PostUgarte, ¿setas o arcos?

Presentando a David junto al Vicealcalde de Zaragoza (clave de ciudad) y María que presentó las novedades de La Biblioteca de las Indias Electrónicas. Luego le tocó el turno a servidor.

La Presentación

Minutos después de invitarme a presentar este libro, David de Ugarte, me hacía otra invitación: matar a Europa. Yo acababa de matar a España, Cataluña, EuskalHerria y creo que a Flandes, lo que bien pensado era muy español. Todavía no he aceptado la invitación de David…

Pero este libro va de eso. “De dejar de pensar en grandes sujetos imaginados, que como héroes homéricos, forjarían la Historia a partir de sus vocaciones y destinos”.

De pasar de lo universal a lo real. A nuestra comunidad. Fecunda como un bosque de hayas, poetas, genios y arqueros. De innovadores y comerciantes que conocen los caminos que conectan con otros bosques y que como David en este libro un día se preguntaron:

¿Por qué pensar desde los supuestos intereses de unas abstracciones que no existen por sí mismas y que en todo caso no representan a las personas a quienes queremos y que nos importan?

Este libro defiende eso. Un comunitarismo antiutópico (tan palpable y real como nosotros mismos) que transciende la nación y las naciones de naciones y las naciones unidas… y el propio concepto de Humanidad.

Tan próximo como las cooperativas que suministran la materia prima del desayuno. Tan palpable como las estanterías del Mercadona cuando ya todo el mundo creía que la globalización arrasaría “nuestro super y nuestros cítricos”. Cuando lo pequeño no tendría cabida explotaron los bazares electrónicos y las oportunidades que genera INTERNET. Muchos conseguían sacudirse el yugo de las actitudes globalizantes adentrándose por un camino conocido (local) pero conectado. Soluciones locales y lógicas no ideológicas. Soluciones tan glocales como el local desde el que trabajamos con nuestros ordenadores interconectados.

Pero es aquí donde David de Ugarte, comunitarista antiutópico de inspiración liberal (perdón por la etiqueta, ya me corregirá) se pega de frente con la otra realidad que es la de siempre. El puto muro que frena el desarrollo de la sociedad abierta y que es la última línea de defensa de sus privilegios: las industrias dependientes del monopolio de la propiedad intelectual que dicta ACTA y todos los boes, la burocracia, los terrasubsidiados de la PAC, pasando por las mil redes clientelares del Estado y los caciques que se benefician.

Los privilegios, las barreras, los aranceles, las 40 familias, la concesión oligopolista… nada nuevo, todo viejo.

El resultado, escribe David:

Es un impasse en el que lo nuevo no acaba de nacer y lo viejo no acaba de morir, pero en el que las condiciones que harían posible salir adelante se desmoronan. Un fenómeno global que se lleva por delante estados enteros, destruye las bases del mercado y la cohesión social y se alimenta de las zonas de sombra dejadas por un estado cada vez más autoritario, que ha sido capturado por los intereses que más temen la apertura de las reglas de juego.

En otras palabras: la descomposición se manifiesta cuando el capitalismo que viene no tiene fuerza suficiente para imponerse frente a un estado nacional capturado por los sectores que dependen de él para mantenerse, pero el estado nacional -sobrecargado por ellos- tampoco tiene ya fuerza para mantener intactas las bases tradicionales de cohesión social en una globalización controlada.

Para hacer el cuadro más negro, la promesa de las redes distribuidas tampoco se ha desarrollado como nos hubiera gustado. La llamada web 2.0, contemplada en perspectiva, no ha sido sino una regresión hacia formas de socialización centralizadas y controlables, jaleadas por los medios e impulsadas por unas cuantas grandes empresas cuyo objetivo último es asegurar un espacio propietario, a cubierto de los efectos de la disipación de rentas. Las consecuencias culturales de esta contrarrevolución tecnológica son casi inmediatas: la conversación en la red se renacionaliza, el espacio deliberativo distribuido se contrae y la explosión de identidades, agendas y pequeñas economías comunitarias transnacionales se ve puesta en cuestión. El horizonte es aún más oscuro: el estado apuesta cada vez más abiertamente por la destrucción de la neutralidad de la red y la captura, por las operadoras, de su potencialidad global.

Pero este libro es optimista. El Futuro ha muerto. Son los futuros (los) que vienen… como David de Ugarte ha venido hoy a Zaragoza…

David de Ugarte es economista, bloguero, pensador, emprendedor… ciberactivista, pero sobre todo un enredador de la sociedad abierta, disertante que dicen al otro lado… Profesor de Economía … que fue de la Carlos III de Madrid,

Miembro en distintas fases del movimiento ciberpunk, fundador de ciberpunk.org y Piensa en Red. Cofundador junto a Natalia Fernández y Juan Urrutia de la Sociedad de las Indias Electrónicas. Cooperativa que compite con las mejores consultorías del mundo asesorando a empresas sobre innovación e inteligencia de negocio y que tiene oficinas en Madrid y Montevideo. En la Sociedad Cooperativa de las Indias Electrónicas se editan libros, se ofrecen soluciones de desarrollo local y regional, se trabaja en diplomacia corporativa y la inteligencia de fuente pública. Especialidades basadas todas ellas en el análisis dinámico de redes sociales.

