El Peligro Amarillo (Ya lo decía mi abuela)

El capitalismo muta. En un mundo aparentemente anárquico, el gran Partido Comunista Chino impone sus normas al mercado: devalúa su moneda a placer, prohibe huelgas, arrastra millones de campesinos a corrales de trabajo, levanta mares artificiales. No paga seguridad social… Progreso en movimiento.

Esa inmensa teocracia atea china sólo cree en el dinero. Hoy podemos confirmar que el comunismo fue una avanzadilla del capitalismo en las sociedades premodernas.

El Hombre Nuevo de Mao trabaja, ahorra, se expande, se reproduce pero casi no muere. Ni descansa ni goza, ni reza ni sueña… Es biopoder puro.

A medida que China crece, el mundo mengua. ¿No somos conscientes? ¿Por qué admitimos esta competencia desleal sin límites? Porque el capital no tiene patria, que diría Marx. ¿Por qué nos preocupa la Democracia (derechos humanos) en todo el mundo menos en China?

Las factorías humanas de dibujantes chinos nos mandan un presupuesto: Si sus trabajadores llevan pañales, resulta algo más barato porque no deben parar para ir al baño… Muy estimulante.

Han fundado un Corte Chino en mi calle. Inenarrablemente barato, es el espejismo de lo que va a quedar de España.

Dos amigos ingenieros de sistemas Alcatel tienen UN +1. Eso significa que un ingeniero chino les acompaña a todas partes y manda toda la info a Pekín. No es ciencia ficción, es realidad fricción.

Los chinos en Europa estadísticamente casi no mueren: ¿acabaran todos en el jamoncito del arroz tres delicias?

En África hay siete millones de campesinos chinos haciendo trabajar a todo el mundo (gran pesadilla africana).

Cada año, un millón de ingenieros se licencia en el Gran Oriente, mientras las familias de comerciantes son financiadas para conquistar tu barrio.

No es una cuestión de color, es cuestión de humanidad.

Infancia, la edad sagrada

Este libro tiene como objetivo enseñarnos a cuidar la estructura del carácter del niño para que se desarrolle de una forma equilibrada.

Nos señala la gestación como un período de formación celular y cerebral que da inicio a la vida neurovegetativa, siendo de vital importancia la prevención desde este período para evitar psicopatologías graves, así como la atención de la madre en el parto por el equipo de una forma afectiva y sensible.

Nos hace comprender lo relevante que es para el sano desarrollo psicológico el contacto-vínculo afectivo en los tres primeros años de vida, período en donde se da un extraordinario aumento de la producción de sinapsis (conexiones entre las neuronas).

Nos indica cómo un buen cuidador debe respetar los impulsos de autonomía y poner especial atención en el ritmo orgánico del bebé, sabiéndole sostener corporal y emocionalmente. Ser cuidadoso en no interferir en espacio y en el tiempo que necesita el bebé para que se produzca la autorregulación necesaria en el proceso de maduración.

Así mismo ha de procurar una presencia auténtica, no reactiva, con acciones precisas, intentando que fluyan unas dosis óptimas entre frustración y satisfacción.

Profundiza en el acorazonamiento que se produce en las distintas etapas evolutivas del niño cuando se bloquea el flujo del movimiento vital propio del desarrollo, relacionándolo con la neurosis y la enfermedad.

Evania Reichert nos da una visión contemporánea de Wilhelm Reich aplicada a la educación de los niños y cuenta a su vez con la aportación de otros autores como: Winnicott, Erikson, Naranjo, Bion, Maturana, Vygotsky, Piaget y Federico Navarro.

Infancia, la edad sagrada
Evania Reichert
Ediciones la Llave

nota: manual para afeitarse los huevos

si tienes un problema tienes la solución, es así de sencillo al leerlo en algún sitio, sí, la solución está dentro del problema si éste no es la botella, aunque a veces es intentar hacer lo contrario del problema, no sé, si no metes al genio a hostias dentro, al menos la botella dentro del genio, nos ha jodido que es fácil desbarrar, sí, pero hay que saber que tienes un problema, darte cuenta, querer salir de ese problema, intentar buscar en tu chota nuevos territorios para coger perspectiva, eufemismo de salir por piernas, rebuscar en alguna parte eso que llaman ilusión, pues su falta te amputa las patas, perfilar un proyecto de futuro, salir del puto punto muerto y salvar la pendiente, sí… es muy fácil… lo difícil es ser consciente del problema y no hacer nada, transmutarte en un esteta del desastre, ensayar continuamente el último acto, hasta hacer de la obra un monólogo absurdo de contrapuntos que nada cambian, sólo distienden un instante el veredicto, así es la vida, también se lava la verdad con mentiras para disimularla unos instantes, la verdad siempre es sucia, las capas de excusas con que la revistes siempre son aparentes, momentáneas, pero se repiten hasta que los días se centrifugan y todo estalla y la única casa que tienes se te cae encima, y ya todo son prisas por cambiar el escenario que encubra la verdad, la sucia

 

no conozco ningún manual para afeitarse los huevos, nunca he buscado significar ese acto, no sé qué busco haciéndolo, quizá una limpieza de bajos, como quien desbroza el monte, queriendo prevenir la quema, la que se presiente cuando la temperatura sube, se hace insoportable, crees que más allá no existe nada, has tocado fondo, te engañas, es la puta línea en la botella, siempre has estado ahí, dos dedos arriba tres abajo y te tienes miedo, mucho miedo, pero todavía no te conoces, no sabes si te conocerás algún día, todo resuena en el vacío, los monstruos están ahí, sin embargo no luchas, sabes que la locura te puede arrastrar, y huyes, siempre lo has hecho, sin dejar muchas pistas, mejor a zancadas, por eso no persigues un objetivo, quizá al revés, la deriva crees que te salvaguarda, y observas cómo van cayendo los pelos, sientes la tijera fría y afilada que va avanzando, el latido en la entrepierna, el pelo que acerca la carne al separarlos, todo muy cerca del filo y muy lejos de ti, capa a capa caen y con ellos algo del tiempo enquistado, e intentas mantenerte excitado, eso te concentra, cualquier movimiento en falso y te sajas, lo sabes, pero quizá juegas a que te excite eso, no lo sé, aunque algo se va relajando al sentir la cuchilla que se desliza por los huevos, que asciende por la polla erecta, que desaparece sin que ningún ojo la guíe entre tus piernas…

