Claudio Naranjo: ‘Todos los dioses son maneras de hablar’

Claudio Naranjo es un terapeuta global. Un viejo conocedor del alma humana y un profundo observador de la sociedad y de sus enfermedades. Un buscador infatigable que no ha dejado de experimentar desde la vida y la universidad.

Autor de múltiples libros y cursos como Una educación para cambiar el mundo o La mente Patriarcal, Claudio nos ayuda a definir el malestar social desde la psicología humanista, poniendo el acento en los aspectos educativos que pueden transformar la realidad.

Escuchando a Claudio no puedo evitar tararear un trabalenguas: Si el mundo está enloquecido, ¿quién lo desenloquecerá? El desenloquecedor que lo desenloquezca, buen desenloquecedor será.

Esta entrevista es la primera de tres entregas sobre la visión de Claudio Naranjo. Las dos siguientes se refieren a espiritualidad y psicología y aparecerán en generacion.net.

Claudio: ¿Quién gobierna este mundo?

Algunos multimillonarios que se conocen muy bien entre ellos y no actúan de manera individual. Pensamos que son una especie de mafia buena frente a la mala mafia, pero no son tan buenos, puesto que pueden suponer una economía criminal. Son dos caras de la misma moneda…

¿No te has vuelto algo conspiranoico?

Sí, en el sentido de que supongo que hay algo oculto (risas)

Tu crítica en tu última obra a la democracia presente o formal no considera que al menos este régimen liberal supone una cierta atenuación de poderes…

Es una exageración llamar democracia a lo que padecemos, puesto que no es el pueblo quien gobierna. Hay que recuperar ese concepto. La democracia sería el gobierno por el pueblo y para el pueblo, cosa que no se da.

Antes había poderes visibles como la Iglesia, el ejército, el Estado. Ahora parece que sólo hay oprimidos sin opresores. Yo no creo que podamos llamar democracia a un mundo donde aparentemente sólo vemos oprimidos.

La ecuación sociedad igual la explotación, viene de lejos…

Desde siempre, en lo que llamamos Civilización. Pero creo que en los momentos de origen la Civilización tuvo otros horizontes y principios inspiradores. Se siente que había una gran luz, que se hubiera ido corrompiendo el poder poco a poco. Creo que la Civilización es como la edad de hierro, caída desde la Edad de Oro. La de bronce sería la de los héroes, los dioses andaban muy cerca de los hombres, pero ahora… es otra cosa.

Qué te parece si en lugar de decir que estamos bajo un dominio del patriarcado y proponer la alternativa del matriarcado, fuéramos hacia un poder andrógino que tuviera integrados al hombre y la mujer…

Yo creo que con la verdadera democracia ya estaríamos en una síntesis parcial; si lo que llamamos femenino (compasión, cuidado, sentido de la comunidad) se mezcla con el poder, pues sale esa mezcla. Esta idea aparece simbolizada en que haya poder ejecutivo y parlamentario separados, lo que supondría que hay un equilibrio y separación de poderes. El problema es que esto no es real cuando el parlamento obedece a los capitalistas y además los poderes no están separados.

Se ha hablado mucho del declive de la sociedad patriarcal, que nunca llega.

Estamos desde hace décadas en un mundo patriarcal agónico, pero que se defiende: las dictaduras militares en Chile son un ejemplo de estertor reaccionario. Si te fijas, ahora, el neoliberalismo vociferante ya no se manifiesta de esa manera. Ahora los neoliberales ya no se atreven con la llegada de la crisis y disimulan sus ideas. No es la economía lo que está en crisis, sino la ideología neoliberal y sus promesas incumplidas. La reacción primera se dirigió contra la contracultura, que entendía que el mundo estaba podrido y que había que ir por otro camino. El sistema se sintió muy amenazado con aquel movimiento de los sesenta.

El famoso libro El despertar de la Contracultura, de Theodor Rostaz, da un papel importante a la LSD.

Yo creo que la LSD contribuyó al despertar de la Contracultura, pues estos fármacos desprograman, te vuelven al origen. Por eso se han perseguido estas sustancias bajo excusas médicas como la adicción o el daño. Aunque no haya que menospreciar estos peligros, creo que ese punto de vista oficial es como un disfraz, puesto que algunas drogas llevan a la gente a no depender tanto del Sistema. Nos hacen descreídos.

¿Qué consejo darías a una persona que busca conocerse?

Respetar su sentido de búsqueda, ser más verdadero, tratar de hacer el menor daño posible: meditar, intentar desarrollar una actitud empática, sentir a los otros, no enfrascarse en la propia vida. Proponerse el amor como una obligación no funciona, pero proponerse tener un corazón mas grande sí.

Cuando hablas de un mundo distinto, ¿por dónde crees que puede venir el cambio?

En cada uno para todos. Hay un estado normal del sufrimiento y un estado mejorable de conciencia. Hablo de cosas espirituales. La vida toma un sentido mayor si uno está encaminado, es como si hubiéramos venido a este mundo a fructificar, a acercarnos al centro de la vida, a una vida más profunda… La mutación consistiría en volver a recuperar esa dimensión en la que el mundo se curaría, pero recuperar esa posibilidad sin el autoritarismo de las iglesias. La gente busca otras fuentes. Yo tengo mucha fe en la entrega a la espontaneidad, en que la naturaleza lo sabe, el animal interno sabe más que nosotros. Yo uso el movimiento espontáneo: movimiento autentico, no moverse hasta que suceden las cosas. El movimiento es el pretexto, es una sintonía con una fuente que va más allá de las motivaciones de la mente ordinaria. Yo creo en el fenómeno de la inspiración, como cuando los poetas dicen que es la musa la que baja. La mayor parte de lo que sé del eneagrama (las descripciones de las personalidades) no me llegó de Ichazo; me llegó a través de la escritura automática: Dejándome llevar, el lápiz en el papel se movía solo, como si me hubiera querido enseñar a no tener prejuicios. Después me sucedió algo caminando en el desierto, como si se me estuviera enseñando a obedecer hacia dentro, a ser mandado por una parte de mi mente, entonces, en un momento dado, me vinieron una serie de conocimientos.

La meditación es un elemento, en el sentido de no hacer nada, estar en el silencio, en la paz, esa es una dimensión: pero dejarse fluir me parece un buen complemento, que no se ponga la meditación demasiado seca…

¿Crees que otra religión es posible?

Sí, con espíritu… pero sin religión rígida. Todos los dioses son maneras de hablar.

Los griegos sabían que Homero hablaba con humor sobre los dioses. No existe esa sensación en los textos sagrados monoteístas. En Homero se manifiesta amor por los dioses, pero nada de sentirlos como seres superiores que nos van a juzgar o a castigar. Es como si Homero supiera que hay una forma divertida de hablar de religión. Por ahí…

Volvamos a tierra. Imagínate que Obama se volviera loco y te dijera: Claudio, vamos a nombrarte ministro de Educación de los Estados Unidos. ¿Qué cambiarías en la escuela?

Le daría menos espacio a la propia enseñanza para introducir humanidades no verbales, apoyaría la educación vivencial y colaborativa tipo scoutismo, que consiste en hacer cosas juntos: Educación para las relaciones humanas desde la convivencia. Una educación para la democracia tiene que pasar por que la gente restablezca relaciones humanas desde la confianza, con sentido de grupo sin que nadie quiera destacar a costa de los demás. Debemos recuperar la ilusión por el grupo, por saber que a veces se puede y debe llegar más lejos con el grupo. La belleza que establece una relación auténtica, el sentido de hermandad, todas esas cosas…y, sobre todo, acabaría con el énfasis en las notas escolares, que perjudican los procesos y maduran a la gente a la fuerza, a través del sustituto intelectual propiamente dicho.

Conozco una escuela en Ecuador, donde a los padres se les dice que acepten una premisa: a sus hijos no se les va a enseñar nada… Los niños aprenden pero no porque se les enseñe. Se practican una serie de juegos y problemas matemáticos muy avanzados, se los sigue cuidadosamente.

El problema es que los educadores están también bastante enfermos, en este sentido, la educación es la vanguardia de la enfermedad social que avanza…

Claro, los educadores transmiten a menudo los males del mundo. Sin embargo hay gente que piensa de otra manera para otro mundo.

En tu última conferencia en Madrid te apoyaste en Rosseau y su idea del salvaje feliz. ¿De verdad crees, como psiquiatra que eres, que el hombre es bueno por naturaleza y que la sociedad le hace malo… o el niño viene ya con sus problemas?

Hay niños con un carácter más agresivo que otros, sin embargo, el temperamento es como una cristalización del comportamiento. El niño posesivo crece hasta convertirse en un temperamento cínico y niega la verdad o la bondad, tomando el rol de malo.

Lo que no quita para reconocer que tenía razón Rosseau al decir que tenemos un potencial amoroso y de autoconocimiento. Pues lo cierto es que hay un mal sistémico en la sociedad. Basta entender el hecho de que algunos primitivos fueran más nobles que nosotros… aunque hay y hay primitivos. He conocido muchas tribus, una de ellas recibía a un misionero que les bajaba cosas desde un helicóptero, hasta que bajo él y se lo comieron…

¡Y quién sabe… si no hicieron bien! (Risas)

Es posible que él creyera que con los regalos les había convencido. O quizá tenían hambre. Así que yo preferí no acercarme.

Bueno, visto lo visto, el hombre no parece bueno del todo.

Freud decía que las civilizaciones son un mal necesario para mantenernos en control, porque somos un poco malos. Y este orden nos permite mantener la condición humana que al final es una condición neurótica, necesaria, inevitable, una tragedia de la vida… Freud decía que necesitamos ser controlados.

Siempre he visto al Freud social como alguien represor. Y a Maquiavelo y a Hobbes. Pero esa idea pesimista del poder forma parte de la más pura tradición occidental liberal.

Desde este punto de vista, es como si fuéramos niños malos y por tanto nos castigaran y necesitáramos que el Estado ejerza una violencia legítima para mantener los signos no violentos…

Más Información: Fundación Claudio Naranjo

Félix Rodrigo Mora (o la Disidencia)

24-noviembre-2010 · Imprimir este artículo

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Por Frank G Rubio y Javier Esteban. Ser desobediente es una rareza en estos tiempos de sometimiento. Intelectual y luchador, el escritor Félix Rodrigo Mora es una rara avis. Experto en la edad media y en la cultura rural, acaba de sacar un libro sorprendente. La democracia y el triunfo del Estado (Editorial Manuscritos) no deja títere con cabeza.

Leyendo su obra, no tenemos la impresión de vivir en el mejor de los mundos posibles, sino en una civilización terminal de esclavos… Por lo que dice en su libro, la sumisión de la población de las grandes ciudades aparenta ser total: ha emergido una nueva especie de hombre dócil, una especie de termita humana.

La noción de “modo docilis” no la he inventado yo pero, en efecto, vivimos en una sociedad servil, poblada por desventurados sujetos cuyo rasgo definitorio es el servilismo, la desestructuración intelectiva y la mudez: tales son las consecuencias de la proscripción de la libertad de conciencia por “la sociedad de la información y el conocimiento”. Recuperar aquella, que es el fundamento mismo de la libertad política y de la libertad civil, asimismo inexistentes (salvo como parodia), resulta perentorio para rehacernos como seres humanos. Ello exige una gran revolución política y axiológica, que es lo que preconizo en La democracia y el triunfo del Estado.

Quizá llamamos democracia a la dictadura más potente que ha conocido la historia… Usted habla de 250 años de dictadura total.

No existe la democracia sin comillas donde todo el poder de decidir reside en ciertas elites, en una amalgama de jefes del ejército y de las policías, altos funcionarios de los Ministerios, jerarcas del aparato universitario, jueces y magistrados por nadie elegidos, directores de los media, intelectuales subsidiados, supuestos genios del “arte” extravagante, politicastros profesionales y grandes capitalistas. Ellos disfrutan de un poder omnímodo, como nunca ha existido en la historia, de manera que ejercen una dictadura política total, que encubren con un simulacro de participación y representación. Este sistema, que organiza la infausta Constitución Española hoy vigente de 1978, se estableció por vez primera con la Constitución Política de la Monarquía Española de 1812, y es la negación más rotunda de la libertad política.

