ALOCUCIÓN

Ninguna vía de reintegración puede tener preocupaciones de orden político; los revolucionarios no intentan escapar a su propio condicionamiento; al contrario consideran que el peso de la sociedad no es bastante grande que hay que aumentarlo.

Nos sometemos a lo que suscitamos en la medida que nos identificamos con ello.

Postularse en la indiferencia es mucho más emancipador que proponer una indignación teledirigida y mendaz.

“Dejad de ser monos o descendientes de monos y abrazad vuestra serpiente interior. Nada es eterno si estáis muertos.”

La condición humana, la del Último Hombre, es la condición de los imbéciles.

Basta con cerrar los ojos.

Y EN EL FIN DEL MUNDO TODOS

Veo una foto por internet en el que varios indios amazónicos, muchos de ellos con espectaculares tocados de plumas, indicando con orgullo que son reyes y jefes de tribu, aparecen con cara de sorpresa. En el centro de la imagen, uno, más anciano que los otros, cabizbajo, tapa su cara con una mano y en un gesto de congoja, llora. Es un jefe indio Kayapó y llora porque la presidenta de Brasil ha dado luz verde a la construcción de una planta hidroeléctrica en mitad de la selva amazónica, justo donde viven esos indios, y que anegará el equivalente en kilómetros cuadrados de la comunidad de Madrid. Más allá del dato o incluso del sentimiento de pena que nos puede generar (o no) una cosa es evidente: A esa gente le ha llegado su particular Fin del Mundo. No hace falta que lo diga Nostradamus, Los Mayas, el Horóscopo de Maria Teresa Campos o que un meteorito aparezca en los radares de la Nasa en rumbo de colisión con nuestro planeta antes verde y azul. Es su Fin. Y además por agua, como manda la tradición judeo cristiana. No se podía esperar otra cosa de un país dónde un enorme Cristo preside una de las ciudades más violentas y desarraigadas del planeta: Río de Janeiro. Por si a alguien le queda alguna duda, y si sobrevivimos al 2012, el Papa Ratzinger dará un concierto de los suyos por allí en el formato JMJ. Por supuesto, no hará nada –no lo ha hecho aún- por ayudar a esa pobre gente que será expulsada de sus casas y de su selva y de la que morirá contagiada por los virus de los que allí vayan en masa a trabajar en la fábrica o de aquellos que mueran hartitos de agua sin saber porqué, porque ni siquiera han visto nunca a un ser humano blanco. Pero eso sí, Brasil va bien. Es un de los países que más crecerá en el futuro y hasta está ayudando a la crisis de deuda europea… con el armario –en este caso la presa- llena de cadáveres…
Y mientras que estas cosas pasan hay gente que se pregunta si el Fin del Mundo es este año que acabamos de comenzar. El Fin del Mundo ha ocurrido ya, pero no nos hemos dado cuenta. Lo que pasa es que estamos distraiditos, como si fuéramos niños que no nos quisiéramos sentar a comer y nuestros papis nos pusieran la tele para ver si entretenidos con los dibujos animados dejamos de darles el coñazo y terminamos la sopa. Y esto que acabo de decirles no es un ejemplo baladí, es una metáfora mucho más real de lo que parece. Cuando la prioridad de todo el planeta, repito, de todo el planeta, es llegar a fin de mes, pueden pasar, están pasando, las pesadillas más infames. Y esperamos, con los ojos muy abiertos, que alguien mueva la varita mágica y saque no sé que mierdas de que infame chistera que nos devuelvan la fe en el ser humano o al menos algo de dinero a nuestra cuentas corrientes. E incluso votamos por esas opciones políticas, para, al poco tiempo, descubrir que no existe ni varita ni chistera ni conejo y que el truco nos lo conocemos de principio a fin. Es imposible que alguien nos devuelva el orgullo de ser humanos, el sentido común de una raza que se dice superior o que simplemente pare la inercia en la que nos hemos metido todos, de España a Brasil, porque hemos sido nosotros mismos los que hemos renunciado a esos valores mientras escuchábamos a otros decirnos que eran ellos los únicos válidos para dárnoslos. Ahora es tarde y esos cabrones nos han fastidiado pero bien. Y este es nuestro Fin del Mundo. Bienvenidos a él, porque hemos luchado mucho para alcanzarlo y no hemos parado hasta conseguirlo.
Quizás alguien piense que se puede hacer algo. A lo mejor si. Unas cuantas tribus de las que van a sucumbir al agua han dicho que se van a levantar en pie de guerra. Supongo que será más bonito morir cuando tu lo elijas defendiendo lo justo y lo tuyo que cuando otros te lo impongan en aras a hacer un mundo “más feliz” a las agencias de calificación. Ese si que será un gran Fin del Mundo.
Enrique Freire