… y te ves con la cabeza en el suelo, tu cuerpo desnudo sobre la tabla de abdominales, tus rodillas dobladas, impidiendo que te deslices por el columpio, empalmado, dando lustre con aloe a tus huevos pelaos, el bote a mano, de cuando en cuando te untas y meneas un poco la polla, pero no deseas correrte, la erección es como un monumento sobre un monte de cenizas, y agarras las pesas de vinilo y estiras los brazos y las arrastras por el suelo, el dolor te hace cerrar los ojos, se concentra en los hombros, se resisten, poco a poco van tirando de los homoplatos, insistes, llega el punto en donde todo es tensión en tu espalda, empiezas a sudar, a comprimir los dientes mientras luchas por intentar mover el cuello, tanteas una, dos veces y pegas el latigazo pero no cruje nada, no puedes desistir, vuelves a tantear estirando los brazos, otra vez, retuerces tu espalda, mueves los hombros, sientes cada músculo, visualizas la vértebra, la tienes, te aferras a las pesas, las rodillas queman, sigues excitado, más que nunca, sabes que estás cerca, mueves poco a poco el cuello, sintiendo cómo el músculo tira y pegas un segundo latigazo y cruje, todo cruje y regresa la vida, la sientes ascender por tu cuello, nueva sangre riega tu cabeza, desaparecen los hormigueos, la fuerza regresa a tus manos, todos tus dedos son tuyos, te obedecen, reconocen lo que tocas y abres los ojos y la ves en la puerta, a la francesa, lo ha visto todo, y te sabes ya nadie pues eso es lo único que eres, un rescoldo que se aviva entre las cenizas, una simple tregua que siempre te regresa al mismo punto, al fijo, y no soy capaz de mirarla pero huelo los aromas, los baños de aceites que se daba, y la patrona loca por la factura, y el culpable era yo, el sapo, como siempre a ver qué cojones hacía con el agua, más tarde lo supe, sí, me llamó sapo, cada uno con su catarsis, intentando purificar los días podridos, saponificarlos, a ver si aprendo métodos menos bestias, y el sudor de aloe que se desliza por mi pecho y se bifurca en mi cuello, todo en mí se retrae, mis huevos se esconden, se protegen bajo un caparazón de tortuga con cabeza curiosa, a punto de estallar cuando se acerca y observo su cuerpo sin vello, y mis uñas que escarban las pesas, en su vinilo todo está grabado, hasta su aroma, su cuerpo moreno y aceitado, y por vez primera siendo libre en mí no puedo moverme, pero que no me preocupe, dice que sabe muy bien lo que son las cadenas que se oxidan, toda una vida huyendo pero el ruido del arrastre reclama a quien te persigue, y no sé por qué pero la entiendo y mi polla, morcillona, cabecea sobre mi vientre, y la agarra y me descapulla y observa lo que queda del frenillo, un colgajo que parece un pequeño clítoris, eso dice, y por mis huevos que me temo lo peor, pues no he querido fijar mi atención en su coño, pero todavía siento las tijeras en mis huevos y no quiero volver a jugar, no, no quiero que me enseñe la mutilación y sin embargo sigo supurando y me dice que ese día me oía y que no pudo evitar masturbarse al ritmo de los golpes que daba en la pared y respiré, nos ha jodido que respiré, aunque añade que se corrió con mi grito, cuando sentí el desgarro del frenillo, la nota que se quiebra en sangre, pero que no puede ser mía, que el tatuaje de su espalda sólo marca la entrada a su infierno y éste está lleno, yo no puedo perderme en sus arabescos, de ahí se cobran las regalías de su… y calla y me pregunta si quiero sentir cómo se masturbó pensando en mí, y ya estábamos los dos a punto de llorar, lástima de una botella para dejarla también desnuda y vacía, cuando derrama sobre mí un buen chorro y empieza a masajearme con un dedo el colgajo, pequeños círculos que descienden por mi polla, despacito, que es palma cuando arrulla mis huevos extendiendo el aloe vera y su mano que baja rauda y un dedo que entra en mí y mis uñas cuarteándose en el vinilo y sale y regresa al frenillo y se pierde y sin bombear en ningún momento empiezo a desconocer cualquier tipo de ubicación ya sea dentro o fuera de mí, y más aloe y refriega a la vera del frenillo y doy por finiquitado los amagos de resistencia y mis huevos desperdigados y sin coraza la locura quema el aloe en mi frenillo hasta que pego un empellón al aire y cruje lo que nunca más en mí ha crujido

y me corro como si me mease encima

los espasmos relajan

y creo expulsar alguna espina…

lo siguiente es el rodar lento de las pesas

la corrida que fluye hacia un agujero de paz

en mi pecho

sus manos que recogen de mí la muestra

su voz que me anuncia que regresa a Francia

mi voz que le susurra que yo también me najo

la última nota que, aun en el silencio, reververa

en la incertidumbre

de un cruce de caminos

en esta Limpieza de bajos

tenemos que irnos

Limpieza de bajos/ banda sonora: la blue note

después todo era la lucha en la oscuridad, las pesadillas que rompen la normalidad, las mismas, me persiguen, son un paréntesis del insomnio, una coma para aspirar el vacío, ,llevo unos meses reviviendo esa época, soy consciente de que no la puedo aprehender, ya no existe, quizá nunca existió pues no tenía una realidad propia, era un subproducto de otras percepciones, no la mía, todavía no conocía el territorio en el que me excluía, aislado dentro de un punto, encerrado en un muro, por ello ahora no existen en mí los puntos que pausan, delimitan, sólo intento fluir por dentro, algo ha de brotar, aunque el cuello sigue tieso, el óxido siempre, algo se estanca, la Razón es como un pantano a punto de reventar, todo lo ha de arrastrar, todo, duermo poco, es fácil recrear el insomnio, y distraigo a mi espalda oxidada fumando hierba, no puedo llegar a ninguna conclusión, del pentagrama sólo conozco las notas discordantes, tal vez sea una de ellas, sé que formo parte de la percepción común de la realidad, pero no entro en su tono, soy de la periferia de su pentagrama, intento enlazar la luz de la Razón con la oscuridad del alma, tal vez sea puente, si acaso niebla, encadenado en la frontera, una blue note fuera de sus mapas, pues los mapas mentales aquí no sirven, los que otros han hecho, no existe una conclusión una finalidad un objetivo, la normalidad sólo es un punto de vista, no existen los puntos que acotan en la niebla, tú construyes los muros, te encierras en ellos, allí donde no existe ni principio ni fin, sólo el camino en círculos que caen, donde las normas se instauran, y crees que rigen tu realidad, pero ha de llegar el día en el que grites, desde el puente en el que tendrás que elegir un camino, tu realidad, que no crees en las normas, pues son mapas trazados por otros, su punto de vista, que seguir una regla significa corromperla y corromperte,

han sido demasiado kilómetros en silencio, con los colores que en mí se recluyeron, de los que renací oscuro al intuir que formo parte de ese vacío en donde dos eslabones se friccionan, puede parecer que nazco del eslabón del pasado pero no pertenezco a él… y no alcanzo a ver futuro… tal vez soy óxido que nace en la soldadura que aguanta la tirantez de una época que muere, se resiste a morir, acuciada por otra que viene, lo ha de hacer… creo que depende de mí el situarme, qué percepción deseo, qué realidad busco… para ello, hace ya muchos años emprendí un viaje hacia el centro de mí mismo, y descubrí que las conclusiones no existen, sólo lo que queremos ver existe, quizá por ello tan sólo reconocí mi vacío, y sentí que tal vez debería rellenarlo con el Instinto perdido… en ello sigo, todo en mí chirría pero de ese crujido me surto, de ahí nace mi grito, es lo que te canto, yo lo llamo Blues, que reverbera en mi hueco, este alma extirpada, abismo donde se filtraron demasiadas lágrimas internas, las mismas que me oxidaron, las que me destruyen y alimentan porque ese óxido soy yo, el que ayuda a romper la cadena… pero hasta que descubrí esto que te cuento, he sembrado de óxido miles de barras que se han mezclado con otros óxidos en el silencio de los que no encuentran una revolución que no se venda, ¿sabes?, recuerdo un manifiesto que escribí de adolescente, cuya única norma residía en que todos escribirían el primer punto sin saber qué habían escrito los demás, y lo tendrían que hacer desde dentro (partir del vacío, sumergirse en el vacío)…

hoy todos los puntos siguen en blanco…

el camino es común, pero ha de partir desde las entrañas de cada uno, lo que te une con todo

