Porto Alegre: Otro mundo es posible

29-noviembre-2000 · Imprimir este artículo

Por

A lo largo de la semana del 31 de enero al 5 de febrero, compromisarios, intelectuales y agentes sociales de todo el planeta se dieron cita en una ciudad del sur de Brasil llamada Porto Alegre, en el II Foro Social Mundial. Decenas de miles de participantes (entre ellos Leonardo Boff, James Petras, Susane George, Baltasar Garzón, Bové, Chèvenement, Pérez Esquivel, Noam Chomsky o Rigoberta Menchú) se reunieron, por segunda vez, para plantear la necesidad de mejorar el mundo más allá de las sombras que algunos intentos dejaron en el funesto siglo XX.

La elección de Porto Alegre como destino del Foro Social Mundial no es casual. Es la única gran ciudad de Brasil con una administración local con presupuestos participativos, orgullo de la izquierda americana.

El Foro se desarrolla desde hace dos años a través de cientos de talleres, conferencias y seminarios, además de un gigantesco campamento de la juventud. Quince mil delegados, seis mil organizaciones, setecientos talleres de discusión. Toda una galaxia alternativa donde destaca la coordinación intelectual realizada por grupos cercanos a la izquierda francesa y a la publicación Le Monde Diplomatique que dirige el prestigioso intelectual Ignacio Ramonet.

Las organizaciones de la izquierda brasileña como el MST (Movimiento de los Sin Tierra), que tiene seis millones de afiliados, reciben a diversos grupos sociales internacionales, ecologistas, sindicatos, ONGs, restos de partidos comunistas, intelectuales socialdemócratas y libertarios, así como grupos religiosos de todo el planeta.

Aquí toman tierra y hacen masa diversos pensadores y personajes del mundo llegados a este lejano rincón del mundo atraídos por un sueño colectivo que tiene miles de años y que implica una actitud de denuncia universal y un programa de cambio.

El programa de este Foro contempla la producción y el reparto de la riqueza, la sociedad civil, la ética y la política, los derechos de los pueblos,
la condonación de la deuda externa, la creación de una economía solidaria y el control del capital financiero, la democratización de la comunicación y la organización del propio movimiento que plantea otra forma de globalización.

DESPUÉS DEL 11 DE SEPTIEMBRE

El movimiento denominado antiglobalización se ha resentido tras los violentos incidentes del pasado verano en la cumbre de Génova y la espiral de terror y guerra tras el 11-S.

Si Génova supuso la aparición de una contestación violenta bastante gratuita, con tintes de provocación, Porto Alegre ha dado un ejemplo de civismo internacional. Lo que se pretende en Porto Alegre es articular una internacional que no se sabe muy bien a dónde va, pero que sí sabe contra qué se manifiesta y con qué no quiere ser identificada.

El pensamiento único y el neoliberalismo son los referentes a combatir, y la oposición a los mismos constituye el mínimo común denominador de todos los presentes.

Noam Chomsky, el reputado intelectual y profesor del Instituto Tecnológico de Massachussets, abrió el fuego en Porto Alegre afirmando que el 11 de septiembre “las armas estaban siendo apuntadas, por primera vez, en otra dirección y denunció la naturaleza violenta del imperialismo europeo y americano así como a los poderes ilegítimos del planeta que ahora se reúnen en los grandes foros económicos y señaló el peligro de la privatización de las patentes de medicinas y biotecnología, así como la militarización del espacio aéreo, de imprevisibles consecuencias.

Definió a Porto Alegre como una Internacional y como tal, en contra de los que suele decirse, como una fuerza globalizadora.

El problema, para los organizadores de este foro no está en la globalización, sino en cómo se haga la globalización.

Para Chomsky no existe el libre comercio, y retó a los periodistas a que le dieran un solo ejemplo de sociedad occidental donde funcione la democracia participativa o no existan enormes diferencias de clase.

Para el profesor, la lucha de clases se ha internacionalizado y en esta lucha, la clase de los poderosos ejerce sin parar su dominio. Frente a ello, dijo Chomsky, el Foro Social de Porto Alegre es el embrión de algo diferente.

QUÉ HACER

Susane George, politóloga, más conocida por su best-seller mundial El informe Lugano coordinó un seminario bajo el título de Políticas de la Globalización que congregó a los delegados de múltiples organizaciones en busca de definiciones estratégicas.

En opinión de Susane George, asistimos a un proceso de construcción de la unidad de una Internacional, lo que constituye una “gran ceremonia” donde lo que sucede es un hecho nuevo y un claro momento histórico de cambio.

“Desde hace 3 o 4 años” se viven cambios trascendentes, pero éste será un proceso largo y complejo, no exento de contradicciones”. Su tesis es que “desde que existe un observatorio para la globalización, ha surgido una conciencia crítica y el capitalismo no puede actuar con la impunidad de antes”. En la asamblea que cerró el seminario, delegados de todo el mundo, excepto los países árabes, discutieron si era necesario coordinar la galaxia de grupos presentes. Los libertarios discutieron con los viejos comunistas, partidarios del partido y de la organización, pero el equilibrio de la discusión estuvo marcado por las corrientes socialdemócratas radicales.

FRENTE AL FATALISMO CONSERVADOR

El escritor español Manuel Vázquez Montalbán pronunció una conferencia dedicada a los medios comunicación y la globalización, ante mil delegados, que aplaudieron repetidas veces. Para el escritor, “cada vez que se creen que nos dominan nos cuentan que se ha acabado la historia, lo que ya ha sucedido siete veces si no me falla la memoria”. La reconstrucción de la esperanza en la utopía centró una buena parte de su discurso, en el que hablo de autocrítica de la izquierda, incapaz durante años de plantear una respuesta al determinismo fatalista conservador “que nos dice que las cosas no pueden cambiar porque cada vez que lo intentamos ha sido un desastre”. Montalbán tendió puentes al liberalismo, al ironizar sobre Soros, de quien dijo que es ciertamente un partidario del diálogo entre foros, lo cual es de agradecer, y que “si existe un cielo en la teología neoliberal, cosa que desconozco, Soros se lo ha ganado”.

Montalbán arrancó el mayor aplauso cuando dijo que si la obra de

Los crímenes del comunismo ( libro que establece en 100 millones las víctimas de la utopía comunista) está ahí, los crímenes del neoliberalismo no cabrían en todo el papel del mundo.

AGITACIÓN EN PORTO ALEGRE

Mientras los delegados trabajaban en centenares de talleres, se sucedían las manifestaciones espontáneas que recorrían entre gritos y banderas las instalaciones de la Universidad Pontificia. La más llamativa y ruidosa se convirtió en un homenaje a Carlos Guliani, joven activista muerto en Génova el pasado verano al ser tiroteado por la policía en un enfrentamiento. Las muestras de rechazo a la situación en Argentina y las carteladas y consignas a favor de Palestina fueron otros actos a destacar.

Cientos de tenderetes de diversas organizaciones congregaban a militantes venidos de todo el mundo que intercambiaban panfletos, libros y consignas.

A MODO DE CONCLUSIÓN

El II Foro Social Mundial ha finalizado dejando suficiente documentación para analizar en los próximos meses. Las propuestas para la acción quedan sobre la mesa, y se refieren a temas como la deuda externa, el comercio justo, trabajo, desarrollo sostenible, minorías étnicas, espiritualidad y cambio social, crisis de representación y movimientos ciudadanos. La capacidad del foro para hacer reales estas propuestas es muy relativa, por eso, dicen los organizadores, “el foro se consolida como una llamada de atención a los poderes mundiales y como un principio de coordinación entre organizaciones muy diversas, pero no como una dirección de nada”.

“La aparición de un nuevo sujeto crítico histórico” es lo que destaca de este encuentro el profesor y sociólogo Inmanuel Vallerstein, quien manifestó su optimismo respecto al futuro del Foro Social Mundial que, en su opinión, “se extenderá por otras zonas del mundo y no va a parar de trabajar”.
Podríamos resumir este foro diciendo que sobre la vieja Internacional se está construyendo otra menos ideológica y más sensible a los cambios que la tecnología y la nueva espiritualidad manifiestan. Leonardo Boff, ausente por enfermedad, lo explica a unos pocos periodistas vía Internet diciendo que merecemos un destino mejor y para ello es necesario beber de muchas fuentes de espiritualidad.

