André Gluksmann: “Las bombas de Hiroshima y Nagasaki salvaron muchas vidas”

3-febrero-2010 · Imprimir este artículo

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En el otoño de 2002 entrevistamos a André Gluksmann. El titular: una bomba. El correo electrónico de la redacción estalló de indignación… y algunos aplausos. En algunas facultades se celebraron debates monográficos sobre la entrevista, que ahora recuperamos en nuestra sección “joyas de la hemeroteca”. Piensa fuerte!

André Glucksmann (Boulogne, Francia, 1937), unos de los más destacados filósofos europeos, autor de ensayos como Cinismo y Pasión o La estupidez: ideologías del posmodernismo; estudia en su última obra, Dostoievski en Manhattan, la violencia de los actos terroristas, cuya raíz ideológica centra en el movimiento nihilista que surgió a partir de la I Guerra Mundial en Europa y cuya amenaza supieron ver escritores como Puschkin, Chejov, Dostoievski y Flaubert.


Defines al nihilista actual como un ser que rechaza tradición y religión en nombre de la modernidad y recusa la modernidad por su falta de sentido, negando toda posibilidad de futuro…

El nihilista ansía la destrucción, por encima de todo. Niega el mal y cultiva la ignorancia. En Los demonios, Dostoievski dice que nadie puede permitirse cualquier acto ni en nombre de Dios, ni en nombre de que Dios no existe. El nihilismo no es exclusivo de los terroristas, gran parte de la humanidad comparte esta ideología.

A raíz del 11-S, Bush habló del Eje del Mal, demarcando, de esta manera, el mundo en países amigos y enemigos. Tu teoría realiza también la clasificación maniquea entre malos y buenos. Siendo los primeros los nihilistas y, los segundos, los que realizan intervenciones anti-nihilistas. ¿No estás fundamentando con otras palabras la política norteamericana?

Si ese fuera el caso, no sería un crimen, porque la actuación de Bush ha sido justa. Y me refiero a su intervención en Afganistán, no a toda su política. Critico en mi libro el apoyo de Bush a Putin en relación a la masacre que se está realizando en Chechenia. Asimismo, creo que hay algo de malsano cuando se reprocha a los dirigentes americanos el hablar del mal. Yo los criticaría si dijeran: “Soy el bien”. Utilizar el término “mal” o calificar a determinadas acciones como “malas” es positivo. Creo que el atentado de Manhattan fue un acto del Mal.


¿Estás a favor de que Bush vuelva a bombardear Irak? ¿No importan tanto esas víctimas civiles como las de Manhattan?

Desconozco la estrategia a seguir por el presidente norteamericano; pero de lo que sí estoy plenamente seguro es de que Sadam Husein es un peligro, un peligro verdadero. Es un caso típico de terrorismo nihilista del siglo XXI. Ha demostrado ser capaz de atacar a la población civil sin ningún tipo de escrúpulos. La tentación del nihilismo es garantizarse la impunidad. Y ésta se encuentra en la posesión de armas de destrucción masiva, ya sean químicas, bactereológicas o nucleares. Es el peligro que representa Sadam Husein. Por lo tanto, en Irak existe un problema, como también existe en Corea del Norte, país que posee misiles de largo alcance dirigidos hacia Japón. Esta circunstancia le ha dado impunidad internacional, ya que nadie ha hecho nada en contra de este régimen estalinista que ha asesinado de hambre a casi tres millones de personas. Estos son casos típicos de actuaciones nihilistas, como lo fueron los ataques de Milosevic en Kosovo y, como lo está siendo, la masacre de Putin en Chechenia. Sarajevo fue asediada, pero Grozny fue arrasada. ¿Dónde está la diferencia? Sencillamente en que Putin posee armas nucleares.

