José María Lassalle

20-Octubre-2009 · Imprimir este artículo

Por Javier Esteban


José María Lassalle es profesor de Historia de las Ideas en la Universidad Rey Juan Carlos, donde cultiva e imparte las ideas de su verdadera pasión: la política. Muchos dicen que José María es el mejor “guionista” del PP, y una de las personas que más influyen en Mariano Rajoy. José María Lassalle es un intelectual de creciente influencia, pero también un hombre de acción, diputado y portavoz de Cultura. José María tiene algo de pensador transversal y templado, de distante anarca de Jünger o del taimado protagonista barojiano de César o Nada. Laico y liberal, ha recibido ataques brutales de los neoconservadores españoles, que intentan descentrar definitivamente al PP…

La clamorosa llegada de Obama, su liderazgo casi global, ha supuesto el espejismo de un futuro y necesario gobierno mundial… ¿Habrías votado a Obama si fueras americano?

Sí, a pesar de que McCain era también un candidato excelente …Creo que la fuerza del mensaje de Obama era irresistible y los Estados Unidos necesitaban un cambio después de ocho años de Bush.

El ascenso de Obama se ha vivido como una fantasía mesiánica: Un hombre que pertenece a una minoría que fue esclavizada, que tiene tres nombres musulmanes, que está interesado por las ideas de la Nueva Era… se convierte en Presidente de los Estados Unidos. ¿Puede Obama cambiar la sociedad americana o esa posibilidad es puro marketing?

Estados Unidos ha vuelto a demostrar que son la Utopía de la libertad. Está escrito en la declaración de Independencia. La elección de Obama ha confirmado que, a pesar de las dificultades y las contradicciones, lo que escribió Jefferson en aquel documento firmado el 4 de julio de 1776 nunca ha sido papel mojado en el inconsciente colectivo norteamericano.

En Estados Unidos, los progresistas (a los que llaman liberales) son mayoría en las zonas más desarrolladas y cultas del país, mientras que los conservadores mandan en la vieja América. ¿El futuro de Occidente es inevitablemente “fabiano” o socialdemócrata?

Las categorías políticas europeas no son replicables en los Estados Unidos. Por simplificar, ni los colores que identifican a los partidos son homologables, ya que los republicanos son “rojos” y los demócratas “azules”. El padre ideológico de la independencia norteamericana fue John Locke, el fundador del liberalismo en su sentido europeo, y los teóricos del constitucionalismo norteamericano –Jefferson, Franklin, Adams, Jay, Madison o Hamilton- se inspiraron básicamente en sus ideas. La principal diferencia política entre los Estados Unidos y Europa es que al otro lado del Atlántico
nunca ha habido en el debate político una izquierda fabiana, marxista o postmarxista, pero tampoco una derecha reaccionaria o fascista en el sentido literal de la palabra.

Si analizamos lo que ocurre en España desde la caída de Suárez, observamos que la izquierda hace y la derecha reacciona malamente… para finalmente aceptar lo que la izquierda ya desecha por retro, unos cinco años después.

El centro-derecha español es un producto muy complejo que ha tenido que trabajar a partir de la memoria de las derechas españolas que, por cierto, fue incubada trágicamente a lo largo del primer tercio del siglo XX. Estas circunstancias han hecho que se afrontara un ensamblaje de equilibrios teóricos más o menos inestables entre democristianos, conservadores y liberales que, en términos generales, se ha resuelto finalmente bastante bien. En este sentido, creo que la democracia española le debe mucho al esfuerzo modernizador del centroderecha. No hay que olvidar que éste ha sido la plataforma desde la que las clases medias españolas han materializado buena parte del cambio modernizador que ellas mismas han liderado y protagonizado en primera persona desde 1977. Se vio políticamente durante los gobiernos de UCD y el PP. ¿Acaso alguien puede olvidar que la entrada en Europa se produjo realmente a partir de 1996, cuando España hizo las tareas que tenía pendientes? Desde entonces se nos empezó a tratar como uno más…

Tu posición respecto a la liberalización de las drogas, el matrimonio gay o la adopción por parejas homosexuales marca la diferencia con los conservadores de tu partido.

