Filopsique (terapia de choque)

Me han dicho que soy totalmente libre (de escribir) arrabalescos del burgo, estos chicos parecen verdaderos surrealistas y todos los filoblogueros son argentinos, ¡listos!

yo*

Como un filósofo superior “pediría la indulgencia de ustedes y quizá también su maldad” sobre esta atípica crónica de blogs (nombre de la seccioncita) y el título que la encabeza. También sobre el fracaso inmoral de un sentimiento de culpa que la acompaña al escribir alegremente desde una revista que deriva en “cosa y casa de locos” pero en la que se anuncian Orange, Vodafone y Caja Madrid (lo de DYC, lo entiendo mejor, mucho mejor). Bueno que me voy. La mini crónica de blogs:

El artefacto blog como antroposmoderno de la Filosofía y Freud, ese psico, que “volvió más toscos los pensamientos de Nietzsche”. Con dos cojones.

El artefacto blog y la tentación de “tragarse el personaje” (Psique y Eros):

El bloguero, como publicador de verdades, o, al menos en su pretensión, se instala en el lugar del Maestro. Alguien que se instala en el lugar del Maestro y “se tragó el personaje” se convierte automáticamente en iconólatra –feliz expresión de Ludovicus- de sí mismo. El Maestro iconólatra, o, lo que es lo mismo, que “se tragó el personaje”, es el peor instrumento de tortura, avasallamiento y subyugación que pueda concebirse para el discípulo: ¡Ay de vosotros, escribas y fariseos hipócritas, que recorréis mar y tierra para hacer un prosélito, y, cuando llega a serlo, le hacéis hijo de condenación el doble que vosotros!

Don Marcos Santos Gómez, bloguero y profesor, nos advierte sobre Foucault, protaedito, “interpretando” a Habermas.

Todo esto que estamos describiendo, siguiendo a Habermas, es lo propio del pensamiento antropocéntrico iniciado por Kant que con sus utopías de liberación acaba viéndose atrapado en la esclavización. Es precisamente este pathos lo expuesto por Foucault en su análisis de la ciencias humanas. Las ciencias humanas se relacionan con prácticas de dominio. Incluso, según él, también las ciencias de la naturaleza, aunque es verdad que éstas han escapado del contexto de dominio de los interrogatorios judiciales de que surgieron. Pero se centra en la ciencias humanas porque en ellas sí es connatural un movimiento de autocosificación y desdoblamiento del sujeto que reposa en una voluntad de poder, siendo éste un movimiento específicamente moderno. Lo que este planteamiento evoca es, naturalmente, en lo que a la voluntad de poder se refiere, al último Nietzsche. En efecto, en algún lugar leí que alguien (¿Muguerza?) caracterizaba a Foucault como de un extraño marxismo nietzscheano.

El protaedito, ya perdonarán por el palabro, pero insisto que esta parece revista libre de mentes y la choqueterapia me hace delirar y soñar con un segundo, definitivo y bendito navajazo.

La blogosfera filosófica necesita un psicoanálisis. Cancerolazo.

*Una vez que dejé el marxismo no quería ningún “ismo” más en mi vida, no quería ser “ista”… (quería ser yo) Agnes Heller, página 12.

La foto viene de aquí (también).

Comentarios

¿Quieres dejar un comentario?