Los movimientos del organismo, convertidos en energía eléctrica

Investigadores del Instituto de Tecnología de Georgia han desarrollado una tecnología que convierte la energía mecánica de los movimientos del organismo e incluso del flujo de la sangre en el organismo en energía eléctrica que puede utilizarse para dar energía a un amplio rango de dispositivos electrónicos sin utilizar baterías.

El trabajo, que se ha hecho público durante la reunión anual de la Sociedad Americana de Química que se celebra en Boston (Estados Unidos), permitiría que con sólo ondear la mano o estirar el brazo se estuviera recargando el reproductor de música o el teléfono móvil.

Según explica Zhong Lin Wang, director del estudio, “esta investigación tendrá un importante impacto en la tecnología de defensa, el control ambiental, las ciencias biomédicas e incluso en la electrónica personal”. El nuevo ‘nanogenerador’ podría tener incontables aplicaciones entre ellas una forma de activar dispositivos electrónicos utilizados por los militares cuando las tropas están en el campo de acción.

Los investigadores describen la recolección de energía del ambiente al convertir vibraciones de baja frecuencia, como los movimientos del cuerpo, el latido cardiaco o el movimiento del viento, en electricidad, utilizando nanocables de óxido de zinc (ZnO) que conducen la electricidad. Los nanocables de ZnO son piezoeléctricos, es decir, generan una corriente eléctrica cuando se someten a una tensión mecánica. La longitud y diámetro de los cables es, con respecto a un pelo humano, de 1/5.000 y 1/25 veces respectivamente.

En lo que se refiere a la producción de energía a partir del movimiento, los investigadores concluyen que era más eficaz desarrollar un método que funcionara a bajas frecuencias y que estuviera basado en materiales flexibles. Los nanocables de ZnO reúnen estos requisitos.

Además, Wang señala que una de las principales ventajas de esta tecnología es que los nanocables pueden producirse de forma fácil en una variedad de superficies y que los nanogeneradores operarán en el aire o en líquidos una vez que tengan el recubrimiento adecuado. Entre las superficies en las que los nanocables pueden desarrollarse están metales, cerámicas, polímeros, ropa e incluso tiendas de campaña.

Según el investigador, otra gran ventaja es que con esta nueva tecnología muchos nanogeneradores pueden producir electricidad de forma continua y simultánea. El principal reto está en desarrollar estos nanogeneradores para mejorar la salida de voltaje y la potencia.