Cada mañana se organizaba junto al Foro una ceremonia religiosa, y por las noches en el campamento la juventud se hablaba casi tanto de espiritualidad como de política. Un grupo ataviado con brillantes turbantes naranjas meditaba permanentemente en la sede del Foro para que cambie el mundo. Verdes, alternativos, indígenas, ecólogos y libertarios están apareciendo para renovar a la vieja izquierda.

“Ya pasó el tiempo del materialismo dialéctico y los partidos fuertemente centralizados”, explica un delegado verde.
Una gran llamada a la conciencia crítica de la humanidad que haga posible un cambio social es lo que queda en el aire tras los azules días y las mágicas noches de Porto Alegre.

Entrevista a Mónica Cavallé

29-noviembre-2000 · Imprimir este artículo

Por

Por Rafa Millán e Iñaki López (www.uam.es/mandala)

“FILOSOFÍA COMO TERAPIA”
“Aproximadamente una tercera parte de los casos que trato no sufren debido a alguna neurosis clínicamente definible, sino a causa de la falta de sentido y de propósito de sus vidas.” (Carl G. Jung).

Mónica Cavallé es pionera en España en el campo del asesoramiento filosófico. Imagen del espíritu socrático, de la filosofía como arte de vida y sanación; Mónica reivindica la sabiduría como medio para alcanzar la plenitud. Actualmente es presidenta de la Asociación Española para la Práctica y el Asesoramiento Filosófico (www.asepraf.org).

La casa de Mónica Cavallé es una casa de té, un ágora socrática, una academia y un refugio zen. Un suave aroma a incienso de sándalo y una elegante decoración vegetal nos indican que estamos en un santuario. Todo parece emitir un discreto aire de serenidad. Al cabo de unos minutos, nos damos cuenta de que hablamos, como siempre, con una amiga.

Mónica, ¿qué es el asesoramiento filosófico?
El asesoramiento filosófico es una oferta de orientación y asesoramiento alternativa a las psicoterapias basada en la filosofía práctica. Es decir, utiliza una metodología y una aproximación específicamente filosóficas.

¿En qué consiste?
Todo el mundo, lo sepa o no, tiene ya de hecho una filosofía de vida a través de la cual interpreta, significa y valora su experiencia. La orientación filosófica busca hacer consciente, clarificar y madurar la filosofía personal que está en la base de las situaciones que el consultante plantea. El eje del asesoramiento filosófico es el diálogo, un diálogo mayéutico, libre y no jerárquico que, en todo momento, respeta y promueve la autonomía y responsabilidad del asesorado sobre sí mismo. Su fin es ayudar a vivir con más conciencia y autenticidad.

¿En qué se diferencia, entonces, de la psicología?

Muchos enfoques psicológicos y psiquiátricos parten del paradigma salud-enfermedad. El asesor filosófico no opera con este paradigma. No busca detrás de los problemas humanos enfermedades mentales o disfunciones psicológicas. Ahora bien, la orientación filosófica no se plantea como un sustituto de la psicología ni de la psiquiatría; sencillamente, reivindica que muchas dificultades del vivir requieren un tipo de aproximación específicamente existencial y filosófica. Es erróneo psicologizar o patologizar sistemáticamente el sufrimiento emocional y los conflictos o las situaciones existenciales difíciles.

¿Es necesario tener conocimientos filosóficos para acudir a un asesor?

No. La filosofía práctica no necesita de un bagaje de conocimiento erudito. Lo que pretendemos es recuperar la filosofía originaria: un diálogo mayéutico no necesitado de antecedentes intelectuales, es decir, en el que no tiene mucho sentido remitirse permanentemente a figuras de autoridad. La filosofía es, ante todo, una inclinación natural de todo ser humano.

¿Quién puede ser asesor filosófico?
En cierta medida, todo el mundo en algún ámbito de su vida es orientador: los padres lo son de sus hijos, etc. Luego está la figura profesional del asesor filosófico. El requisito, dentro del marco de nuestra asociación, es tener una titulación universitaria en filosofía y pasar unos cursos destinados a complementar la formación, básicamente teórica, del filósofo con un conocimiento práctico orientado a la ayuda.

¿Qué cualidades tiene que tener un buen asesor?
La filosofía no ha de ser solamente un discurso sobre la realidad, sino, ante todo, un estilo de vida. El filósofo asesor ha de encarnar las ideas que supuestamente comprende y enseña. Ha de tener madurez, experiencia vital y ser profundamente respetuoso y tolerante. Creo, además, que la alegría serena y la ecuanimidad son sellos del buen filósofo.

Entonces conozco a muy pocos “buenos filósofos”…
(Risas) El cliché sobre el filósofo lo muestra, efectivamente, como una persona sombría y compleja; incluso amargada. En algunos pseudofilósofos pueda darse un cierto regodeo mórbido en el hecho de ser una persona infeliz, como si esto fuese un signo de profundidad. Creo que esa actitud, algo snob, es fruto de una filosofía que ha enfatizado el aspecto puramente mental y ha disociado el pensamiento analítico de la intuición profunda y del ser del filósofo.

¿Cómo se ha perdido la filosofía vital en Occidente?
Eso no es completamente cierto. El estoicismo, por ejemplo, una tradición sapiencial y vital, ha sido la doctrina filosófica que, con diferencia, ha tenido más vigencia en Occidente, ya que perduró por más de 500 años en la antigüedad, y ha mantenido su influencia hasta el presente. Algunas psicoterapias cognitivas, por ejemplo, se inspiran en principios de la filosofía estoica.

Lo plantearé de otra manera, ¿por qué se ha escindido la filosofía especulativa de la “sapiencial”?
Creo que uno de los factores que ha favorecido esta escisión es la propia estructura de la universidad. En la antigüedad, la autoridad del filósofo se fundaba en su propia sabiduría intrínseca. Con el nacimiento de la universidad surge la figura del filósofo profesor que concede el título de filósofo en base a la mera posesión de cierto conocimiento erudito. Otro factor importante ha sido el monopolio que ha tenido la religión, en Occidente, como único referente de transformación personal y de la liberación interior, dejando a la filosofía los aspectos meramente teóricos y abstractos.

(Se puede leer la entrevista ampliada en www.uam.es/mandala)

Bibliografía recomendada:

La Sabiduría Recobrada. Filosofía como Terapia, de Mónica Cavallé

Philosophy as a Way of Life, de Pierre Hadot

Tecnologías del Yo y Hermenéutica del Sujeto, de Michel Foucault

Entrevista a Rosendo Mercado

28-noviembre-2000 · Imprimir este artículo

Por

Por Cristina Martín

ROSENDO SIGUE LOCO POR INCORDIAR

Rosendo Mercado es una de las figuras más excepcionales del rock español y, a sus 48 tacos, sigue dando de qué hablar y de qué pensar. Sus comprometidas y complejas letras lo hacen de lo más interesante. Muchas son las interpretaciones que se pueden sacar de sus temas de siempre y de su nuevo disco Veo veo mamoneo.

¿Cuál es el significado del CD Veo veo mamoneo?
La expresión la utilizo yo. El mamoneo está ahí, sobre todo en el rollo político y social. Se le está dando mucho valor a la tontería y se está pasando de los temas serios a un sinsentido que no sé dónde nos va a llevar. Todo esto lo reflejo en el disco.

Habéis grabado el CD en las landas francesas, ¿por qué habéis salido fuera de España?
La experiencia ha sido muy buena. El estudio es de primera fila a nivel mundial y reunía los elementos que necesitábamos para hacer este disco. El ir a Francia ha sido un consejo de nuestra compañía

¿Os ha servido la lejanía para sumergiros más en el disco?
Sí. Es fundamental. Antes ya habíamos grabado en Almería, cerca del Cabo de Gata. En Madrid no puedes desconectar. En Francia, buscábamos un estudio que no tuviera nada que ver con un estudio de grabación y lo encontramos.

¿Han cambiado mucho los mensajes de tus letras?
Intento hablar de lo que me preocupa y, por suerte o por desgracia, son temas que se repiten. El rock and roll es una forma de denuncia y de contestación. También es cierto que me he buscado una forma de escribir pienso que personal y que para mí es muy importante, aunque me cuesta mucho trabajo. Yo, lo que hago, es intentar retener la atención del que me escucha. A veces, incluso me han dado interpretaciones de mis canciones mejores que la mía. Es un gustazo saber que la gente dedica un tiempo para averiguar qué es lo que estoy diciendo.

