EL SALTO CUÁNTICO DIMENSIONAL

En este momento la aceleración, nos esta dando una ilusión del tiempo de 12 Hs, lo que genera vertigo y ansiedad

LA RESONANCIA SCHUMANN

EL SALTO CUÁNTICO DIMENSIONAL

LA RESONANCIA SCHUMANN DEL PLANETA TIERRA SE HA ELEVADO DE 7.8 HZ A 12 HZ EN TAN SOLO 6 AÑOS, CUANDO ESTUVO ESTATICA EN 7.8HZ POR MILES DE ANOS.

¿ POR QUÉ SE HA ELEVADO?

¿QUE ES LO QUE LO ESTA GENERANDO?

¿QUE ES LO QUE ESTA ACELERANDO ESTE PROCESO ?

EL SALTO CUANTICO DIMENSIONAL

El mundo está yendo hacia un gran cambio. Este cambio es una fuerza energetica, la cual conlleva a la Cuarta Dimensión. De todos lados nos llegan profecías catastróficas. Y la forma de que ocurra una desgracia, es PENSAR QUE PUEDA OCURRIR. Es el pensamiento colectivo lo que hace que las cosas (sean buenas o malas) sucedan.

Habrá un cambio planetario, y este es inminente. La Tierra y los planetas del sistema solar irán pasando de la tercera dimensión a la cuarta dimensión. A partir de Mayo del año 2000, una energía de cuarta dimensión alteró la carga electromagnética de la Tierra.

En la UTN de Munich, Alemania, el Dr. Schumann descubrió un efecto de resonancia en el sistema Tierra-Aire-Ionosfera, que mostraba la particularidad de polarizarse e imponer posibles direcciones perpendiculares de vibraciones. El descubrimiento del Dr. Schumann es hoy conocido con el término de “Resonancia Schumann”. Este libro es un tratado de Metafísica Cuántica y Astrofísica MetaCuántum. Se encuentra disponible en todas las bibliotecas públicas y sitios de Internet.

La Resonancia de Schumann ha sido de 7.8 hz durante siglos. Esto arrojaba como resultado las 24 hrs que tardaba la Tierra al dar un giro sobre su eje. Desde 1980, la Resonancia de Schumann se ha elevado hasta 12 Hz. Esto significa que un día de 24 horas, ahora equivalen a 16 horas. El tiempo lineal se afectó y ,créanlo o no, este se está acelerando. El día no alcanza para hacer todo lo que se desea hacer.

Cuando se produzca el cambio dimensional y esto ocurre en todos los planetas de la galaxia, se alterarán los campos magnéticos de la Tierra. Desde hace dos mil años se comenzaron a debilitar cada vez más los campos magnéticos. La estabilidad mental y la memoria radican en los campos magnéticos, que es lo que sostiene nuestra memoria y nuestra cordura.

A medida que se vayan debilitando los campos magnéticos de la Tierra, la vida se volverá cada vez más peligrosa. Ya comenzó a ocurrir y seguirán ocurriendo más frecuentemente, desastres como terremotos, tsunamis y otras calamidades telúricas. En el planeta todos los seres vivos se verán afectados, pues se alteran sus patrones mentales y la forma de pensar. Las personas se vuelven cada día más agresivas y temerosas. Los pájaros que siguen los campos magnéticos con sus migraciones se encontraran confundidos y cada vez será mas frecuente que las ballenas encallen en cualquier parte.

El tema de la resonancia Schumann, hasta hace muy poco fue ocultado por los gobiernos de Estados Unidos y de Gran Bretaña. Hoy en dia ya se conoce, pero se ha mantenido en muy bajo perfil.

LO QUE PODEMOS HACER

Formamos parte de una Unidad Divina Cósmica y la física cuántica lo ha demostrado. El observador es parte del fenómeno. Si tomamos parte en el fenómeno y establecemos una relación con cuatro elementos que son : el agua, el fuego, la tierra y el aire, tenemos la oportunidad de crear una armonia con ellos y podremos pedirles su colaboración.

No importa que no sepamos cómo hacerlo, lo que importa es que estemos dispuestas/os a hacerlo. Una acción diferente la podemos efectuar en este mismo momento. Nuestro accionar colectivo lo que puede reversar el futuro. Una sola persona que realice esta acción positiva, tendría el poder de salvar a 15.000 personas. O sea que si en el planeta hubiésen dos millones de personas actuando al unísono, el mundo cambiaría.

Muchos habran escuchado del PODER DE LA ORACIÓN. Esta es una muestra de cómo un grupo de personas, actuando positivamente al unísono, pueden revertir una situación.

Es de suma importancia que nos desarrollemos personalmente para evolucionar espiritualmente y actuar en servicio de la humanidad.

El pasaje dimensional tendrá efecto entre diciembre del año 2012 y febrero del 2013.

A medida que la energía de cuarta dimensión vaya ingresando en nuestro planeta, la relación entre causa, efecto y manifestación ocurrirá más rápido (lo que se piense, tanto bueno como malo, se materializará con mayor velocidad). Si posamos nuestra atención en una desgracia y no tomamos una acción positiva al respecto, irremediablemente la desgracia se agravará. Si pensamos en catástrofe, la vamos a provocar. TENEMOS QUE CUIDAR NUESTROS PENSAMIENTOS.

Es hora de tomar conciencia: lo que vemos afuera es el reflejo directo de lo que llevamos dentro.