DE IDAS Y VENIDAS

Como decía mi abuela, “No sé si voy o vengo”. Este es el poso que me deja la movida –lamentablemente más mediática que real- del 15M y su posterior reflejo electoral. Y digo “reflejo electoral” porque me temo que se va a quedar ahí, no traspasando la barrera celular de la esfera personal. Y es que en el país en el que si un coche se para en un paso de cebra el peatón da las gracias al conductor, poniéndole casi en el libro de familia, hablar de cambios y no hablar del gran cambio que se debería llevar a cabo en nuestra esfera personal y social es inútil.
No se pueden reivindicar cosas que deberían ser lógicas, y si se hace y se provoca incomodidad y sorpresa es que nos lo deberíamos hacer mirar. Y es que si eso sucede sólo una cosa puede estar pasando: hemos dejado en manos de otros –con traje, de izquierdas, de derechas, con sotana o en mono- nuestro concepto de ser políticos, de ser ciudadanos, de tener respeto por el de al lado y de preocuparnos por lo que sucede a nuestro alrededor más cercano.
Se asegura con contundencia que algunos de los que solicitan esos cambios “superficiales” y referidos a la política –con minúsculas- son antisistema. Pues que yo sepa no han venido de Júpiter, ni de una tribu Yanomami ni son Tuaregs, así que son tan del sistema como el primero. ¿Pero, entonces, que es el sistema? El sistema es ese que nos garantiza que trabajaremos de sol a sol para pagar una casa, para encima hacer que esa reivindicación sea exigida por el mismo que se caga en el sistema, pero que quiere que le salga algo más barata. Treinta y ocho siglos de Historia de la Humanidad para acabar en esto, para hacer que lo del pan y el sudor de la frente sea tan actual como si lo hubieran dicho ayer, hasta el punto que hay que celebrar tener curro como si nos hubiera tocado la lotería. Yo es que ya me planteo que el sistema tiranizador al que siempre desembocamos tenga algo de genómico, una alteración de una proteína colocada ahí por nuestros esclavizadores lagartos…perdón, me sale el conspiranoico que llevo dentro…no volverá a ocurrir (al menos lo intentaré)
Y todo ello, por supuesto, rodeado de una intrínseca fealdad, espejo de nuestras vidas y actos. Se habla despectivamente de lo de Sol como un tenderete como si no fuera mierda lo que hay ya instalado, un bombardeo continuo de hormigón para hacer del centro de Madrid una sartén de freír cerebros en el Mc Donald de la esclavitud, eso sí, pagado por todos sin rechistar.
No puedo criticar que alguien, manipulado o no, aburrido o no, haya salido para pedir no se sabe muy bien qué o simplemente para defecarse en la forma de hacer las cosas y los convencimientos que nos han metido con un fórceps invertido. No lo puedo criticar por la sencilla razón de que a mi manera lo he alentado desde diversos sitios, este blog uno de ellos. Es más, ese “estoy cabreado por todo” es la única autenticidad de todo el movimiento (sentados, mal comienzo), al que tristemente auguro una caída en la perversidad del propio sistema, que siempre intenta alimentarse de las tripas del que quiere cambiarlo. Otra cosa muy distinta es que es lo que se debería buscar que sucediera, y como he comentado más arriba, es un cambio en la forma de vivir y de comportarnos, que me temo no lograremos poniendo pancartas.
Como les digo, estoy como tres por cuatro calles. Ya calzo determinada edad para fiarme de que esto acabe en algún sitio y por otro lado me aparece cierta sonrisa lúbrica deseando que suceda, carcajeándome al ver como tanta gente se ponía nerviosa por cuatro gatos que no ocupan ni una grada en el Bernabeu. Claro que si me dejan elegir entre los finales de este “elige tu propia aventura” tan coñazo prefiero lo del meteorito para acabar como polvo estelar. Al menos terminamos con fuegos artificiales.
Mientras tanto permaneceré atento a mis sensaciones, y sobre todo a los avances sobre células madre, esperando poder alterar ese gen raro que tanto me molesta, al que sólo puedo conjurar con mis visitas a la naturaleza, la lectura de cómics y la carcajada.
Enrique Freire

EL REGRESO DE LO IRREPETIBLE

Ya somos los esclavos perfectos, eufóricos y complacidos en la auto gestión, centinelas de nosotros mismos y profetas de una democracia universal. ¡No a la guerra! Rubén Lardín[1].

Mientras España se prepara para participar en la invasión de Libia, capitaneada por la insignificante ralea de politicastros y politicastras del PSOE, otras noticias más significativas llegan, con sordina (incluso sin el formato de noticia), a nuestros torturados subconscientes.  Tenemos unas hormigas en Brasil a las que unos hongos “zombifican” y utilizan para  ser llevados de un lado a otro y dispersarse. Vivir para ver, lo que están aprendiendo los científicos (ellos mismos, la mayor parte, lamentablemente tan poco verosímiles como las hormigas zombificadas) ahora que pronto tendremos contacto retransmitido por Televisión con “los extraterrestres”. Ya han empezado a dosificar los prolegómenos al simulacro que viene: que si Stephen Hawking piensa que son un amenaza posible[2], que si se nombra a una embajadora de las Naciones Unidas como emisaria[3], que si se ha descubierto un bichito fósil en un meteorito[4], que si el Vaticano piensa que son posibles los otros apriscos[5]. Hay que ser idiota para pensar que el silencio, la muerte o la inexistencia de Dios van a poder ser conjuradas por la piara de los Armentias[6], las Naciones Unidas y tipejos y tipejas disfrazados con FX[7]. Pero van a intentarlo, que no quede, en nombre de las sublimes verdades de restituir la grandeza a Atlantis/Jerusalén y templarizar inequívocamente el planeta[8]. Salvándolo de los más para uso y disfrute de los menos, eso que llaman ahora “democracia”.