La Bitácora de las Indias, el primer blog corporativo que existió en el mundo, analiza tendencias en todos estos campos.

Ah, son los creadores de nuestro querido feevy.com y defensores del dominio público sin matices.

Autor de multitud de ensayos, post, artículos… muy celebrados como los últimos en El País y libros de cabecera o del posicionamiento en Buscadores, el libro electrónico más vendido en España durante el año 2002

Fue el papá de un libro colaborativo imprescindible que reflexionaba sobre aquello que hacía distinto el mundo nacido del desarrollo de Internet y la emergencia de las redes sociales distribuidas: Como una enredadera y no como un árbol.

* 11M: Redes para ganar una guerra

* El poder de las Redes

* De las naciones a las redes, junto a Pere Quintana, Arnau Fuentes y Enrique Gómez

* Filés: democracia económica en el siglo de las redes

De la Filé casi seguro nos va a hablar a continuación… os dejo con David de Ugarte.

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Pero David no nombró a la Filé aunque habló todo el rato de ella. El mejor elogio, estoy seguro, que se le puede dedicar al disertante es que un emprendedor zaragozano no tuvo tiempo al día siguiente de escribir sobre la conferencia de David. Le inspiró en dos ideas, pipa en mano, el genio de la File, el resiliente que ya debe estar en Santiago (de Chile no de Compostela) y las afrontó con determinación. Negocios, coño, negocios. Zaragoza-Mondragón.

A lo que estamos, Patxi. ¿No hemos venido a setas?

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La isla y las sombras: Creo que en la Zaragoza paleta (siempre en Alierta), que va por detrás, ha escocido la amable referencia que David hizo al empresario local Carlos Oheling, ejemplos (estéticos) de lo que algunos empresarios de la red “no queríamos ser”. Siempre son peor las plañideras… de pueblo. Sin comentarios.

Me gustó el Vicealcalde, aguantando el discurso de David (anarquista según un chico del público) con buen temple y una sonrisa cosmopolita. Además también se acordó el munícipe de la CMT que lastra el potencial que ofrecen los ayuntamientos despiertos. La diana indiana a la que apunta el arquero del bosque no será diana verdadera de no aparecer la dichosa CMT en el centro de la misma. Yo creo que le ofreces el arco a Gimeno y dispara.

notas y buñuelos: David también llamó ceporro a Bové pero no consta que haya protestado aunque un anti-globi se desencantó con David, “es muy liberal”.

Peligros y Zonas de Sombras: Los Z quitan y ponen gobernadores en México (David, dixit), ¿de qué coño hablan en La Sexta de los Azcárraga de Televisa? (Ballota, pensaba). La Narcodemocracia se apodera de todo (también de España) y Arriba España que Bosteza.

Esperanza Aguirre (denuncia Ugarte) pone pasta, adsl, ordenatas y bombillas en centros concertados de niños ricos (y bautizados) pero los colegios públicos en las zonas más degradadas están peor que nunca. Creo que a Espe le han preparado ya la caja (los mismos espías que persiguen a los abogados anti-Sinde). Con el espacio así se escucha mucho más…

+ notas (reflexivas post/acto): Los Borjas de Prado (cita ejemplar de David) son el símbolo de “lo que hay” (y tú no ves). Ese enredo o tejido familiar que hunde sus raíces en el 18 de julio y que va de Telefónica ( antes y con Alierta) a las eléctricas, los vascos de Mayor Oreja y Basagoiti, los March de la Corporación Alba (PRISA/PROSEGUR), Almendros y desaparecidos, Polanco y Cebrián en el Consejo de Berlusconi, y sociedades diversas que harían las delicias del abogado de Julian Assange al que según me dicen le entretienen mucho estas cosas, ahora más, que le han llegado miles de piezas nuevas por navidad.

Sin olvidar a los Gil de Biedma (también citados por David o los divos del miedo que ya añado yo). El 18 de julio y el 23-F (una vez abatido el duque de Suárez) consolidaron su poder en España. El Estado es suyo. Puedes hacer negocios pero con un límite: ellos.

Se me olvidó la careta de Anonymous (que ya venden en La Pantera Rossa) y enviar recuerdos a los mexicanos, argentinos y sicilianos de Madrid que están a “cinco meses” de controlarlo todo (salvo los blogs).

Resumen: David de Ugarte tiene claro el nombre del “peligro número uno” de la política española: Alfredo Pérez Rubalcaba.

