Entrevista a Bruno Cardeñosa

15-febrero-2005 · Imprimir este artículo

Por generacion.net

Por Enrique Freire y Frank G. Rubio.

“Es muy probable que haya una implicación de los servicios secretos marroquíes en el 11-M”
Bruno Cardeñosa (Orense, 1972), periodista y escritor, reportero de radio, prensa y televisión, es uno de los más tenaces investigadores del periodismo heterodoxo. Publicó en el año 2003 una revolucionaria obra que ofrecía una interpretación diferente de los atentados del 11 de Septiembre del 2001 en Estados Unidos: 11-S: Historia de una Infamia (Ediciones Corona Borealis, Madrid), un año después publica, 11-M: Claves de una Conspiración (El espejo de tinta, Madrid). Redactor de la revista Enigmas, es miembro del equipo del legendario programa de radio La rosa de los vientos (Onda Cero). Al margen de teorías políticas y grupos de presión, Cardeñosa nos acerca a realidades tangibles con interpretaciones muy alejadas de la corriente mediática general.

Según Richard Labeviere, en su libro, La trastienda del terror (Galaxia Gutenberg), los atentados de Casablanca son considerados como un preludio a los del 11-M y se podría atribuir a una facción de los servicios secretos marroquíes, interesados en la lucha antiterrorista como método para ganar una influencia y un poder que perdieron con la muerte de Hassan II.

Los atentados de Casablanca mantienen conexiones evidentes con el 11-M. Cuando se observan los tres atentados –Nueva York, Casablanca y Madrid- da la impresión de que ha habido un mismo “guionista”, una idéntica cabeza pensante, aunque haya habido distintos ejecutores.

¿Qué opinas del apunte que hace Casimiro García Abadillo, en su libro, 11-M, la venganza (La Esfera de los Libros, 2004) sobre la posible vinculación de Marruecos con el 11-M?

Es muy probable que haya una implicación de los servicios secretos marroquíes en el 11-M, por varias razones. La primera, está en el primer detenido y que durante una semana nos vendieron como el líder de la operación: Jamal Zhougam. Aparecieron una serie de informes en Marruecos, era una persona sometida a control, vivía en Lavapiés, una zona con la mayor presencia de los servicios marroquíes en toda Europa y, sin embargo, este hombre, que aparecía como sospechoso de los atentados de Casablanca, por el que se detuvo a más de 5.000 personas, andaba libre, y eso que estaba vinculado a los cabecillas de aquel atentado.

La segunda pista es que Marruecos después del 11-M saca una serie de beneficios geoestratégicos y consigue una serie de apoyos por parte de USA (también los logra con el atentado de Casablanca). Hay una serie de evidencias, como el planteamiento clásico sobre el delito: ¿quién sale beneficiado con él?

Marruecos sale muy beneficiado de este crimen. Esto, sin embargo, se sabía antes de que Casimiro García Abadillo publicara su libro. Yo ya había publicado un libro antes donde hablaba de la posible implicación de Marruecos. La información que recibe el diario El Mundo no está encaminada a seguir esta interpretación, sino que está encaminada a hacernos creer que Marruecos se ha vengado de España por el asunto de la isla Perejil, que Marruecos se lleva muy bien con el Partido Socialista y que hay algunos miembros de este partido que están detrás del atentado.

Tanto El Mundo, como otros medios españoles, aunque no lo han publicado literalmente, quieren dar la idea a la sociedad española de que el 11-M no fue obra de Al Qaeda y que fue un auto-atentado provocado por el Partido Socialista para ganar las elecciones, y lograr una debacle del Partido Popular.

En relación con el 11-M, ¿crees que hay alguna conexión entre ETA y Al Qaeda?

Nunca ha habido relación entre ETA y Al Qaeda. Son grupos distintos, muy diferentes. Grupos más antiguos, como el GIA argelino, pudieron haber tenido con ETA una relación muy colateral. Hubo gente de la ETA clásica, que en la década de los 70 y 80 se entrenaron en campos del Norte de África, pero como el que va a un campamento a aprender ciertas técnicas. No había objetivos comunes, ni ninguna otra conexión.

Por mucho que quede “políticamente incorrecto”, el objetivo único del terrorismo no es el terror en sí mismo. Ese sería el único motivo que podría unir a todos los grupos terroristas. Es falso, pero es lo que nos venden, que el objetivo es únicamente la sangre, crear muertos.

Todas esas informaciones, de un plan diseñado por Al Qaeda y ejecutado por ETA en el 11-M, no tienen base alguna. Esa relación sólo ha existido para dos cosas. Primero: para que después del atentado, y después de la derrota electoral del PP, se intentase sostener la farsa, de que hay unos elementos relacionados con el Terrorismo Internacional, o mejor dicho, con lo que nos han intentado hacer creer que es el Terrorismo Internacional, que colaboraron con ETA, que ETA sola no pudo ser y que habría necesitado colaboración para llevar a cabo el atentado. De esto no hay prueba alguna. Segundo: la relación de ETA con el 11-M es una teoría falsa, elaborada por parte de un sector del poder que estuvo gobernando un mes más, y se construyó sobre una serie de hechos que había efectuado ETA en los meses anteriores, que sirvieron de guión a la primera versión oficial. Nos referimos al atentado de la Estación de Chamartín, nos contaron que iba a caer la estación, que lo tenían preparado, que era muy parecido a lo de Atocha. Este atentado no existió en la forma en la que se nos contó, de la misma manera que no existió tal y como nos lo vendieron el segundo atentado, el de las famosas mochilas bombas de Baqueira Beret. Pensemos en el traslado de aquella dinamita (eran 30 kilos de dinamita y 500 de cloratita) en una furgoneta que venía de Francia a Madrid, supuestamente para provocar una explosión en la capital, buscando un efecto electoral. Esto es también una información completamente falsa.
No ha habido, por lo tanto, ninguna relación entre ETA y Al Qaeda, salvo compartir cigarro y conversación en los recintos penitenciarios.