, pues quien se adhiere a una norma establecida por otro, la pervierte al interpretarla según sus impulsos internos, la desvirtúa y se corrompe a sí mismo al acotarse e impedir el aprendizaje, la interiorización y su propia interpretación, el punto de vista que conforma su realidad, así nacen los miedos, los que te atan a una realidad que no experimentas por ti mismo, y te acostumbras a comer en el pesebre, te adocenas y acotas, te encarcelas en la cotidianidad que otros estimulan, los que velan para que esa realidad siga siendo de su conveniencia, mientras balas agradecido por su norma racional, sí, sólo las pesadillas rompen la normalidad, y te inquietan pues te sitúan en un territorio que no puedes dominar, de hecho, ese es el territorio, muchacho, y sólo existe una Ley… me decía el menda en el sueño, joder con la pesadilla, ya me había despertado tres veces, no oía a la francesa, no oía nada, pero me sentía como los puntos suspensivos que caga el borrego, encerrado en un punto hecho de mí… por otros

quiero camino, necesito camino, he roto todos los mapas y ya sólo me fío de mi Instinto, el que me ha de llevar hacia ti contigo: el futuro… no sé nada de finales pues mi hábitat es la frontera de dos mundos que siempre han puesto peaje para acercarse hasta mí… todos me apuntan… por ello, cuando huyo, puede parecer que disparo contra todos

el muro, siempre ha venido conmigo, lucho contra él todos los días, la introspección, el encierro donde sucumbo, necesito romperlo, es fácil, lo construyes con tus miedos, sólo hay que dar un paso, salir de ti, es fácil, pero me deja días enteros tirado, sin poder pensar, desaparezco, recreo las catástrofes de las pesadillas, todo lo que rompe una normalidad, aún en la disolución, es una catástrofe, soy humano, los cambios en mí siempre son posteriores a un desastre, rompen mi muro, me veo abocado a moverme, pero eso tiene un fin, lo persigo desde el principio de mí, cuando ahorré durante semanas para comprar un disco, fue un acto de catarsis, sólo era un crío que descubrió un lenguaje afín, aun cuando tardé mucho tiempo en traducir las letras, nunca he dejado de escucharlo, siempre recurro a él en ciertos periodos de mi vida, cuando vuelvo a encerrarme dentro del muro a escuchar a Pink Floyd, ahora mismo, mientras me veo perdido debajo de una almohada, sin ilusión, huyendo una vez más del deseo, no sé qué hostias tengo que purgar, ya me vale, sentía lo mismo cuando devolvía la película en el video club y esperaba a que la volviesen a colocar, al final me regalaron una copia, después llegaron las películas porno, pero el Muro siempre ha estado, cientos de veces, allí la visualizaba en mi mente, no había televisión, ni video, ni reproductor de música, me faltaban unos meses para empezar a disolverme en internet, la sensación de salir del muro, la libertad del engaño en tu refugio, otra droga mal utilizada, ¿sabes? siempre busqué un futuro, pero a veces pienso que ya sólo merece la pena vivir aquí por ver cómo se derrumba esto, esa será mi elección, la que he postergado toda la vida, como óxido en la cadena que rompe, sólo yo he de decidir si quiero futuro o me hundo en mi muro, es el único mensaje de las pesadillas,

he buscado y sigo buscando aquello que a cada paso que das se diluye como espejismo… por ello podría concluir que vivo en un espejismo o, que ante el polvo que levanta el paso de mi avance, los espejismos desaparecen… pero no existe una lógica, sin premisas no hay conclusiones, todo se crea al mirar, todo desaparece al intentar interpretarlo, nosotros elegimos qué queremos aprehender y normalizar…

, pero no sé qué mundo es el mío, tenemos que irnos, estoy empezando a enfermar, y los nuevos empieces sólo distraen la realidad, la que no quiero ver,

me enorgullezco de aprender a leer entre las sombras, la decadencia de los edificios viejos, el asfalto cuarteado… y escucho los restos de la vida que allí bullió… creo que parte de la verdad de cada época está en lo que esa época desechó, la otra en lo que queremos ver de sus restos, por eso admiro la flor negra que nace entre las grietas de ciudades como Oporto… son como yo, nacido de la rotura del tiempo, de un aullido a la luna, alimentándome del legado de las estrellas, encontrando luz en lo que llaman oscuro, esquivando las sombras de la Razón… Caminando entre sus calles intuyo que esa es la percepción que necesitaba, como perla negra bajo la luz de una estrella que guía, donde veo los ojos que ciegan la luz del sol, por donde sólo desfila la virtualidad de la máscara…

, tengo que salir de debajo de esta almohada

nota negra, carbonizada, en pentagrama sobre papel higiénico

la vida, lo que reste de ella, si ha de quedar un resto, puede llegar a ser la búsqueda de un momento enterrado bajo capas, bajo máscaras, las que fuimos añadiendo para intentar seguir corriendo, para mantener ese equilibrio interno perdido, por no sufrir más en la disidencia, la de uno mismo, y dejar de sentirse un extraño al ser arropado por la opinión mayoritaria, pues nadie se para a contrastarla, ni ha llegado a ella por la propia reflexión, no existe tiempo cuando todo se acelera, los razonamientos siguen una lógica monotónica, todo está pautado, asumimos esa cadencia que nos castra, la ansiedad nos difumina, nace la ambigüedad en nuestro camino, no estamos en ningún sitio pues no estamos con nosotros, y hacia nuestro vacío indefinido descienden las nieblas de la Razón, ningún rincón en nosotros es seguro, nada es claro, cada vez que nos asomamos reaparecen los miedos, y salimos corriendo a por otra terapia consumista, creemos que todas nuestras frustraciones se soslayan con lo material, al menos es algo tangible, nos podemos agarrar a ello, dentro sólo existen fantasmas, todo el mundo sabe del crujido, cuando lo oyen en otros huyen, las almas que lleva el diablo, son demasiadas terapias en el reflejo al que sólo da forma lo que crees que posees,

eres el mejor, no vas a permitir que nadie te vuelva a pisar, vas a pisar tú, sólo tú mereces la pena, eres el más guapo, te estás poniendo cachas, las pastillas te hacen bien, te sentirás mejor, con ellas distraerás esas noches, todas, ese coche y esa moto, la casa, eso te hará sentirte bien, no lo dudes,