En tu libro, trata extensamente el desarrollo nihilista en Rusia, “el espectro ruso”, desde la época de Pedro el Grande hasta nuestros días. Da la impresión de que denuncia a este país como un peligro prioritario.
El pueblo ruso siempre se ha caracterizado por tener un destino trágico, debatiéndose entre el nihilismo y la democracia. Es algo que Europa no ha sabido ver. Actualmente, a partir de la caída del imperio soviético, la vida del pueblo ruso se ha deteriorado en la misma medida que el empobrecimiento que se produjo en Alemania cuando cayó Hitler.
Pero hay que exigirle a Putin que deje de matar a la población civil chechena, es el primer paso para que resurja la democracia en Rusia.

En tu libro utiliza las obras de Dostoievski, Chejov, Flaubert… Escritores que supieron ver la amenaza nihilista, la caída de valores, el infierno de la duda. Proclamas el compromiso del intelectual y la defensa de la verdad. La cuestión es qué compromiso, qué verdad hay que defender.

Pienso que todos somos responsables de la supervivencia de la humanidad. El escritor, el intelectual, el filósofo tienen que tener como primera misión abrir los ojos, estar vigilantes. Deben ser capaces de enfrentarse a lo injusto y denunciar dónde están los riesgos. La falta de compromiso ha sido el gran error de los escritores del siglo XX. Y, en primer lugar, es necesario ver claro, y esta afirmación va también para los periodistas. Voy a poner un ejemplo: La prensa internacional fue unánime cuando se informó de que Ben Laden tenía una Guardia especial formada por paquistaníes, árabes y chechenos. Pero nunca se encontró ni un solo checheno ni muerto, ni vivo, ni prisionero. En cambio, nadie desmintió esa información porque ésta era una forma de legitimar falsamente la intervención de Putin en Chechenia y de lavar la conciencia de la opinión pública internacional.

Has declarado que no hay que confundir ni relacionar el nihilismo, que es un fenómeno ideológico, con la técnica. Pero para Heidegger ambos aspectos son inseparables. ¿No será que el nihilismo no es más que una resistencia criminal al dominio de la técnica?

Quizá el fantasma del dominio de la técnica es una forma de imaginarnos que no somos responsables del nihilismo. La técnica, de acuerdo con Aristóteles, es capaz de servir al bien y al mal; es el poder de los contrarios. La tecnología sitúa al hombre en la necesidad de elegir, exige de él una mayor responsabilidad. Da la impresión, leyendo tu libro, de que los nihilistas son ellos (musulmanes, totalitarios…). ¿Quién establece qué es la ideología nihilista? Cuando digo que el fascismo es nihilismo, no me refiero a los musulmanes. Y cuando defiendo a los chechenos, defiendo a los musulmanes. El demonizar a los musulmanes lo hace Oriana Fallaci, yo no.

Has declarado que la mitad de la población mundial aprueba lo sucedido en las Torres Gemelas. ¿Acaso la mitad de la población mundial es nihilista?

El estar confundido no es ser nihilista es, simplemente, estar equivocado.


También has declarado que las bombas de Hiroshima y Nagasaki salvaron muchas vidas…

Sí, creo que fue así, aunque nadie se haya atrevido nunca a afirmarlo. Si la guerra hubiera continuado el número de japoneses muertos habría sido mayor, porque los norteamericanos tendrían que haber conquistado todo el archipiélago japonés isla por isla. La guerra es, a veces, un mal necesario. Resulta desolador afirmarlo, pero es así. Los bombardeos americanos en Afganistán también fueron necesarios. Hay muchos males que podríamos haber evitado con intervenciones puntuales y a su debido tiempo.

Por Javier Esteban y Emilia Lanzas. Octubre 2002.

Comentarios

1 comentario en el artículo “André Gluksmann: “Las bombas de Hiroshima y Nagasaki salvaron muchas vidas””

  1. www.meneame.net en 3-febrero-2010 7:53 pm

    André Gluksmann: “Las bombas de Hiroshima y Nagasaki salvaron muchas vidas”…

    La revista universitaria generacion.net recupera la entrevista que agitó las aulas en muchas universidades. Era el año 2002 y estalló la polémica. Una entrevista "viva" que invita a la reflexión………

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