¿11-M, una fecha aleatoria, 911 días después del 11-S? ¿Y la hipótesis de Aznar de que “si las elecciones hubieran sido una semana antes, los atentados hubieran sido una semana antes también”?

Con esto de los números parece que hay alguien jugando, esto me recuerda la muerte de Arafat que se sabía que había muerto días antes del 11 del 11. Desde luego parece que hay una relación. Un suceso ocurre 911 días después, por alguna razón. El 9-11, es el once de septiembre en Estados Unidos porque fechan al revés. Lo que queda claro es que nosotros pensamos de una forma y los supuestos responsables teóricos de ese atentado -que son islamistas- piensan de otra, tienen un calendario diferente. Lo que deja claro que esa relación numérica está dirigida a Occidente y a su forma de pensar, y además en clave anglosajona.

La fecha del 11-M queda claro que no era casual, sino simbólica y estratégica, como no lo fue la del 11-S. Era el tiempo justo para que después del 11-S volviera a aparecer en Occidente, antes de que el tiempo comenzara a diluirlo, ese miedo que se estaba explotando. Mientras que el iraquí, el Qatarí y demás, tienen presente siempre ese miedo, en Occidente hacía falta volverlo a resucitar. Se estaba produciendo cierta desmovilización en los temores de la gente hacia el terrorismo, que solamente se estaba sustentando en las amenazas de atentados y en falsas alarmas. Todas las instituciones sabían que iba a ocurrir un atentado pero nadie sabía, ni cuándo, ni dónde. Era necesario que ocurriera en Europa y, si de paso, cumplía alguna función estratégica, estupendo.
Estoy convencido, después de investigar a fondo, que se estuvo escribiendo una historia etarra y que el objetivo del 11-M era provocar una victoria aplastante del Partido Popular en las urnas. Las cosas se torcieron y hubo una reacción popular, no sé si dirigida o no, pero en todo caso una reacción, ante lo que era el primer objetivo, que era potenciar una teoría hasta el día de las elecciones y luego otra, una vez se mantuviera en el poder el partido político que ya estaba en él.

¿Hacia dónde va lo de Irak?

Irak va hacia donde está. Donde está ahora es donde se quería que estuviera. En Irak no interesa la estabilidad, sino la inestabilidad porque favorece el dominio sobre el petróleo. Se buscaba recuperar la capacidad productora de oro negro de Irak y para ello había que controlar las zonas inseguras, pero no se buscará la pacificación del país, porque si el país se pacifica no tiene sentido la presencia de tropas, ya que esto sería una ocupación en toda regla. En un país pacificado, y en calma, la ocupación seria una violación más flagrante aún del Derecho Internacional.

Mientras haya inestabilidad en Oriente Medio habrá tropas, y mientras haya tropas habrá militares a las puertas de Irán que es uno de los objetivos futuros, tropas a las puertas de Siria, que es otro de esos objetivos y tropas que están en la retaguardia de Afganistán, en la frontera con China. Todos estos objetivos se consiguen haciendo que la inestabilidad sea duradera.

¿En qué estás trabajando ahora?

El libro que estoy preparando, para el que todavía no hay un título definitivo, traza un panorama general fundamentado en los dos sucesos que más nos han marcado durante el siglo XXI: los atentados del 11-S y el 11-M, y en función de esto analizo cómo está la Agenda Oculta del Poder en la actualidad. La nueva Administración norteamericana ha iniciado sus nuevos cuatro años, con un discurso absolutamente fundamentalista del presidente Bush.

El mundo es como una partida de ajedrez. El 11-S fue una jugada de estrategia, una jugada de sacrificio, donde se sacrificaban “las Torres” para conseguir un jaque mate. A partir del 11-S hay una secuencia de movimientos que hay que seguir, una serie de planes expuestos, sobre todo a mediados de los 90, para el dominio del mundo.
Hago especial hincapié en la manipulación de los Medios de Comunicación, de todos los colores, como los medios gubernamentales han contaminado por completo la cuestión. Nos han provocado, por ejemplo, la creencia falsa en Al Qaeda. Demuestro cómo Al Qaeda no existe como tal organización, es una ficción del mundo Occidental encaminada a fabricar un nuevo enemigo.

También trato el tema de los secuestros en Irak, de Al-Zarqawi, vídeos absolutamente falsos… Toda esa maquinaria de comunicación: los gobiernos dicen, los periodistas trascriben y el público se lo traga. Por el camino nadie comprueba, nadie critica, nadie plantea ningún tipo de escepticismo ante lo que se nos cuenta.

Esta crítica a los Medios de Comunicación, acarreará que este libro no sea publicitado en ningún gran medio, casi con absoluta seguridad, sobre todo porque estoy introduciendo referencias a los Medios de Comunicación españoles. Por ejemplo, cómo algunos de ellos dieron apoyo a la lucha contra la guerra en Irak en el 2003 y ahora, como ha habido un cambio de gobierno, nos están intentado vender que Bush dio un discurso pacifista cuando tomó posesión del cargo en su segundo mandato. Un discurso hermoso, en nombre de la libertad, un discurso bellísimo, que quería transmitir algo muy distinto del gobierno anterior. Resulta que era realmente una manera de reforzar el mismo mensaje, mantenido durante años, pero con otras palabras.

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