Entrevista a “La Oreja de Van Gogh”

30-septiembre-2000 · Imprimir este artículo

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por Gema Eizaguirre

“Queremos demostrar que no somos un producto”

Con “Dile al Sol”, el quinteto donostiarra vendió 7.000 copias, con su nuevo trabajo “El viaje de Copperpot” han demostrado que tienen ganas de dar mucha guerra. Ahora nos traen unos sonidos más trabajados con un ligero toque electrónico pero con la misma frescura y sinceridad que siempre.

Generación XXI: El segundo trabajo es la prueba de fuego, la continuidad. ¿Qué significa para vosotros?

(Amaia): Supone demostrar que no somos un grupo de un solo trabajo. Que no somos un producto y lo hemos demostrado en las giras tan largas que hemos hecho. Estamos muy satisfechos de este trabajo, al margen de lo que pase después.

GenXXI: ¿Os sentís afortunados de formar parte, tan rápido, de una multinacional?
(Pablo, guitarra): Aunque no seamos un ejemplo de lo que es un grupo en el mundo de la música, somos muy conscientes de lo duro que es abrirse paso en la música y de lo difícil que es vivir o, casi siempre, malvivir de la música.

GenXXI: Así que vais totalmente en serio…
(Xavi, teclados): Bueno, lo intentamos. Nos encanta y es nuestra pasión. Hace un par de años era un hobbie y ahora nos ha ocupado el tiempo y nos encantaría conseguir una carrera consistente y duradera.

GenXXI: Los sonidos se notan más trabajados ¿cuál es la diferencia entre “Dile al Sol” y “El viaje de Copperpot”?

(Pablo): El sonido se nota que es más actual, más acorde con nosotros. Pero el espíritu del grupo sigue patente en este nuevo trabajo.

GenXXI: Se nota una evolución…
(Pablo): Hay una evolución natural en un grupo como nosotros que está aprendiendo mucho. Y luego, hemos introducido algún sonido nuevo de programación pero sin abusar; simplemente porque nos apetecía.

GenXXI: Se escucha un discreto aire electrónico en el nuevo trabajo… ¿vais a seguir por esa línea en el futuro?

(Xavi): Nada de lo que hacemos es una declaración de intenciones y al ser muy nuevos nos dejamos llevar a la hora de componer. No buscamos premeditadamente sonar en Radio XXI, de Radio 3. Esto es lo que ha surgido en este disco y puede que en el siguiente surja otra cosa.

GenXXI: Entre enero y mayo compusisteis el trabajo. ¿Teníais prisa por si se olvidaban de vosotros?
(Pablo): La gente ya ha tenido tiempo para olvidarse del primer disco, aunque hayamos estado sonando todo el rato. Pero, pensar cuál es el mejor momento, lo que se va a vender el disco, lo que diga la gente… ni nos atañe ni lo podríamos controlar; para eso está la compañía. Lo digo honestamente, no tenemos ni puñetera idea de cómo se vende un disco.

Gen XXI: ¿No habéis pensado hablar en algún tema sobre la paz, el terrorismo…?
(Pablo): No hay ningún tema sobre el terrorismo porque primero sacamos la música y luego pensamos la letra de la canción, y no ha habido ninguna canción que nos haya sugerido hablar este tema. Pero no por nada, no es cuestión de miedo, porque nosotros hablamos de política y tenemos opinión. Queremos la paz para San Sebastián, para el País Vasco y para toda España. Pero en el futuro puede que hablemos sobre estos temas.

GenXXI: ¿Cuándo empezáis con las giras?
(Pablo): En España comenzaremos en marzo y durará hasta septiembre u octubre. Ahora nos vamos de promoción a América.

GenXXI: ¿Cómo os fue con el anterior trabajo al otro lado del charco?
(Amaia): Estuvimos en Puerto Rico, Miami, Argentina, México y la República Dominicana. Y en unos sitios nos fue mejor que en otros. Aunque hay mucha competencia pudimos hacernos un pequeño hueco.

GenXXI: ¿Una buena experiencia?

(Xavi): La experiencia fue interesantísima. De vender 700.000 mil discos aquí en dos años de repente vas a Buenos Aires, con la inercia de ser la Oreja, y te pegas el sano sopapo porque no te conoce absolutamente nadie.
Nos fue mejor en Puerto Rico y en Los Ángeles… Por cierto, en Los Ángeles nos consideran rock alternativo, simplemente porque vendemos muy poquito, somos españoles y nuestro pop casi no se hace allí.

GenXXI: ¿Qué esperáis del nuevo trabajo?
(Xavi): Consolidarnos. Nuestra confirmación y demostrar a mucha gente que no somos un producto, sino un grupo que se mete en un local a componer, que ha grabado con mucha ilusión y que seguirá haciéndolo.

Globalidad viene de globo

29-septiembre-2000 · Imprimir este artículo

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Todo es para todos. Todos somos iguales. Esto es un globo, súbete y disfruta. Letra pequeña: Súbete, pero asegúrate de que los demás se quedan abajo o no disfrutarás nada.

El único intento serio de instaurar una globalidad real durante este siglo lo protagonizó Adolf Hitler, con el resultado que todos conocemos, pero la intención final era la misma. Por eso se hace necesaria una revisión de la propia idea, para proclamar que el siglo XXI será el de la individualidad o no será nada. Sólo a través de la afirmación personal y de la diferenciación puede alcanzarse esa pretendida comunión con el planeta y sus 5.999.999.999 individuos restantes. Y así llegamos a la gran Paradoja Global: el aislamiento es la única libertad posible.

La conciencia global es un espejismo más acuñado en los vertiginosos noventa, una boya amable que indica con sus resplandores rojos que la costa no está lejos después de todo, a pesar de que la altura de las aguas nos hace perder pie y temer por nuestras vidas. Es una palabra de dos filos, quizá de más, incluso. La globalidad conduce al exterminio más que a la mezcla, puesto que muchas cosas no van a mezclarse. Warren Beatty dice en “Bulworth” (su primera película como director) “acabaremos con los chinos y los negros y los indios, a base de follar y cruzarnos unos con otros. Nos llevará algún tiempo pero lo lograremos”. Después nos enteramos de que ha presentado su candidatura a presidente, en unas elecciones marcadas por la herencia de Bush y su “conservadurismo compasivo” y la frialdad apergaminada de Al Gore.

La globalidad es comprarte una revista de viajes y creer que puedes dar la vuelta al mundo si ahorras un poco este año, y pagarlo después en cómodos plazos. Por menos de lo que cuesta un coche barato. No es un movimiento político, ni económico ni cultural. Es una postura ante la vida que parece defender la democracia y el libre acceso de todo a todos. Pero es una mentira más vinculada a las secuelas enfermizas de esa gran estafa llamada New Age, con cuna en California, y que exportó su arte débil y su filosofía de gurú barato a todo occidente. Es una idea de blancos para conciencias de blancos. En Nueva Guinea, Malasia o Ecuador nadie habla de globalidad, sólo de deuda externa.

La conciencia anti-global

Michael Lowe, el jefe de los Dragones Blancos del KKK afirmaba no hace mucho en uno de nuestros periódicos que la segregación era el mejor modo de mantener las cosas en su sitio. Tú aquí, y yo allí. No cruces la línea. Yo tampoco lo haré.

La aldea global es un concepto romántico acuñado para los militantes de las ONG’s, que sin duda les ayudará en sus recaudaciones preocupantemente elevadas. El euro aglutinará económicamente una docena de países europeos, con una superficie total equivalente a la de USA, que seguirá manejando el dólar. Se hace previsible la aparición de una plataforma monetaria en el sudeste asiático con el yen como protagonista. Esto producirá un aislamiento con los otros dos grandes bloques: el tercer mundo y los países emergentes, capitaneados por la República Popular China.

La aldea global no existe ni existió jamás. No hemos sido capaces ni siquiera de universalizar conceptos tan básicos como el bien o el mal, que siguen poseyendo significados distintos en cada rincón del planeta. No hay tal aldea. Sólo personas.

Los Reyes Magos de Oriente

No nos traerán oro, ni incienso ni mirra. Pero el mundo musulmán, ajeno por completo a la globalidad, se reorganiza con sorprendente celeridad. Muerto el rey Hussein su hijo Abdalá ciñe la corona y alcanza acuerdos de paz con Yasir Arafat y con el primer ministro de Israel, Ehud Barak, 33 años después de la guerra de los seis días, algo que nadie habría creído posible. El terrorismo islámico, representado por Hamas, se extiende como la pólvora y su ideología (bien construida, mal que nos pese) germina con facilidad en las mentes no contaminadas, no globalizadas, como las que bullen en los estados del golfo pérsico y en los núcleos integristas saudíes. Ehud Raichman es un analista de la universidad de Tel-Aviv, que opina que el terrorismo ha dado un salto cualitativo, donde los protagonistas serán los informáticos, y ganará quien logre contaminar con virus los ordenadores del enemigo. Israel es la primera potencia del mundo productora de virus informáticos.