Cuando pensamos negativo y nos dejamos llevar por la ira, el odio, el miedo, el rencor y la avaricia, estamos creando catástrofes de diferentes índoles. En otras palabras, nos estamos destruyendo día a día y a su vez, estamos destruyendo el planeta.

Si cada ser humano emprende la sublime tarea de realizar su propio cambio positivo, se podrá lograr la masa crítica necesaria para que la raza humana pueda dar este Gran salto cuántico. De esa manera, volveremos a convivir en paz y armonía con nuestros congéneres y podremos sanear el mundo que nos cobija.

HAZ TU PARTE !!!

LA MEJOR FORMA DE HACER ALGO EN ESTE MOMENTO,
ES ENVIANDO ESTE MENSAJE A LA MAYOR CANTIDAD DE PERSONAS.
DANDO GRACIAS AL PODER UNIVERSAL
POR EL AIRE QUE RESPIRAS
Y PORQUE AUN PUEDES VER LA LUZ DEL SOL…

LA ESPERANZA

La esperanza no es fingir que no existen los problemas.

Es la confianza de saber que estos no son eternos, que las heridas curarán y las dificultades se superarán.

Es tener fe, es una fuente de fortaleza y renovación en nuestro interior, …que nos guiará desde la oscuridad hacia la luz.

Cuando el amor de tu vida no te quiere, cuando la llamada que esperas nunca llega, cuando no consigues el trabajo que deseas, cuando no recibes la invitación que esperabas… el mensaje no es que no te lo mereces… el mensaje no es que no eres importante… el mensaje es que tu mereces algo mejor. Cada vez que sientas decepción por no recibir lo que deseas o esperas, no lo veas como rechazo o mala suerte… simplemente piensa que es una tremenda oportunidad a algo mucho mejor de lo que esperabas.

La vida esta está hecha de millones de momentos, vividos de mil maneras diferentes. Algunos buscamos amor, paz, armonía. Otros, sobrevivimos día a día. Pero no hay momentos más plenos que aquel en el cual descubrimos que la vida, con sus alegrías y sus penas, debe ser vivida día a día.

Más plenos que aquél en el esta es el conocimiento que nos otorga la verdad más maravillosa. Aunque vivamos en una mansión de cuarenta cuartos, rodeados de riqueza y siervos; o luchemos de mes en mes para pagar el alquiler, tenemos el poder de estas totalmente satisfecho y vivir una vida con verdadero significado.

Día a día tenemos ese poder, gozando cada momento y regocijándonos con cada sueño. Porque cada día es nuevo, flamante, y podemos empezar de nuevo y realizar todos nuestros sueños…
Cada día es nuevo, y si lo vivimos plenamente, podremos realmente gozar de la vida y vivirla en plenitud…

Locución de Federico García Lorca

 

Locución de Federico García Lorca al Pueblo de Fuente de Vaqueros (Granada). Septiembre 1931.”Cuando alguien va al teatro, a un concierto o a una fiesta de cualquier índole que sea, si la fiesta es de su agrado, recuerda inmediatamente y lamenta que las personas que él quiere no se encuentren allí. ‘Lo que le gustaría esto a mi hermana, a mi padre’, piensa, y no goza ya del espectáculo sino …a través de una leve melancolía. Ésta es la melancolía que yo siento, no por la gente de mi casa, que sería pequeño y ruin, sino por todas las criaturas que por falta de medios y por desgracia suya no gozan del supremo bien de la belleza que es vida y es bondad y es serenidad y es pasión.

Por eso no tengo nunca un libro, porque regalo cuantos compro, que son infinitos, y por eso estoy aquí honrado y contento de inaugurar esta biblioteca del pueblo, la primera seguramente en toda la provincia de Granada.

No sólo de pan vive el hombre. Yo, si tuviera hambre y estuviera desvalido en la calle no pediría un pan; sino que pediría medio pan y un libro. Y yo ataco desde aquí violentamente a los que solamente hablan de reivindicaciones económicas sin nombrar jamás las reivindicaciones culturales que es lo que los pueblos piden a gritos. Bien está que todos los hombres coman, pero que todos los hombres sepan. Que gocen todos los frutos del espíritu humano porque lo contrario es convertirlos en máquinas al servicio de Estado, es convertirlos en esclavos de una terrible organización social.

Yo tengo mucha más lástima de un hombre que quiere saber y no puede, que de un hambriento. Porque un hambriento puede calmar su hambre fácilmente con un pedazo de pan o con unas frutas, pero un hombre que tiene ansia de saber y no tiene medios, sufre una terrible agonía porque son libros, libros, muchos libros los que necesita y ¿dónde están esos libros?

¡Libros! ¡Libros! Hace aquí una palabra mágica que equivale a decir: ‘amor, amor’, y que debían los pueblos pedir como piden pan o como anhelan la lluvia para sus sementeras. Cuando el insigne escritor ruso Fedor Dostoyevsky, padre de la revolución rusa mucho más que Lenin, estaba prisionero en la Siberia, alejado del mundo, entre cuatro paredes y cercado por desoladas llanuras de nieve infinita; y pedía socorro en carta a su lejana familia, sólo decía: ‘¡Enviadme libros, libros, muchos libros para que mi alma no muera!’. Tenía frío y no pedía fuego, tenía terrible sed y no pedía agua: pedía libros, es decir, horizontes, es decir, escaleras para subir la cumbre del espíritu y del corazón. Porque la agonía física, biológica, natural, de un cuerpo por hambre, sed o frío, dura poco, muy poco, pero la agonía del alma insatisfecha dura toda la vida.