¿Cómo se te queda el cuerpo cuando se juntan un montón de grupos y te hacen un disco homenaje versioneando tus canciones?
Bien. En su momento me pareció exagerado y ni me lo creía, sobre todo porque debería haber sido con Leño, que era realmente el grupo con el que me había dado a conocer. Por otro lado, me daba la sensación de que me estaban quitando del medio. Además, fue una promoción extra en un momento en que no lo tenía tan claro. Necesitaba ese reconocimiento porque nunca se me había dado cancha a nivel de medios.

¿Qué piensas que ha sido peor para la música: Operación Triunfo o el pirateo de los CD’s?
Siempre me han pirateado y lo tengo asimilado. Tampoco he vendido cifras importantes de discos como para darle importancia. Lo he denunciado cuando me he dado cuenta de que empezaba a ser un tema serio, pero no tengo soluciones y se nos ha ido de las manos. Quizás habría que replantearse los precios.
Operación Triunfo no es santo de mi devoción, en principio parecía una idea original, pero se ha utilizado mucho desde los poderes oficiales y desde un medio público. Estoy convencido de que están comiendo el coco a los chavales y el tiempo les demostrará que han sido utilizados. El problema es que se les está dedicando un tiempo en los medios que no sé si se merecen y que impide la presencia de otros músicos.

¿A quién le debes el estar metido en el mundo de la música?
A mi abuelo, que me regaló una guitarra a los 7 años, pero también a mi empeño personal

La Patata Química, Yesca, Fresa… ¿Qué te recuerdan estos nombres y qué sensaciones te transmiten?

Era lo primero que hacía con mis amigos del barrio. Fresa fue el primer grupo en el que empecé a tocar y a trabajar profesionalmente ganando cuatro duros que me hicieron pensar que de la música se podía vivir. Algo bastante equivocado porque después pasé varios años de crisis y de penitencias.

¿Cómo se puede vivir del rock?

Con mucho cariño, porque no es fácil y sobre todo en la época en que yo empezaba, que estaba el “abuelo” ahí mandando y prohibiéndolo todo. Fue duro, pero lo conseguí por empeño personal. Así que a aguantar marea y a seguir para delante.

¿Cómo ves el panorama del rock actual?

Bien. Me parece que es una fórmula asumida y ya nadie se asusta de nada. Sin embargo, el rock es problemático y como tal no tiene apoyos a nivel comercial.

Entrevista a Juankar, cantante y letrista de Boikot.

28-noviembre-2000 · Imprimir este artículo

Por

Por Cristina Martín

“Este CD está dedicado a personas que han fallecido en circunstancias crueles e injustas”

Boikot es una de las bandas más representativas del rock español. De espaldas al mundo, es su nuevo y noveno trabajo. Ya llevan quince años sobre los escenarios reivindicando la paz, la igualdad y la libertad..


¿Cuál es el mensaje global de vuestro disco De espaldas al mundo?

Este disco lanza un mensaje en contra de la pena de muerte, las torturas y asesinatos de niños, también habla sobre nuestra indiferencia. Se encuentra en el contexto social de la libertad y el respeto. Además, hemos rescatado Inés, una canción de la Segunda República adaptada a la actualidad sobre cómo ven los niños los conflictos bélicos.

En la canción Ni un golpe más aparece un solo de guitarra de Flojos de pantalón, ¿se trata de un tributo a Rosendo?
Cuando se grabó el disco Agradecidos…Rosendo, la discográfica no nos dejó participar. Desde entonces, metemos en los discos un punteo o una estrofa de Rosendo. Mucha peña no se ha dado cuenta y ningún periodista nos lo había preguntado antes.

Si el disco se llama De espaldas al mundo, ¿por qué el feto de la portada está abrazando a la Tierra?

Es un punto contradictorio. Representa el enfrentamiento entre las ONG’S y los gobernantes que rechazan mejorar la situación. Refleja que los bebés nacen amando la vida y después se encuentran con la desolación. También reflejamos el documental que lleva este mismo nombre, donde se cuenta la historia de niños explotados, de un condenado a muerte en EEUU y de la guerra del Kurdistán. Este CD está dedicado a personas que han fallecido en circunstancias crueles e injustas.

La canción Yo telolailo, escrita por Ebaristo, de la Polla, critica el nacionalismo ¿Estás en contra de todo tipo de nacionalismo?

Yo, personalmente, creo que la Europa de los pueblos debería ser una constante, respetando cultura, costumbres y vida. Ya es hora de que todos los políticos dejen de traficar con la paz. Y, ¿para cuándo un referéndum en el País Vasco?

El tema La vieja escuela pone de manifiesto que no aprobáis la LOU. ¿Cómo ves el panorama educativo español?

En el mundo educativo, cada vez está más influenciado por el capitalismo, parece que la educación volverá a ser privilegio sólo de unos pocos: los ricos. El país que no conoce su historia está condenado a repetirla.

Hablando de problemas sociales, ¿qué opinas del apoyo del gobierno español a la guerra en contra del terrorismo liderada por George Bush?

Me parece fatal, no lo ha consultado ni siquiera con la oposición, y me siento avergonzado de pertenecer a este país.

Nos dan palos por todas partes, ¿crees que la gente protesta lo suficiente?
Son muchas las personas que se manifiestan de forma alternativa, pero se actúa individualmente. Pronto se recuperará la colectividad para que no nos acaben aplastando.

FSM 2002 y campamento de la juventud

28-noviembre-2000 · Imprimir este artículo

Por

Por Didac Costa

Durante los primeros días de febrero del 2002 se celebró en la ciudad brasileña de Porto Alegre el segundo Forum Social Mundial. Este encuentro pretende convertirse en una plataforma plural de articulación y debate de las diversas tendencias y formas de superación del actual orden neoliberal.

El FSM se propone justamente como contrapunto al Forum Económico Mundial, que se celebra todos los años en Davos, Suiza. Allí se dan cita las más grandes empresas del planeta, los gobiernos más poderosos del globo y, en un esfuerzo por democratizar la cumbre, cualquier ciudadano que pueda pagar la módica entrada de 20.000 dólares. Se decide allí, desde hace tres décadas, el rumbo del planeta, que pasa, como sabemos, por liberalizar, abrir mercados y desregular la economía global.

La ciudadanía planetaria consciente y comprometida entendió hace ya tiempo que ese rumbo neoliberal no favorece el crecimiento económico de los países emergentes, sino que al contrario, provoca un aumento de la desigualdad económica entre las naciones del globo, que, a pesar de que vieron crecer entre 1960 y 1995 la riqueza global del planeta alrededor de un 40%, vieron también crecer las desigualdades norte-sur de una relación de 1 a 9 a una de 1 a 40.

Este cinismo institucionalizado de las organizaciones transnacionales encargadas de organizar la economía global obligó a la ciudadanía transformadora a crear una instancia en la que no fueran los más ricos del planeta quienes decidieran el rumbo de éste, en función de unos pocos intereses de clase, sino que fuera la humanidad entera quien, en un foro de propuestas y análisis libres, encontrara una forma más eficaz, justa, racional, orgánica y sustentable de relación entre los seres.

Ni la fecha del evento -últimos días de enero, primeros de febrero-, ni el nombre de éste: Forum Social Mundial, ni la ciudad que albergaría el Forum: Porto Alegre fueron decisiones tomadas al azar, sino que al contrario, fueron estratégicamente planeados en un excelente jaque al sistema: en las mismas fechas en que se celebra en Suiza un Foro Económico Mundial, se lleva a cabo en Brasil un Foro Social Mundial, en una ciudad que en lugar de recibir con alambradas los antiglobalización, los recibe con los brazos y el corazón abiertos. Una ciudad que desarrolla además un ejemplar modelo de democracia participativa, el Presupuesto Participativo, en el que las decisiones que afectan el presupuesto de la ciudad son decididas por los propios ciudadanos mediante asambleas barriales, lo que representa un innovador sistema que trasciende tanto la lógica de mercado como la estructura de partido.

El Primer Forum puso efectivamente entre la espada y la pared a quienes se reunieron en Davos, hasta el punto de que en una videoconferencia entre Davos y Porto, el propio George Soros, profeta de la especulación financiera reconoció la necesidad de tasar y regular las transacciones financieras, como se propuso en Porto Alegre.

En el Forum se creó un importante espacio para la juventud: el Acampamento da Juventude, que en esta ocasión recibió el nombre de Carlo Giuliani, en homenaje al joven italiano asesinado durante las protestas de Génova contra el G8 en julio del 2001. Nos juntamos este año unos 15 mil jóvenes, en tiendas de campaña y hamacas, durante los cinco días del Forum, creando una hermosa y esperanzadora Torre de Babel utópica.