Jiang Zemin promete a sus 1500 millones de súbditos chinos que devolverá Taiwan al país. No dice si será una devolución cruenta o negociada en los despachos de la ONU situados en el East side neoyorquino, pero realiza el anuncio durante un ostentoso desfile militar conmemorando el 50 aniversario de su revolución. India y Pakistán poseen el poder nuclear, esa piedra filosofal de la política fría, y la Intifada continúa expandiéndose a costa de la anti-globalidad. Si casi cuatro mil millones de personas viven sin televisor, prensa, radio e Internet, su impermeabilidad ante otros idearios es tan absoluta y sus reglamentos de conducta están tan blindados que hablar de globalidad puede ser hasta blasfemo. Y si no que se lo pregunten al simpático Rusdie.

La única globalidad posible será la de pequeñas comunidades aisladas, miles de ellas que pueden comunicarse para satisfacer las necesidades más básicas de supervivencia. El comercio electrónico hará el resto. Estas comunidades serán físicamente remotas, aunque contiguas en el ciberespacio. Para que exista globalidad debería desaparecer primero el hambre, y eso es algo muy poco interesante para el primer mundo, que no podría mantener los niveles de deuda con esos países en las cotas actuales. Podríamos hablar de darwinismo geopolítico, y aplicar la selección natural al desarrollo de las naciones, así como a los acuerdos simbióticos que pueden establecerse frente a enemigos o contingencias comunes. Sin embargo, los estados tienden a perder su poder a favor de las corporaciones (zaibatsu, en japonés). Los flujos de capital son los que marcan el devenir de las banderas, y estos flujos se diseñan en lugares políticamente indefinidos. Por tanto los estados quedarán reducidos a comunidades culturales de orígenes comunes, pero sin poder real, léase económico, en el devenir del mundo globalizado, léase el mundo.

El deseo de ser global

El bioquímico defenestrado Rupert Sheldrake sólo puede publicar sus opúsculos en editoriales esotéricas o revistas del más allá, pero es seguido por millares de adeptos. Su teoría afirma que existe una conciencia o inteligencia colectiva que permite que nos beneficiemos del aprendizaje de otros miembros de la especie. Trata de demostrar esta poética hipótesis con experimentos pintorescos, en los que ratas enfrentadas a idénticos laberintos en puntos distantes del planeta, resuelven su desafío cuando una de ellas encuentra la solución en otro lugar. Recoge todo este tratado en un libro sobre lo que él llama “Resonancia Mórfica”. El problema es que los experimentos no respetan los principios básicos del método científico enunciado por Bacon, cuya vigencia y peso lógico siguen siendo indiscutibles. Podemos resumir esta idea haciendo notar que existe un gran deseo de globalidad, como lo existe de Dios, o de Elvis Presley, pero ni Santo Tomás logró convencernos con sus cuatro vías ni los gurús de la nueva era lograrán lo propio. De Platón procede la intencionalidad de dotar de un contenido global a determinados recipientes, como las ideas, en lo que parece ser una necesidad del ser humano. Establecer referencias válidas a lo largo y ancho del mundo, con independencia de otros factores. Bertrand Russell revisó este concepto y a las ideas las llamó universales, en contraposición a los particulares. La globalidad será parcial y limitada, aunque eso no debe preocuparnos, de igual modo que no nos preocupa lo que pueda suceder en el planeta Mercurio.

Totalitarismo, globalidad y otros males políticos

La globalidad es una forma de colonialismo moderno. Felipe II sentía bajo su bota palpitar una gran aldea global, en la que nunca se ponía el sol. La misma religión, el mismo idioma y los mismos abusos de poder. Los romanos fueron los primeros en soñar con una aldea global, dotada de modernas comunicaciones. Pero siempre es la uniformidad en determinados criterios la que da lugar a esa globalidad. Por poner un ejemplo Chad o Sudán, países en los que ni siquiera hay correo electrónico y donde el teléfono es un invento reciente no del todo asimilado, nunca podrán pertenecer a esa aldea global. Occidente se uniformiza, a través de la moda, las grandes marcas de ropa buscan su identidad a través de la repetición, para encontrar señas familiares en cualquier rincón del globo donde la firma disponga de una sucursal.

De los 6000 millones de personas que vivimos en este curioso planeta 3800 subsisten con un nivel de renta semejante al de las ratas. Así es fácil comprender y suscribir las palabras de Manuel Castells, quizá la mente más lúcida del fin de siglo, que hace poco escribía en Ajoblanco: “África no le interesa a nadie: no tienen valor ni como productores ni como consumidores, más bien son un problema, y si desaparecieran sería beneficioso para el sistema.”

Santiago Carrillo habla de la globalización al referirse a la Tercera Vía de Tony Blair o al Nuevo Centro de Gerhard Shroeder. Y mientras tanto el ultraderechista Haider obtiene en las elecciones austríacas un alentador segundo puesto, que preocupa a los pensadores. Sin embargo es un síntoma de salud, una divergencia del pensamiento único, necesaria para un mapa de contrastes políticos que, lejos de la estética aséptica e improbable que imaginó el idílico Gene Rodenberry en Star Trek, configure un universo plural, que no global. No es lo mismo. Por supuesto que no lo es.

© Antonio Dyaz [email protected]

Entrevista a Juanma Bajo Ulloa: El retorno del Capitán Trueno

27-septiembre-2000 · Imprimir este artículo

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Por Jesús Palacios

CUANDO, POCO A POCO, SE AFIANZA UN CINE ESPAÑOL VOLCADO HACIA GÉNEROS POPULARES Y CERCANOS AL PÚBLICO, ERA INEVITABLE QUE ALGUIEN SE DECIDIERA A LLEVAR A LA PANTALLA A NUESTRO HÉROE DE CÓMIC MÁS QUERIDO: EL INEFABLE CAPITÁN TRUENO. JUANMA BAJO ULLOA NOS CUENTA LOS PRIMEROS DETALLES DE SU PROYECTO PARA EL 2001, UNA DE LAS PELÍCULAS MÁS AMBICIOSAS DEL CINE ESPAÑOL.

Estaba predestinado. Juanma Bajo Ulloa, una de las cabezas de proa del llamado nuevo cine español, siempre ha confesado ser un apasionado de los tebeos. El director de dos de las películas más singulares y morbosas de los 90, Alas de mariposa y La madre muerta, y de uno de los taquillazos más impresionantes del cine español reciente, la delirante y excesiva Airbag, fue y sigue siendo un fanático del cómic y un nostálgico del héroe creado en 1955 por el guionista Víctor Mora y el dibujante, ya fallecido, Víctor Ambros. Por eso, su encuentro con Julio Fernández de Filmax, quien estaba desarrollando el proyecto de llevar al cine al Capitán Trueno, era inevitable: “Fue como si alguien me hubiera leído el pensamiento. Desde hace años me he preguntado por qué nadie se había planteado hacer una película sobre Trueno, un personaje que tiene todos los elementos clásicos de la aventura y que es comparable a cualquier otro superhéroe del cómic extranjero”. Posiblemente, los motivos fueran no sólo la ausencia, hasta hace poco, de un enfoque comercial y más cercano al público del cine español… Sino también el presupuesto necesario para realizar una versión convincente de este héroe medieval que lucha contra moros y cristianos, monstruos y hechiceros, vikingos y mongoles, en una fantasiosa Edad Media. “Es un proyecto ambicioso. Los productores, Julio Fernández para Filmax y Vía Digital, con quienes ya se ha firmado un acuerdo, esperan contar con un presupuesto superior a los mil millones de pesetas. Probablemente será la película más cara del cine español, pero es necesario que sea tan espectacular como cualquier película americana”.

Quizá el desafío más difícil sea actualizar un personaje que, tal y como aparece en los clásicos tebeos de Victor Mora, hoy reeditados por Ediciones B, ha quedado indudablemente anticuado: “Hay que limar muchas cosas. Los tebeos originales son muy divertidos, coloristas… Pero a los chavales de hoy ya no les puedes vender esa inocencia, ese estilo ingenuo y pop de los años 50 y 60. Los niños de ahora son psicópatas que matan zombis con la playstation y hay que darles un Capitán Trueno a su medida.” Afortunadamente, la Edad Media da para mucho: “Estoy leyendo muchísimo sobre el periodo, especialmente sobre la Tercera Cruzada, que es la época en que se sitúan las aventuras del personaje, y es fascinante. Mezclaremos personajes como Saladino o Ricardo Corazón de León… Me interesa aportar un enfoque realista: los cascos y espadas, las cotas de malla, la violencia de las batallas. Quiero que sea incluso dura. Que los golpes duelan”. Muchas cosas han cambiado desde los tiempos del tebeo original: “Habrá algo de sexo. El propio Víctor Mora, muerto ya Franco, hizo una aventura de Trueno en la que se veían chicas desnudas. A él le hubiera gustado poder hacerlo antes, pero la censura lo impedía. Llegaban incluso a hacer desaparecer las armas en las escenas de violencia: veías apuñalar a alguien pero el cuchillo había desaparecido de la viñeta y el resultado era ridículo. En la película las armas van a herir y Trueno y sus amigos tendrán sus reposos del guerrero. No es que vaya a ser una película con mucho sexo, pero algo habrá”. En definitiva, el Capitán Trueno de Bajo Ulloa tendrá “un look visual gótico, más oscuro que el del tebeo”.

