Queda la septima cara del dado-arte

1-noviembre-2010 · Imprimir este artículo

Por

¿Quién lanzará los dados nuevamente?

Anticipadores de todo y administradores de nada, los surrealistas fueron el germen natural de la revuelta. Sin escuela. Sin papeles. Hombres de acción. El surrrealismo, canto vital, transfiguró la forma. Productores con vocación (libertaria), exaltados de la imaginación, ya era mayo y debajo de las piedras estaba arriba. La pasión erótica y un humor corrosivo eran sus armas contra la razón burguesa. Contra el Estado, el estado de vigilia.

Todavía hoy arrinconados como meros escapistas. Ellos que se enfrentaron gozosos y en plenitud de vida al frío-desafío de desvelar el absurdo peregrinar de un hombre-gris.

Queda Arrabal como “superviviente de los tres avatares de la modernidad: el grupo surrealista, el movimiento pánico y la patafísica”. Queda el amor y cines de verano. Regression. Ushima Next24 arrabalesxsg.

Pandilla de inconscientes en “fría agitación de las columnas (…) del sexo de lo bajo de mi alma, que surge como un triángulo en llamas”. El cine de los sueños. La obra que corta la digestión de los espíritus más tranquilos. Un apasionado llamamiento al asesinato de la cultura establecida. Hija del poder y sus acrósticos.

Queda “el tiempo”, la ilusión de saber que en Bombay están a 32 grados. Lo esencial es el tiempo cuestionado. La destrucción del tópico coronado. Catártico sobresalto del hombre bueno… cruzando el estrecho tohu-bohu.

Es la realidad lo que está en juego. La respuesta es el delirio. Romper con lo establecido. Lanzar los dados y que salga caro.

Inception, el prólogo hecho (en) cómic, la ciencia hecha (ficción)… Algo pasa. Un dado volador con siete caras. Mira en los bolsillos de Dom Cobb. Sueña con tu compañero de clase, aquella chica (del Salón del Automóvil) que se parecía a Elsa Anka, un erizo de mar, un poema moderno. Sueña despierto o vivo. Todo es Verano.


Ktarsis

Imagen principal: jaci XIII

Comentarios

¿Quieres dejar un comentario?