El campamento terminó diferenciándose del Foro y tomando un cuerpo propio. Los acampados éramos los antiglobalización de siempre, los de las protestas de Seattle, Praga o Génova, mientras que en el Forum eran otros los antigloblización, de más edad y capacidad de influencia. Los jóvenes del campamento, sin embargo, no se juntan aquí únicamente para protestar contra los agentes responsables del actual (des)orden mundial, sino que para crear también, para discutir, descubrir e imaginar nuevas formas de relación socioeconómicas. Nos juntamos para crear, para emanciparnos de cualquier forma de paternalismo y ser nosotros mismos quienes creemos, con la responsabilidad y disciplina que eso implica. Los grados de compromiso y las formas de lucha de cada uno en el campamento han sido distintas estos días: unos bebían caipirinhas todo el día, otros reservaban el poco tiempo que dejaba el Forum para organizarse, discutir y plantear actuaciones; para superar y construir un mundo nuevo no desde el cambio de los poderosos, sino desde el trabajo constructivo de los de abajo, de los que hacemos de la solidaridad y la lucha por la igualdad global una forma de vida. Sin la protesta no hubiera habido ésta otra antiglobalización pacífica y creativa, y sin las nuevas propuestas, las protestas serían tan sólo un reflejo de ese mismo paternalismo.

Campamento y Forum se convirtieron, entonces, en dos espacios complementarios de creación. Mientras en el Forum se discutía en lo macro y en lo institucional, en el campamento, marcado por un espíritu más libertario, además de decidir y construir en lo macro, trabajamos también en lo micro, organizándonos en asambleas, y tratando de articular las diversas formas de lucha.

Construimos durante cinco días la utopía a la vez que vivíamos en ella. Nos unimos para pasar la página de la historia, en una nueva forma de revolución que no pasa por líderes ni partidos, sino por la organización creativa de la ciudadanía global. Entre los muchos personajes interesantes que compartió con nosotros estaba Oscar, un espontáneo guardián del fuego, algo parecido a un chamán que llegó a pie desde Méjico para cuidar del fuego de la armonía que se hizo en el centro del campamento, y permitir así mantener un necesario espacio de serenidad y descanso. Pudimos ver jóvenes desnudos gritando y corriendo bajo la lluvia, con banderas del PT; vimos obras de teatro espontáneas, gritos de felicidad de grupos en uno y otro lugar del campamento, reuniones y asambleas de lo más diversos en cualquier rincón del campamento; noches argentinas, en las que algunos invitaban a un asadito al que pasara por allí, montando también un improvisado boliche de fiesta que duraba toda la noche; meditaciones y yoga a las seis de la mañana después de litros de caipirinha; visitas de importantes personalidades del movimiento antiglobalización; comportamientos éticos, humanos, de corazón. Pudimos compartir con los compañeros del Movimiento de los Sem Terra, quienes ayudaron y asesoraron la construcción del acampamento, invitaban a comer a los demás compañeros o ayudaban a vigilar las cosas de sus vecinos; conocerse era algo fácil y divertido, compartir lo normal; hacer colectas para comer, beber o fumar juntos lo cotidiano. Descubrimos la importancia de hacer del campamento un cuerpo no separado sino contiguo al FSM, que democratice sus dinámicas y reciba del Forum más organización y contenidos. Una simbiosis orgánica y necesaria, ya que siempre la juventud ofrecerá nuevas propuestas, más radicales, más honestas, más verdaderas, y siempre el FSM será más institucionalizado.

Esperamos ser muchos más el próximo año; y que quien no pueda llegar hasta aquí, pueda participar en los diversos FSM que se van a empezar a hacer a nivel continental, nacional y regional en todo el planeta.

Entrevista a María Toscano y Germán Ancochea

24-noviembre-2000 · Imprimir este artículo

Por

Por Carlos Aguirre

LA MÍSTICA ES EL CONOCIMIENTO DE LO REAL

Varios son los libros que sobre mística, metafísica y espiritualidad, han publicado Germán Ancochea y María Toscano en los últimos años. Con la excusa de su último libro, ¿Qué decimos cuando decimos Dios?, hablamos con ellos.

Muchos autores señalan el problema del nihilismo como el gran referente de nuestro tiempo. Hay quien lo ve como una gran pérdida y quien, sin embargo, lo afronta como una necesidad…
En la sociedad actual, no hay casi identidad pues ésta viene determinada por el televisor y los periódicos. Vivimos la sociedad del pensamiento débil. La identidad se diluye en una sociedad de apariencia y sucedáneo donde nada es lo que parece. En cualquier caso, la conciencia de toda esta banalidad va creciendo. Aprender a vivir sobre esta nada implica la necesidad de reconstruir. Vivir sin agarraderas y estar en barbecho es difícil e incómodo, pero puede ser fructífero. Además considera que una cultura laica no es necesariamente mala desde el punto de vista espiritual dado que lo laico no es lo contrario de lo espiritual, como mucho es el contrapunto a lo religioso. El que la preocupación por lo espiritual nazca en un contexto laico tiene sus ventajas ya que evita muchos de los fuguismos que pueden caracterizar la vocación espiritual en un contexto puramente religioso.

Lo cierto es que el nihilismo aparenta disolver todo referente de sacralidad.
El mundo no es sagrado porque nosotros lo queramos interpretar en la medida de Dios. Hay que tener claro que el mundo es sagrado en sí, y merece respeto en tanto tal. Dios, hombre y mundo son tres realidades sagradas. Todo lo real es sagrado y participa de la unicidad del ser. Quien le tenga miedo a la acción del espíritu en realidad no tiene fe en Dios. El místico percibe esa unicidad. La mística es el conocimiento de lo real.

La religión tradicional de Occidente, sus instituciones, parecen no saber abordar este tránsito.

La religiosidad occidental se ha ido encerrando en un lenguaje completamente obsoleto que no dice nada a la gente de la calle. Así el lenguaje deja de tener capacidad de comunicar y la gente termina por percibir como vacío el lenguaje religioso tradicional. Nos encontramos ante muchas carencias. Piensa que términos tales como iniciación o teognis (divinización) ni siquiera aparecen en los diccionarios de teología. Hay que ser capaz de revivificar el lenguaje. Y esto será así en la medida en que éste recobre su capacidad simbólica. El lenguaje sagrado, la palabra, no es más que un símbolo. La palabra nace del silencio. Raimon Panikkar lo dice, y es verdad, necesitamos del silencio, de ese silencio vivificador que nutre la palabra. Sólo desde la experiencia viva podemos llegar a comunicar con el otro.

Mientras tanto muchos occidentales miran al Oriente en búsqueda de una espiritualidad más profunda.

En el Occidente cristiano se han ido perdiendo las tradiciones espirituales como escuelas de realización humana. Al mismo tiempo, el cristianismo, por ser una religión eminentemente iniciática, tiene una rica tradición que se puede reencontrar. Piensa en la mística renana, en el maestro Ekhart, en las beguinas, en la patrística alejandrina, en Escoto Eriúgena… Toda esta enorme riqueza es de gran utilidad y ayuda a trazar un primer horizonte. En todo caso, la relación con un maestro es necesaria y en Occidente, es una realidad, no tenemos ni maestros espirituales ni tampoco sus líneas de transmisión. Este es el sentido del viaje al Oriente donde sí que existen esas líneas de transmisión.

Hablabas antes de la mística. Hay quienes consideran a ésta como una negación del mundo o como un mero acceso emocional…

No hay un sólo místico verdadero que haya desechado el mundo. La mística es integradora e implica una conexión profunda entre todos los niveles de la realidad. En la medida en que avanzas en el camino del ser, queda abarcada la totalidad de la vida y hacer compartimentos estancos se va haciendo cada vez más difícil. El místico percibe toda esa unicidad. La mística es conocimiento de la realidad y el amor es lo que permite esa intuición y ese encuentro con lo otro. A través del amor, sujeto y objeto superan su separación. La experiencia mística es un desvelamiento y responde a una búsqueda del fundamento y la finalidad de todas las cosas. Dicha experiencia conlleva la capacidad de percibir la totalidad de la realidad como única y armónica. El hombre privado de la dimensión mística es menos hombre ya que dicha experiencia es la culminación de su naturaleza.

La figura del maestro se entiende con dificultad en Occidente.