Ya ha dicho el gran Menéndez Pidal, uno de los sabios más verdaderos de Europa, que el lema de la República debe ser: ‘Cultura’. Cultura porque sólo a través de ella se pueden resolver los problemas en que hoy se debate el pueblo lleno de fe, pero falto de luz.

ME DECLARO EN ESTADO DE REBELDIA

A veces, lo que para otros es una locura, no es más que un impulso irreflexivo de realizar algo que te hace feliz.
Estamos tan preocupados por mantener las formas, por seguir las normas y protocolos de la sociedad…que no nos atrevemos, ni tan siquiera, a ir sonriendo abiertamente por la calle…por miedo a que nos tachen de locos.

Sabéis qué?…me declaro en estado de rebeldía…
Yo, quiero ser … feliz…y haré lo que sea preciso para conseguirlo.
Te apuntas?

MANIFIESTO DE LAS OVEJAS NEGRAS

Pesando y midiendo actos, situaciones y hechos de la vida, y comparando algunos proyectos con sus resultados, es fácil concluir que generalmente los desafinados somos nosotros y no la vida o los proyectos o sus resultados; apenas nosotros, los pocos que obstinadamente insistimos en pedirle peras al manzano; los raros que no renunciamos a buscar hormigueros en el asfalto; los extravagantes que preferimos ser sordos en un discurso y mudos en un concierto, porque lo que realmente nos ocupa y preocupa son las pequeñas preguntas que desafían, y no las grandilocuentes respuestas que satisfacen.

Somos lo que habitualmente se define como verdaderas y abominables ovejas negras, y no tenemos vergüenza de confesar sin rubor que tal “acusación” nos honra mucho, ya que por temperamento y vocación preferimos cultivar ideas en el jardín del fondo de nuestra vida, a tener que envidiar los rosales que nos miran desde el jardín de nuestro vecino; optamos siempre por plantar un árbol en la esquina de nuestra propia verdad, antes que caer en la tentación de podar los que dan sombra al camino por el cual transita la verdad de nuestros adversarios; siempre elegimos cuidar el pasto que crece entre las estrofas de nuestro ideario o en las entrelíneas de nuestros fracasos, a tener que cortarlo para satisfacer el gusto ajeno; y principalmente, elegimos lavar y planchar nuestras viejas y maltrechas utopías – ésas que aún respiran y nos miran de reojo desde el fondo del cajón de las buenas intenciones – a tener que bajar los brazos y aceptar las órdenes perentorias y casi siempre sin sentido de esa déspota llamada Realidad; y vaya uno a saber qué más, aunque lo único fundamental e inaplazable es que todos tratemos de ser más felices de lo que merecemos y mucho menos infelices de lo que merezcamos, y nada más, ni nada menos.
Es imperativo desear que el tiempo nos enseñe a sintonizar con mayor precisión la frecuencia en que se transmiten los intereses del prójimo, y quien sabe, como premio, ese mismo tiempo haga que el prójimo sea un poco más tolerante cada vez que se enfrente a una idea que propongamos, a un pensamiento antagónico que manifestemos, o a una ideología diferente que defendamos, ya que por más que le demos vueltas, lo que todos estamos buscando son puentes y no precipicios; son temas que obliguen a pensar, y no distracciones que inviten a olvidar; son batallas dialécticas que forjen nuestro carácter, y no simples victorias que lo deformen.
En razón de lo expuesto, proponemos:

1.- Que se suspenda el derecho del gris plomo a participar del arco iris.

2.- Que se degrade al Odio a la categoría de Antagonismo, perdiendo los beneficios que el grado anterior le concedía, como matar sin pedir permiso o pintar de sangre a las palabras y vestir de luto a los discursos.

3.- Que los dedos no más sean usados para apretar gatillos, ni las manos para clavar puñales, ni los ojos para matar mirando, ni la boca para escupir condenas, ni el verbo para sembrar desgracia, ni el dinero para comprar silencio.

4.- Que se prohiba morir por la Patria y se invite en todos los canales a vivir por ella.

5.- Que el discurso de las horas, de los días y semanas, de los meses y los años, produzca instantes repletos de gozo, minutos llenos de alegría, horas cargadas de placer, días plenos de sol, semanas húmedas de ternura, meses rellenos de mañanas, años teñidos de esperanza.

6.- Que se suspenda definitivamente el patrocinio comercial de todas las guerras por más o menos santas que sean, y que se de los fabricantes de la ignominia.

7.- Que se permita el regreso de la inocencia perdida, del injusto destierro al que ha sido condenada, y se la invite a ocupar el lugar de honor que le corresponde.

8.- Que nunca más florezcan muertos anónimos en los jardines de los cementerios clandestinos, y que jamás la desvergüenza vuelva a plantar desaparecidos en la conciencia de los pueblos.

9.- Que las bombas inteligentes se jubilen y se cubran de telarañas en los sótanos de los museos, y que los líderes nada inteligentes se marchiten y sus nombres se borren para siempre de las páginas de la Historia que ayudaron a manchar.

10.-Que la paz rompa las cadenas y que los puños cerrados se abran en manos extendidas hacia el otro, y que la verdad sea la dueña y señora de la última.

D/A

Se puede celebrar la tristeza?