¿Desde cuándo se hace trasparente el estado de dominio bajo el que vivimos? Usted habla de un punto de inflexión cuando se procede a la desintegración de la comunidad popular rural tradicional, aniquilada por la modernidad…

Para la gran mayoría, intelectivamente triturada por el más grande aparato de adoctrinamiento de la historia, que ha reducido a nada la libertad interior, tal estado de dominio no se ha hecho, por desgracia, transparente, y no es fácil que se haga alguna vez, salvo con una revolución política que asiente un régimen de libertad de opinión, expresión e información equitativo para todos, destruyendo los actuales monopolios educativos, mediáticos, partidistas, de la industria del ocio y otros varios. El actual sistema lo instaura la revolución liberal y constitucional, que continúa el orden despótico del Antiguo Régimen pero haciéndolo incomparablemente más potente y agresivo. En ese tiempo, en efecto, su adversario fue la sociedad rural popular tradicional, dado que a ella pertenecía el 90% de las clases populares.

En el caso español, usted achaca todos los males al liberalismo.

No, al aparato estatal: ha sido éste, en particular su cuerpo principal, el ejército al que acometió esa gran carnicería que fue la revolución liberal y constitucional, con los tristemente famosos espadones al frente, de Riego a Franco (el franquismo es el último capítulo de aquella, realizado bajo la cobertura de la ideología fascista). El Estado, ya desde el siglo XVIII, con la Ilustración, es el responsable de la sangre vertida en nuestra historia, desde hace más de 250 años, el mismo que ahora se disfraza de Estado de bienestar, mojiganga que cuenta con el aplauso entusiasta de la izquierda e izquierda radical, para las cuales ni la libertad ni la condición humana ni la civilización son nada, puesto que su meta es satisfacer los apetitos del vientre.

¿Es usted un ultramontano, un retrorromántico, un roussoniano, un anarca?

Desde los 18 años he estado en primera fila de las luchas obreras y populares, y en ello sigo. No tengo ideología concreta, y no deseo tenerla, porque las heredadas del pasado son más o menos erróneas e insuficientes. Necesitamos una nueva cosmovisión que oriente la lucha por la libertad de conciencia, política y civil. Mi mundo es el rural castellano, hecho de campos de trigo y centeno, de encinares y hayedos, de iglesias románicas y casas de piedra, de prados comunales y sistemas de ayuda mutua, de asambleas concejiles, fiestas por participación, afecto de unos a otros y miles de años de historia. Mi sistema de convicciones es sencillo, pues se fundamenta en la libertad, la verdad, la sociabilidad, el bien moral, el esfuerzo desinteresado, el colectivismo y la virtud, es decir, en todo lo que la sociedad actual denuesta y atropella. Mi libro de cabecera es Los deberes, de Cicerón, y leo con gusto a Simone Weil, en particular cuando la recuerdo incorporada a la columna Durruti.

¿Cuál sería el papel de los intelectuales (la pedantocracia, como la llama usted) en relación a este fenómeno de dominio y control sobre las poblaciones?

Tampoco he inventado el vocablo pedantocracia, que nombra el poder, tan inmenso como ilegítimo, de los sabelotodo en las sociedades de la modernidad. Ellos han hecho una contribución fundamental a la destrucción de la verdad concreta, la erradicación de la sana sabiduría popular, la conversión de las gentes en una masa informe de seres irreflexivos y sometidos, la sustitución del saber verdadero posible, experiencial y reflexivo, por un sinfín de teorías, nociones abstractas y sistemas doctrinales que han triturado la capacidad del sujeto medio para pensar por sí mismo. A través de la lucha por la verdad concreta, nos espera la tarea de ir constituyendo paso a paso un nuevo saber ateórico, que ha de provenir en primer lugar de la experiencia.

¿Qué opinión le merecen los canonizados por el género intelectual, los santones Habermas, Foucault y Derrida?

Son eso, santones, sin apenas ningún mérito en el terreno intelectual, profesores-funcionarios cuyo rasgo común es el odio a la verdad por mor de la razón de Estado. Habermas es un socialdemócrata, tan ramplón como el resto; Foucault un funcionario del aparato universitario que deseaba hacer una carrera profesional exitosa perorando sobre “las barricadas” y Derrida un pérfido que, careciendo de cultura y moralidad, se gana el pan denostando todo lo que es bueno y elevado, la amistad por ejemplo, azuzando la guerra de todos contra todos, imprescindible para el poder constituido. Sus libros son un compendio de atrocidades tediosas, que han logrado imponer porque son funcionarios del Estado, con un poder descomunal. Despojados de ese poder no son nada, meras nulidades intelectuales que en una sociedad con libertad de conciencia causarían sorpresa y risa. Pero su tiempo ya ha pasado.

Usted es un estudioso de la edad media, hablemos del concejo abierto como alternativa a la falsa democracia que padecemos.

El régimen concejil, en efecto, fue un sistema de gobierno por asambleas, aunque con un embrión de monarquía, surgido en la Alta Edad Media (no existió en al-Andalus, donde el orden político era despótico y militarizado), el cual ha perdurado hasta nuestros días. Nótese que de él jamás se trata en las escuelas, de tal manera que algo tan decisivo es desconocido por la gran mayoría. Pero sean cuales fueren las mentiras académicas, el esplendor y sublimidad del régimen de concejo abierto están ahí, y nadie lo podrá mancillar. Además de La democracia y el triunfo del Estado, mi libro Naturaleza, ruralidad y civilización (del que ahora preparo la segunda edición) se refiere a él, que es lo más magnífico y épico de nuestro pasado.

¿Qué ideas rescataría usted como inspiradoras de la tradición rural? ¿Es ella una alternativa a nuestros modos de vida o una simple alucinación?

El mundo rural popular tradicional está ya muerto, lo han aniquilado la monarquía “absoluta”, la Ilustración, el liberalismo, la I y II repúblicas, el franquismo y el vigente parlamentarismo, esto es, el ente estatal en todas sus formas. De ese modo 1.200 años de civilización han sido desbaratados para imponer el actual orden de incivilidad y barbarie. Ahora nos queda recoger sus aspectos positivos. Entre ellos destacaré: el régimen de autogobierno por asambleas; la centralidad de la propiedad comunal, colectiva o concejil; el espíritu de convivencia, reciprocidad y ayuda mutua; el respeto por el medioambiente; la austeridad, autodominio y templanza; el aprecio por el vigor físico y el trabajo manual; la vitalidad y alegría proveniente de la optimización de la convivencia; la desconfianza hacia el dinero y la riqueza material junto con el aprecio por los bienes y cualidades espirituales, el recio humanismo, que hacía de la persona lo más importante; la ausencia de sexismos; el cariño por las niñas y los niños; el amor por las y los ancianos. Fue una sociedad convivencial, en la que lo determinante era el afecto y amor de unos a otros, justo lo contrario que la actual, que busca ampliar el desamor, aborrecimiento y rencor de todos hacia todos, para que, al ser incapaces de estar juntos y convivir, el Estado maximice su poder, siempre ilegítimo, de ordenar y mandar.

Una cuestión conspiranoica: usted sostiene que hay unas fuerzas empeñadas en la trituración de los fundamentos últimos de la vida. ¿Quiénes? ¿Cómo? ¿Por qué?

El aparato estatal, desde su reconstitución en el siglo XIII hasta hoy, no ha hecho más que crecer, en lo cualitativo y cuantitativo. Una prueba de ello es la progresión de, por ejemplo, la policía, descomunal desde 1812 precisamente. Eso es algo que se puede exponer con simples datos y mi libro lo hace, pero quien desee estudiarlo en autores consagrados tiene una obra de expresivo título El Poder. Historia natural de su crecimiento, de Bertrand de Jouvenel. También están Platón, Maquiavelo, Hobbes o Nietzsche, sin olvidar a la izquierda estatolátrica, lanzada a constituir un mega-Estado que sea el naufragio completo de la libertad y la rectitud moral.

Contra toda esta “realidad”, ¿qué se puede hacer? ¿Hay luz al final del túnel?

Creo más en la lucha que en la victoria. Todo logro es finito y decepcionante mientras que la lucha permanece siempre. Nos constituimos a través del esfuerzo desinteresado y el servicio a causas superiores: así nos hacemos lo que somos, seres humanos. No deseo, pues, tanto hallar la luz al final del túnel como exhortar a formular un compromiso interior, de cada uno de nosotros y nosotras consigo mismo, sobre que hemos de esforzarnos y luchar por la libertad, la verdad, el bien, el autogobierno y la virtud durante toda la existencia, sin desear nada, personal o corporativo, a cambio. En definitiva, mi concepción del mundo se expresa en una frase de Simone Weil, “el sufrimiento salva la existencia”.

Sergio L. Palacios: “Cada vez se le da menor importancia al estudio de las disciplinas científicas”

Es posible que la divulgación científica debiera ser considerada como una de las más importantes labores en el mundo de la comunicación. Es ésta el medio para hacer llegar los avances de la ciencia a la sociedad que pretende ser “la del conocimiento”, y que es la de una civilización, la Occidental, que lleva impreso el sello de la razón moderna y cuyo desarrollo en la actualidad reposa sobre el pilar de uno de sus más magníficos productos: el método científico.

Si bien es cierto que en España, en el mundo de la divulgación hay mucho por hacer, también es verdad que es un mundo vivo y con futuro. A continuación nos habla en formato de entrevista. Sergio L. Palacios, divulgador y autor de uno de los blogs divulgativos españoles de más éxito.

¿Puedes presentarte al lector?

Vale, ésta es fácil. Me llamo Sergio L. Palacios y nací en Avilés (Asturias) hace cuarenta y cuatro años. Soy licenciado en Física Fundamental por la universidad de Cantabria y doctor en Física por la universidad de Oviedo, donde llevo veinte años. Mis trabajos de investigación han versado sobre la óptica no lineal en fibras. Desde hace tres años me dedico a la divulgación científica, y lo hago a través del cine de ciencia ficción. Participo en todas las actividades y conferencias que puedo con el fin de llevar la física a todo el mundo.

¿Podrías explicar cómo se hace divulgación a través de la ciencia ficción?

Te puedo explicar cómo lo hago yo, que no soy el único. Desde el año 2004 imparto una asignatura en mi universidad denominada Física en la Ciencia Ficción (mantengo también un blog con el mismo nombre). En clase vemos primero una película completa de ciencia ficción y a continuación se establece un debate en el que discutimos, especulamos y aplicamos las leyes de la física a las escenas que hemos visto. Todos participan, unos más y otros menos, cada uno con sus ideas preconcebidas (unas veces correctas y otras incorrectas, y aquí es donde intervengo yo como profesor). No hay examen, cada alumno trabaja lo que quiere, sobre lo que quiere y cuando quiere en su propio blog. Finalmente, escriben un relato de ciencia ficción original, donde plasman de forma creativa lo que han podido aprender en la asignatura. Pueden matricularse estudiantes de todas (y cuando digo todas, quiero decir todas) las carreras universitarias. La ciencia debe llegar a todo el mundo.

Bueno, divulgar a través de la ciencia ficción resulta muy fácil, por un lado y muy difícil, por otro. Fácil porque la ciencia ficción es un tema que atrae enormemente a mucha gente, especialmente a los más jóvenes. Difícil porque abarca una enorme variedad de temas científicos. Prácticamente todas las ramas científicas y, en concreto, de la física (que es a la que yo me dedico y de la que sé un poquito) aparecen en el mundo de la ciencia ficción. Por lo tanto, tienes que estar dispuesto a aprender y a saber de todo. Eso, en la actualidad, es realmente difícil. Tendemos a una especialización absoluta y saber de más de una cosa resulta prácticamente imposible. A pesar de ello, lo sigo intentando. De hecho, como fruto del blog publiqué en el año 2008 un libro titulado “La guerra de dos mundos: el cine de ciencia ficción contra las leyes de la física”.

Tu blog, además, ocupa un buen puesto en los rankings de blogs de ciencia españoles. Precisamente, blogs y webs de divulgación científica, creados muchas veces por “amateurs” están apareciendo como hongos en los últimos tiempos. ¿Qué opinión te merece este fenómeno?

