Entrevista al padre Ricardo Ruiz

padrePor Javier Manzanera y Joaquín Albaicín

“Quien más viene a pedir ayuda es la gente que menos cree y practica”

“La Iglesia participa a la victoria de Cristo sobre el diablo: porque Cristo ha dado a sus discípulos el poder de arrojar a los demonios. La Iglesia ejercita este victorioso poder mediante la fe en Cristo y en la oración, un poder que en casos específicos se realiza en forma de exorcismo”
(Juan Pablo II, 20-VIII-86).

Muchos alimentan el error de que la misa en latín y cara al sagrario es una excentricidad prohibida por la Santa Sede, sólo cultivada por los integristas escindidos con Lefevbre. Nada más falso. En todo el mundo, es celebrada por sacerdotes fieles al Papa como el P. Ricardo Ruiz, encargado de la continuidad regular en Madrid del rito tradicional por el Instituto con este fin aprobado por Roma. Es, además, discípulo del P. Gabrielle Amorth y Traductor de la A. I. de Exorcistas presidida por éste. Y es que, como indica Juan Pablo II, el exorcismo continúa siendo un sacramental, y una necesidad imprescindible en ciertos casos.
Guardián de la Tradición, forma parte del puñado de hombres valientes y seguros en su fe que a diario, con discreción (sólo nos concede la entrevista previa autorización formal del Vicario de la Diócesis), plantan cara al más terrible enemigo de la Humanidad.

P. Ricardo: Hay que recordar que el tradicional es el rito más antiguo de los existentes dentro de la Iglesia. Que yo sepa, ha habido hasta 14 en la historia: bizantino, armenio, copto, una variación del benedictino, otra del dominico… tan católicos unos como otros. Incluso España tuvo su propio rito: el mozárabe. Todos han sido aprobados por Roma, pero el nuestro, que data del siglo III, ostenta el privilegio de ser el rito romano por antonomasia. Si queremos conservar una fuente de los orígenes de la liturgia, posee un valor incuestionable, lo cual no significa que los otros carezcan de valor.

GENERACION XXI: Al margen del histórico, ¿posee un valor ritual superior al rito moderno?
P. R.: El rito se compone de reglas que nos dicen cómo hay que celebrar exactamente las ceremonias. Según estudios como los del Pr. K. Gamber, aprobados por el C. Ratzinger en uno de sus trabajos, se tiene la certeza de que este rito viene de los tiempos apostólicos. No es lo mismo hacer tu propio rito, aunque seas un santo o una persona eminente, que celebrar ese cuyos signos y movimientos nos han legado los Apóstoles, que conocieron directamente a Jesucristo e imitaron Sus gestos. Ahí no hay invención de ninguna clase. En este sentido, le daría como el más valioso.
Como lo define el propio Pablo VI, el moderno es un rito nuevo. Muchos dicen que se volvió a las fuentes más antiguas, pero tal cosa no está probada arqueológica, histórica ni ritualmente. Por supuesto, el Papa tiene poder indiscutible para crear un nuevo rito, si bien no es la costumbre general, pues no puedes inventarte un rito así, de la mañana a la noche, porque se te ocurre y te gusta. La tradición es que el rito se vaya haciendo solo, diseñándose con los siglos, y después se codifique, como se hizo en el XVI con el que guardamos, el rito tradicional, mal llamado de San Pío V, porque Pío V no inventó el rito, se limitó a codificarlo, a proteger lo que ya existía al menos desde el siglo III. De hecho, era ya el rito de la Curia Romana antes de que él llegase a Roma.

GXXI: ¿Hay sacerdotes partidarios de su supresión?
P. R.: Los hay… Personas con una aversión irracional, muy virulenta e intolerante en ciertos casos concretos, hacia cuanto es antiguo y vive desde hace siglos.

GXXI: ¿Qué quería decir Pablo VI con su lamentación por el humo de Satanás filtrado por una grieta en el Templo de Dios?

P. R.: Todos quisiéramos saberlo. Muchos piensan que se refería a la crisis de fe que comenzaba a constatar dentro de la Iglesia, a la puesta en duda de la autoridad papal… Confió sus miedos al respecto al Cardenal Siri, quien lo recogió en sus memorias.

GXXI: ¿Cuándo procede el sacramental del exorcismo?

P. R.: De cada cien casos de posesión, 7 u 8 suelen decantarse como reales. Antes de proceder, ha de investigarse la vida de la persona para ver si hay una fuente realmente seria, y enviarla a un médico. Aunque, a veces, no está mal, como ha declarado el C. Ratzinger, utilizar como diagnóstico el propio exorcismo (simple oración que no hace mal a nadie y sin efectos secundarios). Mi consejo es siempre un previo arreglo de la vida moral. Una confesión, una reactivación de la fe, evita a veces la necesidad del exorcismo. A muchos, por ese medio, se les ha arreglado el problema.