En el manual del jugador del juego CthulhuTech, que ha tenido la amabilidad de pasarme mi amigo Enrique Freire, leo cosas tan significativas, honestas y de actualidad como la que saco a transcribir en su totalidad. El título no puede ser más significativo: EL NUEVO GOBIERNO TERRESTRE.

La evolución de la sociedad mortal bajo la guía de Nuevo Gobierno Terrestre ha sido el mayor logro de la Humanidad. La diversidad cultural, la tradición étnica y un nuevo sentimiento de tolerancia religiosa entre los credos han crecido para formar una nueva identidad global unificada. La exposición de la humanidad a una invasión alienígena y a otros horrores innombrables ha llevado a un grado de aceptación mundial de la diversidad humana sin precedentes en la historia. Las diferencias étnicas, raciales y religiosas no son más que simples rasgos. Se aceptan abiertamente las relaciones homosexuales e interraciales. Hombres y mujeres comparten un papel igual en asuntos sociales, profesionales y militares. La embestida de la guerra contra un enemigo extraterrestre ha hecho germinar la creencia generalizada de que toda vida es preciosa y que el sacrificio personal para salvar a muchos es el más noble de los gestos

Al mismo tiempo el país se llena de números 11, con la excusa de la limitación de velocidad a 110 Km/h.

La que nos espera…


[2] Si saben más que nosotros, cosa que si no fuera por su inexistencia sería más que probable, lo primero que harían sería llevar al infumable oxoniense a un trastero y desconectarle la pila con la que se comunica con el exterior. Imaginemos unos extraterrestres que rechazasen de plano los blufs y los monstruos. Que poquitas cosas tendrían que aprender de nosotros…

[3] Maruja multicultural en Marte.

[4] Desempolvando viejos archivos secretos “ad maiorem Atlantis gloriam”…

[5] Cuando gente tan corrupta y tan vil como la que tripula “la nave de Pedro” se siente partícipe de “lo extraterrestre” es para echarse a temblar y para más que dudar.

[6] No os quepa duda que los escépticos, en cuanto salga la noticia en primera página de determinados periódicos, se apuntarán como un enjambre de avispas al evento. Cosas veredes, amigo Sancho.

[7] Acabo de ver un episodio de la serie The Outer Limits, que acá se llamó: Rumbo a lo desconocido, titulado: Los arquitectos del miedo donde unos científicos conspiran para inventar una amenaza extraterrestre y forzar la unidad de todos los hombres y mujeres de “buena” voluntad. Su mecánica: hacer mutar a un ser humano, por métodos quirúrgicos y genéticos, montarlo en una cápsula diseñada ad hoc y hacer creer a la gente que ha venido de la nebulosa de Andrómeda para traer un mensaje de unidad planetaria y de renuncia a las armas nucleares. Paz, paz, paz…Afortunadamente todo sale mal. En la ficción.

[8] Esclavizar sin ton ni son mientras se acerca oportunamente el Gran Apagón que precederá al advenimiento de “los Hermanos del Espacio”.

NO CUESTA NADA PREPARARSE PARA LO PEOR


Venden un optimismo narcótico, no venden nada que tenga que ver con la realidad; ustedes saben que existen: el mundo mediático y el mundo político pero también existe el mundo real… y esto sólo es el principio.

Gerald Celente.

Conforme seguimos caminando hacia una catástrofe anunciada, con la pasividad que van al matadero las reses, se va haciendo más nítido, para quien no tiene miedo de mirar la realidad cara a cara, la naturaleza de la situación. Gerald Celente es un futurólogo norteamericano, especialista en tendencias, que ha acertado a predecir numerosas situaciones calamitosas de actualidad, pero hay lugar en sus predicciones para algo aún peor: el fin de la globalización, en un contexto de conflictos internos, guerras, pobreza creciente y…

Según el personaje citado esta “recuperación económica”, de la que se comienza a hablar en USA, es una recuperación de falsa bandera. Se aproxima un autentico “Obamaggeddon” financiero  para el 2012 que tendrá como resultado el fin de la América Imperial. Las continuas inyecciones de dinero barato, la especulación rampante, el fraude, la codicia y el engaño son la causa del  actual estado de las cosas. Os recuerdo, queridos lectores, que nuestro país  que tiene muchas similitudes en lo peor con USA[1], tiene sus propios motivos para la crisis a pesar de la versión Disney del Gobierno de que todo este malestar se lo debemos a “la crisis internacional”. En España existen razones más que suficientes para estallidos como los de Túnez y Egipto, y ya han comenzado (a pesar del silencio de los medios de desinformación de masas), que se harán cada vez más frecuentes y más violentos. En España se han desmontado la Industria y la Agricultura para servir a los designios del mega monstruo burocrático y oligárquico llamado Unión Europea, también se ha generado un falso boom que sólo ha beneficiado a la casta política, a los banqueros, a algunos promotores inmobiliarios y, con algunas migajas, algunas bolsas de clientela  política funcionarial y para funcionarial (parásitos, burgos podridos sociales) que caerán pronto en el mismo abismo vital que el resto de la población. Ha sido un robo en toda regla y una destrucción sin precedentes de Capital.

