Carta a Joe Satriani

2-mayo-2010 · Imprimir este artículo

Por J.C Alonso

Una imagen vale más que mil palabras… Y un vídeo, ¿cúantas vale?

Si no conoces la música de Joe Satriani no te pierdas estos cinco vídeos (o alguno de ellos), me ahorrarás un montón de faena en intentar explicar cómo es su estilo y en exprimir el diccionario buscando calificativos para describir su genialidad.

Vídeo 1. “Summer song”.
Vídeo 2. “Ten words”.
Vídeo 3. “War”.
Vídeo 4. “Flying in a blue dream”.
Vídeo 5. “Always with me, always with you”.

LA CARTA

Hola Satch, ¿qué tal va todo? Permíteme que te tutee, llevo tanto tiempo escuchándote que entre nosotros ya existe una confianza. Te diré cuántos años: 21, desde que sacaste tu tercer disco, “Flying in a blue dream”.

En todo este tiempo me he dedicado a escuchar muchos estilos de música. Dependiendo de la época, y más o menos escalonadamente, han pasado por los altavoces de mi coche infinidad de grupos de heavy metal, punk, hard rock, psicodelia, blues, rock’n’roll, grunge, pop…, y últimamente jazz y mucho rock progresivo.

El único músico del que siempre ha habido una cinta en la guantera has sido tú. Nunca he dejado de escucharte, ni en mis peores épocas. Tu virtuosismo y tus melodías me han acompañado durante miles de kilómetros y de días, independientemente de la tendencia musical del momento y de las compañías, que quieras o no, siempre influyen (esto me lo dijo mi madre muchas veces, pero claro, nunca le creí).

Cada vez que metía una cinta (treinta años para aprender a decir “cinta” y ahora resulta que se llama “cassette”) de tu música en el loro del coche surgían comentarios, nunca era indiferente. He tenido que escuchar cosas como éstas:

-“ ¡¿Otra vez el Satriani, tío?!”

- “¡Eso qué mierda es, si ni siquiera cantan!”

- “No veas cómo toca el menda este, ¿quién es?”

- “¡Quita eso que me estás rayando!”

Entre otras. Mi respuesta a los comentarios no variaba mucho, si eran positivos me limitaba a sonreír y a animar a seguir escuchando, y si eran negativos sólo decía:

-“Si no te mola esta música te compras un coche.”

En mi coche se escuchaba tu música, amigo, no había discusión.

Hablando de otra cosa, he visto en internet que has sacado un nuevo doble en directo. La verdad es que tus discos en vivo no me interesan mucho, al fin y al cabo no son más que recopilaciones, y tu selección de canciones nunca coincide con la mía. Prefiero escucharte en estudio.

A veces me pregunto cuál de tus doce discos es el que más me gusta. Podría ser “Is there love in space?”, o “Crystal planet”, o “Surfing with the alien”, o “The extremist”, o… la verdad es que el que más me gusta es simplemente el que esté escuchando en ese momento. Son todos geniales. Ni uno de ellos tiene un minuto de desperdicio.

Una vez, en una conversación sobre música, alguien dijo que una canción para ser buena tiene que tener una buena letra. Yo le respondí que sí sí, que claro claro, que por eso casi siempre escuchaba música instrumental, y cuando no, la mayoría de las veces en idiomas que no entendía ni mu (¿”mu” lleva acento?, no, no lleva).

La letra no es lo que más me interesa de la música, para eso cojo un libro. Un día le oí decir a un fan acérrimo de los Beatles que el peor día de su vida fue el que empezó a traducir las letras de sus canciones, y descubrió que la mayoría no hablaban más que de cursiladas y ñoñerías. Una canción con letra te puede transmitir un mensaje, que te puede gustar o no, pero el mensaje es ése, no otro. En una instrumental la letra la pone cada uno, y cada vez que la escuchas se la puedes cambiar. Y eso sobretodo si quien toca es un músico como tú, amigo Joe, que haces hablar a tu guitarra, y cuentas cosas con ella que con palabras sería imposible.

Y para entender, o interpretar, esas cosas que cuentas, no hay nada como verte en directo. Eso sí que es una experiencia brutal. Recuerdo con muchísima claridad todas las veces que te he visto (no son tantas, sólo tres). La primera aún tenías pelo, y la última fue nada menos que en el Palau de La Música, un entorno alucinante y majestuoso que te va como anillo al dedo. Hasta tú mismo diste muestras abriendo tus brazos y mirando hacia arriba de lo impresionado que estabas al ver una sala de tanta categoría y belleza. Desde entonces, cada vez que te escucho recuerdo lo excitado, nervioso, ilusionado y emocionado que estaba ese día.