Osho:

No te identifiques con la tristeza. Transfórmate en su testigo y disfruta del momento de tristeza, porque la tristeza tiene su propia belleza. Nunca te has fijado en ello. Te identificas tanto, que nunca penetras en la belleza de un momento triste. Si te fijas, te sorprenderás de los tesoros que te has estado perdiendo. Fíjate: cuando eres feliz nunca eres tan profundo como cuando estás triste. La tristeza tiene profundidad; la felicidad tiene algo de superficial. Observa a la gente feliz.

Los que pretenden ser felices—los playboys y playgirls que encontrarás en los clubs, en los hoteles, en los teatros—siempre están sonriendo y burbujean felicidad. Los encontrarás insípidos, superficiales. No tienen ninguna profundidad. La felicidad es como las olas, solamente superficial; vives una vida trivial. Pero la tristeza tiene algo de profundo. Cuando estás triste no es como las olas en la superficie, es como la profundidad misma del Océano Pacífico; millas y millas.

Sumérgete en su profundidad, obsérvala. La felicidad es ruidosa; la tristeza tiene un cierto silencio. La felicidad puede ser como el día, la tristeza es como la noche. La felicidad puede ser como la luz, la tristeza es como la oscuridad. La luz va y viene; la oscuridad permanece, es eterna. La luz se presenta a veces; la oscuridad está siempre ahí. Si penetras en la tristeza sentirás todas estas cosas. De pronto te darás cuenta que la tristeza está ahí como un objeto, tú la estás observando, eres testigo de ella, y repentinamente empiezas a sentirte feliz. ¡ Qué bella es la tristeza!

Una flor de la oscuridad, una flor de eterna profundidad. Como un abismo sin fondo, tan silenciosa, tan musical; no hay ruido en absoluto, ninguna perturbación. Uno puede ir cayendo en ella incesantemente y uno puede salir de ella absolutamente rejuvenecido. Es un descanso.

Depende de la actitud. Cuando te entristeces piensas que te ha sucedido algo malo. El que algo malo te ha ocurrido es sólo una interpretación y entonces tratas de escapar. Nunca meditas sobre ello. Luego quieres ir a ver a alguien; a una fiesta, al club, o enciendes la televisión o la radio, o empiezas a leer el periódico; haces algo para poder olvidar. Esta— que la tristeza es algo malo—es una actitud errónea que te ha sido transmitida: No hay nada malo en ella. Es otro polo de la vida.

La felicidad es un polo, la tristeza es el otro. La dicha suprema es un polo, la infelicidad es el otro. La vida es ambos. Una vida de pura dicha tendrá extensión, pero no tendrá profundidad. Una vida de pura tristeza tendrá profundidad, pero no tendrá extensión. Una vida de ambas, tristeza y felicidad, es multidimensional; se mueve en todas las direcciones conjuntamente. Fíjate en la estatua de Buda o, a veces, mira mis ojos y encontrarás ambas; encontrarás una felicidad que contiene también tristeza, una paz y también una tristeza. Porque esa tristeza le da profundidad. Observa la estatua de Buda: dichoso, sin embargo triste. La propia palabra “triste” te da connotaciones equivocadas de que algo está mal. Esa es tú interpretación.

Para mí, la vida es buena en su totalidad . Y cuando entiendes la vida en su totalidad, sólo entonces puedes celebrarla; de otro modo no. Celebración significa: cualquier cosa que suceda no importa, la celebraré. La celebración no está condicionada a ciertas cosas: “Cuando sea feliz lo celebraré” o “Cuando esté triste no lo celebraré”. La celebración es incondicional; celebro la vida. Si trae infelicidad, bien, lo celebro. Si trae felicidad, bien, lo celebro. La celebración es mi actitud, independientemente de lo que la vida traiga.

Pero cada vez que utilizo las palabras, surge un problema. Esas palabras tienen connotaciones en tu mente. Cuando digo “celebra”, tú piensas que uno tiene que estar feliz. ¿Cómo puede uno celebrar cuando está triste? No estoy diciendo que uno tenga que estar feliz para celebrar. La celebración es gratitud por cualquier cosa que la vida te dé, cualquier cosa que Dios te dé. Celebración es una gratitud, es estar lleno de agradecimiento. Os lo he contado y os lo contaré otra vez…

Un místico sufí, muy pobre, marginado, hambriento y cansado de viajar llegó a un pueblo por la noche y nadie le aceptó. Era un pueblo de gente muy ortodoxa y cuando hay musulmanes ortodoxos es muy difícil persuadirles. Ni siquiera querían alojarlo en el pueblo. La noche era fría y estaba hambriento, agotado, temblando, sin suficiente ropa. Estaba sentado en las afueras del pueblo, bajo un árbol. Sus discípulos estaban sentados allí muy deprimidos, muy tristes e incluso enojados.

Y entonces empezó a rezar diciendo a Dios: “¡Eres maravilloso! Siempre me das todo lo que necesito”. Esto fue demasiado. Un discípulo le dijo: “Espera, ahora estás yendo demasiado lejos, especialmente esta noche. Estas palabras son falsas. Estamos hambrientos, cansados, sin abrigo y nos espera una fría noche. Hay animales salvajes por todos lados, hemos sido rechazados por la gente del pueblo, estamos sin refugio. ¿Por qué le estás dando gracias a Dios? ¿Qué quieres decir cuando dices: “Siempre me has dado lo que necesito”?

El místico dijo: “Sí, y lo repito otra vez: Dios me da todo lo que necesito. Esta noche necesito pobreza, esta noche necesito ser rechazado, esta noche necesito tener hambre, estar en peligro. De otra manera ¿por qué me estaría dando? Debe de ser que lo necesito. Es lo que necesito y tengo que estar agradecido. ¡El cuida tan bien de mis necesidades! ¡Es realmente maravilloso!”