En USA, Celente pronostica que en breve estallara la burbuja provocada por las inyecciones de crédito hechas a los bancos por el estado norteamericano, con dinero de los contribuyentes, para evitar el estallido de la burbuja financiera precedente. El estallido de esta burbuja conducirá a una era de disturbios, muchos de ellos violentos. En Norteamérica muy posiblemente se produzca, como en la URSS, la escisión del país.

¿Qué ocurrirá en España? En un país donde el paro, la ineptitud, la corrupción y la imbecilidad son lo normal, lo que hay, las expectativas no dejan de ser inquietantes. No ver más que lo que nos señalan los mass media es una locura, confiar en el sistema político actual es de becerros, pensar que va pasar de largo el horror que adviene mediante “la potra” es demente. Se necesita, como mínimo, una Operación de Manos limpias que de con los huesos en la cárcel de gran parte de la comunidad bancaria, política, empresarial y funcionarial (sindicatos y demás subvencionados incluidos). Otra posibilidad estaría en seguir el curso que ha seguido Islandia, que tras ser golpeada durísimamente por la crisis bancaria (en proporción a su población la más fuerte de la historia económica mundial) ha optado por decidir soberanamente sobre su deuda,  y poner en marcha un proceso constituyente para reformar su Constitución. Todo de manera supuestamente democrática[2] y oponiéndose, en apariencia, a los designios de Londres[3].

¿Quién coño va a hacer esto en un país ginecocrático, envejecido, inculto, sectarizado, envidioso y mostrenco?  Los promotores de la Tercera República que saldrán de su Hangar 18 cuando así lo decidan los mismos Patrocinadores que nos han llevado a esto. Aun quedan algunas etapas por recorrer, por supuesto.  Fintas en las fintas de las fintas. Aviso.


[1] Los criminales son muy similares en todas partes.

[2] Se han producido graves irregularidades en la mecánica electoral como en las elecciones que llevaron a George W.Bush al poder

[3] Un referéndum ad hoc sobre si se debía compensar o no de sus pérdidas  a los depositarios ingleses y holandeses fue perdido por los partidarios del sí con un noventa y tantos por ciento de votos en contra. Sin embargo ya se está renegociando bajo cuerda, poniendo en marcha además un proceso para integrar en el euro la economía islandesa que ha sufrido pérdidas gravísimas tanto con relación a su crecimiento (casi un diez por ciento) como a las tasas de inflación y paro que son extraordinariamente intensas. La demagogia socialdemócrata e izquierdista camufla los ajustes y hace posible la transición hacia la inserción en la UE. Los mismos que ahora se pronuncian como asambleístas “revolucionarios” y reformistas son los que ayer contrajeron créditos masivos para comprar casas, coches etc. Miau.

Extraterrestres Terrestres

Tengo un problema siempre que quiero escribir algo sobre ovnis: pienso más en el posible escéptico que lea el artículo que en el fenómeno en sí mismo. Esto siempre me echa para atrás, pero no dejo de ver vídeos, artículos y alguna noticia intentando entrever un artículo o una columna de opinión sobre el asunto. El caso es que estaba dando vueltas por la red, leyendo sobre la crisis, Islandia y Richard Hoagland –menuda mezcla- cuando me he encontrado con una serie de vídeos especialmente curiosos en el contexto de derrumbe social y mental en el que nos encontramos. Me refiero a unos mensajes (supuestos) recibidos por una serie de “sensitivos” (supuestos) a lo largo y ancho del mundo sobre una (supuesta) organización galáctica denominada Confederación Galáctica y cuyo líder, Asthar Sheran está encabezonado en venir a salvarnos…de nosotros mismos. Me refiero a que no hay ningún mal exterior en ciernes que nos ponga en peligro, ni meteoritos, ni siquiera una guerra nuclear, como era el caso en antiguos mensajes a contactados. No. Ahora los problemas son otros y los extraterrestres se adaptan, cómo no, a las circunstancias.
En uno de los vídeos, el propio comandante Asthar, con voz española, texto sudamericano y tono metálico dice, a los cincuenta escasos segundos de comenzar el vídeo, que van a venir a detener “ a los abogados, funcionarios corruptos, doctores y corredores de bolsa” que han robado a las gentes del planeta, mientras se abren nuestros corazones a las energías del universo y de la quinta dimensión y bla bla bla…
Pues en España se van a hartar. La indolencia de nuestro país, que debe extenderse a otros muchos para que hasta a los extaterrestres les parezca indignante la situación y vengan a toda leche a poner las cosas en su sitio, contrasta con la situación islandesa. A esos no les hace falta ningún Asthar del tres al cuarto, ni su flota de trece millones de naves de Raticulín para saber que hay que hacer, para señalar con el dedo a los culpables y para que estos den con sus huesos en la cárcel, como mínimo. No les ha hecho falta ninguna reunión con el señor Spock para saber que el FMI es el culpable –entre otros- de los datos que apuntaban a sus país como uno de los sueños del neocapitalismo liberal, yéndose un año después al carajo, para facilitarles luego un rescate previo pago de una eterna condena en forma de deuda, hipotecando al país durante decenios.
No les ha hecho falta un Predator intergaláctico para dar caza a los responsables de la quiebra bancaria en ese pequeño país. Con dictar una serie de órdenes de búsqueda y captura a la Interpol ha sido suficiente.
Tampoco les ha hecho falta que venga una raza del planeta Sirio a enseñarles como hacer fuego o las artes de la cosecha para organizarse de la manera más simple, expulsar a sus gobernantes y tomar ellos las riendas, aún equivocándose.
Islandia, ese país al que siempre ganábamos al fútbol nos ha metido un golazo ante nuestra imposibilidad manifiesta de eliminar a los Aliens que han crecido en nuestro interior, alimentándose de lo mejor de nuestra nación, camuflados como constructores sebosos, políticos corruptos, banqueros resultadistas y funcionarios altivos a los que hemos colocado en el Olympo de la respetabilidad, hasta que todo se ha derrumbado.
Ahora miramos a derecha e izquierda, buscando soluciones. Algunos miran arriba, esperando que las respuestas lleguen montadas en un disco interplanetario o en una nube bíblica pero las soluciones están aquí y nos las han enseñado los islandeses, los extraterrestres más terrestres de los que en todos mis intentos por escribir de ovnis me he encontrado.
Y es que como dijo alguien, hay otros mundos, pero están en este. Y en el caso español y viendo como está el tema, creo que el tal Asthar, si viene, debería aterrizar en Seseña. Por algún lado deberá empezar ese pobre hombre, vamos digo yo.