,es el pensamiento estándar, su ciencia te dice que es lo más probable, pero nadie sabe de su veracidad, los medios te lo repiten, las políticas lo incentivan, las mismas que ahora te piden sumisión, el proceso es el mismo, si no recordamos cómo hemos llegado a un punto, nos quedaremos atascados en él, pues es un círculo en el que olvidas la vuelta dada, como el burro con orejeras que cree que avanza en línea recta, no lo cuestiona, así nos tienen, encadenados a la noria de la que sacan sus riquezas, adáptate, o muere, siempre es el mismo mensaje ante un nuevo escenario que es el mismo, pocos se paran a pensar, a contrastar las informaciones, cada vez son más descaradas, cuela todo, eso sí que es fehaciente, comprobado cuando te creías activo, señor y dios en una normalidad que nunca ha dejado de heder, pues es tu olor, el olor del cadáver que ya eres, no hace ya falta que nos asusten con hologramas de extraterrestres, ya están entre nosotros, así nos programan desde los medios de comunicación, desde el vaticano vía hollywood, ya nadie duda del hermano ET, lo de menos es que existan o no, que vengan que nos aniquilen o nos salven, el miedo está sembrado, los culpables siempre son los ajenos, tan sólo esperamos el momento en el que salgan de la pantalla de la televisión, somos los que nos creemos, doy fe de que unos se creen extraterrestres, otros estrellas de lo que sea, y por su creencia lo eran, no estoy capacitado para juzgar a nadie, no me interesan las máscaras, pues ya sólo somos un holograma de nosotros mismos, fundidos por el miedo, sin afrontar nuestra culpa, pues sólo nosotros nos hemos de juzgar, y necesitamos hacerlo para salir de ésta, aunque sigamos demorando el momento, haciendo que nos creemos las mentiras por no afrontar nuestro punto ciego, ahora nadie fue partícipe, estaba claro el engaño, pero todos lo siguieron, pues no es rentable, no podemos perder tiempo, se escapa muy rápido, a la par que las cosas que nos hacen felices un instante, ese en el que creemos que todo ya está correcto, merece la pena, son las típicas tonterías que dicen los que se quedan detrás, como el que esto escribe, vivir es jodido, esto es una puta selva, o pisas o te pisan y todos bailando claqué, has de seguir el ritmo si no quieres quedarte donde ese que no se sabe con qué mierda mancha el papel, no hay tiempo para contrastar las informaciones, lo más fácil es adoptar la conclusión por defecto, las estadísticas te dicen lo que piensan los demás, alguien, no sabes quién, los otros del grupo, por ello todo son encuestas, es la ciencia y no falla, y no falla porque adaptamos esas respuestas que nos venden representativas, las hacemos propias, la disidencia genera soledad en el grupo, te sientes rechazado, estás cansado de no cuadrar, por ello acabas vendiendo tus propias opiniones, te desechas ante el espejo, el problema es tuyo, has de adaptarte, y así, la siguiente vez sólo serás un reflejo ante el que repetirás un mantra para reafirmarte, sabes que no puedes volver atrás, antes no eras feliz, aunque fueses tú mismo,

ahora las mujeres te miran, ya no eres un cero a la izquierda, tienes la fórmula del éxito, soy el mejor, soy el mejor… eres el mejor…

, necesitas sentirte respaldado por el grupo, diluirte en él, ya eres alguien, eso lo notan, ahora miras y controlas, no puede quedar nadie que te recuerde que tú fuiste alguien que intentaba llegar a sus propias conclusiones, el que sufría sin saber porqué, pero no eras alguien como ahora, no sentías la aprobación de los demás, quizá intentaste aportar algo y nadie te escuchó, ahora ya sabes que no hay tiempo para rebatir ningún argumento en contra, y con el coche nuevo eres el rey de la semana en el curro, ya sabes cuál es la fórmula mágica y firmarás donde haya que firmar por seguir sintiendo ese subidón que te hace normal, por ello en la siguiente vuelta, justificarás que te quiten libertades, que los especuladores impongan la ley marcial, que llegue un fascismo ondeando banderas falsas, que te envenenen y te sacrifiquen ante su dios de oro, pues la opinión pública lo pedirá, tú lo pedirás sin pensar, es tu simple reflejo, te has vuelto conservador del momento feliz que siempre corre más que tú, sigues necesitando un grupo que piense por ti, aun cuando ya no exista ese grupo, y, a lo peor, te quedes solo y quizá busques ese puto momento en el que pudiste ser pero no creíste en ti, pues el problema estaba en ti, sí, pero cansado de echar las culpas a los demás, en vez de intentar mejorar y engrandecer lo que te hacía especial, el contraste de contrastes que hace de la vida una obra de arte, especularás sobre lo que pudiste hacer, lo bueno que podías haber sido en lo que nadie te aplaudía, quizá por simple envidia, pensarás, pero ya no lo encuentras en ti, todo se perdió en un instante, ese, en el que no apostaste por ti, el puto instante en el que te vendiste

tenemos que irnos

la noche fue dura, no sé, demasiadas horas pensando en la francesa, aguantando a otro programado practicando su nuevo rol, joder, si me lo encontré repitiendo una letanía delante del espejo en el vestuario, con las pastillas disimuladas en la mano, y en sus ojos la firme convicción del que se sabe en el camino correcto para no seguir pensando, apagados, reseteado, orando, le daba igual que le escuchase, parecía querer darme a entender algo, quizá que ya no recurriría a mí para llorar sus penas, que cambiaba de terapia, ya ves, un lujo si lo hubiese cumplido, como si me hubiese hecho un favor, no te jode, yo no tenía ningún problema por trabajar solo de noche, me la traía floja su nuevo estatus consumista, su pasado de lágrimas, era consciente de que la gente sólo busca un paño en donde quitarse algo de mierda, y a mí no me daba igual ser ese paño, pero no me los quitaba de encima, yo no ando por ahí contando mis problemas, mis apaños me los zurzo yo solito, pero eran insistentes, las noches son muy putas para quienes no saben estar solos, los que no quieren hablarse a sí mismos y dejar de dar la turra, siempre están, buscan que alguien llore más que ellos, eso les consuela, y si cedes, le escuchas, por ver si se cansan y te dejan seguir a lo tuyo, acabas siendo papel pal bul, ya ves, podía titular esto: el tiempo en el que fui papel higiénico, sí, sólo que no me sentía muy limpio de principio, tenía ya bastante mierda y me jodía que siempre se pusiesen trascendentes de noche, renegando de toda su vida de pajas mentales, deberías haber follado un poco más, tío Freud, sólo sembraste los senderos de farla y fantasmas, estos son tus herederos, siempre dando la murga con sus problemas de torero de salón al que le empitonan las sombras, aun así, en su momento, intenté ayudarle en lo que podía, mal asunto que alguien te llore y tú no le correspondas, peor que no le cobres por las sesiones, no me interesan sus intimidades, simplemente me las cuentan, me ha pasado en infinidad de barras, la diferencia es que un borracho se disculpa a sí mismo en la resaca, tiene una excusa y un papel higiénico con suavizante de alcohol, está más equilibrado el asunto, pero los que huyen de su propia sombra sienten que han perdido la ropa en la noche y que tú sabes dónde, ya ves, la mierda que acaba manchando el papel, también necesito airearla, llega un momento en el que te ahoga, y no existe nadie amigo, ni una barra para desinfectarse con ginebra, en donde trazar corazones para rellenarlos de bilis, espirales que compriman tu polla, un borrón de lefa que ciegue el ojo que nada ve, un lugar discreto en donde desaparecer en silencio debajo de la barra y, simplemente, olvidarme de los que reparten las estampitas de sus miserias, de todas las batallas regaladas, de los cinco minutos en los que mi pareja hacia una pausa en la subasta de su mente y cuerpo, olvidarme, del culo de la francesa con la que había quedado por la mañana para ir a comprar fruta al mercadillo de los martes, olvidarme, sí,

 

y perderme en un zurcido

tenemos que irnos

cada vez se reducía más mi territorio, era como si tuviese vergüenza, y nunca encontraba el momento adecuado para salir, intentar relacionarme, no sé por qué hostias sigo creyendo en esos momentos, así es mi vida, un buscador de reflejos sin fe en un mundo carbonizado, se puede resumir en eso, acabas no buscando nada, obviando una y otra vez las señales que, delante de ti, te dicen que esto no va bien, tú, espabila y haz algo, coge la puerta y nájate, pero antes fóllate a la francesa, sin premisas, sin conclusiones más allá de la corrida, no hace mucho eras así, deja de sentirte anquilosado, encerrado en un cuarto donde sólo hay un camastro, rodeado de horas vacías que corren alrededor de ti, no se cansan las hijas de puta, lo deforman todo, acabas no viendo nada, evitas pensar, siempre pospones la toma de decisiones, es así, parece mentira, tú que te creías un maestro de la introspección, que te jactabas de tener una vida interna, allí, haciendo lo que criticas en los demás, relamiéndote en la inacción, diseccionándolo todo, disgregando las evidencias, muriéndote a plazos, todo son porciones, la pérdida de la visión holística, rodeado de puntos ciegos, leyendo a Coleman y su empatía, sin nada ya dentro, sin desplegar una puta vela, dejándome ir en la espiral del remolino, soñando con lanzar el ancla que te afiance a los arrecifes de su culo, toda la noche, todas las noches, cansado de imaginar caminos, llegando a todas las conclusiones inciertas, agotándome en la teoría, la filosofía de un rollo de papel higiénico, asesinando a la emoción, racionalizándolo todo, así surgen los fantasmas, los más putos, los que no untan de manteca el bollo de su culo, el miedo a dar ese paso que te aleja del pozo de la desidia, esa frontera entre el dejarte ir y dar un simple paso, todavía lucho todos los días en ella, aunque reconozco que es el territorio más creativo, pero hay veces en las que todo se amontona, y tengo que derribar los muros de mi inacción para encontrar algo de mí, escribir puede ser una pala, aunque me temo que necesito una excavadora…