¡Ojo con la “italianización” (en el peor sentido de la expresión)!

Fue un día grande en el corazón del bosque (pdf). Todavía se escucha el rumor, ¿setas o arcos?. Resiliencia o glocalismo… yo ayer estuve de setas pero con el arco montado a la espalda.

Como un tunecino valiente o como un cómplice (rojo o negro). El mundo será así dentro de poco. Dicen que en el bosque “tenemos todo lo que hace falta” y un arco (o flecha) para cada visita.

¡Claro que no queremos ser como Carlos Oheling!. Somos frikis en camiseta que tenemos amigos piratas. Además David lleva boina.

Descarga el libro de David de Ugarte
Foto setas (y recetas) | Directo al Paladar

Este martes nos vemos en la presentación del libro de Ugarte

Será este martes en Zaragoza. ¿Por qué en Zaragoza?. Viene David de Ugarte para hablar de los futuros que vienen y servidor presentará al indiano que ya no cree (ni) en Europa. Me sugiere matarla también. Matar a los dioses, imaginarios del miedo:

La nación, el género, la clase y todos los inanes diosecillos imaginados por el poder para encabezar sus relatos están siempre sufriendo nuevos peligros, ataques y dolores, presentándonos a plebiscito medidas que pretenden defender poblaciones que no podemos visualizar frente a riesgos que no podemos dimensionar.

La máquina del poder queda así investida de una razón propia, superior, magnífica y a la vez temible. Hoy, la representación del estado a través del lenguaje del miedo no sólo nos lleva, como recuerda Gardner, a aceptar continuas cesiones de bienestar y libertades; también configura la imagen social del poder como una razón cuasidivina y omnisciente que es capaz de pensar en planos donde los comunes nos perdemos. Pobre sociedad si no fuera pensada desde el estado.

David de Ugarte es el genio de nuestro bosque (pdf) que lidera la resiliencia. Bosques vs. Bloques. Hay futuro.

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Martes día 11 a las 19:30
Antigua Azucarera del Rabal
C/Mas de las Matas, 20 50015 Zaragoza

Primaveras en la red

Se llamó Primavera de las redes al conjunto de todos esos movimientos que desde la caída de Estrada a golpe de foros y sms’s en Filipinas al 13M, pusieron sobre la mesa el poder de Internet para crear consensos sociales disruptivos frente al mensaje mediático y político. El nombre es un homenaje a la Primavera de las Naciones de 1848, el primer movimiento nacionalista liberal que sacudió Europa de forma prácticamente simultánea y generalizada. El ancestro directo de lo que está ocurriendo ahora en Tíbet.

No han faltado reflejos en la blogsfera frente a la emergencia de este movimiento, por cierto. Desde los periodistas con blog que parecen centrar todo el problema en la entrada o no de relatores extranjeros a los simpatizantes del Dalai Lama (seguramente el dictador derrocado más prestigioso del mundo), pasando por los que se preguntan si deben boicotearse o no las olimpiadas de París. Un debate especialmente vivo en los blogs de lengua francesa, pero que también ha sido tratado en algunos de lengua española

Más allá de las distintas posiciones, metáforas y sueños sobre el futuro de Tíbet, la cuestión abierta desde el punto de vista de la red, es otra y ya había sido planteada por las movilizaciones contra la dictadura birmana. ¿Qué sentido tiene el ciberactivismo desde fuera? Porque si internet articula y genera un espacio deliberativo como nunca había articulado la prensa, el ciberactivismo consiste precisamente en transformar esa reflexión social en movilización política en la calle. ¿Pero de que calles estamos hablando? ¿Las de Lhasa o las de Berlín?

Y la realidad más allá de que Internet en toda China (incluido Tíbet, una de las regiones de mayor conectividad) es un espacio controlado y vigilado, es que no existe casi permeabilidad entre las redes lingüísticas que se supone hacen una única gran red global. O si la hay es asimétrica: del mundo anglófono hacia el resto (excepto, tal vez, China y el mundo árabe), pero ni siquiera entre los debates que se realizan en portugués y los que lo hacen en francés, mucho menos de los debates que viven en chino o tibetano al resto del mundo y menos aún de estos a lo que se discuta en español, catalán o portugués… por mucho que se abriera la vigilancia gubernamental en aquel país.

Queda sí, hacer activismo para realizar manifestaciones de apoyo… cuya existencia dudosamente llegarán a conocer los tibetanos… a no ser que presionen suficientemente a los gobiernos como para conseguir un boicot generalizado a los juegos.

El rival terrible aquí no es ya el totalitarismo del régimen chino, ni siquiera la teocracia autocrática soñada por los partidarios del Dalai Lama en India… sino la religión olímpica y sus poderosos sacerdotes mediáticos. Así que por una vez, me permitirán ser pesimista