También los personajes, Trueno y sus compañeros de aventuras, Crispín y el inmenso Goliat, tendrán un tratamiento acorde con la sensibilidad actual: “Lo más difícil es construir un personaje coherente. Aunque no seguiremos ningún guión concreto de Víctor Mora, utilizaremos muchos detalles de los mismos, pero rellenando huecos que nunca han sido explicados. Hay que dotar a Trueno y sus compañeros de motivaciones convincentes para explicar por qué abandonan su casa y parten a la búsqueda de aventuras. Tampoco tengo intención de incluir elementos sobrenaturales y fantásticos. Pienso en Trueno como un personaje escéptico, un héroe realista, cuya idea de la justicia es, precisamente, combatir las supersticiones. Hay muchas aventuras del cómic que muestran como Trueno llega a algún pueblo aterrorizado por un Dragón o por un brujo… que finalmente resulta ser solo una superchería utilizada para explotar al pueblo. Por ahí irán los tiros… Naturalmente, pienso respetar el carácter y el físico de los personajes: Trueno será todo un galán, Crispín un jovencito y Goliat un tipo inmenso capaz de devorar todo lo que le pongan por delante. Pero serán personajes con motivaciones, con un pasado, y cuando Goliat golpee no saltarán estrellitas sino sangre y cráneos.”

Capitán Trueno, la película, se enfrenta todavía a su mayor reto: encontrar los protagonistas. “El mayor problema es el reparto. Tenemos que encontrar actores que den el tipo físico de los héroes respetando el cómic. No es fácil. No se me ocurre qué actor español puede encarnar ahora mismo a Trueno, que tiene que ser todo un superhéroe de cómic, guapo, cachas, un actor capaz de hacer escenas de acción. Lo mismo pasa con Crispín, Goliat y Sigrid. Son personajes característicos, cuyo físico es muy importante. Si no encontramos actores españoles consagrados buscaremos gente nueva. También necesitamos actores para interpretar personajes históricos como Saladino… Si es necesario recurriremos a un casting nacional e incluso extranjero: se busca Capitán Trueno”.

El rodaje de Capitán Trueno, si todo va como está previsto, empezará a comienzos del año próximo, y su estreno coincidirá con las Navidades del mismo 2001. Será un rodaje duro y complicado, que llevará al equipo a Francia, Alemania, Escandinavia y Marruecos. Pero, en todo caso, será una película netamente española: “Salvo que no quede más remedio, porque se dispare el presupuesto o necesitemos finalmente a un protagonista extranjero, la idea es que la película sea solo de producción española. Esperamos contar con el apoyo de las televisiones autónomas. El Capitán Trueno es el héroe de cómic español por excelencia y nos gustaría que la película fuera totalmente española. Desde luego, será una película exportable, que esperamos vender a Francia, Alemania, Norte de Europa e incluso América. Y, si no quedara más remedio, se hará en coproducción e incluso en inglés: Captain Thunder”.

Lo que ya es Capitán Trueno es un fenómeno mediático nacional: la página web (www.capitantrueno-lapelicula.com) ha recibido miles de entradas, y se abrirán chats para consultar constantemente las opiniones de los fans. La película es la cresta de una ola que incluye la serie de animación para televisión, la banda sonora, un cómic basado en la película, el videojuego y todo tipo de merchandising estilo americano.

El Capitán Trueno, la película, fue ya un viejo proyecto del entrañable director valenciano Juan Piquer Simón, que nunca consiguió llevar a buen puerto por las condiciones de un cine español que rehuía el género de aventuras. Ahora, Juanma Bajo Ulloa, cuyo Airbag demostró que, precisamente, una película de acción española podía ser todo un éxito de taquilla, está decidido a convertir Capitán Trueno en una superproducción a la medida del personaje, capaz de competir con Superman, Batman y demás superhéroes americanos. Desde luego, si no lo consigue ahora, quizá nadie lo consiga nunca.

Entrevista a Lorenzo Silva

25-septiembre-2000 · Imprimir este artículo

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Por Pepa Salas [email protected]

LGXXI: Los títulos de tus obras, “El alquimista impaciente”, “El lejano país de los estanques”…son títulos muy poéticos para unos argumentos que, sin embargo no lo son…

SILVA: Siempre me ha dado por los títulos poéticos y simbólicos. La primera novela que publiqué se llamó “Noviembre sin violetas”, una historia policiaca donde el protagonista era un asesino. Son historias criminales pero yo creo que en muchos rincones de mis novelas hay bastante lirismo. Lo que sí quería sobre todo, era ser original. He intentado con el título al igual que con la historia, producir algún impacto en el lector…

GXXI: ¿Qué ha supuesto para ti obtener el Premio Nadal?

SILVA: Para mí ha supuesto mucho y probablemente mucho más que para otra gente porque he sido finalista y ganador de ese premio en un intervalo de tres años. Al ser finalista conseguí hacerme un hueco pequeñito en el mercado editorial y el ganar el premio me ha supuesto llegar al gran público. Yo creo que las dos cosas son importantes, ya que todo escritor aspira a difundir su obra y la segunda parte es importante porque no quiero quedarme reducido a una pequeña elite de iniciados, no quería escribir para una pequeña elite de listillos. No quiero que mis novelas excluyan a nadie.

GXXI: ¿Cómo se puede compaginar ejercer de abogado a tiempo completo y ser escritor?

SILVA: Llevo veinte años escribiendo y diez trabajando como abogado. Esto quiere decir que durante los últimos diez años, que es además cuando he hecho el grueso de mi obra, la que ha sido publicada, he tenido que escribir durante los ratos que me dejaba el tener una dedicación profesional muy absorbente, teniendo que trabajar hasta doce y catorce horas diarias. He sacrificado muchas horas de sueño, de vacaciones y de descanso para poder escribir. La abogacía me ha permitido tener un contacto con la vida en su más amplio sentido y aprender muchas cosas de campos muy diversos. Esto es algo que no tiene el escritor que se pasa la vida en una biblioteca leyendo libros; tratando con filólogos y cosas así. Yo estaba convencido de que quería ser escritor, de que era escritor, pero si me hubiera dedicado solamente a ello hubiera pasado años sin comer y probablemente me hubiera sentido vendido al atarme a algo o al no poder escribir sobre tal cosa… Sin embargo, siempre he escrito lo que he querido.

GXXI: ¿Por qué elegiste a una pareja de la Guardia Civil y no a otro tipo de investigadores?

SILVA: Cuando escribí la primera novela no me planteé nada. Sencillamente se me ocurrió la historia de un crimen que sucedía en Mallorca y después, cuando tuve todo el crimen pensé en unos detectives e intenté hacer un razonamiento realista…si aparece un cuerpo en una zona rural de Mallorca y hay alguien competente para investigar esto, es la Guardia Civil. Pensé en las ventajas y vi muchas: el que hubiera una mujer dentro de la pareja y el trato militarizado entre ellos daba mucho juego literario. En esa época, además, hubo algunos escándalos relacionados con la Guardia Civil.

GXXI: El sargento Bevilacqua y su ayudante, la guardia Chamorro ya han protagonizado dos novelas (El lejano país de los estanques, por la que obtuvo el premio Ojo Crítico de narrativa en 1998 y El alquimista impaciente, Premio Nadal de este año ¿Habrá una tercera novela protagonizada por esta pareja?

SILVA: No me he comprometido a hacerlo pero lo más probable es que la haya porque está teniendo mucho éxito. Me lo he pasado muy bien escribiendo las dos novelas y aún me queda mucho por averiguar acerca de esta pareja.

GXXI: ¿Has tenido ya alguna oferta para el cine o la televisión?

SILVA: En este momento tengo dos novelas contratadas: la finalista del Premio Nadal del 97, “La flaqueza del bolchevique” y “El lejano país de los estanques”. Ya tengo un contrato firmado con un productor de cine con un proyecto en marcha para adaptar estas dos novelas. Para “El alquimista impaciente” he tenido ofertas desde la primera semana en que salió publicada.

GXXI: Tu primera novela publicada…¿fue la primera obra que escribiste o para ver una novela publicada hay que recorrer un largo camino para madurar como escritor?

SILVA: Las cuatro primeras novelas que escribí no han sido ni serán jamás publicadas. La primera la escribí a los diecisiete años y la quemé para que no fuera leída. La segunda y la tercera no las quemé pero permanecen bien guardadas y de la cuarta se han publicado pequeños fragmentos pero no se publicará entera. En esa época estaba empezando a aprender y digo esto porque todavía estoy aprendiendo. Escribí estas novelas cuando aún era universitario y dedicaba la mayor parte de mi tiempo a escribir compulsivamente y sólo unos días al año para estudiar. A pesar de haber dedicado mucho tiempo a esas novelas no me atrevería a publicarlas. Entonces estaba poco hecho como escritor.

