ALMODÓVAR

¡Almohades, almorávides y almodóvares!

¿Es Almodóvar Quijote? ¿Es Almodóvar Panza? ¿Acaso no es Panza y Quijote al mismo tiempo? Yo creo que sí: Genio hipercatólico, barroco, posmoderno y manchego semicurado.

Cuando llegó la Transición las calles se llenaron de personajes de Almodóvar. Sobre todo de chicas almodóvar. Pedro es nuestro Calderón de la posmodernidad. Solo él ha sido capaz de captar y proyectar una parte de la sociedad española para después volcarla en las pantallas, pasada por la túrmix del vicio y el humor, del pecado y la absolución, la cocaína y el póper.

Esa parte de la sociedad antes estaba oculta, como reverso del pueblo. En todas las familias teníamos escondidos unos cuantos personajes Almódovar esperando ser presentados en sociedad, salir de la marginalidad, dejar de ser topos. Esperando poder ponerse la tanga y doblarle la cabeza al pulpo que todos llevamos en la entrepierna. Esos personajes Almodóvar (el buen abejorro) son las flores guarras de la libertad española. Querían un WC propio y pintaron a este país como un gran water con estampitas, velas y amorcillos, rallas de speed y condones. Como aquel que había en muchas discotecas y antros posmodernos de Madrid, donde podía verse a Pedro rodeado de sus chicos y amigos, entre guiones rococós y paredes de colores pop.

Es curioso que un fenómeno marginal se haya hecho hegemónico en nuestra sociedad. Aquel retrato de transición era bastante realista y familiar, además de católico y por tanto universal, y por eso triunfaría fuera formando el cine de la Edad de Bronce española. Debe de ser que los genes más atávicos de nuestra especie están en descomposición insalvable. La vieja España tolerante y mestiza responde una vez más a la consigna fraterna, al sentido decadente, dulce, cervantino, terminal: Almohades, almorávides y almodóvares…

Con el paso del tiempo España está un pelín menos almodovarizada, más europea y aburrida, sin tanto genio y guarrada; tal vez por eso Almodóvar siente nostalgia de los ochenta, que seguro que no volverán. Lo que ha pasado es que el genio ha dejado de hacer sociología revolucionaria para hacer comedia sexual con bragas de Victoria Secrets y psicología de la hembra, que es lo que le pone a Pedro.

El otro día estuve viendo ese maravilloso culebrón donde un percherón travesti deja embarazada a toda la Barcelona burguesa, monjita incluida, expandiendo la enfermedad de Dios o Sida. Barroquismo exacerbado contrarreformista y manchego.

Comentarios

1 comentario en el artículo “ALMODÓVAR”

  1. rafa en 9-enero 2:44 am

    Me encantaba Almodóvar hasta Mujeres al borde…
    Pero con su apoyo a ZP ya no

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