A mí me encanta que suceda un fenómeno como éste. De hecho, ya dije en una respuesta anterior que la forma de calificar a mis estudiantes es a través del trabajo que realizan en su propio blog relacionado con la materia estudiada. De esta forma, no sólo aprenden ellos, sino también los que los pueden llegar a leer, con quienes se establece un vínculo de retroalimentación en que las dos partes se benefician. Efectivamente, cada vez hay más gente (tanto profesional como aficionada) que se dedica a divulgar su conocimiento y a compartirlo con los demás. Existen blogs y webs muy, muy buenos, de una enorme calidad y con mucha variedad de temas científicos. Nunca son suficientes y hay que predicar con el ejemplo, porque pienso que muchas veces la gente se anima al ver a otros hacerlo. Cada uno tiene su propio estilo y originalidad y todos son necesarios. La unión hace la fuerza.

Los televidentes pueden ver un programa divulgativo porque no hacen otra cosa mejor y tal vez es atractivo, o un chaval puede leer un libro como el tuyo porque se lo han regalado o se lo han mandado en el colegio, aunque en ninguno de los dos casos se sintieran inicialmente muy interesados por el tema. Pero sin embargo, los contenidos que consumimos en internet los buscamos activamente, y por tanto sólo leemos, generalmente, lo que ya nos interesa. Si bien la Web parece muy útil para difundir conocimiento entre aquellos que lo buscan, ¿te parece un buen medio para despertar la inquietud por la Ciencia?

Aunque la pregunta es un poco larga, yo te daré una respuesta muy corta. A mí me parece que Internet es un medio tan bueno como otro cualquiera para despertar la inquietud por la Ciencia. Que ya estés interesado inicialmente por ella y estés buscando lo que ya de por sí te interesa no significa que no pueda seguir “picándote el gusanillo”.

Se ha dicho reiteradas veces que el interés de la población española por la ciencia no es muy alto. Por otro lado, los medios tradicionales ofrecen pocos contenidos científicos, y cuando los ofrecen, no acaparan las mayores audiencias. ¿Tenemos un problema? ¿España necesita su propio Carl Sagan o David Attenborough?

Sí, por supuesto que tenemos un problema. Y es un problema de educación, de cultura científica. Históricamente, España nunca ha sido un país de cultura científica (salvo muy honrosas y célebres excepciones) y en los centros de enseñanza cada vez se le da menor importancia al estudio de las disciplinas científicas. Esto es un problema especialmente grave en los últimos años ya que se viene detectando un interés cada vez menor por parte de la gente joven en estudiar carreras de perfil marcadamente científico (física, matemáticas, química). En las universidades quedan plazas vacantes de posgrado y doctorado por falta de candidatos. Sí, quizá necesitemos una gran figura mediática como Sagan. Al fin y al cabo es lo que pasa en otras disciplinas, como puede ser el deporte, donde las grandes figuras internacionales generan un enorme número de seguidores y despiertan vocaciones entre los más jóvenes.

En ocasiones se atribuye parte de la responsabilidad de este problema a una supuesta incapacidad de la comunidad investigadora para comunicar a la sociedad los conocimientos que genera. Tú que eres investigador a la vez que divulgador de la ciencia, ¿cómo ves este asunto? ¿Es realmente determinante?

Es muy determinante. Cuando se hace llegar la ciencia a la gente, ésta la recibe de buen grado porque a la gente le gusta entender las cosas, pero también le gusta que se las expliquen bien. Y esto no es tan fácil. Hay que tener en cuenta que vivimos en un mundo en el que muchísimas de los objetos que nos rodean están enormemente basados en la ciencia y la tecnología (teléfonos móviles, hornos microondas, placas de inducción, ordenadores, reproductores de mp4, escáneres, televisores de plasma, LED, reproductores de Blu-ray, etc.). Los buenos divulgadores no tienen por qué ser grandes investigadores y viceversa. Sí que hay personas con las dos capacidades, pero no suele ser habitual. De todas formas, tal y como yo lo veo, la culpa de que los científicos no se interesen demasiado por la divulgación no es exclusivamente suya. Yo, que trabajo como profesor universitario, solamente puedo hacer méritos como investigador si consigo publicar mis resultados en revistas con buen factor de impacto. Las revistas de divulgación no están entre ellas y, por lo tanto, pierden interés para la comunidad investigadora, que prefiere dedicarse exclusivamente a cosas “productivas” y con resultados inmediatos. La divulgación no está bien considerada, al menos, no tanto como la investigación. Ojalá algún día se equiparen porque ese día, más de uno se decidirá a descender de su torre de marfil y compartir su sabiduría con el resto de los mortales.

¿Y cómo ves la actitud entre las nuevas generaciones; entre el alumnado de la universidad? ¿Parecen deseosos y dispuestos a difundir sus conocimientos? ¿Has encontrado un número razonable de potenciales futuros divulgadores?

La verdad es que no. Desgraciadamente, la gente joven sigue normalmente el camino marcado por la tendencia general. Aunque alguna excepción sí que me la he encontrado. Tengo unos poquitos ex-alumnos míos que han seguido con la labor divulgadora a través de sus propios blogs, incluso después de haber cursado mi asignatura. Me siento muy orgulloso de ellos y de haber contribuido personalmente a inculcarles el amor por la divulgación.

No parece el mejor panorama. Hablando de tu asignatura, antes la describiste con todas esas actividades, debates y ausencia de examen, lo que le da cierto perfil a Plan Bolonia, ¿Crees que el método pedagógico que incorpora éste funcionará, o puede haber una pérdida en la calidad de formación de los universitarios, como algunos temen?

Yo siempre he sido un “innovador” en la docencia que he impartido en los últimos veinte años. He intentado cosas nuevas, unas veces con más éxito y otras con menos, pero siempre me ha gustado probar técnicas diferentes. También es cierto que me han generado incomprensiones, aunque éstas nunca me han echado para atrás. Lo que ahora se pregona a bombo y platillo como Plan Bolonia y se cantan sus excelencias ya lo probé yo hace años y me costó no pocos disgustos por intentar “adelantarme” a mi tiempo (al menos así lo consideraron algunos personajes poco deseables). Sí es cierto que mi asignatura “Física en la Ciencia Ficción” la imparto con una filosofía nada tradicional ni muy ortodoxa. Busco más bien capacidades en mis estudiantes, competencias, que sepan hacer cosas más que sean capaces de memorizar leyes y ecuaciones, con largos y aburridos desarrollos matemáticos. La técnica consiste en dejar hacer a cada estudiante lo que él quiera durante el período de docencia de la asignatura. Él se distribuye su tiempo y trata los temas que más le interesan, investiga sobre ellos y publica en un blog sus conclusiones. Estas conclusiones quedan expuestas a todo el mundo en Internet, tanto a la vista de sus compañeros como yo mismo y el resto de la comunidad que allí quiera entrar. De esta manera, se establece una retroalimentación y se comparten ideas, opiniones, se fomenta un espíritu colaborativo, dialogante que es muy propio del trabajo científico. En definitiva, el estudiante se hace autónomo en su proceso de aprendizaje, se inicia en el trabajo investigador, aprende a manejar y a filtrar la información, a expresarse y a comunicar su trabajo a la sociedad.

Respecto a lo que dices del Plan Bolonia, que si su metodología funcionará o no funcionará, tengo que decirte que soy muy pesimista al respecto. Yo estoy convencido que el Plan Bolonia, tal y como se ha implantado en España, está adulterado. Se ha hecho deprisa y corriendo, cortando y pegando, intentando mantener las estructuras de poder caducas que ya estaban establecidas y, sobre todo, sin querer invertir el dinero que requiere un cambio tan profundo en la universidad española. Estoy seguro que lo único que se busca con el Plan Bolonia es que todo el mundo que entre en la universidad salga con su título de grado debajo del brazo. El número de aprobados aumentará considerablemente porque te obligan a establecer y a cumplir de antemano unos ciertos criterios de eficiencia (tasas de aprobados, dicho en plata) bajo amenaza de cerrar la puerta de la facultad. Precisamente hoy mismo hablaba con un ex-alumno mío y al preguntarle qué le parecía el Plan Bolonia, me contestó literalmente: “es un coladero”. Se ha perdido una oportunidad preciosa para haber confeccionado unos planes de estudios modernos, con calidad e innovadores. Lástima, porque dentro de unos años estaremos cambiando otra vez. Estoy seguro.

Finalmente, te diré que asignaturas de libre elección como “Física en la Ciencia Ficción”, efectivamente, desaparecen definitivamente, no tienen cabida en el Plan Bolonia. Una asignatura calificada de excelente por los estudiantes que la han cursado desaparece aniquilada por un proceso que se supone implantado para buscar la excelencia en la universidad. Mayor contradicción imposible.

Es una verdadera lástima. Confío en que seguirás divulgando a través de tu blog. ¿Publicarás algún nuevo libro? “La Guerra de dos Mundos” ya tuvo una buena acogida en su momento.

Por supuesto que seguiré divulgando en mi blog. Además, me he unido recientemente al proyecto de Amazings, que creo que puede tener mucho futuro en el terreno de la divulgación científica española. En cuanto al nuevo libro, lo tengo encima de la mesa desde hace un par de meses, ya terminado pero no me acabo de decidir a publicarlo por cuestiones de convicciones personales. Veremos si con la llegada del otoño me animo definitivamente y lo envío a la editorial, a pesar de todo. Es un libro algo más serio que el primero, con temas un poco más avanzados, como agujeros negros, agujeros de gusano, máquinas del tiempo, efectos túnel cuánticos y personas que atraviesan paredes, viajes a velocidades superiores a la de la luz, universos paralelos y muchas otras maravillas. Tampoco faltarán los superhéroes. La verdad es que “La guerra de dos mundos” tuvo una acogida estupenda cuando se publicó, hace ya dos años, pero ahora parece que la cosa se ha enfriado un poquito. Me gustaría que se hiciera realidad una segunda edición. Me daría muchos ánimos.

Mencionas a Amazings. Es un proyecto que, a pesar de su corta vida, ya tiene un gran número de seguidores. ¿Podrías comentar algo acerca de él?

Bueno, Amazings es un proyecto surgido de las mentes calenturientas de tres amigos como son Miguel Artime (el responsable de Maikelnai’s blog), Javier Peláez (ídem de La aldea irreductible) y Antonio Martínez (ídem de Fogonazos). La idea de Amazings es aglutinar y concentrar contenido de tipo científico y para ello se ha rodeado de una serie de casi 60 colaboradores (de momento) que aportan material específico de distintas disciplinas: física, matemáticas, biología, química, etc. Como bien dices, es un proyecto que aún tiene muy corta vida (aún no ha cumplido un mes) y ya cuenta con un gran número de seguidores. La verdad es que cuando estos tres señores me propusieron formar parte de Amazings no lo dudé por un solo momento y creo que va a dar mucho que hablar en los próximos años. Creo que no existe nada parecido a Amazings en toda la blogosfera de habla hispana, pues no se pude comparar con otras iniciativas como son Menéame, Bitácoras o la misma Hispaciencia ya que éstas son agregadadores de noticias, mientras que Amazings crea sus propios contenidos originales. Los que participamos en el proyecto creamos contenidos para Amazings. Tengo muy buenas sensaciones con Amazings.

Eres investigador, profesor universitario y divulgador. ¿Podrías explicar, a grandes rasgos, en qué consisten tus investigaciones?

Contarlo en pocas palabras es misión imposible. Yo creo que se puede resumir muy brevemente en que he trabajado en la búsqueda de distintas maneras en las que se puede propagar la luz de un láser dentro de una guía o una fibra óptica. Mi trabajo consistía en resolver ecuaciones de propagación similares a la ecuación de Schrödinger de la mecánica cuántica, pero algo más complicadas desde el punto de vista matemático porque se trata de ecuaciones no lineales. Las soluciones que yo buscaba en concreto eran de tipo solitón, es decir, describían pulsos de luz que se pueden propagar por la fibra sin sufrir atenuación y dispersión. Por lo tanto, la señal se puede codificar digitalmente y puede viajar a lo largo de miles de kilómetros sin distorsión. Esto es una gran ventaja a la hora de ahorrar en repetidores y amplificadores de señal digital.

