Entrevista a Jesús Palacios.

Hablemos del Amor…

Jesús Palacios. Nace en Madrid en 1964.Edita el fanzine “El Grito” consagrado al género fantástico- terrorífico; ha publicado cuatro libros: “Goremanía” (Alberto Santos Editor),” Planeta Zombie” (Midons Editor), “Satán en Hollywood” (Valdemar Editorial) y “PsycoKillers” (Editorial Temas de Hoy). Colabora en numerosas publicaciones sobre temáticas relacionadas con la literatura y el cine fantástico: “Fotogramas”, “Nosferatu”, “Leer”, etc. En la actualidad prepara la segunda parte de “Goremania”, en esta ocasión articulada en torno a una selección de entrevistas y artículos con directores y especialistas del Género y un libro que recopilara las frases más famosas de la historia del cine y los contextos en que surgieron, “Alégrame el día” que será publicado próximamente por Espasa.
¿Modelo Cultural, “leyenda urbana”? ¿Qué has pretendido contarnos en tu último libro: ” PsycoKillers?”

…cuenta con todo detalle las hazañas, entre comillas, de los asesinos en serie y los asesinos psicópatas más famosos de la historia, incluso desde antes de que surgiera el concepto mismo de PsycoKiller, en lo que yo llamo en el libro: la Prehistoria del PsycoKiller; pero en realidad está escrito en función de una especie de Sociología Cultural Pop del asesino en serie, como personaje que ha pasado ha formar parte del paisaje cultural contemporáneo, más concretamente del momento actual en el que hay una serie de tendencias, digamos contraculturales o underground que podemos denominar Cultura Apocalíptica o del Apocalipsis, en la cual la figura del asesino en serie se ha venido a integrar a la perfección junto con otros elementos como pueden ser: el Satanismo, la cultura del Piercing y los tatuajes, la Nueva Carne, el Cyberpunk, etc.

En este sentido me interesaba resaltar que la cultura del PsycoKiller, el culto juvenil que en gran medida a través de la música pop o del Heavy Metal, a través también de los Clubes de fans conectados entre sí a través de Internet, que se dedican a intercambiar datos y fotografías y a estudiar y seguir los casos más célebres de PsycoKillers que se están produciendo en esos momentos; incluso la venta de Memorabilia propiedad de asesinos en serie reales, como los cuadros de John Wayne Gazy u objetos que hayan pertenecido a Henry etc.,me parece un fenómeno contemporáneo que en sí mismo, al contrario de la actitud negativa que mantienen sobre él los Mass Media y la Cultura Oficial, tiene un alto grado de interés e incluso de utilidad. En cierta manera la cultura juvenil se apodera de un tema peligroso y lo asimila dándole una forma estética determinada, sirviendo como catalizador de unas tendencias innatas, presentes en todos los hombres, aunque sólo en algunos produzca un efecto catártico, efectos que se pueden rastrear en el horizonte del universo de lo apocalíptico donde es entremezclan entre otros aspectos: lo Terrorífico, lo Oscuro y lo Bizarro.

¿Qué te sugiere esta frase de Charles Manson? :”Tienes que tener el corazón lleno de verdadero amor, para hacer esto por la gente”.

Creo que es una excelente cita y que si Charlie fuera un filósofo o un cineasta incluso, un hombre de opinión, sería una frase perfectamente respetable, aunque el objeto quedaría un poco nebuloso, dado que se refiere en este caso a los crímenes de los que se le acusa y que aparentemente cometió o cometieron otros en su nombre, realmente es una muestra de la distorsión psicológica del propio Manson y del universo ficticio en que como tantos asesinos en serie, que además son maníacos religiosos, se ha acostumbrado a vivir.

El mensaje que lanza el Sistema sobre esta cuestión, resumiendo, es que “cualquiera puede ser un PsycoKiller”. Sin embargo ante esto se plantean dos alternativas: un gran miedo, generado prioritaria y explícitamente por los Medios de Comunicación de Masas, y una subcultura que aprehende ludicamente, dionisiacamente diría yo, el fenómeno. ¿Qué te sugiere esto?