Entrevista a Terence Mackena, científico de lo oculto

24-septiembre-2000 · Imprimir este artículo

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Traducción y adaptación: Antonio Dyaz

Etnobotánico, historiador radical y coadministrador de un jardín botánico en Hawaii, donde cultivaba especies de plantas amenazadas y su conocimiento, Mackenna era, a su manera, un investigador psicodélico universal. En los 60’s era frecuente marcharse por un tiempo y luego volver. Sin embargo no siempre había paradas en exóticos lugares de China o del Tibet, sino que más bien se viajaba a través de los hongos y los ácidos. Nuevos territorios. Nacido en 1946 en Colorado, Mackenna se mudó pronto a California, donde comenzó a desarrollar su peculiar trayectoria. La publicación en 1992 de su libro “La comida de los dioses” aportó un punto de vista nuevo sobre las drogas y la evolución humana. Algunos le definen como “nuevo científico”, y para todos era un orador de alto voltaje. El 3 de Abril, Mackenna fallecía tras meses de lucha contra un tumor cerebral. Sirva este extracto de la famosa entrevista concedida a la revista OMNI en 1993 como homenaje póstumo a tan heterodoxo “científico de lo oculto”.

Pregunta.- A usted se le llama profeta, demente, el más importante visionario de América, y más cosas. ¿Cómo fue su infancia? ¿Quizás había algo en el agua que bebían en casa…?

Respuesta.- Nací en un pequeño pueblo de Colorado de 1.500 personas llamado Paonia. En tu último año de instituto dejabas embarazada a tu chica, te casabas con ella y empezabas a trabajar en las minas de carbón. Un intelectual era alguien que leía la revista “Time”. Mi madre fue a una academia de secretariado, y tenía un léxico muy amplio…

Pregunta.- ¿Cómo aprendió a alcanzar estados alterados de conciencia?

Respuesta.- Viví hasta los 13 años en casa de mi abuelo. Yo tenía alucinaciones regresivas donde me veía a mí mismo en mi cuarto de juegos de la infancia jugando con mis trenes. Entonces algo captó mi atención: “una alucinación DMT (*) se ha vertido al aire, dentro de esta casa, en la habitación”. Fue como si de una invisible taza de té hubiera empezado a fluir algo pesado, una geometría floral, danzando con los objetos y con las siluetas.

Pregunta.- ¿Y ahora? ¿Hacia dónde está dirigida su investigación?

Respuesta.- No puedo digerir la tragedia humana de alguien que se va a la tumba sin saber que esto es posible. Hago una analogía con el sexo. Algunas personas pueden evitar ciertos tipos de experiencias sexuales, y a mí no me gusta pensar en gente que muere sin haber tenido contactos sexuales.

Pregunta.- ¿Qué es el efecto DMT?

Respuesta.- Mi mejor comparación es que si escuchas un ruido que viene de un lugar situado en tu visión periférica, vuelves la cabeza y tratas de enfocar su origen para ver qué puede producirlo. Este enfoque rápido de las funciones mentales está conducido por el DMT. La paradoja es que el DMT es el más seguro y rápido alucinógeno que puede experimentar tu organismo.

Pregunta.- “La comida de los dioses” relaciona el DMT con la psilocibina. ¿Cuál es la conexión?

Respuesta.- Ambas sustancias son químicamente próximas. Mi libro habla de la historia de las drogas, trata de mostrar su impacto cultural y su importancia en la delineación de la personalidad. La gente ha intentado infructuosamente contestar a la pregunta de cómo nuestras mentes y nuestra conciencia evolucionaron desde el mono. Han intentado contestar con todo tipo de argumentos pero, a mi entender, la clave para descifrar este gran misterio es la presencia de plantas psicoactivas en la dieta de estos homínidos.

Pregunta.- ¿Qué le lleva a esta conclusión?

Respuesta.- La teoría de la evolución ortodoxa nos habla de pequeñas ventajas adaptativas, que eventualmente quedan registradas en la herencia genética de las especies. Las especies crecen a partir de este cambio diminuto, aprovechando esas ventajas para ocupar un determinado nicho ecológico y desplazar así a sus competidores.

Pregunta.- O sea, que los humanos prehistóricos dieron un paso por delante de los monos ingiriendo una droga…

Respuesta.- Sí. Hay trabajos de laboratorio que muestran cómo la psilobicina, ingerida en cantidades pequeñas pero detectables, incrementa la agudeza visual. Esto se traduce en un mayor éxito a la hora de cazar a las presas, y de aquí resulta una mejor alimentación de las crías y un consiguiente aumento de tamaño en la siguiente generación. Por otra parte, la ingestión de determinados hongos podía desembocar en una disolución del ego, con la consiguiente socialización. Sensación de comunidad, altruismo, autosacrificio, lealtad… Todos estos valores serían la base de la Humanidad, y aparecieron en una situación en la que el ego estaba ausente.

Pregunta.- Y si todo era tan maravilloso ¿por qué terminó?

Respuesta.- La explicación más elegante es que la gran cantidad de fuerza que creó el impulso original lo barrió más allá de sus posibilidades. La desertización de África nos forzó a marcharnos fuera de la jungla, hacia la sabana, y nos hizo ser bípedos y omnívoros. Vivíamos en ese entorno paradisíaco, pero el clima fue tornándose más seco, lentamente. Los hongos comenzaron a escasear, y se reservaron para momentos de celebración, o sólo para ciertas clases de personas: chamanes, por ejemplo. Finalmente los hongos desaparecieron, y la presión del clima hizo al hombre agricultor, lo que le dio un conocimiento de causa-efecto que después pudo aplicar a la propia paternidad tras el acto sexual. Comenzó a pensar en mi hijo, no en nuestros hijos, y comenzó a ver a la mujer como su propiedad. El ego inició su auge imparable, hasta nuestros días, y ése fue el principio del fin.

(*) DMT Dimetil triptamina. Sustancia alucinógena relacionada químicamente con el LSD. Imita a un neurotransmisor, la serotonina, pero interfiere con su acción normal. Este tipo de drogas amplía la sensibilidad de la mente a todo tipo de información y estímulos.

(Publicado en Generación XXI)

Entrevista a Jesús Cacho

23-septiembre-2000 · Imprimir este artículo

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“CREO QUE, POR DESGRACIA, LA CORRUPCIÓN ES CONSUSTANCIAL A LA DEMOCRACIA”

Jesús Cacho es quizá el periodista más informado de España. Su libro “El Precio de la Libertad” ha creado una polémica sin precedentes. Con Jesús Cacho intentamos aclarar algunas zonas oscuras de su última obra.

GeneraciónXXI :¿Cuál es la historia de este libro?

Jesús Cacho: Se me ocurrió en septiembre del 97. La idea era escribir un libro sobre el enfrentamiento entre Polanco y Villalonga, y eso fue lo que le vendí a Plaza y Janés, con contrato. Y a primeros del 98 vi que aquello se quedaba corto, que Polanco y Villalonga se empezaban a reunir en comiditas y en cenas, un mamoneo que iba a quedar sin más consecuencias y entonces rehice el libro, una historia de la legislatura, pero tratando de ver los efectos de la llegada derecha con el bloque de poder surgido. Rehice el índice y… mi tesis es que subyace un bloque de poder que gira en torno al felipismo, un gigante con dos patas: mediática y judicial, Polanco en la mediática, lógicamente, y por encima la Monarquía de D. Juan Carlos.

Y sobre ese bloque de poder sobreviene el escándalo de la corrupción, como las siete plagas de Egipto… La corrupción, que afectó a todas las instituciones básicas, pudo aguantar el bachecito del 93, pero no el del 96, y entonces José María Aznar se decidió a levantar las alfombras y ése es un poco el hilo del libro, un choque de trenes producido por un aerolito con bigote que cae sobre un horizonte de poder muy afirmado y esquilmado, agostado ya. Y ese es un poco el planteamiento del libro, que al final resulta un análisis de la legislatura, en la cual no ha habido más oposición que la del Grupo Prisa …

GenXXI: Se ha comentado que encontraste ciertas dificultades para publicar…

J.C: A primeros de octubre envié los cuatro primeros capítulos, y la chica que se encargaba de esto en de la editorial estaba entusiasmada con el libro y, al cabo de 10 días, me viene con que en Barcelona, donde está la sede de Plaza & Janés, dicen que no se puede publicar. ¿Por qué?, pues porque no quieren problemas, evidentemente… Bueno, pues me quedé con el anticipo y esta chica no es culpable en absoluto. A partir de ahí me busqué la vida, llamé a la puerta de Ramón Akal y nos entendimos en media hora…


GenXXI: También dicen que el libro fue un encargo de Mario Conde

J.C: Me niego a contestarlo siquiera…

GenXXI: En tu libro utilizas mucho los diálogos novelados, ¿qué grado de verosimilitud se le puede otorgar?

