cultura japonesa está presente en el animé, en el manga y en la cultura americana, de una manera cada vez más importante y, si bien en su momento yo vi Akira, de Otomo, y pensé que era una película mezcla de Blade Runner y Scanners, de Cronenberg, ahora veo claramente también que Akira, por sí misma, ha dejado una huella propia. Concretamente, en Hellboy hubo dibujantes de Manga que hicieron algunas colaboraciones, como por ejemplo Stan Sakai, como Katsuya Terada y Nirazawa.

¿Te arriesgarías a hacer una película sobre alguna de las obras de Lovecraft?

Tenemos un proyecto basado en Las montañas de la locura. Acabamos de escribir un guión, dudo que Hollywood, aunque yo sí, se arriesgue a rodarla. La historia es buenísima, como novela larga es la mejor novela de Lovecraft. No sé si la voy a hacer pero queremos intentarlo. Se ha hecho el de los tentáculos, incluido el de Hellboy, el Lovecraft más superficial.
El que te presenta el horror de estar sólo en un universo creado por mentes sin razón. El Lovecraft del Horror Cósmico aún no se ha hecho. El hombre no está en el centro de la creación, sino en sus márgenes. Creo que es una película que puede hacerse sobre la base de los esquemas hollywoodenses. Es una novela de aventuras con Horror Cósmico y que aúna conceptos de películas como Alien, la cosa…
Por ejemplo, el cómic sobre Lovecraft, realizado por Rodionoff y Breccia, es un muy buen guión para una película. Estoy coqueteando con la idea de hablar con Rodionoff, el guionista, y llevarlo al cine. La diferencia con la posible película de Las montañas de la locura es que el Lovecraft de Rodionoff sería una película arriesgada y necesitaría una forma de producción adecuada al producto, fuera de lo establecido como superproducción.

¿Tienes algún otro proyecto en mente aparte, obviamente de Hellboy 2?

El laberinto del fauno, la hermanita lejana de El espinazo del Diablo. Va sobre paganismo.

¿Por qué has decidido venir a España y concretamente a Madrid?

Algunos de los directores que más admiro están en España: Trueba, Amenábar, Almodóvar, Alex de la Iglesia, etc. Muchos de ellos están aquí. No me he mudado a España, compré un piso. Prefiero mantener la idea de filmar en España. Guardo un recuerdo muy grato por El espinazo del Diablo. Seguiré viviendo de manera itinerante.
Madrid es una ciudad que me gusta muchísimo porque no la entiendo, pero me fascina. Hay un espíritu muy concreto en Madrid, tiene una cultura muy concreta y potente que Santiago Segura, como madrileño, entiende muy bien y que Alex de la Iglesia o Almodóvar dominan perfectamente… De la Iglesia tiene esa zona fetiche de Callao. ¡Imposible no pensar en El Día de la Bestia al ver el letrero de Schweppes!

¿Qué piensas del cine mejicano actual?

Me encanta y participo de él como productor muy activamente, pero como director siento que ahora me interesa volver a Méjico y hacer una película potente de imagen pero con una forma de producción que sería muy arriesgada para Méjico. Mientras pienso una forma de hacerla sigo haciendo películas fuera del sistema mejicano.

Fernando Arrabal, por la Gracia de Dios

26-agosto-2000 · Imprimir este artículo

Por

arrabal1

P: ¿Es Dios un ludópata?

R: Se es ateo ¡por sorteo! Como me ha tocado vivir aquí y ahora observo que, hoy, para mi gremio, Dios existe aún menos que Pinocho. Los más juiciosos bromean y argumentan que el Supremo Hacedor creó al hombre entre dos partidas de ajedrez. Con una jaqueca tremenda. En cuanto a la vida… suponen que la ha programado un delfín en su ordenador cubierto de ceniza.

Personalmente rezo todas las mañanas. Borges en Tokyo me confesó que él (tan agnóstico como yo, ¡pobre de mí!) también lo hacía porque… “se lo prometí a mi madre”. Rezo con la esperanza de recuperar la fe que tuve a los diez y ocho años cuando, a punto de entrar en la Compañía de Jesús, una mañana se me apareció (o creí que se me apareció) la Virgen.

(Y mientras tanto, y a lo suyo, el creyente astigmático sodomiza en Ibiza a la miope atea para intercambiar puntos de vista, a lo bestia.)

P: ¿Cuál sería su definición de inmortalidad?

R: Futuro en busca de porvenir.

P: ¿Daría Ud. permiso para ser clonado en vida?

R: Antes del parto, después del parto, vivo o muerto, feto o cadáver se hace se hará o se hizo de mi cuerpo lo que está mandado que se haga: me vacuno cuando me lo exigen, lleno declaraciones cuando me lo piden y solicito documentos cuando me lo ordenan. No atravieso frontera alguna, ni llamo por teléfono una sola vez, ni compro un chupete, sin que quede en registros oficiales, segundo por segundo.