Pues bien, hasta aquí la entrevista. Muchas gracias por tu tiempo.

Ha sido un placer. Muchas gracias a ti, Gerardo, por darme la oportunidad de contar algunas de mis aventuras y desventuras. Hasta siempre.

El blog de Sergio / Física en la Ciencia Ficción

Laila Escartín: ¡¡Mirarse es lo más importante!!

Podría fotografiarse bella, porque lo es. Sin embargo, prefiere autoretratarse cuando la emoción deforma sus facciones. Sus desnudos son más que eso: radiografías. No cabe el posado ni, mucho menos, el retoque fotográfico. La cámara se convierte en un espejo implacable, un bisturí.

Bordea los cuarenta. Su figura espléndida y espigada y su cabello rojizo delatan su ascendencia finlandesa. A punto de terminar su segunda novela, me enseña este libro de fotografías, diario íntimo en forma de álbum, editado por Islamorada en 2006. Las veo una a una con atención y aunque el referente es precipitado, quizás imprudente, recuerdo las imágenes de la autopsia de Marilyn Monroe: ¡Vaya, vaya; otra mujer sin piel!

Laila se fotografía a sí misma y a los suyos (su hija y su pareja) porque, según sus propias palabras, esa es la realidad que mejor conoce. Cuando ponemos en común referentes literarios (Virginia Woolf, Marguerite Duras…) los relaciono con el vértice de su obra gráfica y lo que conozco de su narrativa: la sexualidad femenina como cisma; el impudor como bandera vindicativa. Así, algunos de los temas de su fotografía son la autolesión, la maternidad afligida, el acto sexual, la depresión, el menstruo, etcétera…

Técnicamente, tal como ella reconoce, no hay una previsión del encuadre, una planificación exhaustiva de los valores morfológicos de la imagen, su composición. Más bien, una espontaneidad sorpresiva. Lo que cuenta es la elección del momento. Es en este punto, donde el arte fotográfico, tan controvertido en sus orígenes, encuentra su especificidad frente a la pintura, como confrontación pura, casi accidental de luces y formas, como sensación inmediata. Estos encuadres azarosos, que a veces cortan violentamente la figura humana, estos barridos fotográficos (en tanto perpetuación del movimiento) son los que trató de imitar el Impresionismo y, más tarde, la vanguardia.

Laila está a medio camino entre la sobriedad casi mística de Edward Weston y la dureza de Helmut Newton. Ayuda a definir su obra el adjetivo siniestro, en tanto “filosofía del límite”. “Lo siniestro –afirma Eugenio Trías apoyándose en diversas citas de autoridad- es condición y límite de lo bello”.

Algunos pueden encontrar obscena esa boca desahogada que muestra el semen del amante al objetivo; otros, considerar “peligrosa” esa otra foto de un cuerpo púber recién sale de la ducha, pero como decía Henry Miller, otro de los autores de cabecera de Laila: “Sin sexo, sin vitalidad, no hay acción”. Para defenderse de aquellos que le acusaban de pornógrafo, Miller citaba al doctor Ernst Jones: “Se trata de hombres que tienen temor de la propia debilidad”.

Laila no tiene temor de la debilidad, más bien la convierte en objeto de arte. Es la protagonista de sus fotografías; la que subyace a esa mujer “despellejada”, que entiende el desnudo de manera radical. Su fotografía no es una forma de no intervención, una forma de impotencia (Susan Sontag, Sobre la fotografía), sino un participar de la mortalidad y de la vulnerabilidad.

El arte… será autobiográfico o no será. A tus amigos, tus ex, tu pareja o tu hija ¿No les importa convertirse en tus personajes o (en el caso de la fotografía) modelos?

A algunos sí les importa y les molesta; a mi hija no le importa ni le molesta que le haga fotos, aunque es cierto que he decidido por el momento no hacer públicas más fotos suyas hasta que se haya hecho mayor; mi pareja colabora encantado en mis proyectos, es mi mecenas número uno, mi más leal amigo y mi apoyo más sólido, admira mi trabajo (igual que yo admiro el suyo: sus pinturas, su revista, su bistrot, su voz…) y nunca jamás me pone límites ni obstáculos, le provoca placer verme volar en las alturas, o sumergirme en las profundidades tenebrosas; a mi madre tampoco le importa, ella es psiquiatra, lo entiende. Aunque sea para desagrado de aquéllos a los que fastidia u ofende encontrarse en las páginas de mis libros, no me queda otro remedio que confesar que los sacrifico en el altar de mi creación, porque nací con la maldición –o la bendición, depende de la mente que juzgue – de considerar más importante que nada la creación artística; excepto mi hija, mi hija está por encima de todo; y si me pongo bestia, podría decir que mi vida entera no es más que una cantera para sacar de ella mis libros y mis fotos, y lo que esté por venir. El arte subyuga a la vida. Y el artista es egoísta; aunque yo también soy madre, es muy complicado servir a dos señores.

Eres mujer, escritora y fotógrafa. ¿Qué opinas de la “igualdad” (hasta tenemos un Ministerio)? ¿Es posible, deseable o una Distopía? ¿Puede existir la igualdad en el arte?

¡Hah, hah! Nunca había oído nada tan chistoso como tener un Ministerio de Igualdad en un país de verdad, el próximo que cree Zapatero será el Ministerio del Amor, y desde allí dictarán cómo hay que amar, y por supuesto el Ministerio de la Verdad, para que todos sepamos qué es verdad y qué es mentira… me recuerda a 1984 de George Orwell… pero me voy por las ramas. ¿Qué demonios es la igualdad? Yo soy una mujer, yo no soy igual que un hombre, ni quiero serlo; ¿igual a un hombre…? No soy neuróloga, pero estoy convencida de que a nivel químico y eléctrico el cerebro de un hombre no funciona como el de una mujer; y psíquica y emocionalmente es obvio que funcionamos distintamente. El patriarca teme a la mujer, porque la mujer gesta, pare y amamanta; esta función biológica y evolutiva nos aporta un poder psíquico muy grande. Yo no quiero que exista una igualdad en la que se espere lo mismo de la mujer que del hombre, ni viceversa, en todos los aspectos, o en la que a las mujeres nos fuercen a ser pseudohombres, o en la que a los hombres los fuercen a ser pseudomujeres; yo quiero que el patriarca respete y admire a la mujer por ser diferente, por ser como es, y le dé espacio para existir y evolucionar. Desde que se implantó el sistema patriarcal en Occidente (¡malditos dorios y judíos!), no se respeta a la mujer ni nada de lo que hace; somos esclavas, todavía hoy, pero es todo muy sutil, el patriarca del s.XXI es muy astuto.

En cuanto al arte hecho por hombres o mujeres… es muy complicado, me parece lógico que haya diferencias debidas al sexo del artista; un hombre no menstrua y la mujer no se afeita la cara, cada cual vive las experiencias vitales a su manera. Pero, claro, es muy difícil señalar con exactitud qué característica específica en una obra de arte se debe a la condición de hombre o mujer de un artista. Las fronteras son difusas. Pero yo constato –y a riesgo de ganarme la ira de muchos (que ya me han gritado por esto) – que mi trabajo es muy femenino. La igualdad se debe limitar a respetar por igual al hombre artista y a la mujer artista, y permitirlos ser diferentes. Live and let live.

Los críticos y el público en general recelan del arte contemporáneo. Desconfían del azar, que es algo que está muy presente en tu fotografía…

¿Los críticos también? La verdad es que yo considero muy importante un largo proceso de aprendizaje para que el creador llegue a ser realmente bueno; la práctica hace al maestro, me gusta esa máxima. Para mí es imprescindible que el arte se fundamente en la habilidad y en el conocimiento profundo de la disciplina que se utilice. Mis imágenes son muy espontáneas y no existe trabajo de preproducción ni postproducción, pero desde los quince hasta los veinte años estuve haciendo fotos como una posesa, en blanco y negro, y positivando yo, apuntando datos de luz, de apertura del objetivo, de velocidad, etc. etc. Por lo cual detrás de estas fotos espontáneas y crudas, se esconde un proceso bastante sólido. La práctica y el aprendizaje son el esqueleto de mis fotos, y el azar es la carne, la sangre, la piel, el pelo, el olor y el sabor de las mismas.

¿Alguna vez has pensado en poner tus imágenes en movimiento? ¿Cabe la posibilidad de que Laila Escartin se lance al cine?

De adolescente, además de querer ser escritora, quería ser actriz, y de hecho lo fui, hice televisión y teatro profesionalmente en Finlandia. Luego, con 18, me aburrí y decidí hacerme directora, mi plan era ir a Los Angeles a estudiar con mi hermano, pero acabé en Nueva York donde trabajé en cine. Durante muchos años acaricié este sueño, pero la última vez que trabajé en un cortometraje, hace unos cuatro años, comprendí que no tengo la personalidad adecuada; hay que aguantar mucho estrés y trabajar con demasiada gente; yo no soporto bien el estrés y no me gusta trabajar en equipo.

Muchos de tus autorretratos captan momentos de dolor o de clímax ¿La felicidad es menos sugestiva?

Cuando soy feliz, no tengo tiempo ni ganas de crear, sólo quiero existir… exagero un poco; escribir novelas es una cosa mucho más estructurada y racional, mucho menos “inspirada y satánica –entiéndase en el sentido del ‘daimon’ –” y es bueno trabajar en ellas cuando me siento bien y equilibrada. Pero es cierto que cuando sufro, hacer fotos o escribir poemas me salva la vida.

Respecto a las escenas de dormitorio… No me imagino cómo interrumpes esos momentos álgidos para preparar la cámara.

¡Ah, es muy simple! Soy mujer, tengo la capacidad de hacer muchas cosas simultáneamente, multitask person, como dicen los amigos americanos. Realmente, no tengo que preparar la cámara, normalmente uso una Olympus my automática para esas fotos: la tengo siempre a mano, le doy al botón de autodisparador, y tiro la cámara donde sea, sobre la almohada, donde llegue mi brazo, y sigo con lo mío.

¿De verdad crees, como dice Alberto García-Alix, que “mirarse es terapéutico”? ¿No duele a veces?

¡¡Mirarse es lo más importante!! Si no te miras, no te conoces; si no te conoces, no podrás conocer el mundo. El dolor no importa, es bueno, no hay crecimiento sin crisis, y la crisis siempre duele. Crecer duele. Conocer duele.


Las fotos follando, los capítulos eróticos de tus novelas… ¿Y si, como a Henry Miller, te acusaran de obscena o pornógrafa?

Hmm… pues no sé, diría que no me considero pornógrafa. Aunque en el diccionario de la RAE definen pornografía así: 1. Tratado acerca de la prostitución. (Si hacemos caso a esta acepción, vemos que no soy pornógrafa); 2. Carácter obsceno de obras literarias o artísticas; 3. Obra literaria o artística de este carácter. (Según éstas dos, sí soy pornógrafa). Bien, lo soy entonces, según el concepto convencional del vocablo, pero matizaría que soy P.P., Pornógrafa Poética, ¡ha, ha! Yo no fotografío ni escribo sobre el sexo con la intención de excitar, por ello no me considero pornógrafa (me gusta la cita de Ernst Jones que usaba Henry Miller para defenderse de los ataques); el sexo es muy muy importante, escribir sobre ello o fotografiarlo es una manera muy eficaz de llegar a emociones muy potentes y profundas, al subconsciente. Según unos estudios neurológicos, cuando la mujer tiene un orgasmo, su cerebro funciona en las mismas ondas que cuando un ser humano está en estado de trance. El sexo es una vía muy efectiva para llegar a estados alterados de la mente, y fotografiar en ese estado alterado produce resultados fascinantes.

¿Por qué el sexo aún crea tanta vergüenza?