J.C: Sí, uno tiene sus fuentes… yo limpio el lenguaje hablado, porque hay dos tipos de lenguaje, hablado y escrito…

GenXXI: Pero parece que Felipe le está dando órdenes a Suárez, ‘vas a ir a la Zarzuela y le dices…’

J.C: Evidentemente, es que es el papel que ha jugado Suárez en la democracia española, el ‘correveidile’ de los distintos palacios, y eso es la milésima parte de lo que se podría contar de Suárez en el Gobierno. Es la historia que me llega, pero el señor Suárez se lo ha contado a alguien. Ahí corres un riesgo, evidentemente.

GenXXI: ¿En qué consistió el llamado “Pacto de investidura”?

J.C: Ése es el gran secreto de la legislatura de Aznar, él lo niega, claro…

GenXXI: Lo que Anguita llamaba el Pacto de Marivent…

J.C: Claro, consistió en no levantar las alfombras, en asegurarle cierta impunidad a Felipe González a cambio de que la derecha pudiera gobernar. Creo que es un pacto como todos, aparentado. Hasta que Aznar se da cuenta de que le han tomado el pelo y la ha hecho buena. Ni la Banca le respeta, ni nadie le respeta. Hasta ahí llegó el famoso pacto.

GenXXI:¿No es exagerado decir que Prisa es el único poder fáctico real? ¿Y el Ejército o la Banca o las multinacionales,.. ?

J.C: En España no hay más poder que el del Estado… La Banca está siempre atenta a lo que llega de Moncloa, que tiene el poder político, el único poder fáctico que hay aquí, el poder democrático en España. Polanco ha asumido, con gran fortuna, la cualidad de conseguir la llave de la factoría de la ideología, de las ideas: aceptable o no, bueno o malo… puede cambiar ministros y llegó a amenazar a José María Aznar con hacerle convocar elecciones generales anticipadas en la primavera del 97, porque era capaz de quitarle el apoyo… Son palabras mayores.

GenXXI:¿Pedro J. se planteó ser el Polanco del PP ?

J.C: Yo no sé lo que hay en el alma de nadie, no sé si Pedro J. tenía esas aspiraciones o no.

GenXXI: ¿Cómo explicas el cambio de actitud de Pedro J., antes tan crítico con el Sistema?

J.C: Como en todo, hay que acudir a la cronología… ahí pudo haber un cambio y hay una tesis que sí maneja Pablo Sebastián, con fuentes suficientes para manejarla, después de la llegada de Aznar al poder desaparecen una serie de colaboradores en un proceso que Sebastián liga a la idea de Pedro J. de que ya está de más la AEPI, porque los objetivos ya se habían consolidado. Sin embargo, el 2 de agosto se produce una separación fundamental entre Pedro J. y el Gobierno de Aznar, ese idilio duró tres meses, hasta que el Gobierno Aznar no cumplió su promesa de airear todos los papeles del CESID. Luego hubo todo el otoño, hasta el pacto de Nochebuena, una separación radical de El Mundo y de Pedro J. respecto al Gobierno de Aznar; y yo diría que ahora hay otra vez un cierto idilio… es decir, que esto es como las olas del mar, se va y se viene y tal…

GenXXI: ¿No piensas que la corrupción es consustancial al Sistema ?

J.C: Yo creo que, por desgracia, la corrupción es consustancial a la democracia. Las pruebas son abrumadoras. La única esperanza es la capacidad de los ciudadanos para aunarse, para olvidar a los políticos e imponer mecanismos de control suficientemente efectivos, luego llevar a las leyes los castigos para que el que la haga la pague. Es el único poder. Luego hay posiciones desvergonzadas como la de un Felipe González que se entera por los periódicos… Hay posiciones desvergonzadas de unos señores que nunca han tenido clara una diferenciación entre lo público y lo privado, que navegan en ese magma, que son capaces de medidas como lo de Rumasa o la intervención de Banesto, y que ahora proponen un canon extraño, una especie de impuesto revolucionario…

GenXXI: ¿Por qué crees que Aznar no indulta a Liaño?

J.C: Por los traumas de la derechona y esas historias, por los prejuicios que arrastra la derecha. De todas maneras, yo creo que hará algo si vuelve a ganar el día 12. Lo de Liaño es un acto de prepotencia del felipismo, de los más brutales que ha existido nunca, ¿no?

GenXXI: Esta entrevista se publicará después de las elecciones, ¿te atreves a dar un vaticinio del resultado?

J.C: Yo creo que ganará José María Aznar, con algo más de holgura, pero poca más: 160 o 162 diputados.

(Publicado en Generación XXI)

Entrevista a Mateo Gil

19-septiembre-2000 · Imprimir este artículo

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Por Silvia Mateo González

“El cine español ha recuperado gran parte de su público”


Eran las 13: 25 en la plaza madrileña “Dos de mayo”. En breves minutos vería aparecer a Mateo Gil, director de “Nadie conoce a nadie”, con cara cansada y la barba de días. Allí esperaba con la grabadora en mano a uno de los cineastas más innovadores de los últimos años. Mateo Gil, canario de 27 años, debutaba el 22 de noviembre en la cartelera española con “Nadie conoce a nadie”. A pesar del debut, nada tiene de inexperto: en su corta carrera puede saborear más de treinta premios recibidos por su corto, “Allanamiento de morada”, y decir que fue el coguionista de las películas, Tesis y Abre los ojos, de Aménabar.

“Nadie conoce a nadie”, ha supuesto a Mateo Gil un ir y venir por toda España: tres años de realización y diez meses de promoción. A pesar del agotamiento, accedió a ser entrevistado por Generación XXI y a las 13: 30 aparecía con los rizos ocultándole las ojeras para ser bombardeado con preguntas que aún desconocía.

P: ¿Cuánto tiempo ha llevado realizar “Nadie conoce a nadie”?
R: Dos años en el guión y en rodar, montar y acabar unos diez meses. Han sido casi tres años, sin contar la promoción.

P: ¿Cómo fue el rodaje?
R: Ha sido muy duro porque la película tiene muchas secuencias de acción, demasiados extras de noche en la calle, decorados bastante difíciles; cosas que complican un rodaje. El esfuerzo ha merecido la pena, aunque con muchos quebraderos de cabeza, el proyecto ha salido adelante.

P: ¿Cómo has visto la crítica?
R: Hay de todo, en general respetan mucho la película; las hay muy entusiastas y otras malas. Yo siempre he pensado que la primera reacción de la crítica no es siempre la definitiva; a medida que va pasando el tiempo varía la opinión, sea para bien o para mal. Cuando se ve por primera vez una película, hay que tener tiempo para reflexionar, el primer momento es pronto para juzgar. Por ello en principio no quiero hacer caso de lo que dicen los críticos ni de lo bueno ni malo, prefiero dejar que pase el tiempo y estudiar la situación, porque yo tampoco soy objetivo. Realmente no sé lo que he hecho, llevo diez meses intensivos de promoción, he visto el montaje 750 veces y ya no sé lo que es, aunque no es de extrañar porque eso le pasa a todos los directores.

P: ¿Cómo ha sido trabajar con Eduardo Noriega y Jordi Mollá?

R: Gracias a que los tenía podía concentrarme en otro tipo de cosas porque ya no sólo tienes actores con talento, sino con gran experiencia. Te ayudan mucho y eso hace que te relajes. Había muchos momentos de la película que con todas las secuencias de acción que debía preparar y el agobio que eso me causaba, me sentaba delante del vídeo, daba acción y me sentaba a disfrutar viendo como actuaban.

P: ¿Cómo ves el cine español?
R: A parte de que ha habido una renovación en el equipo técnico, en los actores y en los directores en los últimos años, se ha recuperado gran parte del público. No hay que cantar victoria porque todavía estamos muy a tiempo de echar todo a perder. Si al público le das tres películas buenas lo recuperas y le animas a ver cine español, si le das tres películas malas, vendiéndoselas como muy buenas, puedes perderlo. Hay que ser conscientes, sobre todo por parte de los productores del tipo de productos que estamos haciendo y en el mercado en el que nos hallamos. De todas formas, tampoco es tanto hueco el que hemos recuperado; por mucho que el cine español esté mejor que hace cinco años en cuanto a la taquilla y el público, si lo comparamos con las películas norteamericanas, estamos muy por debajo. Mi película supuestamente es un éxito pero comparado con Tarzán o 007, todavía estamos a la mitad. Ellos se promocionan más y los presupuestos de fabricación son muy elevados. En mi opinión, no son productos de mayor calidad, sino de mejor acabado técnico. A nivel de talento e ingenio podemos competir perfectamente, pero hay que trabajarlo. Todo lo que ellos tienen en dinero, nosotros debemos suplirlo con mucho ingenio. Nos queda mucho camino por recorrer.