Esta es una actitud que no depende de la situación. La situación no es importante. Celebra, ante cualquier suceso. Si estás triste, celebra por estar triste. Haz la prueba. Haz solamente la prueba y te sorprenderás; sucede. ¿Estás triste? Empieza a bailar, porque la tristeza es muy bella, ¡Silenciosa flor del ser! Baila, disfruta, y de pronto sentirás que la tristeza está desapareciendo; se crea una distancia. Poco a poco olvidarás la tristeza y estarás celebrando. Habrás transformado tu energía.

Esto es alquimia: transformar los metales comunes en el oro más puro. La tristeza, la ira, los celos; metales bajos que pueden ser transformados en oro porque están constituidos por los mismos elementos que el oro. No hay diferencia entre el oro y el hierro, porque tienen los mismos elementos, los mismos electrones. ¿Has pensado alguna vez que un trozo de carbón y el más preciado de los brillantes del mundo son la misma cosa? No hay ninguna diferencia. En efecto, el carbón comprimido por la tierra durante millones de años se convierte en diamante. Sólo una diferencia de presión, pero ambos son carbón, ambos están constituidos por los mismos elementos.

Lo más bajo puede ser transformado en lo más alto. A lo bajo no le falta nada.

Sólo se necesita una redistribución, una recomposición. La alquimia no es más que esto. Cuando estés triste, celebra y le estarás dando una nueva composición a la tristeza. Le estás aportando algo que la transformará. Le estás aportando celebración. ¿Está enojado? Entrégate a una hermosa danza. Al principio el baile será agresivo, violento. Poco a poco, se hará más suave y más suave y más suave; entonces de pronto, te habrás olvidado del enojo. La energía habrá cambiado, se habrá convertido en danza.

Pero cuando estás enojado, no eres capaz de pensar en bailar. Cuando estás triste no eres capaz de pensar en cantar. ¿Por qué no hacer de tu tristeza una canción? Canta, toca tu flauta. Al principio las notas serán tristes, pero no hay nada malo en una nota triste. ¿Has oído? A veces, en la tarde, cuando todo está caliente, todo quema, cuando todo es fuego a tu alrededor, de pronto, desde un huerto de mangos, puedes oír un pajarito que empieza a cantar. Al principio la nota es triste. Está llamando a su amada, a su amor, en una tarde muy calurosa. Todo es fuego alrededor, está ansioso de amor. Una nota muy triste, pero bella. Poco a poco, la nota triste se convierte en una nota alegre. La amante empieza a responderle desde otro bosquecillo. Ahora ya no es una tarde calurosa; todo se refresca en el corazón. Ahora la nota es diferente. Cuando la amante responde, todo ha cambiado. Es un cambio alquímico.

¿Estás triste? Empieza a cantar, a rezar, a bailar. Lo que puedas hacer, hazlo, y poco a poco, el metal más bajo se transformará en el más alto, en oro. Una vez que conozcas la llave, tu vida no volverá a ser nunca la misma. Podrás abrir cualquier puerta. Y ésta es la llave maestra: celebrarlo todo.

He oído la historia de tres místicos chinos. Nadie conoce sus nombres. Se les conocía solamente como “Los Tres Santos que ríen” , porque nunca hicieron otra cosa, simplemente se reían… Iban de un pueblo a otro, riéndose. Se paraban en la plaza donde estaba el mercado y se reían a carcajadas: Todo el pueblo les rodeaba. La gente acudía a verlos, cerraban las tiendas y los clientes se olvidaban de para qué habían venido. Estos tres hombres eran realmente hermosos, riendo y con sus vientres estremeciéndose. Esto se volvía contagioso y pronto los demás empezaban también a reír. Entonces todo el mercado reía. Habían cambiado la atmósfera del mercado. Y si alguien decía: “Decidnos algo”. Ellos contestaban: “No tenemos nada que decir. Simplemente reímos y la atmósfera cambia”. Hace sólo unos momentos éste era un lugar desagradable donde todos pensaban únicamente en el dinero; ansiosos de dinero, ambiciosos. El dinero lo era todo. De pronto estos tres locos llegaron y empezaron a reír y así cambiaron el ambiente mismo de todo el mercado.

Ahora nadie era un cliente. Se habían olvidado de que habían ido a comprar y a vender. Nadie se preocupaba de obtener un beneficio. Reían y bailaban alrededor de aquellos tres locos. Durante unos segundos se abría un nuevo mundo.

Viajaban por toda la China, de un lugar a otro, de aldea en aldea, solamente ayudando a la gente a reír. Gente triste, enojada, gente codiciosa, celosa; todos empezaban a reír con ellos. Y muchos comprendieron la clave: te puedes transformar.

Entonces, ocurrió que en una de las aldeas uno de los tres murió. La gente del pueblo se reunió y dijo: “Ahora sí que habrá problemas. ¡Ahora veremos si se ríen!. Su amigo ha muerto; seguro que llorarán”. Pero cuando llegaron, los dos estaban bailando, riendo y celebrando la muerte. La gente del pueblo decía: “Esto es demasiado. Es de mala educación. Cuando un hombre muere es una irreverencia reír y bailar”.

