Evo Morales, falangista auténtico

21-noviembre-2009 · Imprimir este artículo

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“…  un modelo económico donde los trabajadores también fueran protagonistas en la gestión y los beneficios de las empresas, mediante un sistema que hoy se conoce como economía social… Para mayor provocación, se pretende además, vincular la figura y el pensamiento de nuestro héroe con postulados racistas y xenófobos que él mismo no hubiera tolerado jamás…  Por todo ello, queremos manifestar a nuestros conciudadanos, a los medios de comunicación y a todos aquellos que pudieran sentirse identificados con las ideas de Patriotismo integrador y solidario, Justicia social y Democracia avanzada, nuestra más enérgica condena a cualquier tipo de acto que contribuya a mantener secuestrado a…”

José Antonio, ¡Presente!  Evo, ¡todavía más Presente!

Si abril es el más cruel, noviembre es el más obtuso.  Proliferan los actos de adhesión a figuras tétricas como José Antonio Primo de Rivera o Evo Morales, personajes que hacen de la retórica florida y el enaltecimiento de la mitología patriótica una máscara para un talante del resentimiento y una actividad política estatalista, intervencionista y profundamente inquisidora.  Se proclaman fans de la Libertad pero su gran enemigo es el Liberalismo…

El texto citado proviene de la web de la denominada Falange Auténtica (de las JONS) pero, salvo matices, resulta indistinguible de la Izquierda Auténtica (del KAOS), falangistas avant la lettre

El muro de Berlín y la agonía del liberalismo

10-noviembre-2009 · Imprimir este artículo

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Vale, salvo despistados, el comunismo fue derribado en noviembre de 1989. Los liberales lo celebran con entusiasmo. Fascismo, acabado en 1945. Comunismo, finiquitado en 1989. Adam Smith y Hayek finalmente han ganado por KO técnico a Marx, Sartre, Heidegger, Strauss y demás líderes antiliberales.

Sin embargo… a quince años de que China se convierta en la primera potencia del mundo, mientras Obama en el Norte y Chávez en el Sur están rediseñando el socialismo del siglo XXI -a diferentes velocidades pero con la misma dirección- y los países que emergieron del frío soviético ven como se implanta un capitalismo sin liberalismo, el Reich de la libertad negativa va perdiendo, decreto a decreto, reglamento a reglamento, primacía frente al Despotismo de la libertad positiva: el intervencionismo estatal es cada vez mayor, del cinturón de seguridad al tabaco pasando por los dogmas políticamente correctos.

La agonía del liberalismo está siendo, si se quiere, menos traumática y dolorosa pero no por ello menos radical. Cada vez es menos comprensible, entre tanta solidaridad impuesta e imperio de la comunidad, qué es cosa que un día se denominó “individuo”.