Bajoimperio


El universo cultural del llamado Bajo Imperio y sus texturas espirituales de encuentro y síntesis nos indican una época tan apasionante como constituyente para nuestra civilización. Tal tiempo, el de los paganos Hipatia o Proclo o los cristianos Sinesio de Cirene o San Gregorio de Nisa -todos ellos helenistas y filósofos-, no se deja acartonar en esquemas simples ni en proyecciones de corrección política y demás tópicos contemporáneos. Atender a Hipatia, en tanto mártir del helenismo tardío, es atender a esa complejidad y a las líneas de tensión existentes en el tiempo que transcurre entre las últimas décadas del siglo III y la caída del Imperio Romano de Occidente. Acaso una primera sorpresa sea que la línea de tensión entre helenismo y antihelenismo, la misma que emerge en los diversos ataques que padeció la Biblioteca de Alejandría o en el martirio de Hipatia, no sólo acontece en la tensión entre cristianos y paganos sino que es interna al propio campo cristiano. Y es que ya desde el siglo III el primer filósofo cristiano, Clemente de Alejandría, quedó confrontado con la posición antihelénica de Taciano. El hecho de que Taciano fuera declarado hereje no impidió que esta sensibilidad, antifilosófica y antihelénica, se mantuviera en el campo cristiano en autores como Tertuliano, también declarado hereje, para finalmente volver a emerger en tanto pulsión populista y anti-sapiencial -al día de hoy diríamos integrista- que terminaría imponiéndose en la derrota teológica de los teólogos alejandrinos y en las llamadas controversias origenistas. Y eso por mucho que el pensamiento teológico cristiano-católico hubiera sido ya elaborado en los mimbres del pensamiento griego a partir de unos textos evangélicos vertidos originalmente en la lengua griega y sus categorías expresivas. En este sentido, no deja de ser curiosa la victoria del helenismo cristiano a la hora de desarrollar la propia teología cristiana para encontrar tardíamente importantes límites a tal victoria desde lo que sería un talante, de hecho fideista, que desconfiaba de la especulación filosófica y de la realización espiritual de sus decires. Quizá en este antihelenismo encontremos la expresión de viejas sensibilidades que venían a liberarse, especialmente, a través de la crítica al esclavismo que promovía la naciente comunitas cristiana… O sencillamente sean expresión de las evidentes dificultades que las religiones abrahámicas tienen a la hora de organizar la diversidad constitutiva de las expresiones del espíritu y la cultura. Este problema propio del cristianismo, a la hora de organizar la diversidad religiosa y espiritual, fue advertido por muchos. De ahí que ante su ascensión hubo quien, seducido por su verdad, se esforzara en hermanarlo con la filosofía –Clemente de Alejandría, Orígenes, Gregorio de Nisa- o quien, sencillamente, lo denunciara y le marcara distancias –Hipatia, Damascio, Porfirio, Proclo-. En realidad, todos ellos, intentaban preservar un determinado legado en periodos de cambio e incertidumbre. La complejidad descrita atravesará la historia entera de Occidente.

Comentarios

2 comentarios en el artículo “Bajoimperio”

  1. anarca en 18-noviembre-2009 7:24 pm

    por fin alguien esclarece las cosas, vaya cabro tienen las derechas desechas de criptocatolicismo

  2. Rodolfo Plata en 22-abril 4:07 pm

    LA PAIDEIA GRIEGA DE CRISTO o HELENISMO CRISTIANO –VS- JUDEO CRISTIANISMO: La semana santa es tiempo de recogimiento, meditación, ejercicios espirituales y rectificación: La paideia griega tenía como propósito educar a la juventud en la virtud (desarrollo de la espiritualidad) y la sabiduría (cuidado de la verdad), mediante la práctica continua de ejercicios espirituales (cultivo de sí), a efecto de prevenir y curar las enfermedades del alma. El educador, utilizando el discurso filosófico y la discusión de casos y ejemplos prácticos, más que informar trataba de inducir transformaciones buenas y convenientes para si mismo y la sociedad, motivando a los jóvenes a practicar las virtudes opuestas a los defectos encontrados en el fondo del alma, a efecto de adquirir el perfil de humanidad perfecta (cero defectos) __La vida, ejemplo y enseñanzas de Cristo coincide cien por ciento con el currículo y objetivo de la filosofía griega. Y por su autentico valor pedagógico, el apóstol Felipe introdujo en los ejercicios espirituales la paideia de Cristo (posteriormente enriquecida por San Basilio, San Gregorio, San Agustín y San Clemente de Alejandría, con el currículo y la metodología de los filósofos greco romanos: Aristóteles, Cicerón, Diógenes, Isócrates, Platón, Séneca, Sócrates, Marco Aurelio,,,), a fin de alcanzar la trascendencia humana (patente en Cristo) y la sociedad perfecta (Reino de Dios). Meta que no se ha logrado debido a que la teología judeo cristiana, fruto de la unión del Antiguo Testamento y los Evangelios de Cristo, al apartar la fe de la razón, castra mentalmente a sus seguidores extraviándolos hacia la ecumene abrahámica que conduce al precipicio de la perdición eterna (muerte espiritual)__ Es tiempo de rectificar y retomar la paideia griega de Cristo, separando de nuestra fe el Antiguo Testamento y su teología fantástica que han impedido a los pueblos cristianos alcanzar la supra humanidad. Pierre Hadot: Ejercicios Espirituales y Filosofía Antigua. Editorial Siruela. http://www.scribd.com/doc/33094675/BREVE-JUICIO-SUMARIO-AL-JUDEO-CRISTIANISMO-EN-DEFENSA-DEL-ESTADO-LA-IGLESIA-Y-LA-SOCIEDAD

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