Enrique Freire.

IGNORANTES, DESGRACIADOS Y SECTARIOS

www.albertonoguera.com

Esta web es muy legible y trata con bastante más rigor que la prensa diaria los problemas político-económicos que afligen al país en una clave cotidiana y sencilla pero eficaz. Os la recomiendo. Por descontado numerosos, espero que pocos por su bien,  lectores del blog pensarán que soy partidario del PP por criticar con dureza al partido gobernante que es “el de los buenos”.  No me voy a molestar en aclararles mis puntos de vista, no lo merecen. La mayor parte de las personas que así piensan son ignorantes que poco o nada conocen, no ya de la realidad concreta del país en que viven si no de cualesquiera posible realidad. Suelen ser “de izquierdas de toda la vida.” Un modo ser imbécil como cualquier otro, la mayoría ni siquiera son zurdos. Si no eres “de izquierdas” no existes y te conviertes, por la fuerza de su lobotomizada condición de imbéciles, en “de derechas”, fascista etc.

Una pequeña parte, siempre más de los debidos, son los que salivan hostilmente cuando se crítica al anacrónico Castro, al ridículo Chávez o al zafio, en el paroxismo, Evo.  Tres tiranuelos de tres al cuarto que gobiernan sobre oprimidos y sobre plebes leales de una abyección similar a las de la Roma terminal. Gentuza para entendernos, chusma. Estos, los sectarios, siempre tienden a tildar de fascista al que les peta. Son dentro de los ignorantes los más ignorantes. Muchos de ellos apoltronados y con título universitario  en los  ámbitos más diversos. España tiene uno de los establishments universitarios más numeroso e  ignaro del planeta. Les priva, por poner un ejemplo, el mundo cultural subvencionado. Aunque no son ajenos al narcotráfico, ni al tráfico de armas. Esta última una de las industrias públicas punta, mimada por el partido de “los trabajadores y campesinos” (que también cuenta con “la cal viva” y el encubrimiento del 11M como logros)

Los desgraciados son en general la mayoría los que muy pronto, si no ya, a pesar de su apego a la socialdemocracia (una nueva religión sólo para cretinos y aprovechados), el estado del bienestar (el suyo fundamentalmente como se colige por sus ingresos), Obama (un tipejo repugnante reverenciado por una masa de botarates sin parangón, Made in USA), el cambio climático (montaje de una insolvencia intelectual monstruosa a la que el hombre “de izquierdas” debe asentir con fruición y cortejar a cuatro patas), el deseo de estigmatizar como “racista” o “sexista” a todo lo que se mueva fuera de su simplista túnel de realidad (sustituto civilizado del deseo de masacrar a “los de derechas” que la cobardía y los hechos no le permiten realizar ) los que muy pronto, repito, verán las orejas al lobo y comenzarán a experimentar en sus carnes las vicisitudes de un sistema donde lo peor del capitalismo intervenido y del socialismo más rebuznante y falso han alcanzado una formulación única.  Pero no os canso con mis expresiones subjetivas, contra lo que podáis pensar nada irritadas.  Creo firmemente que antes o después, por las buenas o por las malas, la izquierda va a pasarlo mal de verdad, no solo en este país sino en otros, conforme la realidad vaya dejando claro para muchos el carácter saqueador, sectario y envilecedor de su despreciable, necia e interesada gestión.