Pues… amigo Satch, no te imaginas lo que ha pasado respecto al Palau de la Música. Qué bochorno Joe, qué bochorno. El administrador principal, un individuo del que no voy a decir ni su nombre, ha estado estafando durante muchísimos años una cantidad de dinero tan grande que hasta cuesta imaginar qué se puede comprar con ella. Él y muchos allegados suyos han estado viviendo a cuerpo de rey a costa de las inversiones dedicadas a la cultura. Qué vergüenza Joe, qué mal se siente uno cuando se entera de cosas así. Y lo peor es que le han pillado tan tarde que ya es demasiado viejo para ir a a la cárcel. A veces desearía que los jueces, en momentos puntuales, se puediesen saltar los parámetros judiciales para castigar a elementos como ése como se merecen. Si fuese por mí los pondría a todos en la puerta del Palau cada vez que hubiese un evento, desnudos y descalzos y con un cartel enorme que dijese: “Soy un chorizo miserable”, y pondría al lado un puestecillo de tomates y huevos podridos gratis para que la gente se despachase a gusto. Que pasasen vergüenza, que pagasen de alguna manera, ya que el dinero robado, como suele pasar, ya se lo han fundido y nunca volverá a su sitio. A esto se le suele llamar corrupción. Es una palabra que se ha vuelto tan común en nuestro vocabulario que ya empieza a no sonar ni mal. Las palabras cuando se repiten mucho poco a poco van perdiendo su significado inicial, y éste se transforma en algo difuso, el conjunto de letras que es la palabra pasa a definir conceptos diferentes según el interés de la fuente. A esto le llaman política. Yo prefiero llamar a las cosas por su nombre, que es mucho más fácil y claro: Robar, mentir.

Amigo Satriani (es que hasta tu nombre suena bien), antes te he dicho que tu selección de canciones, es decir, las que sueles tocar en directo o incluir en tus recopilaciones, es muy diferente de la mía. Te voy a decir cuáles son mis favoritas. Lo más normal es que no me hagas ni caso y sigas tocando las que te dé la gana, pero podrías enrollarte y considerar la opinión de un fan tuyo de toda la vida, y si no, al menos servirá para que los lectores de una revista de la red difruten con las que considero tus mejores obras. Ahí va la lista:

De “Flying in a blue dream” dos cañeras, “One big rush” y “Back to shalla-bal”, y la que considero tu mejor balada, “The forgotten (part two)”.

De “The extremist” voy a poner “Friends” y la última, “New blues”.

Del disco que lleva tu nombre “If” y una sencillísima, “(You’re) My world”.

De “Crystal Planet” un tema con una estructura tan extraña y genial como su titulo, “Rasperry Jam Delta-V”, la mejor de tus semibaladas, “Secret prayer”, y posiblemente tu mejor canción rápida, “Train of angels”.

De tu disco más raro, “Engines of creation”, raro raro, ahí sí que se te fue la olla un poco, Joe, reconócelo, selecciono la balada “Until we say goodbye”, una preciosidad.

De “Is there love in space?” me va a costar poner sólo tres. “Up in flames”, lo más potente y vacilón que tienes, “Is there love in space?”, una balada con un tono muy diferente a todas las que has compuesto, y la genial “If I could fly”, la que podría ser tu mejor canción.

Pues nada, amigo, con éstas se despide uno que se sabe todos tus discos de memoria, que siempre celebra tus nuevos trabajos descorchando una botella de cava y nunca se defrauda, que siempre tiene un rinconcillo ahorrado para volver a verte en concierto, y que te considera simplemente el mejor músico del Universo.

Por muchos años, Joe Satriani.

Comentarios

5 comentarios en el artículo “Carta a Joe Satriani”

  1. nAth en 3-mayo-2010 5:42 am

    Hola colega!.

    Sin duda eres poco adicto a Satriani, bueno, resulta que yo si no fuera por el jamás me habria gustado tanto la guitarra, cuando era un adolecente lo escuche y su musica me ha inspirado desde siempre.

    A Steve Vai, uno de sus dsipulos, también lo considero un padre musical.

    saludos!

  2. J.C.Alonso en 3-mayo-2010 8:05 pm

    Hola colega, un saludazo. Me alegro coincidir contigo. Steve Vai también me parece un monstruo, aunque su estilo es demasiado técnico para mi gusto, pero nunca olvidaré cuando lo vi en San Sebastián con Whitesnake, al lado de David Coverdale y Adrian Vandenberg, ese día sacó una guitarra enorme en forma de corazón, roja y con dos mástiles en forma de uve. !Agarraba un mástil con cada mano y tocaba una melodía distinta con cada una!!!
    Sencillamente sensacional.

  3. nAth en 4-mayo-2010 6:21 am

    Siii es verdad, nunca he visto a alguien mas tocar tan bien la guitarra con dos mastíles, es un energúmeno, tambein lo he visto en algunos G3 con esa guitarra, no recuerdo cuales.

    De todas maneras, para mi el guitarrista mas técnico es Satriani, eso si, su técnica tiene mas “alma” que el del resto, segun yo…. eso si no me olvido del famoso For the love of God de Vai, cuando me muera tienen que poner esa canción en la ceremonia.

    un abrazo!

  4. F en 5-octubre-2010 3:52 pm

    Maravillosa carta. No sé si se las has hecho llegar directamente pero yo lo intentaría.Este tío es superenrrollado. En uno de sus conciertos en Madrid, llegó en un taxi con una mochila negra a la puerta de la sala La Riviera y se puso en la cola como un fan cualquiera justo delante de mí. Esperó su turno y entro como uno más. No lo olvidaré nunca. Por supuesto aproveché para desearle suerte y decirle que era el mejor.

  5. J.C.Alonso en 14-octubre-2010 7:37 pm

    !Qué fuerte!
    Genial historia la tuya.
    Gracias por comentar, pero, tu nombre, “F”, me despita un poco, ¿eres Falcatruan?

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