P: ¿El cine americano apoya al español con la presencia en las nominaciones de los Oscars?, el año pasado fue “El Abuelo” y este “Todo sobre mi madre”.
R: No veo la relación. En el cine, como en todos los campos del arte, hay modas y ahora supuestamente toca al cine español, la academia norteamericana está revalorizándolo. Yo no quiero quitar calidad a la película de Almodóvar, pero la fiebre actual de este director es porque ahora es el boom del momento. Él tiene películas tan buenas como Todo sobre mi madre que han pasado desapercibidas. Es una corriente que hay que aprovecharla. No creo que eso influya en la taquilla del cine nacional en España, como mucho influirá en la venta de películas españolas en el extranjero.

Los adultos critican que el cine español actual sólo va dirigido a un público joven, ¿qué opinas sobre este tema?
No estoy del todo acuerdo, es cierto que la gran mayoría de las películas que se realizan están destinadas a un publico joven, pero todo tiene su momento. Es inevitable que los productos estén realizados con un sentir juvenil porque los directores y actores de ahora son jóvenes. También si lo pensamos detenidamente, se puede decir que hay de todo, películas para todos los públicos, sólo que a veces se excede el número de productos hechos para un público determinado. También es cierto que, en el caso de actores adultos, no se están escribiendo muchos papeles para sus edades. Se utilizan actores más jóvenes, incluso de lo que requieren los papeles, por el propósito de conseguir más afluencia de público. Pero esto se va renovando, y todo se tiene que asentar después de este revuelo de nuevos actores y directores. La situación está sin cuajar.

P: En el terreno de la universidad, ¿qué te aportó la facultad de Ciencias de la Información?

R: Lo más importante fue el poder conocer un determinado número de personas con las que me sigo viendo y que ahora están trabajando en el cine o en el televisión. Era gente que tenía mucha inquietud por el cine y con los que aprendí bastante. Todo esto estaba al margen de las clases académicas porque iba poco, me limitaba a trabajar en cortos. De hecho no llegué a terminar la carrera, porque lo que se daba en la facultad de Ciencias de la Información tenía poco que ver con lo que yo quería realmente. En ese momento no había otra manera de entrar en el mundo del cine. Lo más importante de la universidad es encontrarte con gente que tenga tus mismos gustos e intercambiarlos, esas relaciones deberían continuar después de la universidad y desgraciadamente se pierden, porque cada uno hace su vida. La facultad es la mejor época de tu vida y hay que aprovecharla. Hay tantas formas de perder el tiempo que se pierde el interés por muchas cosas, por ejemplo el volumen de lectura es menor que otros años. La universidad tenía que enganchar a esas personas que van un poco perdidas.

P: ¿Cuál es tu próximo proyecto?
R: No tengo pensado nada, llevo tres años trabajando en “Nadie conoce a nadie”. No he parado ni un momento y ahora quiero descansar. Tengo ideas muy vagas, pero que no merece la pena mencionarlas.

P: ¿Cómo piensas que va a ser el cine en el s. XXI?

R: Creo que a largo plazo llegará a desaparecer el celuloide y pasará a ser digital. Puede ir por mucho lados, ahora el mundo audiovisual lo invade todo y hace que el consumo sea mucho más rápido. Hay muchos factores que influyen: la saturación del mercado por la cantidad de productos, el gran número de personas que trabajan en el mundo audiovisual.. Creo que va a cambiar hasta el punto de que el cine llegue a ser un producto de consumo individual por medio del ordenador. El espectáculo del cine con pantalla gigante y graderío va a tender a desaparecer. Es difícil especular, lo importante es saber adaptarse a las circunstancias y contar historias que merezcan la pena.

Entrevista a “Disop”

18-septiembre-2000 · Imprimir este artículo

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by Luis DJ.
EL DISOP, “El destrozapalabras”

Alex Martínez arrasa con su álbum de debut: “Cajas y bombos retumban en tu barrio” [Un-Cru-So Deus/UNIVERSAL] en la cultura del hip-hop. Es un MC directo, locuaz, cercano y sincero al cual te invitamos a conocer a través de esta entrevista.

GXXI: ¿Cómo te sientes a tus 21 años y entrando en el nº9 de ventas en la 1ª semana del maxi ‘Jo no sóc polac’?

Disop: Supercontento, superorgulloso y superasombrado, porque no esperaba esta recepción por parte del público que ha habido, como algo muy inesperado. Yo esperaba que a la gente le chocase porque no hay temas de hip-hop en catalán todavía; pero que tuviese este éxito fue increíble y que mucha gente ajena al movimiento del hip-hop le ha gustado el tema también. Y encima el tema no es comercial en absoluto, que superpolémica la letra y ha habido mucha gente y medios en Cataluña que no les ha hecho excesiva gracia la letra de la canción porque me meto con mucho con el rollo independentista, que con el rollo independentista no estoy de acuerdo; y por eso estoy satisfecho del resultado.

GXXI: ¿Por qué crees que tuvo tanto éxito, por estar en catalán o por la dura letra?

D.: Yo creo que es un poco una combinación de factores; o sea también echándome un poco de flores porque tiene mucha calidad y aparte por la letra que es muy polémica. Pero más que polémica es que hay mucha gente que está en mi situación ahí en Cataluña y ha habido mogollón de gente, sobre todo inmigrantes que se sienten superidentificados con la letra de la canción, de hecho ha estado sonando en emisoras de Cataluña, ¡para flipar!, como “Radio Teletaxi” que es una emisora de rumba y flamenco. Claro que es chocante, pero el pueblo que escucha eso es andaluz y tal; y la gente que lo escucha se siente muy identificada con ese tema; y aparte claro, por la polémica, por el rollo de ser el primer tema de hip-hop en catalán y sobre todo porque a todos les ha sorprendido.

GXXI: ¿Así que el tema del independentismo es un poco tabú allí y bastante arraigado, no?

D.: O sea, tampoco es mayoritario, no estás oprimido todo el día, pero si hay gente muy cerrada, sobre todo los independentistas. Yo me siento catalán aunque soy de padre murciano, he nacido en Cataluña y con mi familia hablo en catalán, pero lo que pasa es que no me siento patriota en absoluto. Si tuviese las cosas mal en Cataluña me iría a Madrid o donde fuese a buscarme la vida, pero ¿qué es lo que pasa?, que hay gente que es muy cerrada tanto en un lado como en el otro. Hay inmigrantes que echan de menos a su tierra y se meten con los catalanes, ¡pero una pasada! Y eso tampoco lo veo bien porque has ido ahí a buscarte la vida, te han dado trabajo los catalanes y no me parece bien, pero tampoco me parece bien el rollo este independentista de “¡Eh, mira a los garrulos éstos que han venido aquí a quitarte el trabajo!”, ¡bah!, es patético que a estas alturas del 2000 haya todavía peña que piense así, xenófoba que te cagas, pero ¡yo qué sé!, hay gente tonta en todos los sitios.

GXXI: Bueno, suavicemos un poco la cosa…todo el éxito que te viene: ¿te abruma o lo controlas?

D.: Mi ilusión en la vida es vivir de la música y de momento curro de mensaka, y si perdiese mi curro, trabajaría de cualquier cosa, como he hecho desde los 16. Pero quiero vivir de la música, ya que Dios me ha dado el don, pues aprovecho; y también lo que tengo muy claro es que una cosa que me da mucho asco de otra gente que está en el rollo es la prepotencia y tal, o sea, una persona puede ser muy buena en lo que hace pero no quiere decir que vaya de estrellita al resto de la gente; es que eso me parece patético y hay mucha gente en el rollo que no piensa así y empiezan a tener un poco de éxito y se flipan y van como mirando por encima del hombro al resto de la gente ¿no? Pero que yo qué sé. Yo soy supersencillo y para mí lo más importante son mis amigos y mi familia y mi gente y yo quiero lo mismo que el resto de la gente, lo único que si me empezaran a ir bien las cosas la diferencia está en que en vez de currar de mensaka y ser una persona más anónima, estaría en un sitio de imagen pública y me conocería más gente, pero que no tiene nada de especial.

GXXI: Hablemos de tus canciones de “Actitud” ¿eres más visceral que cerebral?

D.: Más que nada, lo que intento aplicar con esa canción es que lo que más me importa es mi peña, mi gente y tal; pero que soy supertranquilo, no me mola nada la violencia ni alterarme por historias. Más que nada lo que reivindico es eso que en cualquier caso a los míos los defendería por el único motivo por el único motivo por el creo puedes llegar a ser, el único motivo justificado de violencia, es que alguien ataque directamente a ti ó a tu gente, si no, no se puede. También lo que quería reivindicar en el tema es lo que no me gusta del hip-hop que es el rollo sectario que hay, es decir, “el hip-hop es lo único que mola y lo demás nó”. Yo tengo un montón de amigos que quizás los conocí por el hip-hop. Pero lo que pasa es que la peña del hip-hop te ve con alguien que no es del hip-hop y dice 2Mira al tío ese con quien va”. Yo valoro a las personas no sus gustos y voy con mis amigos porque son mis amigos aunque no compartes el mismo estilo de música.

GXXI: Tienes un gran sentido del humor y “Pasan de mí” es un claro ejemplo ¿cómo se te ocurrió, es verídica?