Os dejo con un pequeño fragmento extraído de la página:

Zapatero ha mentido, Zapatero ha establecido las más alevosas ficciones que ha visto España. Es el político que con más pertinacia y sistematicidad ha mentido y manipulado resultados electorales. Con total ausencia de escrúpulos, ha persistido en su sed de poder llevándose por delante el dinero y el futuro de un país. Nada de lo que dice tiene el más mínimo valor ni tan siquiera para él, porque cada frase y cada decisión están orientadas a un objetivo inmediato que no obedece más que a su patológico egoísmo. Lo único medianamente digno que podría hacer el pueblo español con él es juzgarlo, esclarecer qué información tenía antes de las elecciones de 2008 y qué decisiones tomó, y si se demuestra que utilizó todos los recursos públicos presentes y futuros en beneficio electoral propio y en contra de los intereses de quienes generan esos recursos, entonces mandarlo a la cárcel.

http://www.albertonoguera.com/2008/01/y-ahora-qu.html

Me sumo al deseo de juzgar a Zapatero y a muchísima más gente, muchos de ellos jueces, y no sólo del PSOE, ni de los partidos y habilitar para ello diez o doce nuevas prisiones. Calculo en diez mil personas las que tal y como están las cosas podrían ser procesadas en los primeros seis meses. Unas siete mil consistentemente encarceladas. Muchas de ellas mediáticamente consagradas y consideradas hoy como “autoridad” en muy diversos ámbitos. Pero no nos adelantemos a los hechos que aún quedan muchas y tristes partes del guión por representar.

Y se, pues no me chupo el dedo dilectos lectores, que  es mucho más probable que ambos partidos acaben por entenderse, es decir que quienes pagan y mandan se lo impongan a sus cúpulas. Y tengamos, antes de sumirnos en un más que merecido caos, un gobierno de concentración dirigido por “sabios”.  La infantilización generalizada a la que han conducido a nuestra sociedad  burócratas y “emprendedores” (vía ginecocratización) hace casi imposible movilización alguna. Quien esta tiranizado por su parienta y es un asalariado poco o nada puede aportar. Es un neo mujik. Danza al son de lo que otros tocan. Por ahí nada que esperar, salvo miseria. La fascistización, cuyos preliminares vivimos ya en la vida cotidiana, llegará traída por ambos partidos y será  una farsa repulsiva, con formato republicano con casi completa seguridad,  impuesta por los centros internacionales de decisión neocolonial (Globalizadores) y las elites locales (la Oligarquía). Luego…

CRISIS Y UTOPÍA EN EL SIGLO XXI

Felix Rodrigo Mora.

Maldecap (ediciones) 2010.

Este pequeño opúsculo de apenas 63 páginas contiene, sin embargo, numerosos elementos válidos para iniciar una reflexión sistemática sobre nuestra actual situación política y social. El autor busca aportar ideas que permitan “liquidar la dictadura del Capital y del Estado” y constituir, en la manera de lo posible, una sociedad libre. Trataré de ser fiel al autor en la síntesis de sus ideas.

1 La actual crisis económica servirá como las anteriores para reforzar y regenerar el sistema capitalista.

2 La hegemonía de la socialdemocracia y la presencia decisiva de un marxismo vestigial[1] en lo que se ha dado en llamar “izquierda” obstaculiza sin duda cualquier cambio mínimamente emancipador.

3 La manipulación de la información ha generado un nuevo tipo de ignorancia muy extendida que ha permitido instaurar un estado ultra policíaco y un nuevo conformismo. Tanto los individuos concretos como las clases populares son, en gran medida por su sumisión libremente consentida al sistema vigente, responsables objetivos de su atribulada situación.

4 Caminamos hacia una economía de guerra disfrazada. El enemigo es China.

5 La tecnología y el trabajo asalariado  han conducido a un amaestramiento generalizado de los seres humanos y a la conversión de los pueblos en masas.

6 Libertad de conciencia y una vida materialmente decorosa son presupuestos básicos de civilidad. Imposible hoy con el actual modo de vida impuesto.

El autor, que no se considera anarquista a pesar de la similitud de su ideas con algunas corrientes libertarias, ha sido miembro del grupo antidesarrollista “Los amigos de Ludd”. Es autor también del ingente y documentado trabajo: La democracia y el triunfo del Estado. Por una revolución democrática, axiológica y civilizadora (Editorial Manuscritos, 2010) y de la recopilación de textos, de la que nos haremos eco en otra crítica, Naturaleza, ruralidad y civilización (Brulot, 2008). “Niega cualquier vínculo con la Universidad, pues aspira a preservar a toda costa su libertad de conciencia y creatividad intelectual, para lo que se entiende debe quedar al margen de ese gran aparato de manipulación de las conciencias que constituye la vetusta institución, parte del Estado y a su servicio en todo lo que importa.”

Lo que sigue es una bien intencionada  y algo espontánea mezcolanza  de ideas del autor con reflexiones propias, de las que obviamente sólo yo soy responsable, sobre el actual estado de las cosas.

El presente sin pasado tiene un efecto paralizante, pero además un pasado inventado hace de la movilización del presente hacia el futuro puro fascismo. (Del Prólogo a Naturaleza, ruralidad y civilización)

El desdén por la libertad es omnipresente en la sociedad española contemporánea, como lo es  en otras similares sometidas a la dictadura parlamentaria y partitocrática[2]. El dilema entre libertad y seguridad ha quedado resuelto, tanto por parte de las masas como de sus dirigentes, a favor de la segunda. La deriva de los actuales ciudadanos hacia la ganadería pura y simple es ya un hecho consumado[3]. Lo cotidiano, en gran medida gracias a la influencia del socialismo, ha devenido lo pedestre[4].  El ser humano actual, el individuo postmoderno, alcanza cotas de credulidad y conformismo que lo convierten en una caricatura de un ser humano. Chusma hoy, más que una imprecación interesada, es un término netamente descriptivo de lo que se agita ante nosotros, en el entorno pesadillesco no sólo de las grandes ciudades, con la coartada apariencial de lo bípedo. El triunfo del estatismo, y de la sociedad de control basada en el adoctrinamiento sistemático que lo posibilita, ha conseguido este lamentable logro. Las similitudes con la Roma tardía, con su infecta plebe ansiosa de “pan y circo”, es cada vez más inquietante.