Porque somos mojigatos, falsos, miedosos, hipócritas, reprimidos, cobardes; porque aunque ya casi no seamos religiosos, seguimos atrapados en las garras de la moral judeocristiana, ese cáncer apestoso que odia la vida; y las mujeres estamos peor, estoy convencida de que nos cuesta más liberarnos sexualmente porque el patriarcado ha satanizado la sexualidad femenina, sólo hay que mirar a la pobre Virgen María –la heredera de la Diosa Madre – a la que la Iglesia Cristiana robó su sexualidad: diosa mutilada. Las raíces del poder de la mujer residen en su sexualidad. Y también porque el sexo realizado con la consciencia alerta, nos confronta con lo más profundo de nuestro ser, con nuestros pozos negros, con nuestros monstruos. ¡Y todos tienen tanto miedo de sus monstruos!

Miguel Herberg: “Los rusos me entregaron las listas de todos los agentes de la CIA”

Aventurero y anarquista, el cineasta Miguel Herberg es posiblemente el único español que sigue viviendo como en el exilio. Corría el año 56, cuando con sólo trece años decidió cruzar Europa para llegar al Cabo Norte, a sólo quinientos kilómetros del círculo polar ártico. Con quince años tenía ya el carnet de la clandestina CNT, cuyas ideas no ha abandonado. Con 17, llegaría a Hollywood, donde aprendió a hacer películas que pondrá al servicio de sus ideas libertarias… Y desde allí a las barricadas en París, de donde lo echó De Gaulle para irse a Italia. Allí le esperaban nuevas aventuras de cine y espionaje. Pero la gran proeza por la que es conocida Miguel llegaría el año 73 en Chile, donde consiguió con una sola cámara salvar cientos de vidas de los campos de concentración de Pinochet, infiltrado entre los golpistas… lo que le ha valido el sobrenombre del Schindler español.

Miguel acaba de sacar el libro La Guerra de España y la Resistencia española sobre la figura de Julio Álvarez del Vayo, dirigente del FRAP, en la editorial Amargord. Miguel pasa unos días en Madrid, camino de Roma y camino de China, donde dirige una factoría de dibujantes para películas de animación. Conversamos sobre su vida y proyectos.

Miguel… ¿Qué tenías en la cabeza a los trece años para decidir escaparte al Polo Norte?

Alguien en el cole había dicho que eso era imposible. Yo me preguntaba por qué sería imposible si bastaba irse… No entendía mi entorno, todo les parecía imposible salvo lo que les mandaban en casa o en misa. Me fui un verano del 56 y tras atravesar Francia, Alemania, Dinamarca, Suecia, Finlandia, Noruega, llegué al Cabo Norte en unos 40 días, en autostop, caminando con la mochila a cuestas. En Laponia no había noche y los mosquitos no dormían. Me acuerdo que mis manos descubiertas se cubrían de mosquitos y parecían guantes negros. Desesperado, los mataba cortándolos con un “puko”, el clásico cuchillo lapón, mezclando sangre con mosquitos muertos. Fue una experiencia única: solo en la tundra, caminando, esperando algún camión que me llevara. Alguien me dio un bote de quinina para la malaria que acabe masticando entero. El sol nunca se ponía y las manadas de renos y alces me acompañaban. Me acuerdo que grababa mi nombre en algunos árboles a lo largo de la carretera.

A esa primera aventura siguió la segunda. ¿Cómo era el Hollywood al que llegaste siendo un chaval?

Lo primero que me impresionó fue el olor, tengo una memoria olfativa muy desarrollada. Yo vivía en Beverly Hills, a tres casas de Natalie Wood, con la que hice buenas migas. Conocí además a Paul Newman, su mujer Joanne Woodwoard, Anthony Quinn, Jane Fonda, Tony Curtis, Marlon Brando, todos los de la época… Corría el año 1963. Luego vino a Hollywood Virna Lisi para rodar una peli con Jack Lemmon y yo era ayudante del ayudante del ayudante de dirección, pero la Virna me quería mucho. Como toda diva, se trajo su Maserati de Italia y, puesto que no le hacía falta en Hollywood, yo paseaba a mis novias. Ligaba mucho; como siempre me veían en los locales con algún famoso que me había adoptado, las niñas que querían ser descubiertas, se me acercaban como moscas.

¿Había en Hollywood “rojos” o Panteras Negras?

Mis amigos arriba mencionados eran todos “rojos americanos”, sin exclusión. Eran contrarios a la guerra de Corea y, posteriormente, a la invasión del Vietnam. Apoyaban económicamente los movimientos más radicales de la época. Recurrí a todos para la causa de los Black Panthers y nadie se negó, nadie. Jane Fonda fue la que más se mojó; años más tarde habría de cambiar radicalmente, pero yo hablo de los años 63-64. Fui introducido en la lucha de los negros de una forma muy curiosa. Mi amigo Tom, un anciano fotógrafo de color, me invitó a escuchar unos gospels en una especie de barraca. Después de la función, me llevó a una habitación donde había unos seis negros: “Miguel -me dijo Tom- estos son mis compañeros y yo a ti te tengo calado, tú eres de los nuestros”. Qué honor, yo estaba consternado, me abrazaron como a un hermano, hombres maduros, a mí, todavía un crío. Y supe cómo ayudar: robaba película en los estudios y con una cámara Bolex 16 rodábamos sus problemas en los slums de Los Ángeles… Estas peliculillas de cinco o diez minutos, fueron verdaderas armas explosivas.

Tu etapa posterior en París te abre al mundo de las artes, con Arroyo, Arrabal, Paco Ibañez…

¡Hambre y ganas de trabajar! Pero sobre todo cultura, libros que nunca habíamos soñado! De Nietzsche a Hamsun, de Bakunin, Kropotkin, Nestor Mackno a Kierkegaard, y el santo día metido en la filmoteca. Estudiaba entonces en la facultad de filosofía y en el IDHEC, donde no tenía nada que aprender sobre cine tras mis experiencias americanas. En París rodé mi primera peli, In vino Veritas, interpretación surrealista del manifiesto comunista de Marx. Fue con Julián Pacheco, el gran pintor de la protesta o de la realidad, que habría de ser mi hermano para toda la vida y que había llenado los muros del Pere Lachaise con sus grafitis para los escenarios de la película. Fue además él quien hubo de interpretar el papel del protagonista, ¡un mendigo que desafiaba la divinidad! Nos lo pasamos muy bien aunque fuera invierno y el frío calara. Otros amigos comunes, desde Paco Ibáñez y su hermano Rogelio hasta Fernando Arrabal y tantos otros exiliados, nos animaban. Asimismo, los vinos de la Coupole o del Select y las ansias revolucionarias para cambiar España.

El 68. Por supuesto, te lanzas a las barricadas y los parapetos.

Claro. Por primera vez en la historia moderna hubo unión entre el mundo estudiantil, el intelectual y la clase obrera, aunque esta se apuntara más tarde a la lucha. No fueron las barricadas del barrio latino contra los CRS-SS del establishment lo más importante. El país se quedó sin gasolina, sin comida, sin azúcar, sin transportes… es esto lo que no hay que olvidar. Yo llevaba la ocupación del teatro Odeón, donde nos habíamos establecido los cineastas para documentar lo acaecido con nuestras cámaras. Otros pintaban, hacían carteles, cantaban la revolución en la que creíamos; en fin, hubo un ambiente muy promiscuo y creador. Y De Gaulle nos la metió otra vez por el culo.

De Gaulle os quería entregar al mismísimo Franco, pero tú ya eras prófugo y condenado a 40 años, así que paraste en Roma…

Me fui a Roma con el dinero de la cámara de cine que vendí a un director francés. Allí, empecé a trabajar en la revista Flash Art, a crearla con Giancarlo Politi, amigo de Pacheco. Enseguida enlacé con el arte italiano y una cosa trae la otra, hasta una mujer, la actriz Antonia Forlani. Luego fueron partes como actor, ayudante de dirección, hasta que me encargaban las películas a mí. Era la época de los espaguetti western, pero también la de Fellini, Antonioni, Rossellini y tantos otros. Fue sobre todo Roberto Rossellini quien nos ayudó mucho para que los jóvenes nos desarrolláramos. Salió un gran trabajo cinematográfico y político-social de esta cantera. Renzo, hijo mayor de Roberto, otros y yo desarrollamos lo que se llamaba el cine político y nuestras películas influyeron mucho en esa generación.

Un buen día “te retan” para ver si eres capaz de filmar a los deportistas de la RDA…

Fue una mala broma. El director Milo Panaro estaba rodando un programa para la RAI sobre el deporte de elite y durante una cena en casa de la Bruna Malagutti, que era la script de Fellini, Milo dijo que le quedaban las ganas de rodar en la RDA porque de ahí salían los grandes deportistas que dominaban entonces, pero que no se le autorizaba a ningún director… Con mi acostumbrada chulería, me aposté mil dólares a que lo conseguiría. ¡Lo hice y él todavía me debe los mil dólares! Lo que yo pasé por la RAI fue considerado luego por la RDA como un acto heroico pues, por primera vez en la historia, se daba trato a la Alemania del Este como República Democrática Alemana.

Por eso te ofrecen ser colaborador…

Vamos a aclarar las cosas: yo era y sigo siendo anarquista, pero en esos años el partido comunista italiano nos apoyaba a todos los movimientos de izquierda. Así que, una vez en la RDA, el gobierno alemán me propuso trabajar para ellos. Claro que había enormes diferencias entre nosotros, pero me tentaba demasiado disponer de una estructura de la que servirme para fines comunes como la lucha contra el fascismo internacional. Digamos que ellos me necesitaban y yo a ellos. Empezaron a ponerme a prueba, eran muy infantiles, los rusos me entregaron las listas de absolutamente todos los agentes de la CIA esparcidos por el mundo, nombres, teléfonos, cargos, etc. ¿Y qué hice yo? Publicarla como el “Who is who in CIA”. Claro: éxito total. Los americanos tuvieron que cambiar toda su estructura de espías, la CIA quedó al desnudo y en ridículo.

¿Qué trabajos realizaste para la RDA?

Tenía carta blanca: hacía y deshacía a mi antojo, o sea, rodaba dónde y cómo podía con toda la libertad económica. Montaba películas que luego proyectaba en el mundo capitalista. Me desplazaba de Vietnam a África, de Europa a América atacando con mis armas, la cámara y el micrófono.

Hasta que llega lo de Chile: tu infiltración en filas golpistas con la excusa de informar sobre las ventajas del golpe de Estado…

Antes de salir para esas tierras hice un pacto con el gobierno de la RDA: yo explotaría el material en los países capitalistas y ellos en los socialistas. Y me fui a Chile. Sabía que la Alemania Occidental, la democracia cristiana en concreto y los EEUU estaban llenando las arcas del señor Frei. Sabía muchas cosas que me filtraron los rusos y habría de descubrir muchas más. Rossellini me puso en contacto con la que fuera en su día alta exponente de las mujeres del fascio italiano, exiliada en Chile. Ésta me recibió con todo su cariño pues, aunque de extrema derecha, para ella Rossellini era Rossellini. Y esto fue una cadena de nunca acabarse… Fui introducido en la alta sociedad chilena, banqueros, militares de alto rango, en fin, la fauna golpista. Ellos confiaban ante mis cámaras sus intenciones y acciones golpistas.

¿Cuánta gente se salvó con tu película?

Esto es una terrible ironía, porque lo que yo hice en Chile costó alguna vida, pero salvó otras muchas. Pero unos eran verdugos y otros víctimas.. Quería que mi último viaje a Chile fuera el toque final. Nadie me había descubierto, pues no había filtrado hasta entonces un solo metro de película (de las hechas desde el 72 hasta el 74). Pinochet me recibe con mi cámara y, entre palabras y palabras, contesta a mi pregunta sobre los campos de concentración: que estos no existen, que es un invento de los marxistas… Estaba claro que me las tenía que arreglar yo, y lo conseguí. Entré en el campo de Chacabuco con el helicóptero del general Lagos de Antofagasta, con todos los honores. Allí me limité a rodar cuantas caras se me cruzaban y a preguntar a todos por sus nombres; lo mismo en el campo de Pisagua, estas grabaciones, salvaron de muerte segura por lo menos a todos los que yo pude identificar.

