Homenaje a Antonio Fernández Molina

Te sugerimos pasar un rato con las musas y las arañas de Antonio Fernández Molina en el recital de Raúl Herrero con motivo de la publicación del libro “Baila la araña en su tela“.

Música, proyecciones, el poeta hablando sobre patafísica y, sobre todo, los versos de Antonio Fernández Molina. Va por él.

“Soy un poeta que pinta. Cuando pinto, pienso en la escritura y cuando escribo, pienso en la pintura”. Decía de sí mismo el poeta que alargaba letras. Nuestro amigo, su amigo y colaborador de esta revista, Raúl Herrero escribía a los cinco años de su ausencia:

La última vez que vi a Fernández Molina fue un viernes durante la caída de la tarde. Me acerqué a su casa, en la calle Zurita de Zaragoza, junto al poeta José Antonio Conde. En los últimos meses mi maestro había entrado y salido varias veces del hospital. Llegó el momento de la despedida y se quedó mirándonos, protegido por su bata, desde la puerta de su casa, mientras aguardábamos la llegada del ascensor. Escuché que el poeta cerraba la puerta una vez que el engendro mecánico iniciaba su caída libre. Aquello lo sentí como una despedida, pero aparté entonces de mi mente los augurios. Al día siguiente, tras asistir a una versión teatralizada de los Crímenes ejemplares de Max Aub, Antonio Fernández Molina murió en su casa. Supe tarde de la desgracia y no pude asistir al funeral. La desaparición de mi amigo y maestro supuso para mí una sangría terrible en todos los sentidos, de la que, en cierto modo, todavía no me he repuesto. Los que me rodean saben que le nombro a menudo, y digo Antonio habría hecho esto o lo otro, Antonio sobre este asunto pensaba tal cosa…

Quienes conocieron a Fernández Molina en la superficie de su transoceánica personalidad no me comprenderán. Mas me importa poco. Otros habrá que leerán estas líneas y que sabrán del motivo de mis palabras.

Durante estos 5 años de ausencia se ha hablado de un reconocimiento unánime que no llega. Personajes hay que le ningunearon en vida y que, incluso después de su muerte, intentan rematar la faena. En España no se perdona la independencia, ni la libertad. La sinceridad tampoco. Antonio Fernández Molina tropezó con el academicismo disfrazado de técnica y con asnos empingorotados, a los que otros les regalaban los oídos llamándoles “excelsos artistas”, él no se calló ante los rebuznos y aclaró que el emperador mostraba sus vergüenzas, que no existía el supuesto traje.

Descarado gigante patafísico. Amaba a su pueblo de la Mancha y ahuyentaba el castillo de la tristeza. También amaba a Raúl Herrero (22 de Kislev de 5734): “Escribe con los ojos, mira con las manos y pinta con el corazón”.

¿Bailarás sobre la tela de araña?. ¿Volarás a Zaragoza como el león recién salido de la peluquería que posó una vez para salir en el escudo de la ciudad del cierzo y Labordeta?. Aunque esto no puede ser. Los mil absurdos humanos… surrealismo blanco. ¿Te lo vas a perder?.

Donde: Biblioteca Pública Municipal María Moliner (Casco Histórico) Pza. San Agustín s/n
50002 Zaragoza
976202156
Cuando: 18 de marzo, viernes. 19:00 h.

Comentarios

1 comentario en el artículo “Homenaje a Antonio Fernández Molina”

  1. Raúl Herrero en 18-marzo 1:34 pm

    Muchas gracias por haceros eco del homenaje. Un abrazo, Raúl Herrero

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