Un maestro es quien ha ido por un camino y al conocerlo te ayuda a recorrerlo. Sin un maestro es muy difícil. En Oriente, la figura del maestro se tiende a ver como el espejo de la realidad última. Esto conlleva una veneración. Esto se suele entender mal desde Occidente. Además el maestro te va a decir cosas que no te va a gustar oír, e incluso te puede inducir crisis serias con el fin de que seas capaz de dejar atrás los ídolos a los que nos agarramos.

¿Qué opináis de los sincretismos religiosos y espirituales?

El camino espiritual requiere una enorme concentración. No es un camino a la carta. Desde este punto de vista, el sincretismo no es precisamente algo beneficioso. No es bueno ir de una vía a otra si se quiere llegar a algún lugar… Ahora bien, cargar excesivamente las tintas contra los sincretismos religiosos me parece algo descaminado, ya que es un fenómeno tan típico como inevitable en el encuentro entre culturas. Al fin y al cabo los paralelismos entre tradiciones están ahí. En cualquier caso es mejor considerar la unidad trascendente de las religiones que dejarse llevar por modos ingenuos de sincretismo.

Varios autores de este siglo distinguen entre lo exotérico y lo esotérico a la hora de abordar el fenómeno religioso.

Lo exotérico es la dimensión externa de las tradiciones religiosas, y lo esotérico es la dimensión interna que indica cómo llegar a identificarnos con la realidad última, eso que llamamos Dios en términos cristianos. En el esoterismo hay que saber despojarse de todo. Lo exotérico responde al conjunto de creencias y ritos que dan sentido a una cultura y explicita una manera de ver la realidad. Desde un punto de vista espiritual los hombres no están en el mismo nivel de capacidad, aunque decir esto sea políticamente incorrecto. Esta diferencia eso/exo responde a estas diversas maneras de comprender lo espiritual entre los hombres.

Entrevista a Nativel Preciado

24-noviembre-2000 · Imprimir este artículo

Por

Por Luis del Palacio

El ejercicio de la profesión periodística dejó hace mucho de ser una actividad desarrollada en el ambiente ahumado de la redacción, frente a una vieja y grisácea Olivetti. Aquellos articulistas de café, como César González Ruano, pertenecen al recuerdo en sepia de una época en la que los cajistas de las rotativas acudían al bar de la esquina, con las manos aún manchadas de tinta, a tomar su cena frugal. Nativel Preciado –Premio Francisco Cerecedo y Víctor de la Serna de periodismo, y finalista del Planeta en 1999- llegó a conocer aquella época de la que no guarda nostalgia, pero sí muy buenos recuerdos. Eran tiempos en los que el diario Madrid insuflaba un aire nuevo en la prensa española, un modo de hacer comprometido con la realidad, quizá demasiado audaz para los usos del momento; lo que finalmente produjo su cierre y la voladura del edificio que lo albergaba. La destrucción no fue simbólica, sino muy real, pero pasó a convertirse en un referente.

Generación XXI.- ¿Cómo recuerdas ese tiempo, que fue el de tus primeros pasos como periodista?

Nativel Preciado.- Para nosotros, los jóvenes de los 70, ser periodista era algo importante. Coincidía con el final del franquismo y pensábamos que nuestro trabajo contribuía de una manera trascendente a la lucha por la democracia y la libertad de expresión. En el diario Madrid tuve la suerte de vivir la aventura de un periódico en el que coincidimos una serie de gente joven, con las mismas ideas y los mismos intereses democráticos contrarios a la dictadura. Se publicaban cosas muy tímidamente, pero resultaba muy satisfactorio ver que era posible si te lo proponías.

GXXI.- ¿Qué supuso para ti la transición?

N. P..- Sin duda, la época políticamente más ilusionante que he vivido. Conocer a personajes, para mí legendarios, que venían del exilio, como Rafael Alberti, la Pasionaria, Santiago Carrillo y tantísimos otros que participaron en la transición democrática, fue un auténtico privilegio. Puede parecer una “batallita de la abuela” pero el 23-F me sorprendió en el Congreso. También he vivido en primera línea, como informadora, la formación del primer gobierno de Adolfo Suárez o la victoria del Partido Socialista en el 82.

GXXI.- Y el momento actual ¿lo consideras especialmente interesante?

N. P.- Sí, porque empezamos una época llena de incertidumbres. Me produce una curiosidad sin límites lo que va a pasar, aunque, naturalmente, no todo es esperanza como sucedía en aquella época. En la etapa de la transición pocos pensábamos que íbamos a dar el parón, o que íbamos a ir para atrás, excepto en momentos muy concretos, como sucedió en el 23-F. Ahora no se sabe muy bien si atravesamos un bache.

GXXI.- ¿Qué opinas de lo que algunos llaman block language, de la jerga periodística?

N.P.- Estoy en contra de cualquier jerga profesional, porque creo que mi oficio consiste precisamente en desentrañar, en hacer inteligibles todas las demás jergas, sea la de los abogados, los juristas, los políticos o los médicos. Siempre me he esforzado en dar a entender lo que quieren decir, lo cual resulta a veces bastante difícil. No soy partidaria de usar la jerga en mi profesión, pero creo que las jergas del leguaje, del periodismo o la literatura surgen a veces de hallazgos de expresión muy notables. Provienen de personas que quieren innovar. Lo que ocurre es que estos hallazgos suelen desvirtuarse y, al final, se convierten en bazofia. Escribir, hablar y expresarse bien tiene muchas dificultades y exige mucho esfuerzo. Se tiende a la rutina. Pero insisto: el origen de muchas jergas se encuentra en verdaderos logros literarios. Si hablamos del nuevo periodismo, pensemos en la manera de expresarse que tenía Tom Wolfe cuando ejercía como periodista o en Truman Capote. En España, el propio Umbral es un ejemplo de lo que digo: su “jerga” es deslumbrante.

GXXI.- La palabra “periodista” es un cajón de sastre, donde cabe el profesional responsable, pero también el cotilla que no ha escrito una línea en su vida y el freak, el monstruito innombrable.
¿Habría que delimitar su uso?

N.P.- Nadie puede evitar que la gente se dé el nombre que quiera. Eso forma parte de la libertad. Tampoco se puede exigir títulos para todo o vetar el acceso a una profesión como la nuestra. Personalmente me siento muy lejos de ese tipo de periodista que has mencionado. Me siento más cerca de mi quiosquero, con quien comparto muchas opiniones e ideas de la vida. En todas las profesiones se cuela gente indeseable o gente no preparada. A lo largo de los años he tenido ocasión de entrevistar a todo tipo de profesionales. Al principio pensaba que los creadores eran la gente más selecta, o la que tenía más cosas que decir. Me gustaba entrevistar a pintores, escritores, músicos, cineastas… Más tarde me centré en los políticos, porque me pareció que en ese momento eran quienes tenían más que aportar, pero finalmente decidí que no era precisamente la más noble de las profesiones… Por último me dediqué a la comunidad científica, pensando que encontraría una mayor respetabilidad. Entrevisté a varios premios Nobel, a figuras de la medicina mundial etc. Conclusión: había tanta gente mezquina como en el mundo de las folclóricas.

GXXI.- Has formado parte de varias tertulias en radio y televisión, ¿crees que pueden sustituir al análisis de la actualidad, que exige sentarse ante una cuartilla o el ordenador y meditar sobre lo que se va a decir y cómo?

N.P.- No, no lo creo. El hecho de que haya espacios de información, no impide que luego se escriba un análisis. Quienes solían buscar el artículo de opinión de tal o cual periodista, siguen haciéndolo; y los que no, tienen por lo menos una ligera noción de lo que pasa a través de esos programas. Una lectura de prensa en la radio, puede despertar tu interés por un tema concreto y hacer que lo busques en el periódico.

GXXI.- ¿Es cierto que a determinados periodistas se les exige escribir novelas?

N. P.- Puede ser, pero enseguida se nota quiénes valen para ello y quiénes no. Para cualquier periodista supone una tentación muy grande y es muy difícil rechazarla. Está claro que los que escriben buenas novelas provienen, con frecuencia, del mundo del periodismo. Pensemos en Vargas Llosa o García Márquez. Los que publicamos una novela de vez en cuando, no pretendemos ser grandes novelistas; decidimos hacerlo porque se nos ofrece la oportunidad. En mi caso no hay afán de pasar a la posteridad por haber escrito un libro.

GXXI.- Tu primera novela, El egoísta, quedó finalista del Planeta hace dos años, ¿qué supuso para ti aquello?

N.P.- Sobre todo saber si era o no capaz de tener la paciencia, la capacidad de concentración y todos los requisitos necesarios para escribirla. Fui capaz, y ya está. Además tuve la suerte de obtener un premio y, claro, quedé muy satisfecha. Siempre me han gustado los retos.