Manolo Ferreras: “La radio me aburre y espanta”

25-enero-2010 · Imprimir este artículo

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Manolo Ferreras era la voz que despertaba a nuestros hermanos mayores. Yo ponía la oreja y escuchaba. En esa casa había una buhardilla con una columna de Ajoblancos coronada por un transistor para Radio 3. Ferreras era (y es) el mejor periodista radiofónico de este país. Creo que está en el paro (ahora se lo pregunto) del no parar. Sueña con una radio cargada de metáforas e imágenes y pasa el tiempo volcando en Facebook lo que le pide el corazón. Palpita un teletipo de inquietudes en su cabeza.

¿Usté que quiere… hacer que le quiera, o me va a vender una Yamaha 250…? P’os la vendí, tras saltar por cima de la comitiva de un Señoría del Supremo. O sea, que a otra cosa, mariposa… jejejeje

Le ha tocado un ERE y no lo encuentro en la Wikipedia, ¿todo bien?

Yo tampoco lo encontraba, hasta que solté un lágrimo de rabia en una asamblea de la Casa de la Radio porque había quienes no tenían mountain Bike en su casa, y se desesperaban por perder los pasillos y sus corrillos en torno a una puta máquina de café de a 40 cts, antes de ZP…

Aquella Radio 3 para los que no la escucharon nunca…

Como una montaña rusa con olores de basuras, picos y aceituna. Y ya abajo, el tren de la bruja con miles de sonidos, y emociones, y carcajadas y participación. Nacían los primeros magazines en FM… y encima, veníamos todos los días, casi, de la borrachera de la Movida de turno, dando tumbos al amanecer, a enfrascarte un micro por montera, ¡y que saliera el toro!: Y el toro era Bergamín, o María Zambrano, o Labordeta, o La Bullonera, o las Voces Ceibes, o La polla, o Resentidos, los Siniestro y hasta el algodón de Golpes Bajos…

Encarna Sánchez daba mucho miedo. En mi casa eran de Ferreras o Luis del Olmo… y un día llegó la cohabitación, ¿qué tal con Don Luis del Olmo?

Pare usté el carro: Aún cuando voy a un DIA que hay en CHUECA (con todos sus ArcoIris) de Madrid, me encuentro a la segunda de a bordo de la tal bruja (sic), una tal Mila Ximénez, que me dicen (que yo no la veo) que me mira de arriba a bajo con espanto.. ¿Quién le ha dicho que yo he cohabitado con don Luis…? ¡Ya lo hube, en el 73, hermano, que soy de la primera horná del “Protagonistas”, cuando andaba por pueblos de la fabla, tipo Benasque, recogiendo patrañas pueblerinas de mearse… Cohabité, sí, con Iñaki Gabilondo, ¿algún problema…? Son unos currantes, como el Herrera. Y ahora que miro pa’tras sin ira, sólo recuerdo que hablan bien de mí.

¿Manolo Ferreras consume mucha radio? Diga, diga… ¿qué escucha?

Radio Olé, los martes por la mañana, cuando viene Cristina a casa y se pone a la plancha… Júrole que me aburre y espanta, como no sea que haya habido un terremoto, o hayan sonado de nuevo las putas sirenas de las alarmas, y sus cristales rotos…

¿La Casa tiene arreglo?, y no me refiero al CNI, a pesar de lo de Oliart…

¡Pobriños!: han perdido sus referentes… Cuando yo fui un niño, todo eran voces de oro y miedo a nuestro derredor; y ahora que habíamos montado otro tingladete, van y nos dedican a los pinceles y a los Facebook. Yo disfruto, pero allí dentro… hay muchos filos y hojas dispuestas a afeitar… Me dicen.

¿Fernando Poblet?

Un enrabietado tímido, que luego te odia, y aluego te quiere, y más allá se te ha ido… Un dolor, de esos de… “quien bien te quire…” Porque como se ponga las uñas Burton, te jode… (Se ha largado al monte, y no sabemos qué cultiva…)

¿Javier Rioyo?

Un pistolero. Forajido y mercenario, con una lucidez de recuerdos y conocimientos que te cagas. Fue uno de mis hombres, sin serlo claro, que uno es muy precavido con las ollas…

¿Manolo Ferreras?

Este es un gilipollas, que se piensa que puede salvar a la humanidad y luchar contra los fantasmas y demonios de lo demás. La cosa es que se lo cree porque tiene el muy jodío un corazón como sandía de donde cae Puerto Lumbreras….

Y si hacemos una radio por internet y que se… (pensaba escribir “jodan”)

Escriba usté lo que quiera… Ya tenemos una, ésta sí, en cohabitación, aquí al lado, on line, sólo música y de la güena: Desde Edimburgo, con el killo Manu Rodríguez, que comparte con su chica escocesa… Otro pistolero que responde (en Face) por la SRS-Spanish Rock Shot Radio Station. Pero no olvide una cosa: la Radio es un curre que admite pocas improvisaciones; sudas de gota de ansiedad, así que de la buena… apárteme usté ese caliz, que quiero disfrutar… De un millón de amigos, o causas y risas parecidas.

¿Está usted como muy “aragonés” (Goya, Buñuel, Saura, Mira, Petisme…) o es que le miro en mi ombligo? ;-)

Su ombligo puede ser un buen peluche, pero juro que no ha sido el caso: Me na’moré del paisaje hosco de los Monegros, sus silencios, sus carreteras sin fin, imaginando La Teta y la Luna, y al Bardem persiguiendo todo lo que se moviera, campo a través con olor a cebolla y tortilla de patatas. También he escuchado el vuelo de las águilas en San Juan de la Peña, y conversado con los Mallos de Riglos, las campanas de Belchite, los soplos del Moncayo o los Hércules saliendo bajo la Muela… Me cae bien esa gente. Como los ombligos gallegos, y los canarios, y los de Extremadura, La Mancha profunda o mi tierra de lobos y pantanos (Zamora). Lo que usté guste.

Ignacio García May: “Todo lo que nos quita la vida, las ganas de vivir, es vampírico”

14-diciembre-2009 · Imprimir este artículo

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Desde el 3 de diciembre de 2009 hasta el 10 de enero de 2010 el conde chupasangres más famoso de la historia, el dandy más perverso y pernicioso, batirá sus alas sobre el escenario del Centro Dramático Nacional (Sala Valle-Inclán). Ignacio Garcia May, dramaturgo y director del espectáculo, se ha propuesto desnudar el mito, extrayendo su significado profundo.

Drácula en el cine, en la literatura, en el cómic… Hay un Drácula turco; está Blackula, el vampiro del Black power; un Drácula porno (Drácula chupa)… En fin, ¿cuál es el Drácula con el que te quedas?

El de la novela original, sin duda ninguna. Y sobre todo con esas partes de la novela que nunca se han hecho y que son las que intentamos hacer nosotros: aquellas que no tienen que ver con la acción, sino con la emoción de los personajes, con sus miedos y sus deseos, y con su reflexión, casi teológica, sobre el bien y el mal.

Quizás por culpa del cine, la gente identifica a Drácula con terror y se olvida del aspecto sexual del mito. ¿Tú eres de los que opina que el conde era Freud en estado puro?

Yo creo que hay una idea equivocada sobre la represión victoriana/eduardiana; no es que no hubiera sexo, es que no se mostraba. Pero en esa época prolifera la literatura pornográfica, en la que colaboraron incluso autores mayores como el capitán Richard Francis Burton, y los periódicos se regodearon en todo el aspecto sexual de los crímenes de Jack el Destripador. Por otra parte, en Drácula hay erotismo, pero no sólo erotismo. Y me gusta más Jung que Freud. De hecho, nuestro Van Helsing es un trasunto de Jung.

En cierto modo, ¿Drácula no es un Casanova o un Don Juan perdido de tanta noche?

Drácula es, más bien, un Milosevic, acostumbrado a vivir en el horror y a generarlo hasta el punto de convertirlo en su medio natural. Creo que el aspecto sexual del mito se ha exagerado en virtud, insisto, no de la represión eduardiana, sino de la de los propios comentaristas e investigadores del mito, que proyectaban (Jung, de nuevo) sus propias fantasías incumplidas…

Has comentado que los góticos saldrán defraudados de tu obra…

Frankenstein es un libro gótico, pero Drácula no. Drácula es una paradoja literaria radical: es la novela fantástica del naturalismo. En ese sentido, hemos sido fieles a la estética original. No queríamos hacer una obra de Tim Burton, sino de Bram Stoker (y de su mundo: Henry Irving, Gordon Craig, Ellen Terry, Bernard Shaw…)

Coincides en la cartelera con Luna nueva, fenómeno mediático para fans adolescentes. Ahora las niñas de quince años se tirarían al cuello del primer vampiro que pillaran. ¿Qué es lo que los hace tan seductores?

Los vampiros de diseño son una metáfora de esa sociedad que pretende mantenernos a todos jóvenes, guapos, musculosos: la sociedad del botox y de los gimnasios. Pero, francamente, yo que fui (y no por voluntad propia) el más joven de los jóvenes dramaturgos, cuando el teatro español se inventó ese concepto falaz en los ochenta, estoy muy feliz de cumplir años. Lo que las adolescentes no saben es que el vampiro no da la vida eterna, sino la muerte eterna. Como el botox…

Conocerás algunas de las numerosas versiones escénicas de Drácula. Varias de las películas, y sé que eres cinéfilo, se basan en ellas… ¿Te has apoyado en alguna de esas adaptaciones de la novela de Stoker o has tirado por tu propio camino?

Creo que, sin exageración, las he visto todas, incluso la versión turca de la que hablabas al principio… Y, como espectador, tengo cierta querencia por las películas de la Hammer, no sólo las de Drácula. Pero no me he basado en ninguna de ellas. Por el contrario, nuestras referencias iban por otro camino: hemos hablado de Dreyer y de Tarkovski.

¿Y en la literatura, has repasado a los Goethe, Byron y Polidori, Hoffmann, Le Fanu, Dumas y compañía?

También los he leído mucho, en su momento. Pero tampoco han sido referencia inmediata. En este caso, de quien hemos hablado en los ensayos era de Ibsen, de Maetterlinck, de Chejov.


Y, hablando de referentes, ¿cómo sobrevivir a toda la iconografía de la que se ve envuelto el personaje? ¿Cómo ser impermeable a la cabeza rapada de Nosferatu, a esa estética kitsch de las antiguas películas de la Hammer, a la mirada de Bela Lugosi?

Volviendo, tozudamente, al libro y a la época fascinante en que se escribió. Stoker es contemporáneo de Oscar Wilde, de Yeats, de William Morris (que también está en la escenografía) de Machen, de Crowley…

¿Qué puedes adelantarnos de la puesta en escena? ¿Hay muchos efectos o has optado por una contención más clásica?

No hay capas, no hay colmillos, no hay sangre, no hay estacas. Unos cuantos paneles (Gordon Craig estuvo en el origen de la propuesta) y dos sofás. Sí que jugamos bastante con la luz y hemos buscado (y espero haber conseguido) un naturalismo actoral.

Roger Vadim afirmaba en un libro que los vampiros están entre nosotros, ¿qué opinas?

¡Tengo la primera edición de ese libro! Incluye un relato maravilloso de Gogol, El viyi, del que se hizo una película rusa también fascinante. Los vampiros siguen, por supuesto, aquí: todo lo que nos quita la vida, las ganas de vivir, es vampírico.

Existen muchas formas de ocio: se puede leer un libro, salir a correr, jugar a baloncesto o incluso relajarse en casa. Lo bueno de internet es que ha traído la oportunidad de jugar en un casino desde casa. Lo mejor es que se puede jugar con bonos gratis, aprovéchese de ellos

Mae Kurtz

27-noviembre-2009 · Imprimir este artículo

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“LA REALIDAD VA POR SU LADO Y YO POR EL MÍO”

Conocí a Mae Kurtz hace apenas algunas semanas. Su voz, evocadora como pocas, tiene la capacidad de crear y abolir estados de ánimo. Se acompaña de buenos músicos. En su conciencia, la linterna mágica y el Rey del Rock…

Para un neófito de la crítica musical es difícil adentrarse en el mundo de los géneros; algunos como el “rock” abarcan demasiadas cosas distintas. ¿Cómo podemos clasificar la música de Mae Kurtz?