D.: Del LP es el tema más antiguo que hay y hace un par de años si estaba en esa situación, y más que reivindicar mi situación en esa época es que estoy un poco harto de actuar en sitios y que me vengan diciendo que “todos los rappers somos unos chulos, unos sexistas, unos machistas y unos vacilones”. Hay gente que sí que lo es pero yo no lo soy. Lo que quería ofrecer era otra cara totalmente distinta a la que la gente tenía estereotipado, y aparte si un MC va a un sitio y cada fin de semana triunfa con una y le viene la típica buscona de “¡Oh, mira éste es cantante, me voy a enrollar con él” me parece muy bien que lo reivindique en las canciones, pero lo que me parece mal son los que van de boquilla, que dicen “mira qué bien me va, que voy a quedar de ligón”; y luego los conoces y y ná ¿sabes?.O sea el hip-hop debe ser real, auténtico, debes transmitir realmente lo que eres; a mí la peña que se va tirando el rollo no me gusta en absoluto y eso era un poco lo que quería reivindicar en ésta canción muy en el plano de coña y en tono de humor.

GXXI: ¿Y porqué escogiste samples de Eusebio Poncela de “Martín Hache” para la canción “El mundo gira alrededor del dinero”?

D.: Eso surgió porque una de las cosas que me gusta mucho hacer es cuando una canción está hecha, como pasó en este caso, y cuando miro las pelis, eso que dice eso Eusebio Poncela es lo mismo que yo estoy predicando en toda la canción, y lo vi y dije: “Ay va, está haciendo un resumen de lo que yo digo”; es un resumen de mi ideología y de mi forma de pensar y lo voy a pillar y lo acoplo en la canción. En éste de “La secta” al principio hay un cacho de taxi que es más o menos lo que estoy reivindicando de esa canción; la gente, el rollo que llevan los fachas, de los 4 viejos fascistas asquerosos, que le comen la cabeza a los 4 niñatos que no son nadie y ya sabes; con historias para que sean los soldaditos suyos, utilizarlos como peones. Y eso me gusta mucho, me mola mogollón el cine español y cuando veo una peli a la mínima que veo algo que puede ser conveniente para una canción enseguida ¡pim! Lo pillo y lo pego.

GXXI: ¿Y porqué un R´n´Bs en “el billete”? Es una crítica al capitalismo o simplemente querías ponerlo allí.

D.: No, es realmente porque me gusta, o sea; yo lo veo muy bien. Como te he dicho antes hay gente del hip-hop que es muy sectaria; el que dice que el hip-hop es lo que mola y lo demás no. A mí me gusta mucho la música en general y el hip-hop en particular, y el rollo de escuchar R´n´B me gusta y a Eddine Saïd lo conocía de hacía tiempo, y colaboró con gente como “SOLO LOS SOLO”, “El payo malo”; y ahora que he tenido la oportunidad de sacar el disco le dije que me molaría que hiciera una colaboración conmigo; se lo conté y estuvo encantado. Por eso lo puse aquí pero no por nada en especial, tuve la idea de que colaborase conmigo y el tema más guay, lo vi y ya está.

GXXI: ¿Big Toxic colaboró también de algún modo en el disco?

D.: Sí, en “Guerra de estilos”, lo que es la atmósfera de todo está hecha por mí, pero Big Toxic también metió baza, y lo que fue la mezcla y masterización se hizo entre todos, yo he estado ahí, el productor ha estado ahí y es que Big Toxic es un profesional, es un genio de la ostia, es un técnico increíble y ha estado ahí ayudándonos y tal. Pero ya te digo que yo quiero hacer hip-hop pero no estoy cerrado a hacer colaboraciones con gente de otro tipo de músicas.

GXXI: “Barcelona suena” ¿cómo ves la salud del hip-hop en Barcelona?¿Y en el resto del país?

D.: Yo veo una escena superguay, quizá estuvo un poco retrasada por aquello de sacar las cosas. Lo primero salió en Madrid con “El Club de los Poetas Violentos” y “Madrid Zona Bruta” y todo el rollo, pero ahora gracias a que ha empezado a haber medios y discográficas como “UN CRU” que es estrictamente de Barcelona se empiezan a mover cosas de allí. A mi el grupo que mas me mola de hip-hop nacional es “7 notas 7 colores” que son de allí y “Solo los solo” que me gustan mogollón, y es que hay infinidad de grupos que están a la misma altura. Lo que intento reivindicar en la canción, que Madrid mola mucho, y como hay otras que también y que Barcelona está ahí con las ciudades punteras y eso reivindico que la escena de Barcelona está superbien.

GXXI: “Jo no sóc polac” ha sido tomado un poco subversivo ¿solo por decir la verdad?

D.: Es que es eso, lo que intento todos los temas e transmitir lo que pienso y la realidad; que es jodidamente lo que pasa; y lo cuento con pelos y señales como ahora estoy hablando, con pelos y señales; pues lo mismo cuando estoy rapeando. Y eso es lo que pasa en Cataluña, es lo que quiero transmitir, no quise hacer un tema politizado por el hecho de haber cantado en catalán, no; simplemente que la realidad de allí es esa y lo dije en esa canción . La mayoría de la gente teme la forma de pensar mía. ¿Sabes que es lo que pasa?, que conozco gente de aquí de Madrid y me dicen :”Ostras tío, para ser catalán eres muy enrollado”. Lo que pasa es que nosotros no nos comemos a nadie y lo mismo aquí, y es que esto viene hasta por movidas del fútbol; que lo digo en la canción. A mí lo que más me revienta son los pelaos ¡que son lo peor! Y gente que se llega a apagar. Yo soy del Barça y tengo amigos que son del Madrid y las risas y piques en plan cachondeo cuando nos juntamos, pero de ahí a pegarte, yo que sé; es que hay gente que tiene una existencia tan patética que lo único que vale en la vida espera eso.

GXXI: A lo mejor es comprometida esta pregunta, pero es sobre el atentado de ETA de ayer… ¿qué te da a pensar?

D.: Tampoco mola mucho columpiarse con el tema, más que nada por seguridad personal… Pero yo lo que pienso es que si tan de izquierdas son, para mi la definición de fascismo es gente que quiere imponer las cosas por la fuerza. Si quieren ser independientes y todo el rollo que hagan unas elecciones, que la peña vote y si sale que quieren ser independientes que se hagan independientes; o sea pero que vengan a la peña y “lo que digas o ¡pum!”; Franco más o menos hacía lo mismo: Pero que a mi, que tengo mogollón de colegas en el País Vasco, me llevo de puta madre con ellos… Que es que lo veo patético el rollo éste, y es que el rollo éste de la patria no es más que un invento. Es como un poco lo que dice Martín Hache en la película, cuando está hablando el padre con el hijo. Si yo hubiese nacido en Barcelona y me hubiese criado en Madrid, yo me consideraría madrileño y no catalán.

GXXI: Es el entorno…

D.: Sí, es el entorno. El nacionalismo debe ser cultural. La gente se tiene que buscar la vida como pueda, que si no pueden en un sitio en otro, lo que no vas a hacer es morir de hambre, está claro. Básicamente es lo que transmito en la canción, que eso también es un tema delicado y da un poco de miedo, el cómo se lo habrá tomado también los nacionalistas del País Vasco son mucho más radicales que los de Cataluña. Y como te digo, yo soy una persona supersincera y digo lo que opino, respeto su opinión pero lo que no quiero es que me impongan su opinión por la fuerza. Igual que yo tengo que tolerar su verdad, pues que toleren la mía. Yo opino así y al que le guste bien, y al que no 2 piedras.

GXXI: El tema de “La secta” escondido al final encriptado en el del (¿)¿es un capricho o es aparte?

D.: Lo que pasa, es que esto de que sea un track oculto… Yo creo que es con básico del hip-hop es el vinilo, en el hip-hop y en los DJS y es lo que pasa, todo lo que saqué lo saco también en vinilo para los DJS, para otros rollos como el tecno y tal no es tan imprescindible; pero para hacer un scrach con 1 CD no queda igual. El vinilo es básico para los DJS. No se venden tantos vinilos como CDS, los vinilos los compran los DJS, yo lo comprendo, si yo quiero escuchar algo pongo 1 CD porque te tienes levantar, girarlo y el rollo. Y lo que quiero hacer era meter una canción más en el vinilo que con el CD; ¿pero que es lo que pasa? Que la canción de “La secta” me molaba tanto que dije “qué mal rollo no meterla en el CD” y lo que hice; es que en el vinilo viene como 1 track más; pone “La Secta” track nº5 cara no sé qué; pero en el CD quien deje el disco hasta el final sabrá que está la canción y quien no le guste el disco no lo sabrá y por eso viene como un track oculto.

GXXI: ¿Qué le pides ahora a la vida?