La ideología del medio ambiente (“ecologismo”), que ha sacralizado al Estado como fuerza redentora, actúa como salvaguardia de lo existente y como parámetro de movilización y militarización pertinaz de la sociedad preparando la confrontación futura con China y otras potencias.

Gran parte de la entropía social que ha hecho devenir a los hombres piezas de ganado viene delos ideologemas y vivencias, hoy mundialmente difundidos en el mundo desarrollado, de la  patética generación que tuvo Mayo del 68 como supuesto leit motiv inspirador[5]. De acá viene la inspiración de los nuevos reaccionarios que, enmascarados bajo retoricas anti sistema, constituyen la fuerza de choque de la nueva etapa del Capital en Occidente en la cual las restricciones al consumo colectivo e individual  serán la norma. Con la crisis se preparan la reducción a la mitad de los salarios y la supresión de la mayor parte de los “beneficios” del Estado del Bienestar. Y es sólo el principio.

El enfrentamiento de todos contra todos, cuidadosamente orquestado desde la cúpula gubernamental (feminismos, antirracismos feroces, movimientos minoritarios absolutamente insolidarios y sectarios potenciados desde el poder…), posibilita la emergencia de este Nuevo Orden. Es la guerra: de los gobernantes contra los gobernados y, muy pronto,  de Occidente contra Oriente.

¿Qué hacer?

Frank G. Rubio.


[1] “Los ideólogos”, como acertadamente los califica Jesús Neira.

[2] Jesús Neira se ha ocupado de esta cuestión en su libro España sin democracia (Temas de Hoy) aunque desde una perspectiva, a mi modesto juicio, excesivamente formalista.

[3] Hemos entrado ya en la práctica en el terreno de las distopías.

[4] Poco más se podía esperar de una sociedad que tiene las ideas de la socialdemocracia como guía. Pablo Iglesias, fundador del socialismo español e individuo de una tosquedad intelectual más que obvia, tuvo siempre una concepción muy restringida y materialista del hombre: Animal laborans.

[5] El repulsivo, y autocalificado de pederasta por sí mismo, Daniel Cohn-Bendit es un ejemplo palmario de lo que hablo. Parlamentario europeo por los “verdes” fue uno de los vectores, muy posiblemente canalizado por los servicios de Inteligencia de los Estados Unidos, de la caída del  general De Gaulle. Hoy es un fanático defensor del cambio climático y de la inmigración irrestricta. Ambas, estrategias patrocinadas por el Capitalismo norteamericano para descomponer mediante la aculturación las sociedades y militarizar la vida cotidiana.

Mierda Mundial

MIERDA MUNDIAL

(El artículo lo quería publicar antes del mundial, pero era tanta la bazofia que iba recibiendo de este evento que lo he ido retrasando. Al final he decidido publicarlo casi sin tocar, como estaba originalmente, y publicar luego otro.)

De todas las cosas que la tecnología y su sacerdocio nos ha ofrecido en los últimos tiempos la globalización es la más representativa. Se ha globalizado todo, nos repiten, y lo que sucede aquí tiene repercusión allá. O sea, que si alguien caga acá, se huele allá. Y esto es básicamente lo que está pasando: el nivel de mierda, de una manera u otra, ha llegado a todos los rincones del planeta sin excepción.
Este es el ejemplo más visible de la globalización: la rapidez de propagación y los fenómenos de masas, resumidos todos en uno, y que comenzaremos a sufrir en breve. Me refiero al Mundial. Al de fútbol, claro. Y es que si mezclamos la mierda globalizada con el cerebro de piñón que se gasta el noventa por ciento de la sociedad española y lo juntamos en la cloaca que en este país representa el fútbol, tenemos una inmensa croqueta de mierda. Y digo esto porque cualquiera que gaste dos dedos de frente se dará cuenta del inmenso negocio que para unos pocos, respaldados por las sonrisas lobotomizadas de los parroquianos hipnotizados por las televisiones de los bares, supone el que unos mentecatos den patadas a un balón, inflado éste por unos precios de mercado que sólo pueden basarse en los pingües beneficios procedentes de los albañales más selectos. Todavía me sangran los ojos cuando leo los euros, cientos de millones, que deben los clubes españoles de fútbol en Seguridad Social, los gastos que conllevan para todos los famosos “partidos de riesgo”, la tolerancia con los clubes ultras –mientras se castiga todo lo demás casi indiscriminadamente- y las andanzas de algunos de los que se suponen están detrás del cotarro. Me refiero al famoso escándalo de la Federación Española de Fútbol, cuya sede de Las Rozas se haya incursa en un proceso que lleva varios años coleando en los juzgados – recurso tras recurso pagado con dinero público, claro- y en el que se ha podido comprobar el robo (supuesto, cómo no) que para ese pueblo fue el regalo de unos terrenos a dicha Federación, por otro lado y por muy española que sea, de carácter privado. Claro que los lobotomizados anteriores a los que hacía referencia de los que los parroquianos roceños son ejemplo sin parangón permiten que eso sea así por la sencilla razón de que “a los niños les gusta ir ahí a ver a los futbolistas”…Sin comentarios.
Ahora llega el mundial a, curiosamente, Sudáfrica, un país violado, asesinado y esclavizado por el hombre blanco y que recién superado el mal trago, por decir algo, recibe el fútbol “made in blanquitos” como un maná esplendoroso y cuya única crítica social en ese país la recibe Shakira “por no ser africana” y cantar el himno inaugural. Patético.
Y se nos dice que ser español es apoyar a la selección, llevar la camiseta, besarse el escudo y hacer afición. Y se nos dice que no son once los que juegan, que somos 46 millones de jugadores, que todos somos uno. Pues a mi que me borren, por favor. Si ser español es eso, me hago de Madagascar. Me solidarizo con todo sudafricano que no tenga televisión, que viva ajeno al latrocinio que va a resultar de ese mundial y que deseara recibir con lanzas, y no con himnos, a los niñatos consentidos esos.
Y mientras España se besa el escudo de “la roja” en un alarde de patriotismo caduco, símbolo esotérico de cómo realmente están las cosas, y los pobres negritos corren detrás de un blanquito que le han visto en un cromo para que les firme un autógrafo, la globalización dará un paso más en acercar a nuestras narices la podredumbre de todas aquellas cosas que en su momento fueron normales y lógicas, y ahora, en plena esclavitud se convierten en el deshago de mangurrinos pagahipotecas y españoles venidos a menos, a mucho menos. Y los sudafricanos ni les cuento.