tenemos que irnos

vergüenza de uno mismo, al creer que los dones que uno posee son normales en los demás, y no querer valorarlos, y darse una sentencia favorable, eso surge cuando vives en los aledaños tu ombligo, dudas de todo, si zambullirte si marchar, encerrado en una burbuja de gas que te atonta, los gases de tu putrefacción,pues en sí no pasaba nada, nunca, pues nunca me escuché, las verdades, hay que saber dónde no haces nada, cuándo hay que marcharse, avanzar, dejar los miedos atrás, así estoy ahora, escarbando en los restos, capa a capa, de lo que aparenta ser una combustión espontánea, la mía, esa mañana que no regresé inmediatamente, me fui al mercadillo y pillé fruta y verdura para ella, me había duchado en el curro, estaba decidido a tirar las bolsas en la cocina, llamar a su puerta, rescatar su cuerpo entre esas sábanas avinagradas, buscar un territorio neutral y follarnos, resucitar a la emoción, ajenos a nuestras mentes castrantes, así de sencillo, toda la puta noche ardiendo, intentando eludir al abducido en su estreno, sin rebatir ni un punto de su argumentación estándar, alabando su nueva vida por ver si me dejaba en la paz necesaria para desenrollarme del papel higiénico, los papiros del muerto, quedarme en lo que soy: un tubo de cartón, hueco, es así, pero vivo, y lo deseo al abrir la puerta de casa, se me caen las bolsas, está atándose una zapatilla en la cocina, el tatuaje, un trocito del tanga, son tres pasos, dos, uno y vuelve la cabeza con una sonrisa que me funde y se me viene toda la noche encima y farfullo una disculpa, tropiezo con las bolsas, me largo para mi habitación, y mientras escondo la puta chota debajo de la almohada, pienso que la vida, lo que reste de ella, si ha de quedar un resto, puede llegar a ser la búsqueda de un momento enterrado bajo capas, bajo máscaras, las que fuimos añadiendo para seguir corriendo, para mantener ese equilibrio interno perdido, por seguir en la disidencia, la de uno mismo, sintiéndose un extraño al que nadie arropa, el mismo que sigue huyendo en círculos dentro de una muralla, como un burro que perdió las orejeras y ahora que ve no sabe dónde hostias está, por qué huye de sí mismo, se castra, al menos el alcohol te mataba rápido pero feliz, y esto es una puta lenta agonía, la disolución entre la niebla, sin una opinión ni un respiro, sólo el olor frío de sus lágrimas en la almohada…

las mías queman

Para Esteban Gutiérrez Gómez

La carnalidad espiritual de Caravaggio.

Es curiosa la fecundidad de algunos artistas (véase Rembrandt) por contraposición a la escogida y reducida obra de otros, como Vermeer o Caravaggio. Será por eso (o no) que las exposiciones sobre estos pintores que todos los museos codician tienen tanto éxito de llamada.

 
Aún recuerdo cuando, al final de mi infancia vino a Madrid la Venus del Espejo, de Velázquez. Colas inmensas llenaban el Paseo del Prado y los telediarios. Sería porque aún no se habían popularizado las compañías low costy la gente no se iba cada dos semanas a las rebajas de Harrods, teniendo al lado la National Gallery. O sería porque Velázquez es capaz de generar, a pesar de los siglos, y de su evidente realismo, una fascinación con su atmósfera tridimensional de vida en movimiento. 

Qué duda cabe que su propia fascinación, su misterio y su asombro, ha generado siempre la obra de Caravaggio, en parte por su azarosa y polémica vida; en parte por la propia calidad de su obra, prodigio de la luz y del verismo.

 

Hay un bello libro de Luis Antonio de Villena sobre este hombre enigmático, que tiene por revelador título Caravaggio, exquisito y violento. Este binomio de adjetivos no antitéticos, pero difíciles de encontrar en compañía, podría definir, junto a otros, al genial hombre de gustos muy de la tierra y obras de gran calado espiritual.

Con motivo de la visita del Papa Benedicto XVI a Madrid, los Museos Vaticanos han cedido por un plazo de dos meses (de los cuales ya ha transcurrido una parte, pues fue presentado en Madrid el 21 de julio) un lienzo de Michelangelo Merisi al Prado. La ocasión dicen, la pintan calva; y si bien es verdad que seguir la obra de un pintor por los grandes museos del mundo tiene su encanto de viajero, no es menos cierto que perder la oportunidad de verlo “en casa” sería poco menos que digno de turista, en el peor de los sentidos. Habrá que ver cómo le sienta “nuestro” museo, probablemente la mejor pinacoteca del mundo, a esta obra tan italiana, tan del claroscuro, tan terrena y a la vez tan llena de amor, misericordia y mensaje divino.

La obra, denominada Deposizione dalla Croce, no representa, sin embargo, el Descendimiento, sino el Entierro, la colocación en el sepulcro del sagrado cuerpo del Hijo de Dios. Y en ella la composición diagonal nos da dos grupos diferenciados de hombres y mujeres, en dos triángulos dignos de análisis. En el primero nos encontramos primero a Cristo, el cuerpo sin vida, inspirado según dicen por la Piedad de Miguel Ángel (la primera de ellas), totalmente indefenso aunque rotundo, terrenal y cierto; y después a Nicodemo y San Juan (Evangelista) que lo sostienen y están ocupados en la labor de depositar ese cuerpo sobre la losa. Tras ellos la Virgen, contenida y cubierta, María Magdalena, que seca sus lágrimas con un paño blanco y mira reflexiva la escena, y María de Cleofás que alza sus manos al cielo y también un grito ahogado, o al menos un suspiro con su boca abierta. Me parece interesante observar las capas de acción/reflexión. Los extremos de este rombo compuesto por dos triángulos muestras binomio absoluto de rigidez mortal e inactividad en el cuerpo de Cristo y gesto, acción, movimiento de María de Cleofás. Entre medias dos hombres que actúan y dos mujeres que piensan, que observan en doloroso silencio. La condensación de la escena no puede ser mayor. Por no hablar de un Cristo cuya cabeza se dirige hacia el suelo, en su bajada a los infiernos, y una María de Cleofás que apunta al cielo, donde llegará tres días más tarde (tres hombres, tres mujeres, tres días… la Trinidad perfecta).