P: Esgrima por cortesía un argumento no teológico ni humanista contra la clonación

R: El físico termodinámico hostil a la investigación de hoy diría: “Es el resultado de una ciencia, como la mecánica cuántica, que viola la lógica”.

P: ¿Qué obra nos recomienda para conocer el origen del Universo?

R: Si el orgasmo se asemejara a la descripción que de él se da en ciertas novelas y ensayos de hoy, creo que recordaría al big-bang original.

P: ¿Cree Ud. que la inteligencia artificial podría desarrollar la conciencia y la voluntad de poder?

R: ¡Ojalá! Que los sometidos se rebelen al fin.

P: ¿Cree Ud. que la inteligencia artificial podría desarrollar la fe, la esperanza y la caridad?

R: “La fuerza bruta de la memoria” vence sistemáticamente a la “inteligencia artificial”… porque el ordenador no cree ni en Jehova ni en Cristo ni en Mahoma. Pero en presencia de tanta miseria espiritual las tres virtudes teologales ¿se nutren de fervor incluso en la pantalla?

P: La Utopía ¿está superada definitivamente?

R: Es uno de los monstruos más repugnantes y sanguinarios de siempre. Los griegos la llamaron “quimera”: era un pajarraco de mal agüero con pico de harpía y cola de víbora. Tras el paso (hoy como ayer) de este bicharraco solo queda miseria y campos de concentración.

(Para vivir a costa de los demás un simpático demagogo ha inventado una fabulosa utopía destinada a liberar a pobres probos y a parados pelados. Para poder verlos desde su lujosa mansión (donde vive rodeado de secretarias desnudas) sus ayos y lacayos le han confeccionado un teleobjetivo de larguísima distancia).

P: ¿Preferiría Ud. jugar su última partida de ajedrez con el artefacto más desarrollado o con un semidiós?

R: No me gusta quedarme a medias. Preferiría jugar con Dios ¡y ganarle! Para no llegar a este extremo irreverente Steinitz, campeón del mundo de 1886 a 1894, cuando jugaba contra El (en las aceras de Nueva York) le regalaba, por devoción, un caballo. Fischer, el campeón de hoy (desde el 1º de septiembre de 1972) reconoció que conseguiría hacer tablas con el Supremo Hacedor únicamente si tuviera la ventaja de jugar con blancas.

P: ¿Qué opina de la pareja Picasso Dalí?

R: Picasso, con razón, es el patrón cultural de España, como un Santiago bis. En la batalla de Clavijo el apóstol mostró su eficacia, en el seno del ejército cristiano, como el pintor mostró su disciplina durante los años del estalinismo. Gracias a su estricta militancia (al totalitario partido que controlaba en ese momento el arte) protegió su portentosa obra artística.

Dalí, por el contrario, se negó a enrolarse en aquella máquina implacable. Por ello sus vetadores le han calumniado y negado. A Dalí le interesaron las hipótesis científicas audaces y las especulaciones filosóficas sorprendentes más que la protección de su obra artística.

(¿Por qué el servilismo voluntario suscita tal plaga de plagios?).

P: ¿Con quién preferiría Ud. naufragar en una isla?

R: Con un ser de la inteligencia de la matemática Sophie Germain o de Sócrates, con la bondad de Buda o de Catalina de Siena y el encanto de Confucio o de la jovencísima Hildegard.

P: ¿Hay en estos momentos algún movimiento universal en las artes?

R: El de siempre: el que impone su orden conformista y diaboliza a rebeldes e insumisos.

(Me gustaría conocer la última previsión que escribirá el científico racional el día anterior al fin del mundo).

P: Háblenos del Movimiento Pánico…

R: En 1963 Jodorowsky, Topor y yo, tras tres años de asistencia casi diaria al grupo surrealista, creamos el “pánico”.

El “pánico” es la crítica de la razón pura, es la pan-dilla sin leyes y sin mando (cualquiera se puede decir miembro del grupo e incluso fundador de él), es la explosión de “pan” (todo), es el respeto irrespetuoso al dios Pan, es el himno al talento… loco, es el antimovimiento, es el rechazo a la “seriedad”, es el canto a la fatal ambigüedad, es la voluntad de aportar nociones que se creían despreciables al mundo de lo “grave” zapando al mismo tiempo los valores establecidos, es el arte de vivir (que tiene en cuenta la confusión y el azar), es el principio de indeterminación con la memoria por medio…

… y todo lo contrario.

P: ¿Conoce Ud. el teatro alternativo actual en España?

Lo leo como la obra alterativa de mis alter ego. Es el teatro de los herederos de Cervantes y de Valle-Inclán. Estoy convencido de que, contrariamente a ellos, se representarán sus obras. Y que van a alterar el orden cultural (¡que tan bien saben alternar!).

P: ¿Cuándo estrenará su próxima obra en España?

R: (Tras reir feliz, Arrabal responde) Como decíamos ayer… ¡inminentemente!