Soy liberal. Creo en la libertad de la persona, tanto en su dimensión moral como política y económica. El mejor administrador de la conciencia es uno mismo… Por eso no me gusta la ingeniería social pero tampoco el dogmatismo, venga de donde venga.

Los votantes del PP: ¿son más o menos liberales que sus cuadros? ¿Hay que seguir centrando al partido?

Hay, digamos, una razonable sintonía entre unos y otros… En la medida en que nuestro discurso sume, ganaremos más apoyos, y los precedentes de nuestras victorias electorales en la oposición -1996- y en el gobierno – 2000- deben ser la pauta. Reivindicar el centro no es defender la neutralidad, la indiferencia o el relativismo… El centro es defender los valores cívicos de una sociedad que tiene que entenderse a pesar de las diferencias…

Muchos pensamos que el Régimen del 78 tiene algunos fallos de origen muy serios. Aquel proceso constituyente estuvo mediado por los poderes fácticos (Iglesia, ejército, monarquía, oligarquía financiera y política, nacionalismos), dando lugar a una democracia muy imperfecta, a pesar del afortunado avance de las libertades personales…

En 1978 se hizo lo que se podía hacer, y fue mucho… La política es el arte de lo posible y entonces se logró un tránsito pacífico de una dictadura -que traía causa de un golpe militar y una guerra civil a una democracia y eso, en sí mismo es un hito en la historia de la política europea y mundial que, además, agranda su valor si echamos la vista atrás y vemos lo que fue la historia del constitucionalismo español… ¿Qué se podían haber hecho las cosas mejor? Seguro. Pero que se podían haber hecho las cosas muchísimo peor, también…

¿Podemos hablar de una verdadera separación de poderes en España, donde los partidos eligen algunas de las altas magistraturas y el Gobierno manda sobre la Fiscalía General del Estado?

Es que en ningún país democrático la separación de poderes es estricta y rigurosa. Ni siquiera en los Estados Unidos… No hay que olvidar que para Montesquieu la separación de poderes no tenía únicamente por objeto la limitación de las prerrogativas del rey a través de un reparto funcional de las diversas potestades del gobierno, sino que con ella intentaba también que se diera un equilibrio entre las principales categorías sociales. En realidad, lo que buscaba era alcanzar el viejo ideal republicano del gobierno mixto e introducir un equilibrio entre sus distintos brazos que cavase una trinchera institucional frente la arbitrariedad y el despotismo del gobierno.

Tampoco es posible la elección directa del Presidente, ni se da un verdadero mandato representativo, pues los diputados, salvo en honrosas excepciones como la tuya, obedecen al partido incluso en cuestiones de conciencia o que afectan a su circunscripción…

Desde el famoso discurso de Burke a los votantes de su circunscripción de Bristol quedó meridianamente claro que la voluntad representativa no debe ser una suma mandataria de fragmentos sino un intento de construir la voluntad soberana de una nación… Algo, por cierto, que ya era entonces muy difícil y que ahora, más de dos siglos después,
lo es todavía más.

España parece apuntar a un modelo de Estado fallido, por su dependencia de minorías que pretenden la destrucción del Estado Nacional.

Los nacionalismos fueron premiados sobredimensionando su peso y dándoles la llave de la gobernación del conjunto nacional, algo que se ha demostrado perjudicial para los intereses generales. Se les trató muy generosamente en 1978 y ya se ve el resultado… No han sabido estar a la altura de las circunstancias. Han aprovechado las coyunturas electorales y han profundizado mediante un discurso comunitarista- en el cultivo de la diferencia por la diferencia; hasta el punto de que han ideologizado irresponsablemente
cuestiones como la identidad y la lengua que entran en contradicción abrupta con los fundamentos mismos de una sociedad abierta.