 

El enorme lienzo (300 x 203 cms.) fue encargado al parecer por Girolamo Vittrice para el altar mayor de la capilla que su familia ostentaba en la iglesia de Vallicella en Roma y, curiosamente, recibió el elogio unánime de la crítica, que solía desprestigiar las obras del pintor por su realismo, por su acercamiento a la pobreza o la materialidad de sus personajes que estaban tomados directamente de los modelos de la calle, de las tabernas, de la vida diaria de las clases bajas italianas de su época, lo cual contrastaba con las ideas sobre lo divino que tenían la mayoría de sus contemporáneos. Algo que también le sucedería a John Everett Millais cuando se exhibió, en la Londres victoriana, su lienzo Cristo en la casa de sus padres.

 

La realidad es que, con toda la carnalidad o materialidad que el cuadro implica, no se puede negar un efecto demoledor, una exaltación del momento en el que uno quisiera poner las manos bajo la cabeza de Cristo para evitar que se golpee con la piedra cuando San Juan lo deje en el suelo. Su color es un enigma entre la vida y la muerte, una carne aún firme pero que va adquiriendo ese amarillo cerúleo, esa ausencia de sangre que fluye. La luz, como no podía ser menos en él, un prodigio de naturalidad a pesar de los exagerados contrastes: esa tela blanca, pureza de lirio sobre la que va a posarse el cuerpo, que brilla; esa oscuridad, esa negrura que rodea al grupo, pues fuera de ellos todo es sepulcro y muerte.

Los beneficios espirituales de la visita del cuadro podrían ser incontables. Creyentes o no, católicos o no, aquellos que tengan la suerte de superar las colas y el calor del verano madrileño, podrán sentir la fuerza expresiva de Merisi, su calidad técnica, su cercanía a lo humano y su capacidad para transmutarlo (como un alquimista del óleo y la imagen) en oro, es decir, en lo divino que subyace al hombre.

Nada menos.

 

Resumen del fin del mundo

Nada, ellos a sus cosas. Haciendo la pantomima yanqui de siempre mientras nos esquilan con el beneplácito de nuestros gobernantes y de los que se creen la gran mentira de una transición a la española… es decir, untando a los actores. Son los salvadores del mundo en el celuloide que piratean los africanos que no se mueren de hambre para eso: dar un bocado a lo que nos sobra y que siempre hemos tirado a la mar antes de paliar un poco su hambre después de esquilmarles todas sus riquezas y dejar un legado de genocidios y dictaduras con nuestro consentimiento cobarde al mirar siempre hacia otro lado: a nuestro ombligo.

Y el Rubalcaba indignado y los policías dando, doce contra uno, pero se les empieza a notar un poco desorientados, siempre llevan detrás a uno que les azuza, de los suyos, el perro que marca la presa… internamente, cada vez les va a costar más seguir con la pantomima heredada de esos que ahora se reinventan a un capitán América que salva el mundo… Me hace gracia: ¿Cuál es la referencia más cercana, más viva en la memoria, del mal que tenemos?, ¿pueden ser los nazis?

Mientras toda la mierda se solape bajo la misma excusa histórica, jodidos vamos. Lo que ya me hace reír es que utilicen ese miedo ancestral, grabado a fuego en los genes del celuloide para varias generaciones que no vivieron el horror, para colar que los nazis eran reptilianos, es decir extraterrestres, y que sólo ellos, como capitanes de la tierra, puede combatirlos y vencerlos. Joder, al final van a tener razón todas las teorías de serie b conspiranoica… y que nos están esclavizando para vendernos como moneda de cambio con tal de librar su culo. ¿O tienen razón quienes aducen que se inventarán un ataque extraterrestre para dominarnos como lo que ya somos, simples borregos? Y sí: ¿Son ellos los reptilianos y se van a quitar la careta, por fin?

Ologramas de naves extraterrestres, que dicen por ahí, pánico, y capitán América que llega para salvarnos y se cobra la poca libertad que nos dejamos. Y encima agradecidos, tú.

¡Ay! Si es que por encima y además para más I.N.R.I se acerca un cometa que la puede liar y todos calladitos, construyendo sus refugios con el dinero de nuestra lanas, por si acaso, y el Papa de gira recaudando fondos para el suyo… Poco a poco se van filtrando los miedos, las opiniones desinformadas, pues todo dios cita a la Nasa. Hasta pasan documentales para la gente culta televisiva que hablan de eso, de la simulación del impacto de un cometa que destrozará la tierra… Lo mismo se puede ver en una página de una empresa americana que, desde hace años, construye refugios para librar a los millonarios del Apocalipsis que sin duda habrá pero es que hay que hacer negocio y el mejor negocio se hace con el miedo y con el 2012 encima es el mejor mercado para sacar rédito del miedo y forrarse…

El fin del mundo está cerca, pero los causantes no serán ni los chimpancés ni los extraterrestres… Y si acaso andan por el medio, no serán más que un añadido a algo que llevamos cociendo mucho tiempo nosotros mismos… Sí, habrá un fin del mundo conocido como siempre que un supuesto gran imperio se ha disgregado… Entre otras muchas razones, para ello se inventaron la globalización, para caer sobre nosotros cuando se desmoronasen, simple argucia infantil para amortiguar en lo posible la caída… El problema es de quien se nomina como colchoneta.

Todos están ganando tiempo, es la táctica de quien sabe que se hunde y no lo concibe pero lo sabe. No somos tan diferentes unos de otros y sabemos que lo último que se pierde, y la paradoja es que es lo que te pierde, es la prepotencia.

Y es que estamos necesitados de superhéroes que luchen por la paz la justicia, es decir, su ideal americano: la paz para ellos y la justicia para su forro.

Despertaremos, aunque deja de consumir flúor para ello, atrofia la glándula pineal, y, no sé por qué, pero están muy pero que muy acojonados con esa glandulita… tenlo en cuenta. Se creen que ya saben todo de nuestro cerebro y lo único que saben es que la gente es muy cómoda y prefiere tragar lo que sea antes de abandonar los engaños en los que se han metido… Y siguen ganando tiempo.

A los pocos que van despertando pues nada: contrainformación y hostias, no tienen otro sistema… no conocen otro lenguaje… pero no van a permitir que nadie cuestione sus privilegios ganados con el honrado sudor de sus esclavos.

¿Que se mueren de hambre por allá? Na, te enseño en el telediario a una pareja que parece normal y que se gasta 5000 euros diarios en una suite, sí, parecen como tú, te dicen que tú puedes aspirar a eso, ellos son el modelo, tú, si tragas, puedes seguir soñando, existe gente que lo hace, calla y conseguirás una oferta acorde a ti, que eres tres veces vago por eso no llegas a la suite.

Hemos perdido no la conciencia, sí la dignidad… el ser consecuentes, asumir los fallos, luchar por mejorar… todo vale, les justificamos con eso, nosotros les damos el poder y no sólo a través de la urnas… pues la gran mayoría piensa que haría lo mismo si fuesen ellos aunque si no se han dado cuenta, pronto se la darán: nunca van a permitir que seas como ellos.

Estamos a puntito de justificar ríos de sangre para seguir dándoles beneficios.

La solución, como siempre, está dentro de nosotros… y no para dar uso al papel higiénico con los colores del vaticano… supongo que los (c)acólitos no limpiarán los culos de sus retoños con esos colores, espero…

Nosotros decidimos si despertamos de una puta vez y somos lo que llevamos en nuestros genes: la herencia de quienes lucharon por algo alguna vez en algún sitio para que tú estuvieses aquí: Superhéroes.

O vendrán los monos extraterrestres superhéroes del celuloide la siguiente inflación que será tu comida, la que te creías que nunca te faltaría, ya… pero tu hambre tampoco entra en el índice bursátil, espabila.