D.: ¡Je, je! Pues ¿qué le pido?; lo que te he dicho yo con que me saque de 150 talegos al mes para poder pagarme un pisillo y tal; pues preferiría eso a estar currando con la moto de mensajero. Hombre lo suyo será forrarse y estar sobrado de todo, pero que lo único que le pido es poder vivir de la música que es lo que realmente me gusta, que no me está mandando nadie y tratándome como un trapo, y yo que sé… tener una churri que me quiera y una casa bonita, es lo único que le pido a la vida; y que ojalá por pedir una keli en el Caribe y… estar con una top-model y tener mazo de pasta, pero yo me conformo con poco.

Entrevista a Abdelwahid

17-septiembre-2000 · Imprimir este artículo

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Por Carlos Aguirre y Javier Esteban

“Con mi conversión la gente se pensó que estaba como una regadera”

Son ya varios los años que distan entre el Cristóbal Martín que conocimos, pionero y artista de toda esa movida de comienzos de los ochenta, y este otro Cristóbal, Abdelwahid, andalusí, musulman y miembro de la tariqa sufi naqsbandi. La distancia no viene dada solo por los años. Otras cosas han cambiado tanto en su vida como en su interior. Quizá el arte, la palabra de su escultura, sea uno de los indicios que muestran toda esa evolución. Una tarde de Invierno, fría y hermosa, en la comarca de La Vera, nos perdimos con él por las veredas de los bosques y el espíritu. Esto fue lo que nos dijo.

Generación XXI: Hace ya algunos años tuviste cierto protagonismo en la llamada movida y en todo su mundillo cultural. ¿Qué recuerdos quedan de todo eso?

Abdelwahid: Desde ahora mismo esa época la recuerdo como un opus nigrum, aunque en su momento reconozco que me divertí mucho. En cualquier caso la juventud es como un semillero. Vistas con distancia muchas cosas que vives parecen como una preparación para lo que viene después. La tierra se abona con estiércol y todas estas cosas pueden ser un muy buen estiércol para la obra alquímica. Son como el nigredo de la misma. También fue una época de descubrimientos, donde se tocaban varios palos al mismo tiempo.

Al margen de mi experiencia personal y por lo que a la movida se refiere, su relevancia mediática, como vanguardia cultural, esta más que hinchada. En realidad solo quedan varios cadáveres y algunos discos, poco más. No creo ni que exista una clara identidad estética en la movida. Eso si había cierto afán creativo muy empapado de euforia juvenil pero obras de nivel muy pocas. Intelectualmente no había absolutamente nada detrás. Era una cultura de gran pasote, de borrachera, heroína y conciertos, con muy poco al margen de eso. La droga fue importante en todo esto, alcohol, porros, cocaína… era como el motor. Había que colocarse a cualquier precio. Las drogas eran como un combustible de todo aquello.

GenXXI: ¿Cómo se plantea tu evolución desde este ambiente?

A.: Todo ese mundo es un enredo, un laberinto, pero en todo laberinto hay un centro que en el fondo es lo que vas buscando. Si la búsqueda es sincera te lleva a encontrar ese centro. Encontrarme con la cultura tradicional y sus símbolos fue muy importante en este contexto. Recuerdo la lectura del Gárgoris y Habidis como algo que orientó mi interés en ese sentido. Haciendo el camino de Santiago por vez primera, en la Catedral de Burgos, al ver esas imágenes y esas simbologías, recibí la indicación de orientar mi escultura en ese sentido. Posteriormente la lectura de Rene Guenon fue decisiva para mí, como desvelador y ordenador de muchas de mis intuiciones.

GenXXI: En tu escultura hay toda una evolución desde motivos más naturalistas a un simbolismo de base geometrizante…

A.: Es cierto. Cuando vas clarificando tu camino vas tocando muchas teclas y poco a poco vas centrándote en lo fundamental de ese camino. Por lo que se refiere al arte me centré en sus símbolos fundamentales. Estoy hablando de los símbolos fundamentales de la ciencia sagrada, y en estos lo geométrico es fundamental ya que libera al arte de todo tipo de contenido imaginario. Lo imaginario te lleva a un plano muy concreto, más personal y cerrado. Si por ejemplo, te pones a mirar un retrato la experiencia se agota en eso mismo y te acabas cansando. Sin embargo la geometría siempre te abre a estados que te transcienden. En un simbolismo geométrico puedes siempre atisbar cosas nuevas. La geometría me ha interesado desde siempre.

GenXXI: Por lo que comentas tu conversión al Islam fue una culminación más que una ruptura.

A.: Tenemos una ligera intuición de dónde vamos pero a ciencia cierta no lo sabemos. Por eso he tenido diferentes cambios de rumbo. En cierto momento antes de mi conversión al Islam tuve mi propia conversión a algo que sin yo saberlo, prefiguraba ya mi conversión al Islam. En ese momento tuve la intuición de que todo era sagrado, de que la vida era sagrada, de que todo tenía un origen y un sentido divino. Tomar conciencia de esto es tomar conciencia de La Illaha illa Allah, es decir de que no hay más realidad que la divina. Esta es la perspectiva del Tawhid, de la Unidad de Dios y de todo en Dios. Tomar conciencia de esto me hizo tomar un respeto inmenso por todo, empezando por mi propia conducta. La imagen exterior del Islam y toda su problemática frenaron mi conversión al Islam. Además en esos momentos veía lo religioso como algo en relación con lo espiritual pero como una aproximación más simple y popular, menos intelectual. Conocía a gente que se había convertido al Islam pero pensaba que estaban zumbados. No creía que eso fuera necesario por lo que a la vía espiritual se refiere. La gente con la que me movía entonces, también interesada en estos asuntos, era muy elitista. Desde su perspectiva no era necesaria una opción tan radical como la de una conversión al Islam para trabajar temas espirituales. Por lo que a estos temas pensábamos que con un determinado acercamiento intelectual ya servía para poder conectarse a esa dimensión de lo sagrado, y si no era suficiente para conectarse siempre se podía tirar de la marihuana o del LSD. Sin embargo el corazón me decía Islam, aunque la cabeza me lo desdecía completamente. Paralelamente a esto el hecho de que Rene Guenon, alguien que había influido mucho en mi a través de su obra, fuera musulmán me acreditaba la vía del Islam. Finalmente Dios me dio la certeza de que ése era mi camino. Antes había pasado por otras vías como el Zen o el Yoga. Con mi conversión la gente se pensó que estaba como una regadera, pleno siglo veinte, todo tecnificado… era como volver a algo arcaico. Además la reputación del Islam es pésima, piensa en todo lo de Argelia.

GenXXI: ¿Qué es para ti el sufismo en el contexto islámico?

A.: Para mí el sufí debe ser un musulmán comprometido, sincero en su experiencia. El sufismo responde a un querer profundizar en el propio Islam. Introducirse en la vía sufí supone iniciar un práctica de combate contra el ego cuya finalidad y sentido sean hacer realidad ese La Illaha Illa Allah del que antes hablaba. El sufismo pretende transcender los preceptos formales de la religión en una alquimia del alma. El sufí sería el puro, el liberado. Dice Rene Guenon que sería como el yogui, es decir, el que ha realizado su liberación. El Islam en este sentido es una forma de vida que considera que todo es de origen divino y que regula las diferentes actividades humanas. Todos los preceptos islámicos, sobre las oraciones, sobre la familia, deben de servir para interiorizar esta verdad y ponerte en relación con todo el universo. Los movimientos de las oraciones son una auténtica medicina que sirve una serie de símbolos cinco veces al día, y así te conecta.

GenXXI: ¿Puede un excesivo formalismo en los preceptos, por los categorías dualistas que traza, viciar esa dirección hacia la Unidad a la que toda norma debe estar sometida?

A.: Si llevas esos preceptos de una manera paranoide o maniática, como fines en si mismo, puede ser algo fatal. Muchos preceptos islámicos hacen referencia a seguir la costumbre, la sunna, del profeta Muhammad y hacerlos es un medio para el recuerdo de la Unidad de Dios y de todo en Dios. Seguir la sunna en este contexto y con esta actitud tiene una serie de beneficios y ventajas. En la conciencia de la Unidad deben cesar todas esas categorías y proyecciones individuales que comentas. A diferencia de todas esas tendencias neoespiritualistas, donde parece que la Verdad es flotar de una manera etérea, el Islam se hace muy presente en la materia y en todas las actividades de la vida. Este es el contexto donde la sunna y sus preceptos encuentran un sentido. Lo que digo se entiende muy bien a la luz de la alquimia. Su lema más importante afirma eso de que hay que espiritualizar la materia y corporeizar el espíritu. Todos estos preceptos islámicos en realidad apuntan a sancionar un marco sagrado donde el recuerdo de la Unidad sea realizable y donde la superación del mundo de la dualidad, propio de los hombres, sea posible. Estas regulaciones pueden parecer a veces arbitrarias, como cortarse el pelo de la cabeza o del cuerpo, dejarse barba o cubrirse la cabeza, pero su finalidad es instaurar un ámbito que convierta en sagrada todo tipo de actividad humana. Trabajar con este ámbito sacral de la materia, sacralizándola a través de estos preceptos, es una auténtica tarea de alquimia para el alma y el espíritu.