Su reino no es de este mundo. A propósito de Cajasur

Los anarquistas querían traer el paraíso de la felicidad a través del infierno del terrorismo, para lo cual parafrasearon la lápida que esculpió Diderot dedicada a la nobleza y el clero: “El hombre no será libre hasta que el último capitalista no sea ahorcado con las tripas del último cura”. En el caso de Cajasur no habrían sabido por donde comenzar.

En su momento la Conferencia Episcopal no firmó el pacto antiterrorista. El obispo Setién aclaró que de haberlo rubricado los obispos vascos se habrían desmarcado. Antes vascos que obispos.. Antes vascos que católicos. Muchos se escandalizaron pero Setién y sus discípulos -o sus secuaces, como prefiera el indómito lector- no hacían sino cumplir religiosamente el mandato neotestamentario: Al César lo que es del César…

… y a Dios lo que es de Dios. Jesús trazó la frontera entre el dominio de los asuntos político-económicos y los estrictamente religiosos, pero la jerarquía católica suele hacer caso omiso de su líder espiritual y por estas fechas todos los años recuerda a sus fieles que marquen la casilla eclesial en la declaración de Hacienda, para que el erario público le ceda parte de la recaudación. El Estado, sorprendentemente para cualquier laico ilustrado y para Jesús si levantara la cabeza, se convierte así en recaudador al servicio de instituciones privadas. A Dios lo que es del César. O a Dios rogando y con el IRPF recaudando.

La curia cordobesa ha debido de pensar lo mismo que en su momento Setién pero adaptado a la gestión de entidades financieras: “¡Qué nadie vaya a sospechar que sabemos nada de economía!” Los curas, ni de política, ni de economía y a ser posible, dado como se las gastan los centuriones de sus legiones, tampoco de sexo. Y, claro, los asuntos domésticos, terrenales, materiales, económicos, les terminan confundiendo. Con el esperpento de Cajasur los andaluces volvemos a dar una imagen de folclórica dejadez y la jerarquía católica de divina incompetencia. Su reino no será de este mundo pero, como observó Napoleón, ponen sus manos sobre todo lo que pueden.

Comentarios

1 comentario en el artículo “Su reino no es de este mundo. A propósito de Cajasur”

  1. cordoba en 21-Julio-2010 8:05 am

    Lo de cajasur supera en mucho la película el padrino III

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