La verdad es que es difícil clasificarse uno mismo, porque una cosa es lo que sientes y cómo lo expresas y cómo el otro recibe el mensaje. Yo me defino como rock melancólico y, sí, algo oscuro quizá, pero no me siento cómoda con las etiquetas. ¿Por qué clasificar? A veces suena poco creíble, pero diría que mis canciones parten del rock clásico y del jazz antiguo, aunque parece que el resultado es otro cuando se filtra por mi persona.

Me parece que hay cierto desgarro, cierta pena negra en tus canciones. Algunos poetas lo han afirmado antes… ¿Es la melancolía la mejor semilla para la creación?
En mi caso sí. Es curioso porque cuando más alegre estoy, menos necesidad tengo de buscar mi espacio creativo. Supongo que variará según las personas y el tipo de música que realicen, pero para mí la música es una necesidad vital que aflora en momentos tristes. Soy de tradición romántica. (Risas)

Todo empieza cuando descubres que tu portátil es la manera idónea de llevar a la práctica un proyecto musical que por el momento era solo una quimera, que necesitaba de más ingredientes que la guitarra y la voz, por sugestivos que éstos fueran. La manera de hacer música se está transformando a la velocidad del rayo ¿Hay que ser optimista?
Bueno, ni optimista ni pesimista. La realidad va por su lado y yo por el mío. Sí que facilita, pero no siempre para mejor, simplemente es diferente. A mí me ha satisfecho el poder controlar todo el proceso, escribir las líneas de cada instrumento sin depender de nadie. Me ha dado libertad, pero en algunos casos, facilitar el hacer música es como el facilitar viajar a todo el mundo. También existe la posibilidad de saturación.

Instrumentos como el violín y el cello han estado desterrados largo tiempo en ciertos géneros musicales. Se llevan muy bien con tu voz… Y aportan un tono… Seguro que tú puedes definirlo mejor.
Bueno, el cello es uno de mis instrumentos preferidos. Su sonido me transporta, se relaciona muy bien con mis sentimientos… Es grave, melódico y melancólico, así que no veo por qué no. Antes había que romper con lo clásico, crear algo nuevo, ruidoso, enchufado. Pero llegados a cierto punto, la música clásica y sus instrumentos pueden, en muchas ocasiones, expresar tanto mejor ciertos estados de ánimo.

Los 80. Una década, lo que se dice, prolífica en el ámbito de la música. Joy Division vuelve a sonar en los bares –si es que alguna vez dejó de hacerlo-. He podido notar que tienes muchas querencias por la música de esta época. ¿Cuáles son tus referentes? O simplemente… La música que escuchabas antes de arrojarte a la piscina.
Sí, eso he oído decir, que suena a post punk. Pero en realidad, la música que escuchaba antes, digamos la que me ha influido, es justamente de otra década… Mi ídolo fue Elvis durante muchos años y lo combinaba con Janis Joplin, con Billie Holliday, con Edith Piaf, con The Doors, con David Bowie, con Otis Redding…nada que ver, vaya.

Sobre el escenario Mae parece un enfant terrible nerviosa, atormentada… Su imagen es puramente andrógina y cinematográfica. Los músicos que la acompañan también tienen aura. ¿Consideras que es indispensable para un grupo crearse una imagen icónica? O aún más… ¿Diseñar una puesta en escena?

Bueno, supongo que no está de más tener una imagen icónica. En todo caso, sí que pido a los músicos que vayan de negro, por una cuestión más estética que icónica, la verdad. Y en lo referente a una puesta de escena, no estoy segura, soy más de las que piensan que se tiene o no se tiene. En todo caso, sí que se debe mejorar siempre, pero simplemente para el público.

Tu último concierto… Pese a los problemas prácticos de la sala, el directo me emocionó. Hay artistas que dicen que el proceso de creación se basa fundamentalmente en la composición y la grabación. ¿Qué aporta a este proceso el directo?

Es complicado. El directo no tiene casi relación con el proceso anterior. Yo hago música sola, en soledad y en mi mundo. El directo significa compartir tu música; primero con los músicos y que la expresen tal como tú la sientes, y después con el público a quien, en realidad, no he tenido en cuenta a la hora de crear… Así que… el directo en mi caso es aprender a compartir. Pero me está gustando.

Gumersindo Lafuente

9-noviembre-2009 · Imprimir este artículo

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Gumersindo Lafuente o mejor dicho “Sindo”, que es como le conocen en la red hasta muchos de los que no le conocen, es un madrileño que estudió en la Universidad Complutense. De allí salía un periodista inquieto que años después haría líder mundial de la información en castellano a la versión digital del diario El Mundo, y que ha conocido también la redacción de El País. Más tarde apostó por una “tercera vía” para la gente que buscaba nuevas referencias en la red y las encontraba en los blogs. Aquello era otra cosa. Era Soitu. Hace escasos días nos despertamos con una mala noticia. Soitu echaba la persiana al perder a su principal inversor, el BBVA. Un duro golpe para sus lectores que alcanzaban el millón. Pero Gumersindo Lafuente no tira la toalla. La aventura del periodismo digital no puede escribirse sin su principal protagonista. Hay algo de Quijote en su perfil…

Has venido a decir que el vendaval de la crisis y la “comprensible impaciencia” de vuestro socio de referencia, el BBVA, son las principales causas del cierre de Soitu. ¿Descartas cualquier tipo de presión por parte de otros medios al BBVA?

Desconozco absolutamente que se hayan producido ese tipo de presiones. Nuestra obligación era hacernos un hueco en el mercado, ir poco a poco creando una marca nueva, dotándola de los atributos de calidad, utilidad, innovación e independencia que nos parecían adecuados. Lógicamente, aunque éramos distintos, competíamos en el mismo mercado que el resto de los medios, en ese aspecto creo que la presión era la lógica. No se puede olvidar lo complejo que es crear marcas nuevas y lograr ritos de consulta desde cero, sin campañas de publicidad, sin el apoyo mediático de un grupo… por eso pienso que lo conseguido, aunque insuficiente, no ha sido poco.

Soitu cierra pero perviven medios digitales de fuerte sesgo ideológico y muy centrados en la actualidad política. Imagino que has reflexionado sobre ello…

No es una novedad, éramos muy conscientes antes de empezar de que eso podía suceder, pero nuestra inquietud profesional no era sobrevivir a cualquier precio, era construir un medio con unas características concretas. Lo anunciamos en nuestro nacimiento, no queríamos ser el megáfono de los poderes políticos o económicos, queríamos intentar ser independientes y hacer periodismo de calidad en conversación con los lectores y creando tecnología. Y eso no quiere decir que no tuviésemos pasiones… apostamos por muchos enfoques, por muchos temas que nos parecía que merecían la pena, pero no desde una posición doctrinaria o partidista.

Soitu desarrollaba su propia tecnología. Su redacción era un vivero del que salían nuevas herramientas para enriquecer y potenciar la industria de la comunicación en el campo digital. Soitu, además, compartía esas herramientas, liberándolas, para que cualquier usuario de internet pudiese utilizarlas. Además de un periódico digital, ¿qué era Soitu?

Una factoría de tecnología de la información. El proyecto estaba concebido así desde sus orígenes, queríamos indagar en ese mundo en el que las grandes empresas prefieren externalizarlo todo. Pensábamos (y lo seguimos pensando) que en un mercado tan inmaduro el control de la tecnología da ventajas competitivas y al final ahorra costes.

Precisamente de esa “factoría de tecnología de la información” ha surgido utoi, explícanos brevemente lo que es utoi y si el proyecto sigue adelante.

Utoi es nuestra manera de ver las redes sociales y los micro blogs diseñado para un uso periodístico. Es la construcción de una herramienta que permite a los periodistas entrar en contacto y conversación con los lectores interesados en asuntos concretos. Y muchas más cosas que poco a poco irían naciendo. Hoy no sé qué pasará con utoi.es

¿Contemplas como posible el éxito de un “periodismo ciudadano” sin periodistas?

Nunca me han gustado demasiado ese tipo de etiquetas, son simplificadoras y generan polémicas improductivas. Creo que , nos guste mucho o poco a los periodistas profesionales, los individuos, lectores o ciudadanos, gracias a la tecnología ocupan ahora espacios que antes estaban reservados únicamente a medios y periodistas. Y en ese sentido lo que siempre digo es que los profesionales no podemos ignorar este nuevo escenario y, además, estamos obligados a aprovecharlo en nuestro trabajo.

Se ha hablado de una nueva ruptura en la evolución de los medios digitales que no consiguen entender que el usuario prefiere las redes sociales y los blogs. ¿Qué opinas?

Que tampoco estoy de acuerdo con que eso que dices sea cierto y tan sencillo. Todo es mucho más diverso y complejo. Los usuarios dependiendo de los momentos y los temas pueden buscar certezas e interpretación rápida o pueden preferir conversación y de alguna manera coparticipar en la creación del mensaje. Y son los mismas personas. Afortunadamente la Red nos deja espacio para todo.

Se acerca el final del periodismo gratuito en la red, ¿nos van a cobrar por el acceso a los medios digitales?

No lo creo así. Otra cosa es que por determinados contenidos de alto valor añadido o empaquetados de determinada forma se pueda empezar a cobrar. La industria de los medios ha perdido el poder de decisión sobre ese tema, no puede ponerse a cobrar de la noche a la mañana por algo que antes daba gratis, ya se intentó y fue un fracaso. Hay que hacer otras reflexiones un poco más elaboradas. Les aseguro que si los empresarios de Prensa estuviesen convencidos de que pueden cobrar lo habrían hecho ya. Pero de alguna manera saben que otros darán la utilidad informativa y que perderán a la mayoría de sus lectores.

Ya hay expectación sobre lo que puede hacer la gente de Soitu. Pensando precisamente en el futuro, ¿qué has aprendido de la experiencia Soitu y en concreto de la decisión de vuestros socios?

A mirar las cosas desde otra perspectiva, más humilde y realista. A sumergirme en la Red, como uno más. A relativizar muchas cosas que antes me tensaban y me impedían pensar con suficiente claridad.

¿Al final no se está generando una “aristocracia” de internet, cerrada en si mismo, que confunde su mundo con la realidad democrática y popular de la red?

Puede que exista esa aristocracia, pero a mí ese mundo no me interesa demasiado. Nosotros hemos tratado de dirigirnos a la gente normal, que le gusta estar informado y que navega por la Red.

Hay un tema delicado que es el de la publicidad institucional. Parece que se reparte más en función de afinidades que de la audiencia y criterios profesionales. A algunos le llega a cuentagotas pero a otros, audiencias al margen, les sirve de flotador para torear la crisis e incluso para lanzar nuevos medios. ¿Qué opinas?

Que se reparte de manera dudosa. Nosotros no hemos tenido publicidad de ese tipo, tampoco la hemos mendigado. Pero sí creo que la sociedad debería exigir a los políticos una administración más rigurosa e imparcial de esos recursos.

Hay un dato que mucha gente no conoce o la que no se le presta mucha atención, incluso en las facultades de periodismo o en las redacciones. Una empresa como Weblogs SL, que edita blogs temáticos, se ha situado en la “champions league” de las audiencias digitales y compite con descaro con los principales medios. ¿El éxito de Weblogs con más de 12 millones de usuarios únicos al mes se ha analizado con el suficiente rigor? ¿No estamos ante un cambio de paradigma completamente radical en el que los blogs se han convertido en el medio de comunicación de la gente?

Los blogs son útiles para muchos usuarios y están ocupando un lugar muy importante en este nuevo ecosistema. Y sí, los medios que colocan su marca como lo más importante deberían mirar con inteligencia un fenómeno como el de Weblogs.

Volviendo a Soitu. Ese gran periodista de investigación que es Gervasio Sánchez encontró cobijo en Soitu donde hemos podido leer sus crónicas descarnadas sobre “los desastres de la guerra” y la denuncia valiente de la complicidad de los sucesivos gobiernos en la vulneración de los derechos humanos. Ese mismo periodista ha sugerido que Soitu era el único medio nacional en el que sus crónicas podían ser publicadas. ¿Se ha impuesto el miedo a la libertad en las redacciones?