Y ellos dijeron: “¡No sabéis lo que ha pasado! Los tres siempre pensábamos cuál de nosotros moriría primero. Este hombre ha ganado; hemos sido derrotados. Toda la vida hemos reído con él. ¿Cómo podríamos darle el último adiós de otra manera? Tenemos que reír, tenemos que disfrutar, tenemos que celebrar. Esta es la única despedida posible para un hombre que ha reído toda su vida. Y si no reímos, él se reirá de nosotros y pensará:” ¡Qué tontos! ¿Así que otra vez han caído en la trampa?” Para nosotros no ha muerto. ¿Cómo puede la risa morir, cómo puede la vida morir?” La risa es eterna, la vida es eterna, la celebración continúa. Los actores cambian, pero el drama continúa. Las olas cambian, pero el océano continúa. Ríes, cambias y algún otro ríe, pero la risa continúa. Celebras, algún otro celebra, pero la celebración continúa. La existencia es continua, es un continuum. No hay ni siquiera un solo momento de vacío en ella. Pero la gente del pueblo no podía entenderlo y aquel día no podían participar de la risa.

El cuerpo estaba a punto de ser incinerado y la gente del pueblo decía: “Le bañaremos, tal como establece el ritual”. Pero los dos amigos dijeron: “No, nuestro amigo ha dicho: `”no llevéis a cabo ningún ritual, no me cambiéis de ropas y no me bañéis Tal y como estoy, ponedme en la pira crematoria”. Estas son sus instrucciones”.

Y entonces, de repente, sucedió algo extraordinario; aquel viejo les había gastado su última broma. Había escondido bajo su ropa fuegos artificiales y cuando colocaron el cuerpo sobre el fuego, de pronto hubo ¡Diwali! (*) Entonces todo el pueblo empezó a reír. Los dos locos, sus amigos, se pusieron a bailar y todo el pueblo empezó a bailar también. No era una muerte, era una nueva vida Ninguna muerte es muerte, porque cada muerte abre una nueva puerta; es un principio. La vida no tiene fin, siempre hay un nuevo principio, una resurrección.

Si cambias tu tristeza por celebración, también serás capaz de transformar tu muerte en una resurrección. Así que aprende el arte mientras todavía hay tiempo. No dejes que la muerte llegue antes de que hayas aprendido la secreta alquimia de cambiar los metales inferiores en metales superiores. Porque si puedes cambiar la tristeza, puedes cambiar la muerte. Si puedes celebrar incondicionalmente, cuando la muerte llegue, serás capaz de celebrar, partirás feliz. Y cuando te vas celebrando, la muerte no te puede matar. Al contrario, tú has matado a la muerte. Pero empieza, haz una prueba. No hay nada que perder. Pero la gente es tan tonta que incluso cuando no hay nada que perder, no quieren hacer la prueba. ¿Qué puedes perder?

EL AMOR ES CIEGO… (pero de verdad)

Hay una gran verdad que no niego, el amor es ciego

-¡Hola Laura, hace siglos que no nos vemos.

-¿Qué haces? Romy, qué tal, ando apurada, me voy a trabajar.

-¿Cómo, no trabajabas a la tarde cuatro horas?

-Si, y a la mañana iba a la facu, pero dejé de estudiar y ahora trabajo ocho horas.

-No lo puedo creer, con lo bien que andabas. ¿Qué pasó?

-No sabés las cosas que me pasaron, encontré al hombre de mi vida y estamos viviendo juntos.

-¿Así que te mudaste?

-No, vivimos en mi apartamento, porque a él lo despidieron del trabajo y no podía pagar el alquiler, asi que se mudó conmigo.

-Ah… lo agarró la recesión.

-No, pobre, se peleó con el jefe porque de vez en cuando se le hacía tarde. No es cuestión de perder la dignidad, ¿no te parece?

-Si, pero…

-Estoy re enamorada, es un dulce de leche, y nos llevamos bárbaro.

-¿Y qué hace él todo el día? ¿No se aburre?

-Nooo, para nada, ahora que está sin trabajo se levanta más tarde, ¿viste? como al mediodía, toma el desayuno que le dejo preparado y sale a hacer aerobic. Cuando vuelve, almuerza la vianda gourmet y light que le dejo en el freezer, porque se cuida y no le gusta la comida común. ¡Es un gran sibarita! y ¡con mucha vida interior!, porque después de la siesta, hace yoga y meditación.

Así y todo aún le queda tiempo para darse un buen baño de inmersión y tomar el té con una tostada con queso blanco que se prepara él solo.

Después lee el diario y ve algún noticiero y enseguida llego yo, como a las 8 a más tardar, depende del tiempo que me lleven las compras en el supermercado.

Para esta noche tengo pensado una entrada con paltas y palmitos, carré de cerdo con puré de manzanas de plato principal y un postre que compré que parece casero, porque a él le gusta la comida hecha en casa ¿viste?; y todo eso regado con un buen vino cabernet sauvignon de marca, porque él adora las marcas.

-¿No es mucho trabajo?

-Nooo, me siento bárbaro, estoy como hiperactiva, no se si es de felicidad o de cansancio.

-Me parece que debe ser cansancio.

-Si, pero siempre tengo el incentivo de que a lo mejor después que haya lavado los platos y limpiado la cocina hagamos el amor.

-¿Cómo a lo mejor? Si no trabaja y está tan relajado, no lo hacen todos los días?

-Bueno, no, depende, porque a veces yo me duermo antes de que termine la película y cuando viene a la cama no me quiere despertar, es un ángel.

-No se, me parece que ese hombre es un piola.