GXXI: ¿Abundan los posesos vinculados al ocultismo?
P. R.: Amoralidad, corrupción, problemas familiares difíciles… El 60 o 70% de los casos auténticos procede de ahí. Los restantes derivan de pertenencia a sectas, ritos satánicos, invocaciones, cartas, espiritismo, pactos satánicos para obtener el máximo placer sexual, dinero, poder… Librarse de ese gancho cuesta años.

GXXI: Hace poco, el sacramental ha sido modificado.
P. R.: No sustancialmente, sólo reducido, simplificado… Su poder puede ser algo más débil por haberse cambiado ciertas palabras, imprecaciones y órdenes contra el espíritu maligno. Entodo caso, la Santa Sede ha declarado que a todo sacerdote que lo solicite, el obispo puede concederle el utilizar el antiguo ritual.

GXXI: ¿No hay ahí una bajada de la guardia?
P. R.: Intencionadamente o no, sí. El P. Amorth y otros denuncian que el nuevo ritual ha sido elaborado por gente que nunca ha practicado el exorcismo y carece de experiencia en el tema.

GXXI: Para “amenizar” un desfile de moda, se usa una grabación con la voz de S. S. el Papa superpuesta a gemidos de una película porno. ¿Simples provocaciones, o ataques psíquicos lanzados contra el Santo Padre desde instancias satánicas?

P. R.: A veces, lo segundo. Hay quien realiza estos actos con intención de ofender. Pero otros, con la de deslizar ciertas insinuaciones. Uno de los puntos que, como exorcistas, nos dan la pauta cuando estamos ante un caso serio es el de que el demonio hace cosas grotescas y ridículas, mezcla lo sagrado con lo profano, lo puro con lo impuro, lo absurdo con aquello que es normal y cuerdo. Personas que no creían en la influencia demoníaca han tenido que someterse a tratamientos psiquiátricos por soportar en su cabeza una mixtura de ideas espantosas, absurdas, grotescas, como las de ese modisto. Si no cree en el poder del demonio sobre nuesta imaginación, la persona sí peligra.

GXXI: Los casos, ¿aumentan o disminuyen?

P. R.: Aumentan. Pero muchos eclesiásticos no creen en este tema y lo silencian. Otros, callan por miedo al ridículo o a que la autoridad les ataque y denigre. Como dice el P. Amorth, los sacerdotes que no creen en estos casos favorecen en parte su multiplicación, así como el auge de sectas y curanderos, pues si el sacerdote no le da un sacramental, agua bendita, bendiciones, la gente irá a buscarlos al curandero, al brujo…

GXXI: Suicidas, niños criminales…
P. R.: A veces, está la influencia de la televisión, muy fuerte sobre niños y jóvenes. Pero hay casos sin explicación natural, en los que prima un impulso interior irrefrenable. El P. Amorth, exorcizando, ha escuchado decir al demonio: “¡Cuántas personas he hecho que se suiciden!” El año pasado me hablaron de un joven de Gibraltar. Noté que ahí había algo anormal, y recomendé que me lo trajeran. Pero quien hizo el contacto no dio importancia a mi petición. A los tres días, me comunicaron que se había cortado la lengua y arrojado por la ventana.

GXXI: Simbología satánica en la vida cotidiana: ¿indicativo de un principio de posesión colectiva?

P. R.: De sugestión, más bien. Algunos que la lucen se limitan a un juego morboso, pero otros obran por convicción, porque pertenecen a una secta. De todos modos, incluso algunos de quienes lo hacen movidos sólo por el morbo del hecho satánico, han tenido graves problemas, se han asustado y lo han dejado.

GXXI: ¿Qué lleva a la gente a requerir un exorcismo?
P. R.: Curiosamente, quien más viene a pedir ayuda es la gente que menos cree y practica. Al ver cosas tan fuertes, sin explicación natural, se ven obligadas a aceptar que hay algo que no es de este mundo.

GXXI: Si algún lector desea contactar con usted…

P. R.: Comprenderéis que no puedo dar mi número de teléfono. Si alguien de verdad cree necesitar mi auxilio como sacerdote, puede escribir al apartado 150128 (28080-Madrid).

* El padre Ricardo Ruiz es Custodio Del Rito Tradicional Latino y Traductor y Miembro de la Asociación Internacional De Exorcistas