GXXI- ¿Tienes nuevos proyectos literarios?

N.P.- Sí, estoy escribiendo mi segunda novela. Y ello se ajusta perfectamente al tópico de que, después de haber acabado la primera, te quedas con las ganas de escribir otra para, en cierto modo, superar lo que hiciste antes. Esta me está llevando más tiempo, lo cual no significa necesariamente que vaya a ser mejor que la anterior, aunque esa sea mi intención. Con un poco de suerte estará en la librerías dentro de poco.

Entrevista a Thierry Meyssan

23-noviembre-2000 · Imprimir este artículo

Por


Por Enrique Freire y Joaquín Albaicín

“11-S: la historia que no nos contaron”

Un misil militar americano, y no un avión de pasajeros, se estrelló el 11-S contra el Pentágono. Es la conclusión a la que, tras un minucioso seguimiento, ha llegado Thierry Meyssan, pluma curtida en el periodismo de investigación a quien se ha pretendido adscribir de salida a la cuadra de los obsesos conspiracionistas, un perfil muy distante al de este experto en derechos humanos en la Conferencia sobre la Seguridad y la Cooperación en Europa (CSCE) que desgrana e hila sus argumentos con una lógica y ligazón demasiado a menudo ausentes en la versión oficial.


Generación XXI.- En su libro destaca las profundas incongruencias del aluvión informativo con que se nos bombardeó desde el mismo momento del ataque a las Torres Gemelas.

T. M.- Así es. Escasamente dos minutos después del primer impacto contra los Torres, el locutor de la CNN ya decía que aquello era un atentado, y no un accidente. Incluso que Bin Laden estaba detrás de todo. A las 16´30, los informativos de dicha cadena pasaron imágenes -supuestamente en directo- de un bombardeo americano sobre Kabul en respuesta a los atentados. Todos sabemos que eso ocurrió… un mes más tarde. Las agencias fueron dando información cada vez más ridícula, que el resto de la prensa mundial recogía sin hacer preguntas.

GXXI.- Por ejemplo, sobre los supuestos piratas aéreos.

T. M.- Efectivamente. El jefe de la operación era, según el Departamento de Defensa, Mohamed Atta. Sin embargo, su padre asegura haber hablado por teléfono con él después de los atentados… Su supuesto compañero, Al Omari, dio días después una rueda de prensa: estaba vivo -obvio- y había perdido su pasaporte tiempo atrás. Otros seis pilotos en teoría muertos el 11-S siguen con vida y han dado ruedas de prensa. Nadie puede creerse la broma de que, en medio del amasijo de ruinas a que quedaron reducidas las Torres, los bomberos encontraran, precisamente… ¡el pasaporte de Atta! Es ridículo.

GXXI.- Las cifras iniciales de víctimas se han visto bastante menguadas.

T. M.- Washington las aumentó deliberadamente con el fin de movilizar a sus aliados e incidir en la opinión pública. El número de fallecidos en las Torres podría ser difícil de precisar, pero no el de las víctimas del ataque al Pentágono, pues todo el que entra allí posee tarjeta de identificación. Rumsfeld tenía los datos exactos, pero los modificó

GXXI.- La gran impostura sostiene que el 11-S fue consecuencia de una lucha intestina por el poder.

T. M.- Sí. Clinton intentaba establecer la preponderancia americana a través del comercio: recibía a diario en la Casa Blanca los informes sobre espionaje económico, que distribuía a las multinacionales que le mantenían. Pero Bush y Rumsfeld creen en la dominación por la vía militar. Son puntos de vista diferentes que reportan beneficios a gente diferente.

Significativamente, el 11-S se desplomó una tercera torre que no fue tocada por ningún avión. Los bomberos acudieron tras oír explosiones en su base. En esa torre había una oficina de la CIA. Era el primer centro mundial de espionaje económico. Un grupo militar dentro de la agencia quería destruirlo. En cuanto al ataque al Pentágono, ocurrió en una parte muy precisa del edificio: no en los despachos de las personas importantes, sino justo al otro lado. Tocaron el centro de mando de la US Navy, donde estaba instalándose una nueva sala de mando. El Almirante Clark, que había ido a visitar las obras, volvió a su despacho sólo unos minutos antes del impacto. De inmediato, todos los oficiales superiores bajaron al búnker… salvo Clark, que huyó del Pentágono, pues pensaba que iba a ser la próxima víctima.

GXXI.- ¿Cuál es, en su esquema, el papel de Bin Laden?

T. M.- Es amigo personal de los Bush. Bush padre gestiona la fortuna de los Bin Laden a través del Carlyle Group. Es muy interesante observar cómo se ha fabricado su leyenda. Comienza con la derrota de los marines en Somalia… ¡ante 20 soldados de Al-Qaeda! Sigue con los atentados contra las embajadas americanas de Daar-es-Salam y Nairobi, donde la inmensa mayoría de los fallecidos fueron personas del país, no americanos. Entonces, se bombardea en Sudán una supuesta fábrica de armas biológicas, propiedad de Bin Laden y un socio. Curiosamente, una de las empresas de este socio tiene hoy a su cargo la vigilancia electrónica del Parlamento británico y del 10 de Downing Street. Otra, la vigilancia de los arsenales nucleares británicos. ¿De quién se ríen?

En julio de 2001, Bin Laden se encuentra ingresado en el hospital americano de Dubai, donde es visitado por el jefe local de la CIA… que no le detiene. Tampoco es detenido el 10 de septiembre, cuando ingresa para una diálisis en el hospital militar de Rawalpindi, donde los cuadros de mando del ejército son americanos. En noviembre, dos meses después de los atentados, un periodista francés retenido por los talibán declara que Bin Laden está en Jalalabad, que recibe visitas en su casa y que se marchó de la zona escoltado por 150 vehículos mientras la gente le aplaudía. ¿Dónde estaban los satélites espía? Para terminar, el Mullah Omar rompe el cerco de los americanos gracias a una mobylette…

GXXI.- En 1984, la CIA intentó acabar en Costa Rica con Edén Pastora durante una entrevista y con una cámara bomba. Dos días antes del 11-S, el comandante Massud murió en un atentado calcado. ¿A quién benefició más su desaparición?

T. M.- A los americanos. Massud, sostenido principalmente por Rusia y algo por Francia, era un adversario personal de EE.UU. Uno de sus amigos franceses viajó en el mismo avión que los asesinos. Me comentó después que el atentado fue ejecutado por occidentales, dándome detalles técnicos sobre cómo se debió realizar. Me sorprendió que, al informarse de la muerte de Massud, se contara una versión distinta de lo sucedido.

GXXI.- ¿Cree que la publicación de su libro modificará la visión general sobre el 11-S?

T. M.- Se está traduciendo a 18 idiomas y han aparecido resúmenes en todo el mundo. En EE.UU. e Inglaterra se ha intentado negar su existencia. En Francia, la prensa lo ha atacado duramente, pese a lo cual ha batido records de ventas. En China, Rusia o el mundo árabe ha sido tomado como base para contestar la versión oficial. La congresista demócrata Cinthya McKinen se basó en él para preguntar a la familia Bush por su papel en los atentados. Fue insultada y acusada de propagar paranoias conspirativas. Pero su ejemplo caló en otros senadores demócratas, y ahora podemos ver al Gobierno americano defendiéndose a duras penas de la ola de acusaciones. Nótese, además, cómo cuando las encuestas empiezan a reflejar dudas en la opinión pública, se nos sirve un nuevo vídeo de Bin Laden. Cuando se le necesita, allí está.

GXXI.- ¿Qué objetivos se ha marcado con su trabajo?

T. M.- Me gustaría que los ciudadanos volvieran a desempeñar un papel más activo y a meditar sobre lo que sucede, sin creerse cualquier estupidez que se les diga, aunque venga del Departamento de Defensa. También, que se reflexionara sobre la llamada “guerra de civilizaciones”, inevitable según algunos, entre un mundo judeocristiano y otro árabo-musulmán con posturas irreconciliables. EE.UU. tiene desde siempre la costumbre de inventar agresiones a las que se “debe” responder (recuérdese el hundimiento del Maine). Si se analiza lo sucedido el 11-S y después, nos daremos cuenta de que no hay ninguna justificación de Derecho Internacional que permita ni el ataque contra Afganistán ni la lucha contra ese supuesto Eje del Mal.

