Ligar

“La seducción no está en unas piernas largas ni en unas tetas grandes. La seducción está en la cabeza” o, al menos, eso pensamos algunos optimistas. Los festivales brindan grandes ocasiones para el cortejo, desde el momento en que tenemos que recurrir al vecino de al lado ¡porque aún no sabemos montar la maldita tienda de campaña! Aún más difícil que montarlas es encontrarlas, al amanecer, de vuelta de los conciertos. Antes de ocupar un saco, mira que esté vacío.

UN SEDUCTOR CONTROLA SU DESTINO

“Hay un abismo entre atracción y seducción”, advierte el autor del libro Psicología y Seducción, Alberto Hidalgo. Si alguien te desea y no has hecho nada para conseguirlo, no seduces, atraes; en cambio, si te muestras atractivo y ofreces algo conscientemente, estás seduciendo. Mario Luna, que ha publicado Sex-Code: manual práctico para los maestros de la seducción, define seducción como “crear las condiciones necesarias para que dos personas tengan la oportunidad de conocerse a un nivel profundo e íntimo”.

Se aprende a seducir, inconscientemente, imitando modelos, los de nuestro entorno, pero también, los de la gran pantalla, aunque los Cary Grant cada vez son más escasos. Lo primero es estar predispuestos. Dos personas predispuestas a ligar tienen muchas posibilidades de reconocerse. Se detectan el deseo mutuamente. Frente a las tesis más románticas, pensadores como Francesco Alberoni dicen que la base del “ligoteo” es una sensación de nulidad e insatisfacción personal. Lo que nadie va a negarnos es que es muy divertido.

NO DEJES QUE MUERA VIRGEN. NEIL STRAUSS ¿UN MODELO A SEGUIR?

Poco después de la publicación en nuestro país de su libro El Método (Planeta, 2006), El Mundo nos ofreció el retrato de Neil Strauss, el retrato de un don Juan, pero además del feo que todos llevamos dentro.

Strauss, escritor, crítico musical en The New York Times y la revista Rolling Stone, fue esa clase de joven que todos los días se pelea con el espejo. “Tenía nariz con caballete, gafas, pelo que clarea, era flaco y bajito”, según su propia descripción. Su oración (mitad profana, mitad sagrada) era “por favor Dios mío, no dejes que muera virgen”.

Habiendo desechado la idea de cambiar su físico mediante el bisturí, ingresó en una comunidad llamada Pick Up Artists (artistas del ligue), una especie de escuela del ligue, de las que proliferan en Estados Unidos. Estas academias “venden un magisterio de frases hechas, técnicas, afectadísimas interpretaciones, repertorio de moderno playboy, y cobran un dineral a una clientela de lo más heterogénea” (Javier Caballero e Isaac Hernández). ¿Son una forma válida de reeducación emocional o un catálogo de machistadas útiles para jugar con los sentimientos de los demás? Los psicólogos están divididos. Los nuevos celestinos utilizan armas mucho más sofisticadas que los filtros de amor. Dan consejos sobre la vestimenta y el aroma, la retórica, el lenguaje corporal…

Strauss dio con un sacerdote de la seducción como maestro particular que le enseño todo lo necesario para poner punto final a noches solitarias, “llenas de onanismo”. Todo ello, a cambio de una cantidad muy poco discreta de dinero. Así es como nuestro hombre llegó a desdoblarse y a convertirse en Style, “el mayor ligón sobre la faz de la tierra”. Este álter ego era también producto de largas horas observando a Marlon Brando, James Dean; un cambio de look pero, sobre todo, la adquisición de nuevas costumbres y habilidades.

Cuando el patito feo se convirtió en cisne, conquistó entre otras a la playmate Dalene Kurtis. Después de un periodo orgiástico y desordenado, Strauss encontró a la mujer de su vida. Entonces no hubo ninguna técnica, ningún recurso retorcido… al menos eso reza en El Método, “Ars Amandi del nuevo milenio”.

CONSEJOS INSPIRADOS

Las revistas del kiosco nos atiborran de consejos para ligar, bajo titulares ñoños como “consigue a la [email protected] de tus sueños”. Su ineficacia está testada y entre sus redactores encontramos pocos “pick up artists”. Gracias a dios, en los blogs se encuentran otras lecciones más heterodoxas y frescas. Veamos, por ejemplo, las de un tipo que se hace llamar “paranoia con patatas” y que tiene por máxima: “todo lo que cae en la red es pescado”:

Cuida tu lenguaje

Si algo debe hacer el friki medio es hablar bien. Piensa: eres feo como una patada en la boca, pues por lo menos habla bien, escribe bien, sé agradable con el lenguaje. De lo contrario el resto de los consejos no valen ni una mierda.
Tu lenguaje tiene que ser tu bandera. No pedante, pero sí correcto. No gafapasta, pero evita por favor las constantes referencias a superhéroes (aunque siempre es mejor hablar de Batman que de Tolstoi). No grosero, pero sí rotundo…

Arréglateme un poco, chacho

No. Una camiseta de Fénix o de Elektra no son lo que una mujer quiere ver recubriendo tu cuerpo. Los pantalones cortos son para ir a correr (pff, el deporte es el néctar de los necios) y las chanclas son para ir a la playa. Las gorras no se llevan puestas en sitios cerrados… no… las que llevan el logo de Punisher tampoco.

Cómprate unos vaqueros… pero que no sean negros y que no sean iguales a unos que ya tienes porque así no necesitas pensar tanto. Y algunas camisetas normalitas, sin Homer ni un dibujo de Goku lanzando un kamehameha (…) Por último, aunque estás muy lejos de este punto… deja de ponerte calzoncillos con tu nombre bordado.

Saca partido a tus taras

Ahora ella ya sabe que existes. Si has seguido estos consejos a estas alturas ya deberías haber dejado de ser “ese tipo de allí”.

Es el momento de que se crea (ilusa ella) que no eres tan malo como parecías.
Si usas gafas, escóndete detrás de ellas.
Si estás en una discoteca, aléjate de los focos (el acné brilla en esos sitios).
Si estás en una cafetería, sentaos en una cómoda esquina, alejada de la luz.
Si no se ve no existe. Como los ninjas: oculto a plena luz.*

Hemos aprendido a seducir, inconscientemente, imitando modelos

Dos personas predispuestas a ligar tienen muchas posibilidades de reconocerse. Se detectan el deseo mutuamente

Seducir es vivir

Comentarios

2 comentarios en el artículo “Ligar”

  1. anxel en 1-agosto-2010 6:08 am

    Ligar es cosa de dos? Ellas llevan el batutómetro. Tal vez no existas, ante las dudas mentiras? No hay mal que cien años dure… “que no sigas la corriente que te lo dicen siempre” Ala! a comentar….

    B.s.O Flamingos-BUNBURY

  2. Queda la septima cara del dado-arte : generacion.net en 1-agosto-2010 6:47 am

    [...] Inception, el prólogo hecho (en) cómic, la ciencia hecha (ficción)… Algo pasa. Un dado volador con siete caras. Mira en los bolsillos de Dom Cobb. Sueña con tu compañero de clase, aquella chica del Salón del Automóvil, que se parecía a Elsa Anka, un erizo de mar, un poema moderno. Sueña despierto o vivo. Todo en verano. [...]

¿Quieres dejar un comentario?