Parece que la corrupción es sistémica al Régimen… Y también afecta a tu partido.

Por desgracia la corrupción es consustancial al poder, a los gobiernos, a las personas y, por supuesto, a los partidos… Es algo tan antiguo como la historia. Basta leer a Tito Livio, Polibio o Cicerón para comprenderlo. Por eso es imprescindible el cultivo de la ejemplaridad y de todo aquello que los humanistas cívicos denominaban la virtud y la moderación de los espíritus. Lo decía Montesquieu: “si un hombre empieza a creer que puede ser feliz, grande, glorioso, sin su patria, pronto puede ser el único grande sobre las ruinas de su patria…”. Para cultivar la virtud pública hace falta ejemplaridad y, sobre todo, contundencia frente a quien traicione el servicio público que debe inspirar la política.

Con este panorama, pasados más de treinta años, ¿no es necesaria una Segunda Transición?

No me gusta hablar de una Segunda Transición… Es reconocer que la Transición fue fallida y no estoy de acuerdo. Prefiero creer que la victoria de nuestra sociedad sobre la crisis económica nos obligará a todos a cultivar una ejemplaridad que nos fuerce a cambiar muchas cosas si queremos que España siga siendo alguien en el mundo…

¿Espera el PP que el turnismo le entregue el poder cuando la gente esté harta, sin necesidad de levantar ilusiones como Sarkozy u otros líderes?

Lo del turno tiene que ver con las corruptelas de aquella Restauración canovista que hacía que cambiase la mayoría a impulsos del caciquismo… No creo que aquellas prácticas hayan sido los artífices de los cambios de gobierno vividos en España desde 1977. No lo fue en 1982, tampoco en 1996 y, si me apuras, en 2004. Los cambios tienen lugar porque se agotan los discursos de los gobiernos y porque se ofrece a la sociedad una alternativa… Por eso, el gobierno de Zapatero caerá en las urnas. Porque está haciendo las cosas mal y porque nosotros ganaremos convenciendo y mereciendo la mayoría…

En tu libro Locke, Liberalismo y Propiedad, ensalzas a la burguesía como clase laboriosa y transformadora del mundo, frente a los “propietarios” de cuna aristocrática. El liberalismo originario se enfrentó a los poderosos, cuando hoy parece cosa de ricos y oligarcas…

El liberalismo nació como un discurso político que defendía la virtud pública del mérito cívico y del esfuerzo regenerador de unas elites que querían el Progreso del conjunto de la sociedad a través del ejercicio individual y colectivo de la libertad y de la igualdad. El liberalismo surgió como una alternativa al aristocratismo y la tradición dogmática. Lo puso en circulación Locke cuando reasumió en l partido whig las aportaciones del humanismo cívico y de los evellers enfrentándose al torismo y los Estuardo. Luego continuó así durante el siglo XVIII de la mano de Montesquieu, Hume, Adam Smith y Ferguson, entre otros, hasta que entrado el siglo XIX, las cosas empezaron a cambiar con el giro economicista que experimentó el liberalismo hasta llegar al neoliberalismo… De todo esto tratará un libro que estoy a punto de terminar y que saldrá a la luz el año que viene.

Has escrito –y bien escrito- que “todo el optimismo liberal está en las páginas de Robinson Crusoe…” ¿Hay hoy motivos para la esperanza liberal o el mundo es cada día un lugar con menos libertad?

Los nubarrones que pesan sobre la libertad van en aumento. Pero como diría Tocqueville, hay que confiar en los prodigios que propicia la libertad cuando los hombres tienen el valor de hacerla suya.

Comentarios

2 comentarios en el artículo “José María Lassalle”

  1. Armando en 4-Noviembre-2009 7:50 pm

    Me parece una gran entrevista, enhorabuena.

  2. Lassalle « dronte's en 10-Noviembre-2009 2:35 am

    [...] es una de las mentes más brillantes del PP. Ha sabido llevar su partido por la ruta de la modernidad. Dicen que Rajoy lo aleja de su [...]

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