La lección del profesor Neira

9-octubre-2008 · Imprimir este artículo

Por

Ya hemos oído esta historia en alguna parte, pero seguimos sin entender su moraleja. Cuando nuestro amigo y colaborador, el profesor Jesús Neira evitó una brutal agresión a una mujer no podía sospechar con qué clase de gente había topado, ni podía entender las razones de esa costumbre tan frecuente y miserable de pegar mujeres. Aquello le pareció intolerable. Esta certeza y su determinación, le impidió esquivar un destino que le ha llevado a recibir una brutal paliza y a pasar sesenta días en coma, pendiente sólo de un hilo transparente que mantiene en vilo a sus seres queridos.

La belleza interior que alimenta el gesto de Jesús ha sido la constante de su vida. La dignidad frente a los abusos de poder viene acompañada, en el caso de Neira, con una brillante inteligencia y una pasión irrefrenable por la libertad política. El profesor Neira es de la rara e incómoda especie de los hombres libres. ¿Qué otro tipo de persona podía rebelarse con tal determinación contra aquella bestial y miserable violencia?

Jesús ha pagado un precio muy alto por su dignidad y por la libertad de los demás. En realidad, lo ha pagado toda su vida…

Y también, es hora de decirlo aunque sean hechos distintos, lo pagó en la Universidad. Y de qué manera. Algunos de los que ahora le ensalzan no movieron un dedo sino para defenestrarlo cuando, por cambios en los planes de estudio, desapareció la asignatura que Jesús impartía con brillantez. Entonces les inquietaba el preclaro e independiente profesor de Teoría del Estado, y nada les importó que tuviera premios extraordinarios, que fuera un demócrata radical, un profesor querido. Siempre resulta incómoda la voz que señala los abusos. Y qué cosas decía el profesor Neira, ¿verdad? Por eso, “ni los hunos ni los otros” consideraron que mereciera seguir siendo profesor de la Universidad Complutense, que no le reconoció -caso único en su historia- su estatus, y que le hurtó plazas secundarias en concursos humillantes y kafkianos. Un calvario de años que no le hizo bajar la cabeza, pero que sí le hizo sufrir mucho, a él y a los suyos. Jesús ha vivido durante demasiado tiempo un verdadero e injusto exilio interior.

Recuerdo que, en aquellos días, alguien que hoy ostenta todas las dignidades en otra universidad catalogó a Neira de “profesor conflictivo” para impedir que lo acogiera un Departamento. Qué buena vista tuvo su excelentísimo. Tenía toda la razón. De la misma manera, Neira podía haber mirado para otra parte cuando el destino le puso a prueba aquella fatídica mañana de la agresión. Que se lo digan a Alejandro, el hijo que le acompañaba y que está orgulloso de que su padre hiciera exactamente lo que hizo a pesar de la horrible paliza que recibió delante de sus impotentes ojos de niño.

La Vicepresidenta del Gobierno ha dicho de corazón que Neira ha arriesgado su vida por todos nosotros. Gracias señora: así es.

¿Tendrá ahora un gesto la Universidad Complutense para remediar la injusticia que se cometió con el profesor Neira?

Comentarios

3 comentarios en el artículo “La lección del profesor Neira”

  1. tere en 6-marzo-2009 6:46 pm

    quizas nadie lea mi comentario pero no hay un solo día que no piense en este maravilloso hombre y la gran fortaleza que tiene su mujer que me parece una señora de los pies a la cabeza. Mi hermana ha vivido con un maltratador y se ha decidido a dar el gran paso de hecho ya lo ha dado lleva un año y medio separada y les puedo asegurar que esto es un calvario. Este señor utiliza a sus hijas como arma arrojadiza amenaza a mi hermana x mediacion de una niña de once años y no se puede hacer nada ya que la palabra de un menor no sirve . Todas las trampas que tenian en comun se las reclaman a ella ya que el buen señor es minusvalido y su pension no se puede embargar. Tanto los bancos como el juzgado como la policia tiene constancia y aqui nadie hecha una mano. Es mas el propio banco sabe y tiene constancia de que este señor trabaja a pesar de su minusvalia y nadie mueve un dedo. Ojala hubiera más personas con el corazon y la valentia de Neyra y no fueramos todos tan COBARDES de volver la cabeza.

  2. Carmen en 6-septiembre-2010 6:55 pm

    Soy también profesora ,dentro de mis competencias están los derechos humanos , desde segundo de la ESO , pues soy de filosofía y – a ellos dedico la mayor parte del curso – en vez de a las sandeces que los libros de educación para la Ciudadanía de 2º de ESO exponen para estas edades tan tempranas . Ni que decir que la experiencia es grata , pues los alumnos se enteran bastante , se implican y les gusta ; este año he tenido un alumno extranjero , probablemente refugiado político , y me preguntó sí esto era Derecho Internacional….Quiero decir con esto que subestimamos o los poderes “fácticos” subestiman la inteligencia e interés por los derechos humanos de los jóvenes y también la admiración de estos por la gente que los defiende ; aunque en esta época de crisis y “desorientación ” en la educación no tengan interés por la política .
    Todos siguieron el caso de Jesús Neira este curso pasado ; esta generación ya no entiende con 13 años de edad porqué un hombre es superior a una mujer , o porqué una mujer permanece con un hombre sí éste le pega .
    Personalmente y .-ahora – leyendo la trayectoria de Jesús Neira en la Universidad , escribo esto pues sé que probablemente lo esté pasando mal , y más después de su libro ..gente como Neira debería haber más en la Universidades …No he podido resistirme a escribir esto después de oír y leer los acontecimientos sobre este hombre sucedidos últimamente , es claro que no puedo dar mi opinión sobre ellos en este medio o en público , ni si quiera “metafóricamente ” pues me encanta la vida sin problemas …

  3. plauto en 9-septiembre-2010 4:01 pm

    osea que el caradura de neira ni siquiera es profesor universitario, menudo impostor, caradura, chulo y borrachucioi. Un fascista de tomo y lomo, un indeseable. Puag, escupo sobre el y sobre su chuleria

¿Quieres dejar un comentario?