Y desearás el fin del mundo

pues será lo que te has buscado al callar

mirando hacia tu ombligo

(el que disimulan los abdominales de silicona)

y ya no existirán los sicólogos del sistema

que palien tu desazón con pastillas

te quedarás a solas contigo mismo

y el silencio será tu mayor pesadilla

y desearás el fin del mundo…


en resumidas cuentas que nunca salen

Yo, acuso

El pasado día 11 de julio me presenté en mi puesto de trabajo en la mutua MAZ de Zaragoza. Mis compañeras me advirtieron: “Gerencia te reclamó el viernes”. “Pero si estaba de vacaciones repuse”, a lo que me añadieron:  ”Nos dijeron que subieras a Gerencia en cuanto llegaras”. Así lo hice, pero era demasiado pronto y, al parecer, mis oponentes llegaban tarde. Tras un cuarto de hora vi pasar al director general de la Mutua de Accidentes MAZ desde hace un año aproximadamente. Luego el jefe de personal me pidió que entrara en la sala  contigua. Me preguntó por mis vacaciones, que había tenido la semana anterior, así como por mi visita por Barcelona en compañía de Arrabal. Una vez en el interior del despacho temía que se produjera un duelo ya que dos testigos secundaban al director general, al que yo me presente con mi nombre, pero no pude decirle mi cargo ya que a estas alturas todavía ignoro si tenía alguno. El gerente comenzó un largo pronunciamiento donde refería que desde mi ordenador se había introducido comentarios en una noticia del diario ABC en la que, según su parecer, se atentaba a su honor. Es sorprendente la alta estima que algunas personas tienen de sí mismas. Leí con detalle el largo texto que, ya supuse, era el prólogo a mi despido, un despido más de la larga lista de los que han tenido lugar en MAZ desde que llegó a su cargo el nuevo director general, la mayoría por cierto han sido improcedentes, por tanto el dinero, que ellos dicen defender y racionalizar, el dinero público se ha vertido hasta ahora con la ligereza de un petrolero hundido y agujereado.

Mi padre, despedido hace tiempo, juzgado y declarado inocente de las acusaciones vertidas por la empresa remitió esta misma semana una carta abierta al Ministro de Trabajo, el responsable en última instancia de estos acontecimientos, se trata de una carta abierta que ha remitido a varios medios de comunicación y que aquí incluyo para los interesados:

Carta abierta al Ministro de Trabajo enviada por José Luis Melgares a los medios de comunicación y al propio Ministro en relación con los despidos improcedentes en la Mutua MAZ

Carta abierta al Sr. Ministro de trabajo e inmigración Dº Valeriano Gómez enviada al ministro y a medios de comunicación con fecha 2 de agosto de 2011:

Sr. Ministro de trabajo e inmigración Dº Valeriano Gómez

Con fecha 9/04/11 le envié las sentencias del juzgado de lo social y del Tribunal Superior de justicia de Aragón. Si ha leído estas sentencias comprobará que el despido fue  improcedente. Cuando un trabajador del sistema público de la SS gana este tipo de juicios su readmisión es inmediata porque el sistema público no puede ni debe pagar despidos improcedentes, aunque yo no soy funcionario mi salario proviene de las cuotas de la SS y mi despido se ha pagado con dinero público. ¿No cree usted que es vergonzosa este hecho con la   actual situación económica y los altos índices de paro . ¿Estos señores que gestionan  son sus colaboradores? A mí me preocupa que estos Srs. sean los responsables públicos del pueblo español.

También me da vergüenza la contestación que me dieron los Servicios de Comunicación con los Ciudadanos.

Para mí también deja mucho que desear la actitud de gestión de sus directivos y compañeros de partido de la mutua MAZ, que despiden a trabajadores de forma improcedente gastando mucho dinero de las arcas públicas, para después contratar a compañeros de partido, o de la UGT (eso es así y lo puede comprobar).

En la carta que le envié no sólo le hablaba de la readmisión sino del tema de acoso e injurias hacia mi persona de las cuales todavía estoy sufriendo las consecuencias y por las que prosigo en tratamiento psiquiátrico desde hace más de 24 meses.

Este es el motivo de que haya tardado tanto tiempo en responderle, mi estado de ánimo (fecha de la respuesta de la carta que me enviaron ustedes 04/05/11).

Le pido por favor que si usted, por cualquier motivo no puede contestar a esta carta, le ruego que no me conteste ningún departamento de usted, porque lo que me respondieron hace mucho tiempo ya lo sé. Llevo 36 años luchando por la libertad de los trabajadores, fui presidente del comité de empresa 18 años, el primer miembro de la junta directiva representando a los trabajadores en MAZ, miembro de la ejecutiva de CCOO y del CONSEJO en Aragón, Secretario de Salud Labora, por cierto en esas fechas, con un grupo de agentes sociales, conseguimos el primer premio de la Unión Europea en el año 1992,  dicho premio lo recogimos en  Copenhague, y miembro de la ejecutiva de sector Seguros y mutuas de accidentes.

Durante 14 años permanentemente miembro de la comisión negociadora del convenio colectivo y otras responsabilidades políticas y sindicales, pero creo que ya hay bastantes datos para comprender mi lucha por el trabajo digno y bien hecho, y por supuesto respetando y colaborando con el sector empresarial. Como usted puede comprender en el sistema de diálogo hace falta los dos componentes y ustedes aquí han fallado.

Y reitero que si usted, por el motivo que sea, no pudiera contestarme se obtenga de hacerlo cualquier departamento, porque pueden ofender mi capacidad.

Un cordial saludo

José Luis Melgares

  • Vocal del consejo provincial del Insalud (años 80)
  • Secretario General del Sindicato de Seguros y Mutuas de Accidentes en CC.OO.
  • Miembro de la Ejecutiva y del Consejo de CC.OO. en Aragón
  • Secretario de Salud Laboral de CC.OO.  (1988-1992)
  • Organizador de las I Jornadas del Accidente Laboral en las CC.AA. (año 95)
  • Autor del libro El accidente laboral publicado en el año 95
  • Presidente de la Agrupación de Exboxeadores en Aragón (años 80)
  • Vicepresidente de la Federación Aragonesa de Boxeo (años 80)
  • Presidente del Comité de Empresa de MAZ (18 años)
  • Miembro del Consejo de Administración de la Mutua  MAZ (año 87)
  • I Premio Internacional por el proyecto de Salud laboralCEPREM entregado en Copenhague. Reconocido por la Unión Europea como experto en salud laboral.
  • Director regional de la Mutua MAZ en Teruel (1999-2001)
  • Director comercial de la Mutua MAZ (2001-2010)
  • Director territorial de Baleares de la Mutua MAZ (2000-2001)

17131140-G

Plaza República de Roma Casa 4

50730-El Burgo de Ebro

670749340

[email protected]

 

[En la imagen superior e inferior mi padre José Luis Melgares en foto reciente No he querido incluir la fotografía de los que conforman el tribunal de inquisidores para no agredir el sentido estético de mis lectores]

Limpieza de bajos/ notas desafinadas:contrapuntos de sutura

Son los días que se estropean en un instante, ese que siempre está, ese que ocultas bajo la rutina, si la tienes…

 

(Nota: evidencia manuscrita sin fecha… posiblemente una especie de voz interior en el contrapunto… una nota más de paso, al menos de intentar darlo, parece, pues todavía no se percibe la armonía, si ésta existe, si es que algo regresa, si existe una melodía… quizá sólo se trate, de eso: una banda sonora de contrapuntos, aunque no concuerde con las imágenes, puede que sea una improvisación— seguir investigando…)