-¿Cómo me decís eso? Me ofendés. Lo amo, y eso es lo importante. Y me voy corriendo porque hoy me toca poner el lavarropas y planchar un montón de camisas. No me alcanza el tiempo para nada y eso que esta mañana me levanté a las cinco para pasar la aspiradora. Me dolió tener que hacer un poco de ruido pero le cerré bien la puerta para que no se fuera a despertar, aunque cuando está dormido es como un tronco.

-Bueno, creo que estás loca pero me alegro que te sientas feliz, aunque te veo un poco desmejorada, ¿bajaste de peso?

-Si, con este ajetreo bajé los cinco kilos que no podía bajar con ninguna dieta y estoy recopada.

-A ver cuándo vas a la peluquería porque tenés el pelo de dos colores ¿sabías?

-No, ¿en serio? no tengo tiempo ni para mirarme al espejo.

-Chau Romi

-Chau Lau

-(No puedo creerlo, ¡está ciega!)

-(No puedo creerlo, ¡qué bruja envidiosa!)

Cómo está el pais !!!

A un hombre de unos 70 años le está entrevistando un periodista en plena calle.

El hombre entrevistado se expresa del siguiente modo:

Soy hijo de exiliados. Hasta los 27 años y poco antes de la transición no pude volver a España por culpa de Franco.

A mi padre, pobrecito, no sabíamos ni dónde enterrarlo. Mi madre estuvo muchos años en silla de ruedas.

Ahora tengo 70 años. 

Hace meses me sacaron el 30 % de un pulmón.

Mi mujer es inmigrante. Tengo tres hijos con ella. De los tres sólo trabaja una,  la del medio,… pero no cobra nada.

Todos, incluidos los nietos, viven de mi asignación.

La mayor se acaba de divorciar.  Mi yerno se daba a las drogas y al alcohol y la ha dejado con dos niños.

El pequeño de mis hijos aún no se ha ido de casa y además se ha casado con una divorciada y la ha traído a vivir con nosotros. Esa señora antes trabajaba, tenía un buen puesto, pero desde que vino a mi casa ya no hace nada.  Ahora tienen dos niñas que también viven bajo nuestro techo.

Y para colmo este año, con lo de la crisis, casi no nos hemos podido ir de vacaciones y si me apuras… ni he podido celebrar que España ha ganado el Mundial.

El periodista pone los ojos muy redondos y comenta:

Majestad, no creo que su situación sea tan mala

ALAS INVISIBLES

 

Todas las personas pueden, en determinados momentos de sus vidas, transformarse en ángeles. Esto sucede siempre cuando el amor expande sus corazones y se vuelven cálidas y receptivas a quien lo necesita. Un estado capaz de escuchar y sentir el ser del otro con compasión y aceptación extrema. El genuino deseo de ayudar con gratuidad y devoción.

Adoptar, curar, cuidar, proveer, facilitar, alimentar, salvar, enseñar… escuchar, acompañar, mostrar al otro que es importante, único, estimulándolo a sentirse poseedor de su fuerza y luz.
Los que aceptan este llamado, pasan a sentir la guía de lo sagrado, pues permiten que el amor, a través de ellas, actúe. Por voluntad propia se vuelven instrumentos, puentes, y sienten así un estado de alegría genuina, una paz interior incomún. Y sirviendo, conocen la libertad.
Cuando extienden su mirada compasiva más allá del propio portón, hacia los que se aproximan, hacia el planeta entero, sus miedos y sus problemas se diluyen. Y el coraje brota de cada gesto constructivo, solidario.

Son tantas las alas invisibles que evolucionan, crecen, cuando los brazos se abren, abrazan, acogen, mecen, protegen, siembran el bien en otras vidas.
Algunos decidieron adoptar un hijo, un animal, un jardín, una causa.
Algunos fueron a algún hospital a contar historias a los niños internados, otros dejaron sus consultorios para llevar la cura a lugares donde los médicos y los recursos no llegan, a lugares olvidados en el mapa.

Otros meten los pies en el barro trabajando por horas limpiando casas de vecinos anegadas por las inundaciones.
Otros reconstituyen muñecas y juguetes. Algunos se sientan en la plaza y escriben cartas para aquel que no aprendió a leer. Hay quien cede lugar en la fila o carga los paquetes pesados de la señora que pasa… o entra a un asilo para visitar a un anciano olvidado. Hay quien por don, toma con serenidad y oraciones, las manos de quien está por dejar esta vida.

Así, por amor, por el proprio amor, una cadena de gestos de delicadeza se entrelaza en una tela que sustenta un nuevo mundo. ¿Qué lleva a las personas de todos los rincones del mundo a largar su confort, su lugar seguro, y alistarse para ayudar a erguir un país destrozado por terremotos y violencia? ¿Qué conduce a otros a juntarse en multitud para limpiar plazas, baños, alcantarillas en las calles de la ciudad, a replantar florestas enteras, a salvar las ballenas, osos panda, a los delfines, elefantes, a encerrar el tiempo de su vida en un laboratorio intentando descubrir el ungüento adecuado para aplacar algún dolor, para dar esperanzas?
Gente que se olvida de su propia seguridad y se arriesga para salvar una posible vida bajo tierra, piedras y escombros.

Son tantas las historias… muy pocas aparecen publicadas. Son actos nobles y bellos que esparcen ternura y luz, que sustentan la posible armonía del planeta, desde los lugares más diversos.