El PsycoKiller, para un sector de la población, se ha convertido en una especie de antihéroe por el cual se siente una cierta simpatía, incluso un grado de identificación, como el que podía sentirse en otros tiempos por los bandoleros justicieros ya se llamaran: “el Tempranillo” o Robin Hood.

Por otro lado existe la reacción totalmente contraria, que es el fenómeno que produce curiosamente un mecanismo cultural que pretende coartar la libertad del otro modelo cultural que contempla positiva o lúdicamente la figura del asesino en serie. Creo que este fenómeno de simpatía se produce no solo por el hecho de que cualquiera puede ser el asesino, sino porque en el mundo actual, en la sociedad occidental, quedan tan pocos tabúes, tan pocos Personajes o catalizadores arquetípicos del sentimiento de rebeldía o de indignación, de simpatía por el diablo por decirlo así, que el asesino en serie encarna todos esos valores subversivos y rupturistas asociados a la Cultura de lo Oscuro y a la Cultura Juvenil.

¿Podrías recomendarnos, para terminar, una novela, una película, un cómic, y una canción que relacionadas con la temática tratada, te parezcan especialmente recomendables o significativas?

Una sola película es realmente difícil, hay muchísimas, tratando aspectos distintos del asesino en serie. Yo recomendaría dos: una que se atuviera al género fantástico, a la pura fantasía terrorífica, que sería “Scream”, que es la película de psicópatas que había que hacer en el género de terror, y luego otra película que trata el tema desde una óptica más realista y directa: “Henry. Retrato de un asesino en serie” porque es arquetípica. De cualquier modo querría recomendar una película que se puede encontrar en vídeo de un director alemán de ultragore: Jorg Buttgereitt (“Schram”), una película que da una visión muy peculiar del fenómeno.

En cuanto a los libros me pasa igual tengo que dar como mínimo dos. una novela y un ensayo. Como novela “la Dalia Negra” de James Ellroy que no es una novela de asesino en serie, aunque sí de asesinatos psicopáticos. Todos los personajes en ella adolecen de una depresión de carácter sociopático. Algunos de ellos son policías. Siendo la mejor novela de Ellroy es una exploración de ese elemento oscuro y psicopático que hay en todos los personajes, no sólo en el asesino sino también en los que le persiguen y le juzgan.

En el campo de la no ficción recomendaría un libro que por desgracia no está traducido al castellano, me refiero a: “A Shot in the Heart” (“Un disparo en el corazón”), del periodista Michael Gillmore que es el hermano de Gary Gillmore, el asesino en masa de Utah que inspiró “la Canción del Verdugo” de Norman Mailer, un libro claramente inferior.

Recomiendo este libro no solo por estar escrito por el hermano de Gillmore, ejecutado por fusilamiento, sino por que creo que es un libro excelente desde el punto de vista literario y porque es una obra de Gótico Americano por definición; si alguien quiere saber lo que es el Gótico Americano que lea “A Shot in the Heart” donde va a encontrar de todo: desde los mormones, a viejas historias sobre fantasmas indios, tragedias familiares y obviamente un asesino psicopático.

Como cómic recomendaría “Sin City” de Frank Miller, especialmente el primer volumen, la primera aventura, que es la historia de un justiciero que utiliza los mismos medios que podría utilizar un asesino en serie y acaba en la silla eléctrica. Gráficamente es de lo mejor de Frank Miller y desde el punto de vista de la psicología de la violencia es una importante aportación comparable a la obra ya citada de Ellroy, incluso hay paralelismos con “Sed de Mal” de Orson Welles. En cierta manera es una reactualizacióm de la filosofía y a la estética de este film.

Canciones hay muchas dedicadas a los PsycoKillers; quizás quien ha pretendido encarnar no sólo al asesino en serie sino al fenómeno en sí y su ligazón con la cultura apocalíptica es Marilyn Manson que además de ser ahora mismo uno de los mejores grupos de rock del panorama musical actual, rinden culto a los asesinos en serie como su propio nombre y el de los componentes individuales de los grupos indican. Se funde en este grupo la Mítica de las estrellas hollywoodenses con la poética del asesinato en serie.