Nosotros no lo teníamos. No quiero opinar por otros. Nuestro proyecto era independiente y la autocensura estaba prohibida. Pero era obligatorio el rigor. Y Gervasio tiene ese rigor unido a una enorme valentía y un gran compromiso personal. Es un verdadero as del oficio, por eso era una gran suerte tenerle con nosotros.

Por último y como revista que se distribuye en la universidad. ¿Crees que los planes de estudio de las facultades de periodismo están adaptados a los nuevos tiempos?

No. Mi experiencia y mi opinión (muy personal) me dice que sería mejor que las personas que quieren ser periodistas estudiasen cualquier carrera y luego hiciesen un master de especialización en la técnicas del oficio. Lo pienso desde siempre y la evolución actual de los medios me lo confirma.

José María Lassalle

20-octubre-2009 · Imprimir este artículo

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José María Lassalle es profesor de Historia de las Ideas en la Universidad Rey Juan Carlos, donde cultiva e imparte las ideas de su verdadera pasión: la política. Muchos dicen que José María es el mejor “guionista” del PP, y una de las personas que más influyen en Mariano Rajoy. José María Lassalle es un intelectual de creciente influencia, pero también un hombre de acción, diputado y portavoz de Cultura. José María tiene algo de pensador transversal y templado, de distante anarca de Jünger o del taimado protagonista barojiano de César o Nada. Laico y liberal, ha recibido ataques brutales de los neoconservadores españoles, que intentan descentrar definitivamente al PP…

La clamorosa llegada de Obama, su liderazgo casi global, ha supuesto el espejismo de un futuro y necesario gobierno mundial… ¿Habrías votado a Obama si fueras americano?

Sí, a pesar de que McCain era también un candidato excelente …Creo que la fuerza del mensaje de Obama era irresistible y los Estados Unidos necesitaban un cambio después de ocho años de Bush.

El ascenso de Obama se ha vivido como una fantasía mesiánica: Un hombre que pertenece a una minoría que fue esclavizada, que tiene tres nombres musulmanes, que está interesado por las ideas de la Nueva Era… se convierte en Presidente de los Estados Unidos. ¿Puede Obama cambiar la sociedad americana o esa posibilidad es puro marketing?

Estados Unidos ha vuelto a demostrar que son la Utopía de la libertad. Está escrito en la declaración de Independencia. La elección de Obama ha confirmado que, a pesar de las dificultades y las contradicciones, lo que escribió Jefferson en aquel documento firmado el 4 de julio de 1776 nunca ha sido papel mojado en el inconsciente colectivo norteamericano.

En Estados Unidos, los progresistas (a los que llaman liberales) son mayoría en las zonas más desarrolladas y cultas del país, mientras que los conservadores mandan en la vieja América. ¿El futuro de Occidente es inevitablemente “fabiano” o socialdemócrata?

Las categorías políticas europeas no son replicables en los Estados Unidos. Por simplificar, ni los colores que identifican a los partidos son homologables, ya que los republicanos son “rojos” y los demócratas “azules”. El padre ideológico de la independencia norteamericana fue John Locke, el fundador del liberalismo en su sentido europeo, y los teóricos del constitucionalismo norteamericano –Jefferson, Franklin, Adams, Jay, Madison o Hamilton- se inspiraron básicamente en sus ideas. La principal diferencia política entre los Estados Unidos y Europa es que al otro lado del Atlántico
nunca ha habido en el debate político una izquierda fabiana, marxista o postmarxista, pero tampoco una derecha reaccionaria o fascista en el sentido literal de la palabra.

Si analizamos lo que ocurre en España desde la caída de Suárez, observamos que la izquierda hace y la derecha reacciona malamente… para finalmente aceptar lo que la izquierda ya desecha por retro, unos cinco años después.

El centro-derecha español es un producto muy complejo que ha tenido que trabajar a partir de la memoria de las derechas españolas que, por cierto, fue incubada trágicamente a lo largo del primer tercio del siglo XX. Estas circunstancias han hecho que se afrontara un ensamblaje de equilibrios teóricos más o menos inestables entre democristianos, conservadores y liberales que, en términos generales, se ha resuelto finalmente bastante bien. En este sentido, creo que la democracia española le debe mucho al esfuerzo modernizador del centroderecha. No hay que olvidar que éste ha sido la plataforma desde la que las clases medias españolas han materializado buena parte del cambio modernizador que ellas mismas han liderado y protagonizado en primera persona desde 1977. Se vio políticamente durante los gobiernos de UCD y el PP. ¿Acaso alguien puede olvidar que la entrada en Europa se produjo realmente a partir de 1996, cuando España hizo las tareas que tenía pendientes? Desde entonces se nos empezó a tratar como uno más…

Tu posición respecto a la liberalización de las drogas, el matrimonio gay o la adopción por parejas homosexuales marca la diferencia con los conservadores de tu partido.

Soy liberal. Creo en la libertad de la persona, tanto en su dimensión moral como política y económica. El mejor administrador de la conciencia es uno mismo… Por eso no me gusta la ingeniería social pero tampoco el dogmatismo, venga de donde venga.

Los votantes del PP: ¿son más o menos liberales que sus cuadros? ¿Hay que seguir centrando al partido?

Hay, digamos, una razonable sintonía entre unos y otros… En la medida en que nuestro discurso sume, ganaremos más apoyos, y los precedentes de nuestras victorias electorales en la oposición -1996- y en el gobierno – 2000- deben ser la pauta. Reivindicar el centro no es defender la neutralidad, la indiferencia o el relativismo… El centro es defender los valores cívicos de una sociedad que tiene que entenderse a pesar de las diferencias…

Muchos pensamos que el Régimen del 78 tiene algunos fallos de origen muy serios. Aquel proceso constituyente estuvo mediado por los poderes fácticos (Iglesia, ejército, monarquía, oligarquía financiera y política, nacionalismos), dando lugar a una democracia muy imperfecta, a pesar del afortunado avance de las libertades personales…

En 1978 se hizo lo que se podía hacer, y fue mucho… La política es el arte de lo posible y entonces se logró un tránsito pacífico de una dictadura -que traía causa de un golpe militar y una guerra civil a una democracia y eso, en sí mismo es un hito en la historia de la política europea y mundial que, además, agranda su valor si echamos la vista atrás y vemos lo que fue la historia del constitucionalismo español… ¿Qué se podían haber hecho las cosas mejor? Seguro. Pero que se podían haber hecho las cosas muchísimo peor, también…

¿Podemos hablar de una verdadera separación de poderes en España, donde los partidos eligen algunas de las altas magistraturas y el Gobierno manda sobre la Fiscalía General del Estado?

Es que en ningún país democrático la separación de poderes es estricta y rigurosa. Ni siquiera en los Estados Unidos… No hay que olvidar que para Montesquieu la separación de poderes no tenía únicamente por objeto la limitación de las prerrogativas del rey a través de un reparto funcional de las diversas potestades del gobierno, sino que con ella intentaba también que se diera un equilibrio entre las principales categorías sociales. En realidad, lo que buscaba era alcanzar el viejo ideal republicano del gobierno mixto e introducir un equilibrio entre sus distintos brazos que cavase una trinchera institucional frente la arbitrariedad y el despotismo del gobierno.

Tampoco es posible la elección directa del Presidente, ni se da un verdadero mandato representativo, pues los diputados, salvo en honrosas excepciones como la tuya, obedecen al partido incluso en cuestiones de conciencia o que afectan a su circunscripción…

Desde el famoso discurso de Burke a los votantes de su circunscripción de Bristol quedó meridianamente claro que la voluntad representativa no debe ser una suma mandataria de fragmentos sino un intento de construir la voluntad soberana de una nación… Algo, por cierto, que ya era entonces muy difícil y que ahora, más de dos siglos después,
lo es todavía más.

España parece apuntar a un modelo de Estado fallido, por su dependencia de minorías que pretenden la destrucción del Estado Nacional.

Los nacionalismos fueron premiados sobredimensionando su peso y dándoles la llave de la gobernación del conjunto nacional, algo que se ha demostrado perjudicial para los intereses generales. Se les trató muy generosamente en 1978 y ya se ve el resultado… No han sabido estar a la altura de las circunstancias. Han aprovechado las coyunturas electorales y han profundizado mediante un discurso comunitarista- en el cultivo de la diferencia por la diferencia; hasta el punto de que han ideologizado irresponsablemente
cuestiones como la identidad y la lengua que entran en contradicción abrupta con los fundamentos mismos de una sociedad abierta.

Parece que la corrupción es sistémica al Régimen… Y también afecta a tu partido.

Por desgracia la corrupción es consustancial al poder, a los gobiernos, a las personas y, por supuesto, a los partidos… Es algo tan antiguo como la historia. Basta leer a Tito Livio, Polibio o Cicerón para comprenderlo. Por eso es imprescindible el cultivo de la ejemplaridad y de todo aquello que los humanistas cívicos denominaban la virtud y la moderación de los espíritus. Lo decía Montesquieu: “si un hombre empieza a creer que puede ser feliz, grande, glorioso, sin su patria, pronto puede ser el único grande sobre las ruinas de su patria…”. Para cultivar la virtud pública hace falta ejemplaridad y, sobre todo, contundencia frente a quien traicione el servicio público que debe inspirar la política.

Con este panorama, pasados más de treinta años, ¿no es necesaria una Segunda Transición?

No me gusta hablar de una Segunda Transición… Es reconocer que la Transición fue fallida y no estoy de acuerdo. Prefiero creer que la victoria de nuestra sociedad sobre la crisis económica nos obligará a todos a cultivar una ejemplaridad que nos fuerce a cambiar muchas cosas si queremos que España siga siendo alguien en el mundo…

¿Espera el PP que el turnismo le entregue el poder cuando la gente esté harta, sin necesidad de levantar ilusiones como Sarkozy u otros líderes?

Lo del turno tiene que ver con las corruptelas de aquella Restauración canovista que hacía que cambiase la mayoría a impulsos del caciquismo… No creo que aquellas prácticas hayan sido los artífices de los cambios de gobierno vividos en España desde 1977. No lo fue en 1982, tampoco en 1996 y, si me apuras, en 2004. Los cambios tienen lugar porque se agotan los discursos de los gobiernos y porque se ofrece a la sociedad una alternativa… Por eso, el gobierno de Zapatero caerá en las urnas. Porque está haciendo las cosas mal y porque nosotros ganaremos convenciendo y mereciendo la mayoría…

En tu libro Locke, Liberalismo y Propiedad, ensalzas a la burguesía como clase laboriosa y transformadora del mundo, frente a los “propietarios” de cuna aristocrática. El liberalismo originario se enfrentó a los poderosos, cuando hoy parece cosa de ricos y oligarcas…

El liberalismo nació como un discurso político que defendía la virtud pública del mérito cívico y del esfuerzo regenerador de unas elites que querían el Progreso del conjunto de la sociedad a través del ejercicio individual y colectivo de la libertad y de la igualdad. El liberalismo surgió como una alternativa al aristocratismo y la tradición dogmática. Lo puso en circulación Locke cuando reasumió en l partido whig las aportaciones del humanismo cívico y de los evellers enfrentándose al torismo y los Estuardo. Luego continuó así durante el siglo XVIII de la mano de Montesquieu, Hume, Adam Smith y Ferguson, entre otros, hasta que entrado el siglo XIX, las cosas empezaron a cambiar con el giro economicista que experimentó el liberalismo hasta llegar al neoliberalismo… De todo esto tratará un libro que estoy a punto de terminar y que saldrá a la luz el año que viene.

Has escrito –y bien escrito- que “todo el optimismo liberal está en las páginas de Robinson Crusoe…” ¿Hay hoy motivos para la esperanza liberal o el mundo es cada día un lugar con menos libertad?

Los nubarrones que pesan sobre la libertad van en aumento. Pero como diría Tocqueville, hay que confiar en los prodigios que propicia la libertad cuando los hombres tienen el valor de hacerla suya.

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