Entrevista a Pepe Ribas

22-noviembre-2000 · Imprimir este artículo

Por

Fundador de la revista Ajoblanco, la publicación alternativa más influyente en la cultura española de los últimos treinta años, Pepe Ribas lleva tres años preparando un libro sobre la historia de la publicación y el ambiente que la rodeaba. Una bomba. Libertario infatigable y periodista único en su género, Pepe cerró la segunda etapa de “Ajo” hace ya dos años. Este libro, todavía sin título, va a levantar ampollas en la generación que ejerce el poder mediático y político en España y, posiblemente, sea el pistoletazo de salida para un tercer Ajoblanco. Generación XXI, adelanta en primicia la aparición de una obra que viene a cubrir un hueco en la memoria de nuestra sociedad.

Generación XXI, adelanta en primicia la aparición de una obra que viene a cubrir un hueco en la memoria de nuestra sociedad. ¿Qué ha supuesto, a lo largo de los últimos treinta años, la revista Ajoblanco?
En principio, un medio por el que ha pasado muchísima gente significativa. Una atalaya que te permitía conocer la realidad en un momento en el que la gente buscaba que los hechos y los dichos se correspondieran; que arte y vida fueran lo mismo. En una época de extremismos, en la que todo el mundo quería ser el más radical, el más libertario, el más troskista… Era una época, realmente, extrema. Y una parte de la sociedad civil estaba acabando con el franquismo, estaba rompiendo con la mojigatería tradicional de este país. Te estoy hablando de lo que pasó del 69 al 73, cuando se producen varios procesos paralelos en la sociedad barcelonesa y sevillana, porque esos fueron los dos grandes núcleos de cambio de mentalidad. Y luego las universidades más combativas, evidentemente la de Madrid, la de Bilbao, la de Barcelona; Asturias también, en menor medida Valencia…

¿Y es cuándo nace Ajoblanco?
No, todavía no existía. Estoy hablando del caldo de cultivo que ya existía cuando se crea Ajoblanco; lo que ya está hecho.
Yo viajo a Madrid y entronco con la nueva ola, a partir de septiembre del 79, que es la etapa más interesante, que es cuando Madrid recupera la libertad, cuando se abre Las Carolinas, La Vía Láctea, El Sol, etc. Cuando el Rastro se instala en Malasaña y existe la importante labor de La Vaquería, que fue todo un movimiento cultural, cuando la CNT iba hacia adelante.
Desde Ajoblanco, una atalaya privilegiada, pude escribir esa crónica social que refleja la transformación de las costumbres.
Todo proviene de los 68 que hubo: el de París, el de Praga, el de California, el de Londres y Holanda. Todos estos movimientos conformaron diferentes olas para cambiar el imaginario, las costumbres, la forma de hacer política, lo social y lo personal.
En una época en la que la información llegaba a España de forma sesgada, fragmentada; no había libertad, había mucha manipulación, no sólo por el franquismo sino también por la cultura comunista que imprimía sus consignas y directrices.
Y cuando, curiosamente, la instalación de las bases norteamericanas, sobre todo, la de Morón, la de Manises y Torrejón mezclado con la música de las emisoras de radio, con Jimmy Hendrix, Janis Joplin, Bob Dylan… creó un momento radical; junto con las luchas de CC.OO., la fundación del movimiento comunista con Bandera Roja, la radicalización de la universidad como culminación del Sindicato de Estudiantes, que supuso que, por primera vez, el SUC-PC tuviese una gran mayoría, ya que mucha gente estaba desengañada del radicalismo de los marxistas-leninistas y va a parar a este partido porque son más espontáneos y están más implicados con el día a día del movimiento universitario.
Se está produciendo, también, un cambio de mentalidad cultural provocado por el rock que cada vez es más combativo, aunque llegue con años de retraso a España.

¿Crees que la contracultura se politizó en España por el hecho de que existiera el franquismo?
Yo creo que este momento cultural y anti-autoritario tuvo mucha base musical. Nace en Sevilla y va a Barcelona. La movida hippie se mueve en torno a los gitanos con quienes se produce un intercambio cultural. Comienzan los primeros grupos de música progresiva que nacen simultáneamente en Sevilla y Barcelona, con Pau Riba y Máquina, con la música dispersa de Sisa y con Silvio y Smash.

¿Y en Madrid?
En la época en la que te estoy hablando, en el 69, el franquismo es mucho más duro en Madrid. La represión es mayor. Pero hay algunos conatos como, por ejemplo, en la Cervecería Alemana en donde se aglutina Félix Rotaeta, Moncho Alpuente…
Pero Sevilla está mucho más volcada hacia Barcelona, porque es una ciudad que, por diversas circunstancias, está más abierta a la cultura; allí están las editoriales, los sudamericanos: Vargas Llosa, Donoso, Onetti… Y una burguesía que apuesta también por nuevas tendencias, nuevos locales…

¿La LSD actúo como detonante de todo aquello?
La LSD entra en España como una forma para abrir las puertas de la percepción, como un medio que permite conocer otra realidad.
Suponía también un ataque al sistema, y había conciencia de eso.

¿Entra a través de los hippies o de las bases americanas?
Evidentemente. Sobre todo en Barcelona, Ibiza y Sevilla. En esta última ciudad por los “frees” norteamericanos que huyen de la represión de California y que viajan hacia el Tánger de Paul Bowles y que, a mitad del camino, se encuentran con el folklore gitano y el ye-ye español.
El teatro también es importante porque permite comunicar otras cosas. La Cuadra de Salvador Távora, el teatro que viene del Actor Studio.
Y comienza el primer cine de súper-ocho con la Escuela de Barcelona que proviene de la Nouvelle Vague.
Todo va paralelo a la radicalización política, sobre todo la universitaria, que surgió a raíz de la Ley de Villar Palasí que provocó las grandes movilizaciones estudiantiles que conllevaron la ocupación de la universidad por parte de la policía e, incluso, el cierre de algunas facultades.

¿Cuáles eran los referentes intelectuales de aquella generación?
Creo que era tal la ruptura cultural, que no había referentes. Estaba naciendo una nueva conciencia para reformar el poder, no para tomarlo.
En el 73 hay un momento en el que se da esa posibilidad, una política anti-autoritaria y asamblearia de verdad. Y todo aquello fue torpedeado por la policía y por la burocracia de los pequeños grupos de oposición al franquismo marxistas-leninistas. De alguna forma, estos grupos estaban comenzando a pactar con los elementos más aperturistas del franquismo. Existía una pugna entre la dirección -que ya estaba preparando la transición- y las bases que lo que deseaban era vivir la libertad desde lo político y el espacio social.
Es cuando surge Ajoblanco. Y lo que tuvo esta revista de novedoso fue su compromiso social, bien claro desde el principio. Buscábamos un espacio que no existía. Una idea de liberación cultural del ser humano, de transformación, de pensamiento anti-autoritario. Fue un proceso lento pero seguro hacia adelante. Y su gran triunfo fue que no era sectaria.
En los años 75-76 me doy cuenta que tengo un pasado libertario brutal que Ajoblanco recupera en el mismo momento en que se está reunificando la CNT. Todos los movimientos culturales, pacifistas, ecologistas y alternativos los toma la CNT. Razón por la que, en junio del 77, en Barcelona, antes de las elecciones democráticas, la CNT realizó el mitin más grande que ha habido nunca.
Entonces Ajoblanco comienza a vender cien mil ejemplares.

¿Ajoblanco crece a caballo de la CNT, pero con total independencia?

Llenamos la CNT de gente, a pesar de que era un sindicato que no estaba preparado para ello. Era un sindicato de clase obrera que no supo qué hacer cuando de pronto aparecieron doscientos mil jóvenes dispuestos a cambiar el mundo.
Cuando vinieron los Pactos de la Moncloa, a la CNT se le ofreció todo si firmaba el pacto, que la CNT rechazó.
Después llegó el ataque desde el exterior, desde el Ministerio de la Gobernación y desde el catalanismo, porque no admitían que hubiera un sindicato libertario tan fuerte. Aunque a la CNT, también le faltaron coordinadores de mayor edad.
Y en aquella CNT existía una clara alternativa, la posibilidad de articular un movimiento anti-autoritario, libertario, ecologista que fue sesgado desde dentro a través del excesivo dogmatismo de algunos y, desde fuera, a través de la filtración de confidentes y policías. Llegó el circuito de la heroína y sospechosos accidentes de motos de militantes cenetistas que estaban en Ateneos muy poderosos. De repente aparecieron armas…

¿Todo esto lo cuentas en el libro que estás preparando?