Enrique Freire.

Pd. Me comenta un amigo que una marca de embutidos regala una bandera española con la compra de un paquete de chorizos. Atención a la metáfora.

NINIS

En estos tiempos de mensajes cortos y simples las etiquetas forman parte del lenguaje cotidiano. Es la única manera de que alguien recuerde algo en medio del bombardeo diario de noticias, imágenes y arquetipos.
La última tontería que he oído es etiquetar a la generación que ahora ronda los dieciocho como “ninis”: Ni estudian, Ni trabajan.
Me parto de la risa. Como si estudiar o trabajar fuera bueno, divertido o simplemente rentable. Un país que ha elaborado decenas de leyes sobre educación, a cada cual peor, que pagaba sueldos de 900 euros en mitad del “España va bien” y que compra enciclopedias para que adornen los mueblebares exige a sus hijos, a sus alevines, que trabajen o estudien…para conseguir lo mismo que sus padres, o sea, nada o casi nada.
El problema, sin simplificar, no es que los chavales no quieran estudiar o trabajar, si no que no tienen ni siquiera argumentos para saber porqué no quieren hacerlo y sus padres, sus tutores, no pueden darles esas razones porque ellos mismos no saben muy bien porque hacen lo que hacen, o mejor dicho, porqué viven como viven. Eso debería haber provocado un existencialismo vital y revolucionario en los jóvenes que debería haberse traducido en una explosión contracultural y antisistema que nos deberíamos estar cagando. Pero no ha sido así. En lo años ochenta las grandes empresas se dieron cuenta que los jóvenes constituían un inmenso mercado por explotar. Ye se fue el principio del fin para ellos. Fin del que, por cierto, los chavales ni siquiera intuyen. Ninguno de esos Ninis dirá que no quier trabajar o estudiar para no pertenecer a un sistema corrupto y nunca dirá que su guía es Waldo Emerson o Thoreau. No intuyen que el mito lobotomizador de la caverna tiene más que ver con las pantallas de la Play o la televisión que con la caverna misma. Creen que la rebeldía es estar en el botellón o fumarse un porro, acto este al que la CIA hace muchos años daba crédito como fundamental en el control de la población.
La rebeldía actual pasa por la aceptación de las leyes del mercado impuestas por los mismos que nuestros Ninis intentan despegarse. Hipotecados desde niños por el saldo del móvil, la tarifa plana de Internet y luego de mayores por el carnet de conducir, el cuarto de estar del Nini, les es imposible hacer algo que no sea ganar dinero a toda costa para pagar sus cositas. Igual que sus padres, de los que siempre reniegan.
Apartados de la vida en la naturaleza, presionados por el grupo con cosas tan estúpidas como el éxito sexual, la pareja o la fiesta, nuestros jóvenes son, efectivamente, Ninis, pero no porque no quieran trabajar ni estudiar, sino porque nunca serán Ni felices Ni libres. Y eso siempre es mucho más triste que el no querer trabajar o no haber estudiado. Y es que una cosa es esto y otra ignorar el sitio en el que realmente estás.
A esta generación de Ninis se la exige continuar en la inercia de sus padres. Como decía en un artículo Pérez Reverte, mientras lleven en sus mochilas curriculums y no cócteles molotov todo irá bien. Yo añado que mientras sigan con el Mp3 en la oreja, el calimocho en una mano y el porro en la otra todo irá, mejor aún si cabe, para unos pocos que continuarán esclavizando como siempre. Pero si un día esos Ninis vacíos se convierten en Ni estúpidos Ni esclavos, aquí va a arder Troya.
O, al menos, eso espero…

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