Seres anónimos, hombres y mujeres, cultivan el don angelical de la donación voluntaria. Ellos se multiplican, pues sus acciones nos tocan profundamente, nos convocan a hacer también, a ejercitar nuestras alas invisibles para facilitar la actuación milagrosa del amor.
Sí, el amor transforma hombres y mujeres en ángeles, lleno el pecho de coraje, aportando acciones e intenciones que pueden transformar el caos, reconstruir, reconciliar, hacer nuevos senderos y nuevos sentidos, generando un campo de generosidad hasta en los terrenos más inhóspitos.
Una gran mayoría lo ignora, porque está dominada por la prisa y la ilusión de garantizar lo suyo, su propia salvación.

No hay garantía para nada, vivimos la impermanencia. Nadie está libre del dolor, de la pérdida, pero cuando la cadena de intenciones y movimientos fraternales se junta, surge la sabiduría que nos rige y que permanece aún en las más duras pruebas. Como un milagro, ángeles hombres y mujeres actúan y hacen posible lo imposible. La cadena de amor, aquella que unió las células para que un día naciéramos, afianza la vida en la generosidad, en un mensaje más fuerte que aquel que se funda en el egoísmo y en la ganancia desenfrenada.

Así, cada vez que permitimos que el amor circule y se amplíe en la conciencia, por los gestos de delicadeza generando más delicadeza, somos reconducidos a nuestro origen, a la plenitud, porque somos inundados por lo esencial: podemos dar sin temer perder.

Existen jóvenes que se agrupan para moverse en sentido contrario, banalizan el amor y adoptan modales groseros y torpes de vivir y de encarar al otro. Están nublados por la conciencia pequeña delante de la grandiosidad y preciosidad de la vida. En su inmadurez, se cierran para recibir y dar amor, volviéndose mensajeros –muchas veces inocentes- del caos. Muchos niños pasan su infancia frente a la TV, tirando a matar para ganar el juego, poco y mal cuidados por este mundo turbulento y competitivo, donde ser es tener más poder, fama.

Pero entre ellos siempre surgirán seres con alas. Cualquier momento es el momento justo y el lugar preciso en que individuos simples pueden verse envueltos en una luz arrebatadora, volverse guardianes unos de otros, adquiriendo alas invisibles, potentes. Habitantes del planeta que vuelan y trascienden su condición humana común y despiertan a la conciencia de quien está alrededor, cavan horizontes y construyen puentes de cura en la tierra que sangra.

Cecilia Borelli

EL ARTE DE CALLAR

El arte de callar y escuchar con el corazon.

Cuando no tienes las palabras necesarias y oportunas.

Cuando temes perder al decir lo que no quieres.

Cuando quieres probar si aquella alma es capaz de leer la tuya. 

Cuando no tienes valor para expresar lo más hermoso dentro de ti. 

Cuando no puedes decir “no”. 

Cuando sólo quieres alejarte sin dejar que alguien te

comprenda. 

Cuando quieres decir a esa persona que la necesitas, pero que

 sabes que nunca estará contigo. 

Cuando no quieres dar libertad al “amor de las palabras”. 

Muchas veces basta una mirada. Una mirada sostenida. Los ojos sobre los ojos del otro. 

Adivinar el significado de los brillos, leer el futuro inmediato mas allá de la pupila, quieren decir muchas cosas, pero aguántate las ganas.

Aprieta los labios. 

Permite que las ideas circulen pero que se queden dentro. 

Alarga el espacio entre las preguntas y las respuestas. Deja que los músculos se dibujen en el rostro. 

Espera una señal de alerta. Fuerza la respiración. Juega con las manos, lentamente, cerca de la boca. 

Piensa que el otro piensa. Analiza. Espera. 

La economía de las palabras es una virtud no exclusiva de las

monjas de clausura. 

Es un juego que practican los que saben hacerse los locos. 

Los que entienden que no todos los interrogantes mer

cen una frase. Que la solución no siempre llega al abrir la boca. 

 ¿Por qué decirlo todo? 

¿Por qué no mantener en conserva una dosis de lo que se piensa? 

¿Por qué no convertir en secreto algunas de las ideas que hacen su aparición sin previo aviso, 

al menos con la ilusión de que el tiempo las madure y las

transforme en ideas mas duraderas? 

¿Por qué no entender, de una vez, que la boca jamás logrará ser tan rápida como el cerebro? 

Y que no todo lo que cruza por la mente puede convertirse en

palabras, ni lo merece? 

¿Que también se puede hablar con el gesto? ¿Que el silencio a

 veces grita? 

Se guarda silencio en los hospitales, en las salas de velatorios, en las sesiones solemnes y en el consultorio odontológico. 

Se guarda silencio por pudor, por respeto, por dolor, por el dolor que es incapaz de convertirse en llanto. 

O cuando el llanto se agota, y agota al que llora. También se

guarda silencio por temor, cuando resbala un plato de la mesa

de la cocina, y los que escuchan el estruendo imaginan lo peor. Silencio después del estruendo. Después de la agonía, del orgasmo, del choque, del disparo. 

Habría que aprender a callar sin otro motivo que la propia

voluntad. 

Callar para escuchar. Callar para mirar. Callar para aprender.

Callar para callar. 

Callar, para convertir el silencio en un cómplice. Para saber si el eco existe. 

Callar, porque no todo lo que nos conviene escuchar nos lo dicenal oído, con la intimidad de una confesión, con el volumen de un grito, con el acento de las grandes revelaciones. 

Callar, para comprender que el silencio es el antifaz de los

sonidos más hermosos. 

Habría que aprender a callar y hacerse amigo del silencio para

que no nos sorprenda en la tumba.

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