Sí, es el bienio negro, del 78 al 79, el ataque desde el exterior y el desmoronamiento interior de este movimiento. Y finalmente -que es la última parte de mi libro- la “nueva ola madrileña”, que es como la caricatura de todo lo que pudo ser y no fue.
Entonces, mi generación quedó totalmente descolgada, porque tomó el mundo de la cultura pero no el de los medios de comunicación. Nosotros desde Ajoblanco pudimos haber creado un grupo mediático, pero nosotros no éramos gente de poder, no queríamos renunciar a nuestros principios. Mi generación fue una generación perdida, que transformó desde la calle la sociedad, pero que no alcanzó el poder.

¿Y qué queda de ella?
Queda mucho. Todavía existe una fuerza política que responde a esto, que no tiene a quién votar, que a veces vota y a veces no. Que es ecologista y que está, en parte, en las movidas de las ONG’s, en la lucha contra la guerra… Es una generación que emerge en determinados momentos.
En mi libro lo que intento es explicar esta realidad hasta ahora desconocida. Hago memoria histórica. Es autobiografía pero también es crónica social. Es la defensa de unos valores libertarios con un gran trabajo de investigación. Se dan numerosas entrevistas personales para dilucidar cómo se vivió ese cambio de costumbres. He buscado también en archivos y en facsímiles la información que no salió en los periódicos por la censura franquista. No hablo desde la nostalgia, pero quiero que los jóvenes de ahora conozcan lo que pasó en la transición.

¿Qué acogida piensas que va a tener tu libro?
Creo que va a ser muy polémico. Es una crónica y un legado. Pero creo que es necesario. Mucha gente se va a ver reflejada. Pero estoy haciendo un trabajo de chinos, llevo tres años trabajando en el libro e, incluso, intento ponerme en la piel de otros. Es mi aportación como investigador, como periodista.
El libro comienza con la manifestación contra la Ley de Villar Palasí, el 14 de febrero del 72, y acaba con el beso de Alaska a Tierno Galván, en el parque del Retiro.

Entrevista a Cristóbal Cobo

22-noviembre-2000 · Imprimir este artículo

Por

En nombre de la salud pública hoy se violan derechos fundamentales, se ignora la ciencia, se crean legislaciones excepcionales, se masifican las cárceles, crece la criminalidad, se engrosan los presupuestos policiales y militares…

Cristóbal Cobo es autor del libro publicado recientemente por la Editorial Valdemar, en su colección Intempestivas (Número 4), “APOLOGÍA DE LA MARIHUANA. Guía fácil de Cultivo”. Antiguo Redactor Jefe de Generación XXI y colaborador permanente en esta publicación , también ha contribuido con un excelente ensayo sobre la obra de Carlos Castaneda en el volumen que, sobre “Visionarios”, realizó la revista: “El Idiota”.

Generación XXI: La marihuana y sus derivados son las drogas ilegales más consumidas en el mundo. ¿En qué sentido es necesaria una “Apología”?

Cristóbal Cobo.- No es una Apología que intente pontificar sobre las virtudes de la marihuana, ni convencer a nadie de que la tome. La marihuana no es una panacea y hay tanto quienes la adoran como quienes la aborrecen, los hay que la usan a diario y quienes fuman sólo de vez en cuando.

Esta Apología lo es en el sentido político del término: en el libro se informa sobre múltiples aspectos de la planta (botánica, historia, usos), se denuncian las verdaderas razones de la prohibición y de los que se benefician de ella, y se proponen acciones concretas para luchar contra las leyes opresivas que prohíben el cultivo, el consumo y la venta de todas las formas de marihuana. Además, incluye una guía fácil, para animar a tanta gente que fuma maría y costo a cultivar sus propias plantas y dejar de comprar en el mercado negro.

GXXI.- ¿Por qué crees que prohíben, realmente, la Marihuana? ¿No habrá alguna motivación religioso-mágica-sectaria detrás?

C. C.- Hay una muy poderosa: el dinero. Alrededor de la prohibición hay montado un enorme negocio. Datos contundentes conducen a la gran sospecha de que entre los principales beneficiarios están, precisamente, los encargados de perseguir el narcotráfico.

GXXI.- Se está produciendo en nuestro país una campaña sistemática contra la ebriedad, me refiero a cuestiones como la prohibición del “botellón” y la cuestión de las drogas de síntesis y las macro fiestas. ¿Tienes una opinión sobre esta cuestión?

C. C.- El botellón y las macro fiestas son caras de la misma moneda: la masificación del ocio. El ocio es también hoy un mercado en pocas manos, con fuerte poder económico para congregar muchedumbres a través de los medios… En España siempre se ha bebido en la calle, lo que pasa es que antes se juntaban los amiguetes en el parque de su barrio, y ahora parece que hay que juntarse a miles y rodearse de basura… Las macro fiestas igual, reunir a quince mil personas en naves, plazas de toros, crear la expectativa en miles de chavales de que si se pierden aquello se pierden algo importante… en fin, verdaderamente parece magia, de la chunga. Quizás si hubiera más tascas, bares más diversos, más conciertos, más espectáculos, sitios donde se pudiera tomar té y fumar unos porritos, no sé, igual iba mejor el asunto.

GXXI.- ¿Se recrudecerá la lucha contra el Cannabis y sus derivados aprovechando la histeria inducida por los Media?

C. C.- La lucha contra el cannabis se recrudecerá en el momento en que crean que pueden permitírselo. Afortunadamente, existe un fuerte movimiento por la legalización, que informa a través de revistas, asociaciones, Internet, etc. Esa abundancia de información hace que cada vez al poder le sea más difícil meter a la gente falsas historias sobre los males de la marihuana. Prefieren no hablar del tema, y sacarnos las muertes de las macro-fiestas. Siempre que veo este tipo de campañas sospecho que tras ellas hay encubierta una lucha mafiosa por el control del ocio nocturno… se cierran unos locales y se abren otros, se da permiso a unos empresarios para las macro fiestas y se les quita a otros… ¿soy un paranoico?

GXXI.- La cuestión sobre la Prohibición creo que es filosófica, y a la vista de aquello en que se ha ido convirtiendo la Filosofía, emasculada por la Academia, meta filosófica y política. ¿Qué coños es eso de la “salud pública”? Szasz consideraba la Psiquiatría como sucesora de la Inquisición Católica. ¿Nos encontramos ante una teocracia encubierta por retóricas cientifistas?

C. C.- Sin duda alguna. En nombre de la salud pública hoy se violan derechos fundamentales, se ignora la ciencia, se crean legislaciones excepcionales, se masifican las cárceles, crece la criminalidad, se engrosan los presupuestos policiales y militares… en fin, como ves es un concepto que da para muchas cosas… A medida que el Estado se retira de otras áreas de la vida pública y la economía, crece su función policial-terapéutica, basada en el binomio seguridad-salud. Al servicio de quien manda, por supuesto: el Gran Dinero. En España, el gran abogado de la salud pública es el Plan Nacional de Drogas, que depende del Ministerio del Interior: he aquí un buen ejemplo de cómo salud y policía son conceptos sinónimos en el inconsciente de nuestros gobernantes.

GXXI.- Se echa de menos una visión global, de carácter crítico, en el movimiento antiprohibicionista. Da la impresión de que lo que se busca es una tolerancia mínima para los amiguetes, y garantizarse los mercadillos (económicos y culturales), que todos conocemos en el entorno cannábico y psicodélico. ¿No crees que es triste y peligrosa tanta ceguera? ¿No será una cuestión generacional, también?

C. C.- La legalización de la marihuana reportaría beneficios para la economía, la seguridad y la salud de la sociedad en su conjunto, y no solo, como ocurre ahora, para esos turbios personajes de la mafia, la banca y los servicios secretos, por poner algunos ejemplos. En el mundo actual, alcanzar metas concretas tiene consecuencias globales. No hay que pedir peras al olmo, ¡eso sería transgenia!… Empecemos por poder cultivar unas pocas plantas a la puerta de casa, intercambiarlas con el vecino, vendérselas al del pueblo de al lado, y ya veremos si eso ayuda o no a cambiar el mundo…

Respecto a lo que dices del mercadillo, el hecho de que gente del antiprohibicionismo, desafiando las leyes o aprovechando sus resquicios, haya sido capaz de montar negocios alrededor del cáñamo y la psicodelia, me produce admiración y una sana envidia, por no habérseme ocurrido a mí primero.

Página siguiente »