 

cada vez me cuesta más coger un ritmo, un traspiés y lo deshago todo, busco luz y me sumo en la oscuridad, el tedio me puede, no encuentro el contraste dentro, algo fuera que me ilusione, todo es un círculo vicioso, sé que es mi lucha, siempre pierdo siempre gano pues siempre regreso al punto de partida, y ya no sé nada, parece que el camino se borra, siempre dando vueltas alrededor de mi ombligo, deleitándome en la lenta disolución, todo se me cae, no encuentro un lugar dentro de mí, soy consciente de que aquí me pudro, pero es como si tuviese que purgar la inacción del pasado con más inacción, las cosas se suceden, las oportunidades, soy un tipo válido que se desprecia al dejarse pudrir, a veces también busco una mirada que me dé la vida, una caricia, una palabra de ánimo, una discusión, pero no tengo nada, ni la oportunidad de rebatir, todo es silencio, improviso mi desastre, no se puede reafirmar algo que no es consistente, siempre soy atonal, no existe en mí una ilación lógica, no guardo ninguna relación armónica, sólo deseo fluir pero día tras día me aíslo, siempre me he dejado para mañana y éste nunca llega, nunca ha de llegar…

 

… la culpabilidad… te la van endiñando, por no tener hipoteca, no ver gran hermano, no saber nada de subwooferes, ni de home cinema, 5.1, por no cuadrar, y entonces aparece hacienda y te declara también culpable y a pagar… por no consumir, no tener un crédito… y ellos se sienten arropados, se saben con razón, lo cantan a coro en su karaoke, siempre fagocitando melodías ajenas… razón, sí, la que no encuentro en mí,

tenemos que irnos

, sin un medio para reproducir los sonidos graves que en mí se atascaban, lo que poco a poco me iba pudriendo, pues en su pentagrama dodecafónico, lineal, previsible, metódico, cuadriculado, yo no entraba en la lista que era su mundo, sus notas eran para mí las púas de la alambrada, perfectamente ordenadas, allí donde vivía, atrapado por mi racionalidad, desgarrando mi instinto, deleitándome en la inmolación, acojonado, totalmente acojonado, hoy lo sé, cuando ya no tengo finales, ni principios, y sólo busco camino para recorrer, pactando en cada cruce, intentando avanzar…

… la culpabilidad, sí, ¡cómo no!, buscan una generación que no se sienta culpable, todo es lícito, mientras pagues, también a los abogados, no importa la verdad, eso ha calado profundamente, importan las pruebas, cómo venderlas, es así, podremos ser lo que queramos, no existen cortapisas, una nueva religión, matar el pecado que coarta, tiene muchos adeptos, nos ha jodido, sentirse de puta madre cuando ejerces tu libre albedrío sobre los demás, la cuestión siempre está en su contrario, el nuestro, cuando nos pisan, en eso se basa su letanía, sólo el más fuerte pisa, los demás aguantan, sí, yo no quería enfrentarme a vuestra realidad, no era mi terreno, ni quería ni podía ganar, y nunca me he metido en ningún sitio si no soy capaz de asumir todas sus consecuencias, los contrapuntos nacen de las contradicciones, o quizá esto sólo sean, como dice el poeta Felipe Zapico: contra-puntos de sutura, los que nacen de los que, algún día, serán puntos de ruptura, quizá por eso he hecho muy pocas cosas, sí, no necesito ninguna mitología, ni mucho menos las modernas, no necesito un aval científico, engañarme para que ellos se justifiquen, ese era un punto del que pendíamos, me utilicen moralmente al hacerme partícipe de su mundo, no necesito el subidón de buscar a alguien a quien pisar para soslayar mi mierda, por eso no era eficiente en su sistema, nunca suspendí mi incredulidad, no era nadie, pero buscaba en mí que todas las voces interactuasen, siempre metiendo el dedo en el culo, es el puto problema que sigo teniendo, ser una nota ajena al acorde social, ahora que todos se dejan pisar, que han mordido el engaño de la melodía del canto de sirena, se lo han tragado al aspirar a ser dioses siendo carnaza, de eso se trata, de atiborrar con pastillas el hueco de la conciencia extirpada, ya te injertarán un interruptor que active los recuerdos positivos, te los van a inventar, no te preocupes, y te verás pisando y así aguantarás un día más en tu realidad sin culpabilidad, pues ejerces tu libertad al ser pisado y esclavizado, tú les has justificado, yo no, no pude jugar en esa realidad séptica, extirpar, sajar de mí lo que me mantenía vivo, pues sigo pensando que la culpabilidad genera acción, reflexión, aunque desgaste, forma parte de la lucha, de la vida, si quieres intentar mejorar algo, a ti, a lo que te rodea, por ello ninguna parte de mí es como ellos, me he preocupado mucho por conocerme, por aislar a los impostores que habitan en mí, pactar con ellos, luchar unidos, pues mientras sigas pensando que una parte de ti haría lo mismo que hacen ellos contigo, te seguirán esquilmando cada día un poco más y nunca protestarás, ya les has justificado, pues la culpabilidad no existe en su mundo, la suya, y no tendrás ya nada, ni tan siquiera la posibilidad de sentirte culpable, como yo lo estaba, pues mi polla era deseo y mi mente desidia, puta lucha interna que desgasta, no da rédito, no inmediato, pero te conviertes en presa fácil, pues llevas la duda al día, y dudas de todo, empezando por ti mismo, y acabas aislándote aún más, sin encontrar un interlocutor válido, ni un amigo, ni un puto bar donde emborracharte hasta que te cruja el alma, limpiar la mente en el culo del vaso, esa lente que te hace ver tu letra pequeña, nada más, dejar de sentirme un esperpento por la culpa ancestral, la que te arrastra por la palabra dada, lo único que siempre he tenido, la que no he de vender, ya ves, mi palabra, la que pesa y nunca desaparece, la que es lápida de las demás palabras, de las que haces cruces y abandonas cuando descubres, por fin, que nunca tendrás un lugar, formas parte del camino, no existe en ti un principio ni un fin, todo está en ti, la palabra que avanza, el cruce de palabras, la alambrada que te desgarra, el campo abierto que minas con tus miedos,

sólo busco ilusionarme

, al intentar ser empático, comprender, ponerme en su lugar, todo eso llegó a castrarme, por no ser yo, no tener un territorio en el que refugiarme, recomponerme, restaurar las heridas de la lucha sin cuartel contra el deseo, olvidarme de mí por intentar resolver los problemas ajenos, arrastrando el lastre de los míos, fue cuando empezó el tic en el pulgar izquierdo, el hijoputa no paraba de levantarse, a su puta bola, pero nunca he dejado a nadie en la estacada, sólo a mí, yo no iba a ninguna parte, ese tiempo en el que no estuve el reloj se había parado, así viví varios años en un amargo segundo que no acababa de pasar, la manecilla tenía el mismo tic que mi pulgar, siempre el mismo puto instante, ese en que das tu palabra y, al momento, cuando vas a reclamar una moratoria, te ves dando la misma palabra, una y otra vez… una y otra vez… este puto muro que sólo puede romper la locura de romper un mundo de miedos, parco peaje hacia la libertad en ti, dejar de andar purgando un no sé qué, cargando con las culpabilidades que los demás se extirpan y encima pagar por ellas en este puto desierto donde no cuadro, todo por un puto instante en el metrónomo de la canción de tu vida, la que te pudre, la que se descojona, segundo tras segundo, de ti…

tenemos que irnos

y el hijo puta del pulgar que decía a todo que ok, sí, todo va bien, no hacía falta nada más, así se engaña a ese instante donde el precipicio se alumbra, cuando descubres por dónde ir deslizando, segundo a segundo,

pequeños trozos de ti…